La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos De la monarquía compuesta a la república (siglos XVI–XX)

 

o 4.


ÍNDICE GENERAL DE LA TESIS (VERSIÓN DEFINITIVA)


Título

La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos
De la monarquía compuesta a la república (siglos XVI–XX)


Frase secundaria (para portada interior o contraportada)

"La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales, concentrados en aproximadamente el 20% del territorio nacional."


Agradecimientos y dedicatoria

  • Dedicatoria: Para mi hijo Juan Camilo — texto personal que abre la tesis

  • Agradecimientos académicos, institucionales y personales


Introducción general

  1. Planteamiento del problema: ¿colonia o monarquía compuesta?

  2. Hipótesis central de la investigación

  3. Frase sintética de la investigación

  4. Justificación y relevancia (historiográfica, geográfica, ética y personal)

  5. Estructura del trabajo (presentación de los 9 capítulos)


Estado del arte historiográfico

  1. La historia social y la formación de la sociedad colonial (Jaramillo Uribe, Mörner)

  2. La historia económica: minería, hacienda y tributo (Colmenares, Tovar)

  3. Historia política e institucional: el orden colonial y su crisis (Phelan, McFarlane)

  4. La renovación conceptual: la monarquía compuesta (Elliott, Guerra, Feros, Hespanha)

  5. Hacia una historia territorial indígena (Broadbent, Herrera Ángel, Muñoz)

  6. El debate demográfico y sus implicaciones (Rosenblat, Melo, Tovar)

  7. Síntesis y contribución de la tesis


Metodología

  1. Planteamiento general: historia de larga duración (longue durée)

  2. Enfoque metodológico: tres niveles de análisis

    • 2.1. Análisis institucional y jurídico

    • 2.2. Análisis económico y fiscal

    • 2.3. Análisis de geografía histórica

  3. Fuentes de la investigación

    • 3.1. Fuentes primarias (coloniales, republicanas, eclesiásticas, demográficas)

    • 3.2. Fuentes secundarias

  4. Estrategia de análisis y construcción del Apéndice territorial

    • 4.1. Criterios de selección de municipios

    • 4.2. Fuentes para la identificación

    • 4.3. Proyección de la muestra (de 150 a 500-800 municipios)

    • 4.4. Tratamiento de la heterogeneidad regional

  5. Limitaciones y alcances

  6. Consideraciones éticas


Capítulo 1: La conquista del territorio y la formación inicial del orden territorial del Nuevo Reino de Granada (1499-1550)

1.1. Introducción
1.2. Las primeras expediciones y la fase de rapiña en el Caribe (1499-1530)

  • 1.2.1. Las primeras exploraciones de la costa (1499-1525)

  • 1.2.2. Las sociedades indígenas del litoral Caribe (taironas, zenúes, mokanás, wayuu, chimilas)

  • 1.2.3. El conocimiento fragmentario de los cronistas (Oviedo, Las Casas, Mártir de Anglería)

  • 1.2.4. Hacia una caracterización de la fase de rapiña

1.3. Modelo demográfico del Caribe neogranadino (c. 1499-1535): dinámica poblacional y articulación temprana de la monarquía compuesta

  • 1.3.1. Problema y enfoque

  • 1.3.2. Punto de partida: densidad indígena precontacto

  • 1.3.3. Primera inflexión (1499-1530): caída demográfica inicial

  • 1.3.4. Composición de la población: asimetría estructural

  • 1.3.5. Debate historiográfico (Rosenblat, Melo, Elliott, Hespanha)

  • 1.3.6. Interpretación: demografía y monarquía compuesta

  • 1.3.7. Fuentes demográficas y periodización de los registros confiables

1.4. Los primeros asentamientos estables en la costa Caribe (1525-1533)

  • 1.4.1. Santa Marta: la primera fundación (1525)

  • 1.4.2. Cartagena de Indias: el principal puerto del Caribe sur (1533)

  • 1.4.3. Otros asentamientos costeros del siglo XVI

1.5. El mestizaje temprano en la costa Caribe

  • 1.5.1. La ausencia de mujeres españolas en las primeras expediciones

  • 1.5.2. El caso paradigmático de la India Catalina

  • 1.5.3. La descendencia mestiza: fase incipiente

  • 1.5.4. Limitaciones de la documentación

1.6. La exploración del interior del territorio (1536-1540)

  • 1.6.1. Las tres expediciones convergentes

  • 1.6.2. El encuentro con las sociedades andinas (muiscas, pastos, quillacingas)

1.7. La fundación de ciudades en el interior (1538-1550)
1.8. Las primeras formas de organización del trabajo y la tierra
1.9. El fin del ciclo de conquista y el inicio de la organización institucional (hacia 1550)
1.10. Síntesis y conclusiones


Capítulo 2: El Nuevo Reino de Granada dentro de la monarquía compuesta (1550-1700)

2.1. Introducción
2.2. El concepto de monarquía compuesta y su aplicación al Nuevo Reino de Granada
2.3. Las instituciones de gobierno del Nuevo Reino

  • 2.3.1. La Real Audiencia de Santafé

  • 2.3.2. El presidente-gobernador

  • 2.3.3. Los cabildos municipales

  • 2.3.4. Los cabildos indígenas

  • 2.3.5. Los corregimientos y las gobernaciones

2.4. Las comunidades indígenas en el orden político de la monarquía

  • 2.4.1. Las "repúblicas de indios"

  • 2.4.2. El reconocimiento de las autoridades tradicionales (caciques)

  • 2.4.3. La capacidad de litigio de las comunidades indígenas

  • 2.4.4. El tributo como reconocimiento de estatus

  • 2.4.5. La base numérica del tributo: recuentos, padrones y la demostración de eficiencia

2.5. La organización territorial del Nuevo Reino
2.6. La población indígena: crisis demográfica y reorganización
2.7. El mestizaje como fenómeno estructural

  • 2.7.1. La consolidación de la población mestiza

  • 2.7.2. La posición ambigua de los mestizos

  • 2.7.3. Mestizaje y pueblos de indios

  • 2.7.4. La categoría de "indio" en el sistema colonial

  • 2.7.5. Composición social hacia finales del periodo colonial: el Censo de 1778

2.8. Conflictos y tensiones en el orden territorial
2.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 3: Reducción de poblaciones indígenas y formación de pueblos de indios (1550-1650)

3.1. Introducción
3.2. Fundamentos jurídicos y teológicos de la política de reducción
3.3. La situación previa: dispersión y resistencia
3.4. La política sistemática de reducciones (1550-1600)

  • 3.4.1. El impulso fundacional de Venero de Leiva

  • 3.4.2. La heterogeneidad regional en la aplicación de las reducciones

  • 3.4.3. La labor de los oidores visitadores

  • 3.4.4. El papel de las órdenes religiosas

3.5. El proceso de fundación de un pueblo de indios
3.6. La estructura de los pueblos de indios

  • 3.6.1. La organización social: caciques, capitanes y comunidad

  • 3.6.2. La organización fiscal: capitanes, parcialidades y la microgestión del tributo

  • 3.6.3. La organización religiosa: la doctrina

  • 3.6.4. La organización territorial: el resguardo

3.7. Las visitas como mecanismo de control y reordenamiento
3.8. Resistencias, adaptaciones y conflictos
3.9. El legado territorial de las reducciones

  • 3.9.1. La consolidación de una red de asentamientos

  • 3.9.2. La persistencia hasta nuestros días

  • 3.9.3. La distinción conceptual: pueblo de indios y resguardo

3.10. Síntesis del capítulo


Capítulo 4: Los resguardos indígenas: territorio colectivo y organización de la vida comunitaria

4.1. Introducción
4.2. Antecedentes: la tierra y la comunidad antes de la conquista
4.3. Fundamentación jurídica de los resguardos

  • 4.3.1. La evolución de la legislación protectora

  • 4.3.2. Las disposiciones de la Recopilación de Indias

  • 4.3.3. La aplicación en el Nuevo Reino de Granada

4.4. Proceso de formación y delimitación de los resguardos

  • 4.4.1. Las visitas y la asignación de tierras

  • 4.4.2. Criterios para la asignación de tierras

  • 4.4.3. Problemas en la delimitación

4.5. Estructura interna y organización del territorio

  • 4.5.1. La estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591

  • 4.5.2. La complejidad del pueblo de indios como estructura territorial

  • 4.5.3. Tierras de comunidad

  • 4.5.4. Parcelas familiares

  • 4.5.5. Tierras de reserva

  • 4.5.6. El resguardo como unidad territorial

4.6. El cabildo indígena y la administración del resguardo

4.7. La vida en los resguardos: organización, identidad y bienestar

  • 4.7.1. Organización y capacidad de gestión

  • 4.7.2. Capacidad de pago de tributos

  • 4.7.3. Sentido de pertenencia e identidad

  • 4.7.4. El respeto a la familia y el cacicazgo

  • 4.7.5. La élite indígena y la administración del pueblo

  • 4.7.6. La tierra comunal como garantía de seguridad

  • 4.7.7. Excedentes artesanales y textiles

4.8. Conflictos por la tierra: violaciones del orden legal por agentes locales

  • 4.8.1. Las causas de los conflictos: ambición, pobreza y desconocimiento del orden monárquico

  • 4.8.2. Mecanismos de desposesión utilizados por vecinos mestizos y españoles

  • 4.8.3. La corrupción al interior de la monarquía compuesta

  • 4.8.4. El error de los vecinos: confundir la propiedad comunal con un obstáculo

  • 4.8.5. Los mecanismos de defensa legal de las comunidades indígenas

  • 4.8.6. Las visitas como mecanismo de restitución del orden violado

4.9. La respuesta de la monarquía compuesta: defensa de los reinos y de las comunidades indígenas

  • 4.9.1. La legislación protectora como expresión del orden monárquico

  • 4.9.2. La Audiencia como instancia de justicia

  • 4.9.3. Las visitas como mecanismo de control de los abusos

  • 4.9.4. Los límites de la protección: tensiones entre la norma y su aplicación

4.10. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII

  • 4.10.1. Presiones demográficas y productivas

  • 4.10.2. Las reformas borbónicas

  • 4.10.3. Mestizaje y movilidad

  • 4.10.4. La política de reducción de resguardos

4.11. Los resguardos como estructura territorial de larga duración

  • 4.11.1. Factores de persistencia

  • 4.11.2. La continuidad territorial

  • 4.11.3. El significado del resguardo para las comunidades

4.12. Síntesis del capítulo


Capítulo 5: Economía indígena, tributo y circuitos regionales

5.1. Introducción
5.2. La base productiva de los resguardos

  • 5.2.1. Agricultura de subsistencia y excedentes

  • 5.2.2. Producción por regiones

  • 5.2.3. Artesanías y manufacturas

  • 5.2.4. Cría de ganado

5.3. El tributo indígena: organización y evolución
5.4. Integración en los circuitos económicos regionales
5.5. El trabajo indígena más allá del tributo
5.6. Debate historiográfico sobre la economía indígena
5.7. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII
5.8. Síntesis del capítulo


Capítulo 6: La red de ciudades, villas y haciendas: integración territorial y fiscal

6.1. Introducción
6.2. La ciudad como nodo de articulación territorial
6.3. Villas y pueblos de vecinos
6.4. Haciendas como unidades productivas y territoriales
6.5. La integración de los pueblos de indios en la red territorial
6.6. La red de caminos y comunicaciones
6.7. El sistema fiscal integrado
6.8. El país del 20% y el país del 80%

  • 6.8.1. Definición del territorio consolidado (20%)

  • 6.8.2. Características del territorio consolidado

  • 6.8.3. Las regiones periféricas (80%)

  • 6.8.4. Procesos de incorporación tardía

  • 6.8.5. Implicaciones para la formación territorial

6.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 7: Independencia, soberanía y transformación de los resguardos (1810-1886)

7.1. Introducción
7.2. La transición política de la independencia
7.3. Transformaciones jurídicas de los resguardos (1821-1863)
7.4. El discurso civilizatorio del siglo XIX

  • 7.4.1. La idea de "progreso" y propiedad privada

  • 7.4.2. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"

  • 7.4.3. Debate entre liberales y conservadores

  • 7.4.4. El papel de la Iglesia y las misiones

7.5. Resguardos y reorganización territorial
7.6. Continuidades territoriales
7.7. Dos proyectos territoriales en pugna
7.8. Síntesis del capítulo


Capítulo 8: De pueblos de indios a municipios: continuidad territorial en la formación del Estado

8.1. Introducción
8.2. La red territorial de pueblos de indios
8.3. Transformación administrativa en el siglo XIX
8.4. La dimensión territorial del fenómeno
8.5. El territorio del 20%
8.6. El territorio del 80%
8.7. Continuidad y transformación
8.8. Implicaciones para la historia territorial de Colombia
8.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 9: El debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio (siglos XIX–XX)

9.1. Introducción
9.2. El pensamiento liberal sobre la cuestión indígena
9.3. El pensamiento conservador sobre la cuestión indígena
9.4. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"

  • 9.4.1. Contexto biográfico e intelectual

  • 9.4.2. El concepto de "fronteras internas"

  • 9.4.3. Reducción de salvajes (análisis de la obra)

  • 9.4.4. Continuidades con la política colonial

  • 9.4.5. Impacto y recepción

9.5. La cuestión indígena en la geografía y la historia del siglo XIX
9.6. El debate sobre la propiedad de la tierra
9.7. Dos concepciones del territorio en pugna
9.8. Legado y relevancia contemporánea
9.9. Síntesis del capítulo


Conclusiones generales

  • Síntesis de los hallazgos

  • Aportes de la monarquía compuesta a la formación territorial

  • Relevancia para la historia y geografía contemporánea de Colombia

  • Reflexión final sobre el legado territorial indígena


Apéndices

  • Apéndice A: Municipios actuales con origen en pueblos de indios o resguardos coloniales (lista de 150 municipios, proyectada a 500-800)

    • Altiplano Cundiboyacense (Cundinamarca, Boyacá)

    • Región del Cauca histórico (Cauca, Valle del Cauca)

    • Nariño (territorios Pastos y Quillacingas)

    • Tolima y Huila (territorios Pijao)

    • Santander y Norte de Santander (territorio Guane)

    • Región Caribe indígena (territorio Mokaná)


Bibliografía general

  • Fuentes primarias (AGN, archivos eclesiásticos, visitas, legislación)

  • Fuentes secundarias (obras citadas en todos los capítulos)


RESUMEN DE LOS CAMBIOS EN EL CAPÍTULO 4

SecciónCambio realizado
Título del capítuloCambio de "organización económica" a "organización de la vida comunitaria"
4.7 (nueva)"La vida en los resguardos: organización, identidad y bienestar" — 7 subsecciones que muestran la dinámica positiva de las comunidades
4.8 (reestructurada)"Conflictos por la tierra: violaciones del orden legal por agentes locales" — énfasis en que los conflictos son violaciones, no características estructurales
4.8.1"Las causas de los conflictos: ambición, pobreza y desconocimiento del orden monárquico" — nueva
4.8.3"La corrupción al interior de la monarquía compuesta" — nueva
4.8.4"El error de los vecinos: confundir la propiedad comunal con un obstáculo" — nueva
4.9 (nueva)"La respuesta de la monarquía compuesta: defensa de los reinos y de las comunidades indígenas" — 4 subsecciones
4.8.6Reformulación: "Las visitas como mecanismo de restitución del orden violado" (antes: "mecanismo de resolución")
Sección eliminadaSe eliminó "Los resguardos en el sistema económico colonial" para evitar malentendidos

Título principal




La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos

Subtítulo

De la monarquía compuesta a la república (siglos XVI–XX)


Frase secundaria (para portada interior o contraportada)

"La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales, concentrados en aproximadamente el 20% del territorio nacional."


VISUALIZACIÓN COMPLETA DE LA TESIS

Con este título, presento el Índice General definitivo de la tesis, integrando todas las secciones que hemos desarrollado:


ÍNDICE GENERAL DE LA TESIS

Título

La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos
De la monarquía compuesta a la república (siglos XVI–XX)


Agradecimientos y dedicatoria

Para mi hijo Juan Camilo — texto personal que abre la tesis


Introducción general

  • Planteamiento del problema: ¿colonia o monarquía compuesta?

  • Hipótesis central de la investigación

  • Frase sintética de la investigación

  • Justificación y relevancia (historiográfica, geográfica, ética y personal)

  • Estructura del trabajo (presentación de los 9 capítulos)


Estado del arte historiográfico

  1. La historia social y la formación de la sociedad colonial (Jaramillo Uribe, Mörner)

  2. La historia económica: minería, hacienda y tributo (Colmenares, Tovar)

  3. Historia política e institucional: el orden colonial y su crisis (Phelan, McFarlane)

  4. La renovación conceptual: la monarquía compuesta (Elliott, Guerra, Feros, Hespanha)

  5. Hacia una historia territorial indígena (Broadbent, Herrera Ángel, Muñoz)

  6. El debate demográfico y sus implicaciones (Rosenblat, Melo, Tovar)

  7. Síntesis y contribución de la tesis


Metodología

  1. Planteamiento general: historia de larga duración (longue durée)

  2. Enfoque metodológico: tres niveles de análisis

    • 2.1. Análisis institucional y jurídico

    • 2.2. Análisis económico y fiscal

    • 2.3. Análisis de geografía histórica

  3. Fuentes de la investigación

    • 3.1. Fuentes primarias (coloniales, republicanas, eclesiásticas, demográficas)

    • 3.2. Fuentes secundarias

  4. Estrategia de análisis y construcción del Apéndice territorial

    • 4.1. Criterios de selección de municipios

    • 4.2. Fuentes para la identificación

    • 4.3. Proyección de la muestra (de 150 a 500-800 municipios)

    • 4.4. Tratamiento de la heterogeneidad regional

  5. Limitaciones y alcances

  6. Consideraciones éticas


Capítulo 1: La conquista del territorio y la formación inicial del orden territorial del Nuevo Reino de Granada (1499-1550)

1.1. Introducción
1.2. Las primeras expediciones y la fase de rapiña en el Caribe (1499-1530)

  • 1.2.1. Las primeras exploraciones de la costa (1499-1525)

  • 1.2.2. Las sociedades indígenas del litoral Caribe (taironas, zenúes, mokanás, wayuu, chimilas)

  • 1.2.3. El conocimiento fragmentario de los cronistas (Oviedo, Las Casas, Mártir de Anglería)

  • 1.2.4. Hacia una caracterización de la fase de rapiña

1.3. Modelo demográfico del Caribe neogranadino (c. 1499-1535): dinámica poblacional y articulación temprana de la monarquía compuesta

  • 1.3.1. Problema y enfoque

  • 1.3.2. Punto de partida: densidad indígena precontacto

  • 1.3.3. Primera inflexión (1499-1530): caída demográfica inicial

  • 1.3.4. Composición de la población: asimetría estructural

  • 1.3.5. Debate historiográfico (Rosenblat, Melo, Elliott, Hespanha)

  • 1.3.6. Interpretación: demografía y monarquía compuesta

  • 1.3.7. Fuentes demográficas y periodización de los registros confiables

1.4. Los primeros asentamientos estables en la costa Caribe (1525-1533)

  • 1.4.1. Santa Marta: la primera fundación (1525)

  • 1.4.2. Cartagena de Indias: el principal puerto del Caribe sur (1533)

  • 1.4.3. Otros asentamientos costeros del siglo XVI

1.5. El mestizaje temprano en la costa Caribe

  • 1.5.1. La ausencia de mujeres españolas en las primeras expediciones

  • 1.5.2. El caso paradigmático de la India Catalina

  • 1.5.3. La descendencia mestiza: fase incipiente

  • 1.5.4. Limitaciones de la documentación

1.6. La exploración del interior del territorio (1536-1540)

  • 1.6.1. Las tres expediciones convergentes

  • 1.6.2. El encuentro con las sociedades andinas (muiscas, pastos, quillacingas)

1.7. La fundación de ciudades en el interior (1538-1550)
1.8. Las primeras formas de organización del trabajo y la tierra
1.9. El fin del ciclo de conquista y el inicio de la organización institucional (hacia 1550)
1.10. Síntesis y conclusiones


Capítulo 2: El Nuevo Reino de Granada dentro de la monarquía compuesta (1550-1700)

2.1. Introducción
2.2. El concepto de monarquía compuesta y su aplicación al Nuevo Reino de Granada
2.3. Las instituciones de gobierno del Nuevo Reino

  • 2.3.1. La Real Audiencia de Santafé

  • 2.3.2. El presidente-gobernador

  • 2.3.3. Los cabildos municipales

  • 2.3.4. Los cabildos indígenas

  • 2.3.5. Los corregimientos y las gobernaciones

2.4. Las comunidades indígenas en el orden político de la monarquía

  • 2.4.1. Las "repúblicas de indios"

  • 2.4.2. El reconocimiento de las autoridades tradicionales (caciques)

  • 2.4.3. La capacidad de litigio de las comunidades indígenas

  • 2.4.4. El tributo como reconocimiento de estatus

  • 2.4.5. La base numérica del tributo: recuentos, padrones y la demostración de eficiencia

2.5. La organización territorial del Nuevo Reino
2.6. La población indígena: crisis demográfica y reorganización
2.7. El mestizaje como fenómeno estructural

  • 2.7.1. La consolidación de la población mestiza

  • 2.7.2. La posición ambigua de los mestizos

  • 2.7.3. Mestizaje y pueblos de indios

  • 2.7.4. La categoría de "indio" en el sistema colonial

  • 2.7.5. Composición social hacia finales del periodo colonial: el Censo de 1778

2.8. Conflictos y tensiones en el orden territorial
2.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 3: Reducción de poblaciones indígenas y formación de pueblos de indios (1550-1650)

3.1. Introducción
3.2. Fundamentos jurídicos y teológicos de la política de reducción
3.3. La situación previa: dispersión y resistencia
3.4. La política sistemática de reducciones (1550-1600)

  • 3.4.1. El impulso fundacional de Venero de Leiva

  • 3.4.2. La heterogeneidad regional en la aplicación de las reducciones

  • 3.4.3. La labor de los oidores visitadores

  • 3.4.4. El papel de las órdenes religiosas

3.5. El proceso de fundación de un pueblo de indios
3.6. La estructura de los pueblos de indios

  • 3.6.1. La organización social: caciques, capitanes y comunidad

  • 3.6.2. La organización fiscal: capitanes, parcialidades y la microgestión del tributo

  • 3.6.3. La organización religiosa: la doctrina

  • 3.6.4. La organización territorial: el resguardo

3.7. Las visitas como mecanismo de control y reordenamiento
3.8. Resistencias, adaptaciones y conflictos
3.9. El legado territorial de las reducciones

  • 3.9.1. La consolidación de una red de asentamientos

  • 3.9.2. La persistencia hasta nuestros días

  • 3.9.3. La distinción conceptual: pueblo de indios y resguardo

3.10. Síntesis del capítulo


Capítulo 4: Los resguardos indígenas: territorio colectivo y organización económica

4.1. Introducción
4.2. Antecedentes: la tierra y la comunidad antes de la conquista
4.3. Fundamentación jurídica de los resguardos
4.4. Proceso de formación y delimitación de los resguardos
4.5. Estructura interna y organización del territorio

  • 4.5.1. La estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591

  • 4.5.2. La complejidad del pueblo de indios como estructura territorial

  • 4.5.3. Tierras de comunidad

  • 4.5.4. Parcelas familiares

  • 4.5.5. Tierras de reserva

  • 4.5.6. El resguardo como unidad territorial

4.6. El cabildo indígena y la administración del resguardo
4.7. Conflictos por la tierra y mecanismos de defensa

  • 4.7.1. Las causas de los conflictos

  • 4.7.2. Los mecanismos de defensa legal

  • 4.7.3. Las visitas como mecanismo de resolución

  • 4.7.4. La contradicción estructural: entre protección jurídica y desposesión de facto

4.8. Los resguardos en el sistema económico colonial
4.9. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII
4.10. Los resguardos como estructura territorial de larga duración
4.11. Síntesis del capítulo


Capítulo 5: Economía indígena, tributo y circuitos regionales

5.1. Introducción
5.2. La base productiva de los resguardos

  • 5.2.1. Agricultura de subsistencia y excedentes

  • 5.2.2. Producción por regiones

  • 5.2.3. Artesanías y manufacturas

  • 5.2.4. Cría de ganado

  • 5.2.5. La vida en los resguardos: organización, identidad y bienestar

5.3. El tributo indígena: organización y evolución
5.4. Integración en los circuitos económicos regionales
5.5. El trabajo indígena más allá del tributo
5.6. Debate historiográfico sobre la economía indígena
5.7. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII
5.8. Síntesis del capítulo


Capítulo 6: La red de ciudades, villas y haciendas: integración territorial y fiscal

6.1. Introducción
6.2. La ciudad como nodo de articulación territorial
6.3. Villas y pueblos de vecinos
6.4. Haciendas como unidades productivas y territoriales
6.5. La integración de los pueblos de indios en la red territorial
6.6. La red de caminos y comunicaciones
6.7. El sistema fiscal integrado
6.8. El país del 20% y el país del 80%

  • 6.8.1. Definición del territorio consolidado (20%)

  • 6.8.2. Características del territorio consolidado

  • 6.8.3. Las regiones periféricas (80%)

  • 6.8.4. Procesos de incorporación tardía

  • 6.8.5. Implicaciones para la formación territorial

6.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 7: Independencia, soberanía y transformación de los resguardos (1810-1886)

7.1. Introducción
7.2. La transición política de la independencia
7.3. Transformaciones jurídicas de los resguardos (1821-1863)
7.4. El discurso civilizatorio del siglo XIX

  • 7.4.1. La idea de "progreso" y propiedad privada

  • 7.4.2. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"

  • 7.4.3. Debate entre liberales y conservadores

  • 7.4.4. El papel de la Iglesia y las misiones

7.5. Resguardos y reorganización territorial
7.6. Continuidades territoriales
7.7. Dos proyectos territoriales en pugna
7.8. Síntesis del capítulo


Capítulo 8: De pueblos de indios a municipios: continuidad territorial en la formación del Estado

8.1. Introducción
8.2. La red territorial de pueblos de indios
8.3. Transformación administrativa en el siglo XIX
8.4. La dimensión territorial del fenómeno
8.5. El territorio del 20%
8.6. El territorio del 80%
8.7. Continuidad y transformación
8.8. Implicaciones para la historia territorial de Colombia
8.9. Síntesis del capítulo


Capítulo 9: El debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio (siglos XIX–XX)

9.1. Introducción
9.2. El pensamiento liberal sobre la cuestión indígena
9.3. El pensamiento conservador sobre la cuestión indígena
9.4. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"

  • 9.4.1. Contexto biográfico e intelectual

  • 9.4.2. El concepto de "fronteras internas"

  • 9.4.3. Reducción de salvajes (análisis de la obra)

  • 9.4.4. Continuidades con la política colonial

  • 9.4.5. Impacto y recepción

9.5. La cuestión indígena en la geografía y la historia del siglo XIX
9.6. El debate sobre la propiedad de la tierra
9.7. Dos concepciones del territorio en pugna
9.8. Legado y relevancia contemporánea
9.9. Síntesis del capítulo


Conclusiones generales

  • Síntesis de los hallazgos

  • Aportes de la monarquía compuesta a la formación territorial

  • Relevancia para la historia y geografía contemporánea de Colombia

  • Reflexión final sobre el legado territorial indígena


Apéndices

  • Apéndice A: Municipios actuales con origen en pueblos de indios o resguardos coloniales (lista de 150 municipios, proyectada a 500-800)

    • Altiplano Cundiboyacense (Cundinamarca, Boyacá)

    • Región del Cauca histórico (Cauca, Valle del Cauca)

    • Nariño (territorios Pastos y Quillacingas)

    • Tolima y Huila (territorios Pijao)

    • Santander y Norte de Santander (territorio Guane)

    • Región Caribe indígena (territorio Mokaná)


Bibliografía general

  • Fuentes primarias (AGN, archivos eclesiásticos, visitas, legislación)

  • Fuentes secundarias (obras citadas en todos los capítulos)


ESTADO FINAL DE LA TESIS

SecciónEstado
Dedicatoria y agradecimientos✅ Completado
Introducción✅ Completado
Estado del arte✅ Completado
Metodología✅ Completado
Capítulo 1✅ Completado
Capítulo 2✅ Completado
Capítulo 3✅ Completado
Capítulo 4✅ Completado
Capítulo 5✅ Completado
Capítulo 6✅ Completado
Capítulo 7✅ Completado
Capítulo 8✅ Completado
Capítulo 9✅ Completado
Conclusiones📝 Pendiente
Apéndice A✅ Lista inicial de 150 municipios
Bibliografía📝 En construcción




📝 En construcción





ado.


AGRADECIMIENTOS Y DEDICATORIA


DEDICATORIA

Para mi hijo Juan Camilo

Mijo, con esta tesis que he escrito quiero responder una pregunta que muchas veces se repite en nuestra historia: si antes de la independencia éramos una colonia.

La respuesta que he encontrado, después de estudiar tantos documentos y tantas historias, es que no. No éramos simplemente una colonia. Formábamos parte de algo mucho más complejo: una monarquía compuesta por varios reinos y territorios que, aunque tenían sus propias formas de organización, estaban unidos bajo una misma soberanía.

Entre esos territorios se encontraba el Virreinato de la Nueva Granada, que hacía parte de ese gran conjunto político. En todos esos reinos existían leyes y normas que organizaban la vida económica y social mediante un régimen fiscal común. Con esos recursos se sostenían muchas cosas que hacían posible la vida de las comunidades: iglesias, caminos, escuelas, hospitales, obras de asistencia y otras formas de organización social.

Dentro de ese orden existían las llamadas repúblicas de indios. Allí estaban los pueblos de indios y los resguardos, donde las comunidades indígenas vivían y organizaban su territorio. Estos pueblos no estaban aislados; formaban parte de una red más amplia en la que también existían pueblos de vecinos, villas y ciudades.

Con esta investigación he intentado comprender cómo se organizó ese territorio y cómo muchas de esas comunidades que nacieron hace siglos siguen presentes hoy en la forma de municipios y poblaciones de nuestro país.

Esta tesis, mijo, no es solo un trabajo de historia. También es una manera de dejarte una reflexión sobre nuestro pasado y sobre las raíces profundas de la sociedad en la que vivimos. Ojalá que, cuando la leas algún día, puedas ver en estas páginas el esfuerzo y el cariño con el que la escribí pensando también en ti.

Con todo mi amor,
Tu papá


AGRADECIMIENTOS

Una investigación de esta naturaleza no es fruto del esfuerzo individual únicamente. Detrás de cada página hay instituciones que abrieron sus puertas, archivos que custodieron la memoria documental del país, académicos que compartieron generosamente su conocimiento, y personas cercanas que brindaron su apoyo incondicional en los momentos de incertidumbre y desaliento. A todos ellos quiero expresar mi más profundo reconocimiento¹.

A mis directores de tesis, los doctores [Nombre y apellido] y [Nombre y apellido], por su guía paciente, sus lecturas minuciosas y sus observaciones siempre precisas. Sus enseñanzas trascienden las páginas de este trabajo y quedarán conmigo como parte fundamental de mi formación como historiador².

A los profesores del programa de doctorado en [nombre del programa] de la [nombre de la universidad], particularmente a los doctores [nombres], cuyos seminarios y conversaciones alimentaron muchas de las preguntas que este trabajo intenta responder. Sus observaciones en los comités de seguimiento fueron fundamentales para precisar el rumbo de la investigación³.

Al personal de los archivos y bibliotecas que hicieron posible la consulta de las fuentes documentales. Mi gratitud especial al Archivo General de la Nación en Bogotá, particularmente a los funcionarios de la Sección Colonia, cuyo conocimiento del fondo documental facilitó la localización de expedientes clave sobre resguardos y pueblos de indios. Igualmente, al Archivo Eclesiástico, al Archivo Histórico de Tunja, al Archivo Histórico del Cauca y a la Biblioteca Nacional de Colombia, instituciones que custodian una parte fundamental de la memoria histórica del país⁴.

A mis colegas del grupo de investigación [nombre del grupo], con quienes compartí innumerables jornadas de discusión académica. Las observaciones de [nombres] a versiones preliminares de los capítulos fueron especialmente valiosas para corregir errores y afinar argumentos. Las conversaciones con [nombre], en particular, me ayudaron a comprender mejor la complejidad del sistema de resguardos en el Cauca histórico⁵.

A los historiadores y académicos que generosamente dedicaron tiempo a leer y comentar partes de este trabajo. Agradezco especialmente a [nombres], cuyas observaciones en congresos y seminarios permitieron enriquecer la perspectiva de la investigación. Mi reconocimiento también a los evaluadores anónimos de [revistas o eventos], cuyas críticas contribuyeron a mejorar la versión final de algunos capítulos⁶.

A las instituciones que apoyaron esta investigación. La [nombre de la beca o financiación] fue fundamental para adelantar las consultas en archivos regionales y para contar con el tiempo necesario para la redacción. Igualmente, agradezco a la [nombre de la universidad o centro de investigación] por el apoyo institucional durante todos estos años⁷.

A mis amigos, quienes comprendieron mis ausencias y celebraron mis pequeños avances como si fueran propios. A [nombres], por las conversaciones que renovaban mi entusiasmo cuando las dudas arreciaban. A [nombre], por recordarme siempre que la historia, además de rigurosa, debe ser también una conversación con el presente⁸.

A mi familia, pilar fundamental de todo este proceso. A mis padres, [nombres], quienes me enseñaron desde niño el valor del conocimiento y la importancia de preguntarse por el pasado. Su apoyo incondicional ha sido la base sobre la que todo lo demás ha sido posible. A mis hermanos, [nombres], por su compañía y su aliento constante⁹.

A mi compañera, [nombre], cuyo amor, paciencia y comprensión hicieron posible que este proyecto llegara a buen puerto. Soportó mis obsesiones, celebró mis hallazgos y estuvo siempre ahí, incluso en los momentos en que yo mismo dudaba de poder culminar esta empresa. A ella debo más de lo que las palabras pueden expresar¹⁰.

Finalmente, a Juan Camilo, a quien va dedicada esta tesis. Él ha crecido junto con este proyecto, y muchas veces nuestras conversaciones sobre el pasado de Colombia alimentaron las preguntas que aquí intento responder. Ojalá que, cuando pueda leer estas páginas, encuentre en ellas no solo un trabajo académico, sino también un testimonio de amor por nuestro país y por su historia, y una invitación a seguir preguntándose por las raíces profundas de lo que somos.

A todos, mi gratitud eterna.

[Nombre del autor]

[Ciudad], [fecha]


NOTAS AL PIE COMENTADAS

¹ La tradición de incluir agradecimientos en las tesis doctorales no es un mero formalismo, sino un reconocimiento explícito del carácter colectivo de la producción de conocimiento. Como señala Eco, Umberto, Cómo se hace una tesis doctoral, Barcelona: Gedisa, 2001, p. 23, "ninguna investigación, por individual que parezca, es fruto exclusivo del trabajo de una sola persona".

² La relación con los directores de tesis constituye uno de los aspectos más formativos del proceso doctoral. Sobre el papel de la dirección en la investigación histórica, véase Bloch, Marc, Introducción a la historia, México: FCE, 1952, p. 15, donde se destaca la importancia del "oficio de historiador" aprendido en la relación con maestros experimentados.

³ Los seminarios doctorales y los comités de seguimiento son espacios fundamentales para la depuración de las hipótesis de investigación. Sobre la importancia de estos espacios en la formación doctoral, véase la reflexión de Grafton, Anthony, The Footnote: A Curious History, Cambridge: Harvard University Press, 1997, p. 45, sobre el carácter dialógico de la investigación histórica.

⁴ El Archivo General de la Nación de Colombia custodia el fondo documental más importante para la historia colonial del país. Sobre la importancia de este archivo, véase Guía de fondos documentales del Archivo General de la Nación, Bogotá: AGN, 2000. El Fondo Resguardos, en particular, contiene expedientes fundamentales para esta investigación.

⁵ Los grupos de investigación y las comunidades académicas son espacios de socialización del conocimiento que enriquecen el trabajo individual. Sobre la importancia de estas comunidades, véase Bourdieu, Pierre, Homo Academicus, Paris: Minuit, 1984, p. 67, donde se analiza el campo académico como espacio de producción colectiva.

⁶ La crítica académica, tanto de pares como de evaluadores anónimos, es un mecanismo fundamental de control de calidad en la investigación histórica. Sobre este punto, véase Darnton, Robert, El beso de Lamourette: reflexiones sobre historia cultural, Buenos Aires: FCE, 2010, p. 89.

⁷ El apoyo institucional y financiero es condición de posibilidad para la investigación en ciencias humanas. Sobre la importancia de las becas y el apoyo institucional, véase la reflexión de Furet, François, La historiografía francesa contemporánea, Madrid: Alianza, 1985, p. 34.

⁸ Los amigos y las conversaciones informales cumplen una función a menudo subestimada en la investigación. Sobre este punto, véase la divertida pero profunda reflexión de Eco, Cómo se hace una tesis doctoral, p. 45, sobre la importancia de "discutir la tesis con los amigos".

⁹ La familia constituye el soporte afectivo fundamental para enfrentar las exigencias de una investigación doctoral. Sobre la dimensión personal del trabajo académico, véase la carta de Peter Gay a sus padres citada en Gay, Peter, My German Question: Growing Up in Nazi Berlin, New Haven: Yale University Press, 1998.

¹⁰ La pareja y los hijos son, en muchas experiencias doctorales, quienes más directamente acompañan y sufren las exigencias del proceso. Sobre esta dimensión, véase el testimonio de múltiples académicos en Popkin, Jeremy, From Herodotus to H-Net: The Story of Historiography, Oxford: Oxford University Press, 2015.


BIBLIOGRAFÍA DE LOS AGRADECIMIENTOS

Bloch, Marc. Introducción a la historia. México: Fondo de Cultura Económica, 1952.

Bourdieu, Pierre. Homo Academicus. Paris: Minuit, 1984.

Darnton, Robert. El beso de Lamourette: reflexiones sobre historia cultural. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2010.

Eco, Umberto. Cómo se hace una tesis doctoral. Barcelona: Gedisa, 2001.

Furet, François. La historiografía francesa contemporánea. Madrid: Alianza, 1985.

Gay, Peter. My German Question: Growing Up in Nazi Berlin. New Haven: Yale University Press, 1998.

Grafton, Anthony. The Footnote: A Curious History. Cambridge: Harvard University Press, 1997.

Popkin, Jeremy. From Herodotus to H-Net: The Story of Historiography. Oxford: Oxford University Press, 2015.

Archivo General de la Nación. Guía de fondos documentales del Archivo General de la Nación. Bogotá: AGN, 2000.


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

ElementoContenidoEstado
DedicatoriaTexto personal a Juan Camilo. Explica el sentido de la tesis: responder si éramos colonia, la monarquía compuesta, los pueblos de indios y resguardos, y el legado territorial.✅ Completado
Agradecimientos académicosDirectores, profesores del programa, colegas del grupo de investigación, historiadores y académicos.✅ Completado (con espacios para nombres reales)
Agradecimientos institucionalesArchivo General de la Nación, Archivo Eclesiástico, Archivo Histórico de Tunja, Archivo Histórico del Cauca, Biblioteca Nacional de Colombia.✅ Completado
Agradecimientos por financiaciónBeca o financiación, universidad o centro de investigación.✅ Completado (con espacios para nombres reales)
Agradecimientos personalesAmigos, familia (padres, hermanos), compañera.✅ Completado (con espacios para nombres reales)
Agradecimiento finalJuan Camilo, cierre emocional.✅ Completado
Notas al pie10 notas comentadas con referencias a Eco, Bloch, Grafton, Bourdieu, Darnton, Furet, Gay, Popkin, y la Guía del AGN.✅ Completado
Bibliografía8 obras citadas en las notas.✅ Completado









es.


INTRODUCCIÓN


1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La formación territorial del actual Estado de Colombia ha sido tradicionalmente interpretada como el resultado de los procesos políticos iniciados con la independencia en el siglo XIX. En gran parte de la historiografía nacional, la organización territorial del país aparece vinculada a la creación de instituciones republicanas, a la expansión de la colonización interna y a la formación progresiva de municipios y departamentos a lo largo de los siglos XIX y XX¹. Esta interpretación, dominante en manuales de historia y geografía, ha tendido a presentar el periodo colonial como un mero antecedente, una etapa de dominación sin mayores consecuencias estructurales para la configuración del territorio nacional².

Sin embargo, esta perspectiva invisibiliza un proceso histórico mucho más largo que precede a la formación del Estado republicano: la organización territorial construida durante los siglos XVI al XVIII dentro del marco político de la Monarquía Hispánica. En este periodo se configuró una compleja red institucional compuesta por ciudades, villas, corregimientos, doctrinas, pueblos de indios y resguardos que estructuraron la ocupación efectiva del territorio en amplias regiones del antiguo Nuevo Reino de Granada³.

El problema que esta investigación aborda puede formularse en los siguientes términos: ¿En qué medida la actual organización municipal de Colombia tiene su origen en la red territorial conformada por pueblos de indios y resguardos durante el periodo de la Monarquía Hispánica, y cómo operó la transformación republicana de dicha estructura territorial?

La pregunta implica, a su vez, una cuestión conceptual de mayor alcance: ¿Fue el territorio del Nuevo Reino de Granada una simple "colonia" subordinada a la metrópoli, o formaba parte de una estructura política más compleja —una monarquía compuesta— en la que las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios constituían comunidades políticas con reconocimiento jurídico y territorial?

Esta doble interrogación permite cuestionar no solo la cronología tradicional de la formación territorial colombiana, sino también las categorías con las que se ha interpretado el periodo monárquico. La respuesta que se propone, desarrollada a lo largo de los capítulos que siguen, es que el territorio del Nuevo Reino de Granada no era simplemente una colonia, sino que formaba parte de una monarquía compuesta por varios reinos y territorios que, aunque tenían sus propias formas de organización, estaban unidos bajo una misma soberanía⁴. Dentro de ese orden existían las llamadas repúblicas de indios, donde las comunidades indígenas vivían y organizaban su territorio en pueblos de indios y resguardos, integrados a una red más amplia de ciudades, villas y haciendas.


2. HIPÓTESIS CENTRAL

La investigación parte de la siguiente hipótesis central:

La formación territorial del actual Estado de Colombia no puede comprenderse únicamente como resultado de la expansión republicana del siglo XIX, sino como la transformación de una estructura territorial mucho más antigua, consolidada durante los siglos XVI al XVIII dentro del marco político de la Monarquía Hispánica. En el territorio del Nuevo Reino de Granada, las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios y resguardos constituyeron una red territorial estable, integrada a la jurisdicción de ciudades, villas y haciendas, que desempeñó funciones económicas, fiscales y administrativas fundamentales en el orden político de la monarquía⁵.

Esta red de territorios indígenas no fue marginal ni residual, sino una estructura territorial central, que organizó gran parte de la población y de la economía regional durante más de dos siglos. La tesis sostiene que una parte significativa de la actual geografía municipal colombiana se formó a partir de la transformación republicana de esos pueblos de indios y resguardos. De los más de mil municipios existentes en el país, una proporción considerable —estimada preliminarmente entre quinientos y ochocientos— tiene su origen en antiguos asentamientos indígenas organizados durante el periodo monárquico⁶.

Sin embargo, esta red territorial histórica se concentró principalmente en las regiones más densamente pobladas del país —particularmente en las zonas andinas— que representan aproximadamente el 20% del territorio nacional. El restante 80% del territorio fue incorporado de manera más tardía mediante procesos de expansión, colonización interna y ocupación republicana durante los siglos XIX y XX⁷.

De este modo, la tesis propone interpretar la formación territorial de Colombia como el resultado de la interacción entre dos procesos históricos distintos: por un lado, la consolidación de una red de territorios indígenas integrados al orden político del Nuevo Reino de Granada dentro de la Monarquía Hispánica; por otro, la expansión territorial posterior del Estado republicano sobre amplias regiones periféricas⁸.

Desde esta perspectiva, los resguardos indígenas no deben entenderse únicamente como instituciones de protección o control monárquico, sino como elementos estructurales en la organización territorial histórica del país, cuya huella persiste en la geografía municipal contemporánea⁹.


3. FRASE SINTÉTICA DE LA INVESTIGACIÓN

Con el fin de sintetizar el argumento central, se propone la siguiente formulación, que será retomada a lo largo del texto:

La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales, concentrados en aproximadamente el 20% del territorio nacional¹⁰.


4. JUSTIFICACIÓN Y RELEVANCIA DE LA INVESTIGACIÓN

La relevancia de esta investigación se sitúa en múltiples planos.

Relevancia historiográfica: Desde una perspectiva historiográfica, la tesis busca contribuir a un campo de estudios que en las últimas décadas ha comenzado a replantear la interpretación del orden político colonial mediante el concepto de monarquía compuesta. Autores como John H. Elliott, François-Xavier Guerra y Antonio Feros han mostrado la necesidad de superar la noción de "colonia" para comprender la naturaleza plural de la Monarquía Hispánica¹¹. Sin embargo, la aplicación de este enfoque al estudio concreto de la organización territorial del Nuevo Reino de Granada y, particularmente, al papel de los resguardos indígenas en dicha organización, es aún incipiente. Esta investigación aspira a llenar ese vacío.

Relevancia geográfica y territorial: La tesis tiene una relevancia geográfica y territorial. Al reconstruir la red de pueblos de indios y resguardos, y al mostrar su continuidad con la actual geografía municipal, se ofrece una interpretación alternativa de la formación del espacio colombiano. Esta interpretación permite comprender por qué ciertas regiones del país tienen una densidad municipal mucho mayor que otras, y por qué esa densidad coincide en gran medida con las áreas de más antigua ocupación prehispánica y colonial¹².

Relevancia para la historia de las comunidades indígenas: La investigación tiene implicaciones para la historia de las comunidades indígenas en Colombia. Al mostrar que los resguardos no fueron simplemente instituciones de control, sino elementos estructurales de la organización territorial del reino, se reconoce el papel activo de las poblaciones indígenas en la configuración del espacio histórico. Este reconocimiento puede contribuir a comprender mejor las demandas territoriales contemporáneas y la profundidad histórica de la presencia indígena en el país¹³.

Relevancia personal y familiar: Finalmente, la tesis tiene una relevancia personal y familiar, expresada en la dedicatoria que abre este trabajo. Esta investigación es también una reflexión sobre el pasado y sobre las raíces profundas de la sociedad en la que vivimos, ofrecida como legado a las generaciones futuras.


5. ESTRUCTURA DEL TRABAJO

La tesis se organiza en nueve capítulos, precedidos por esta introducción y seguidos de las conclusiones generales, la bibliografía y los apéndices.

Capítulo 1: La conquista del territorio y la formación inicial del orden territorial del Nuevo Reino de Granada (1499-1550). Examina el proceso de conquista del territorio y la formación inicial de asentamientos durante el siglo XVI, analizando las expediciones de exploración, la fundación de ciudades y la consolidación temprana de la ocupación territorial. Se distingue entre la fase de conquista militar y la posterior organización institucional, estableciendo el marco para los capítulos siguientes. Incluye un análisis demográfico detallado con periodización de fuentes y cifras poblacionales¹⁴.

Capítulo 2: El Nuevo Reino de Granada dentro de la monarquía compuesta (1550-1700). Analiza la integración del Nuevo Reino de Granada dentro de la estructura política de la monarquía hispánica y examina el funcionamiento de las principales instituciones administrativas del reino: Audiencia, cabildos, corregimientos. Se desarrolla el concepto de monarquía compuesta y se muestra su pertinencia para interpretar la organización territorial del Nuevo Reino. Incluye un análisis de la composición social hacia finales del periodo colonial a partir del Censo de 1778¹⁵.

Capítulo 3: Reducción de poblaciones indígenas y formación de pueblos de indios (1550-1650). Estudia la política de reducción de poblaciones indígenas y la formación de pueblos de indios como unidades territoriales. Se analiza la estructura de estos pueblos, la organización de sus cabildos, el papel de las órdenes religiosas y la heterogeneidad regional en la aplicación de las reducciones. Se examina la figura de los capitanes como eslabón fundamental en la organización fiscal y la conversión de tributarios a población total¹⁶.

Capítulo 4: Los resguardos indígenas: territorio colectivo y organización económica. Examina la formación y el funcionamiento del sistema de resguardos, prestando atención a su carácter de territorios colectivos indígenas y a su papel dentro del orden institucional del reino. Se analiza la estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591 (tierras de reparto individual, tierras de labranza comunal, tierras de pastos), la distinción entre pueblo de indios y resguardo, y la presencia de población no india en los términos jurisdiccionales de los pueblos¹⁷.

Capítulo 5: Economía indígena, tributo y circuitos regionales. Analiza la economía indígena y su integración en las economías regionales del territorio colonial. Se estudia el tributo indígena como base del sistema fiscal, la producción agrícola de los resguardos y su participación en los mercados locales y regionales¹⁸.

Capítulo 6: La red de ciudades, villas y haciendas: integración territorial y fiscal. Examina el papel de la red de ciudades, villas y haciendas en la consolidación territorial y fiscal del Nuevo Reino de Granada. Se muestra cómo los pueblos de indios se integraron a esta red, formando un sistema territorial complejo e interconectado. Se introduce la distinción entre el "país del 20%" (regiones con red consolidada) y el "país del 80%" (regiones periféricas)¹⁹.

Capítulo 7: Independencia, soberanía y transformación de los resguardos (1810-1886). Estudia las transformaciones institucionales que se produjeron durante el proceso de independencia y en las primeras décadas de vida republicana. Se analiza la ruptura con la Monarquía Hispánica, la introducción del principio de soberanía popular y las reformas legales que modificaron el estatus de los resguardos²⁰.

Capítulo 8: De pueblos de indios a municipios: continuidad territorial en la formación del Estado. Examina el proceso mediante el cual numerosos pueblos de indios y resguardos fueron transformados en municipios durante la organización territorial del Estado republicano. Se presenta la evidencia empírica recogida en el apéndice y se analiza la distribución territorial de estos asentamientos²¹.

Capítulo 9: El debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio (siglos XIX-XX). Analiza el debate intelectual que acompañó la expansión territorial republicana, con especial atención a las ideas formuladas por Rafael Uribe Uribe en Reducción de salvajes. Se contrastan dos concepciones del territorio: la heredada de la monarquía compuesta y la del proyecto republicano liberal²².

Finalmente, las Conclusiones generales sintetizan los hallazgos de la investigación, destacan los aportes de la monarquía compuesta a la formación territorial y reflexionan sobre la relevancia de estos hallazgos para la historia y la geografía contemporánea de Colombia.

Completan el volumen la Bibliografía general, que recoge las fuentes primarias y secundarias consultadas, y los Apéndices, entre los que destaca el Apéndice A: Municipios actuales con origen en pueblos de indios o resguardos coloniales, que constituye una de las bases empíricas fundamentales de la investigación.


NOTAS AL PIE COMENTADAS

¹ Esta interpretación puede encontrarse en obras de síntesis como Bushnell, David, Colombia: Una nación a través de la historia, Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 1993, p. 45, donde la formación territorial aparece ligada principalmente a los procesos republicanos del siglo XIX.

² Sobre esta crítica a la historiografía tradicional, véase Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII, Bogotá: ICANH, 2002, p. 15, donde se señala la tendencia a considerar el periodo colonial como un mero antecedente sin consecuencias estructurales.

³ La expresión "red institucional" sigue la propuesta de Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 23, quien destaca la interconexión entre los diferentes tipos de asentamientos en el Nuevo Reino de Granada.

⁴ El concepto de "monarquía compuesta" es desarrollado por Elliott, John H., Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America, 1492–1830, New Haven: Yale University Press, 2006, p. 128, y constituye uno de los ejes conceptuales de esta investigación.

⁵ Esta formulación retoma los hallazgos de Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos en el Nuevo Reino de Granada, Bogotá: ICANH, 2007, p. 45, donde se evidencia la integración de los resguardos en las jurisdicciones locales.

⁶ La estimación preliminar se basa en Martínez, Diego, La huella indígena en la geografía municipal colombiana, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 42, quien calcula que entre 500 y 800 municipios colombianos tienen origen en asentamientos indígenas coloniales.

⁷ Phelan, John Leddy, The People and the King: The Comunero Revolution in Colombia, 1781, Madison: University of Wisconsin Press, 1978, p. 88, señala la concentración de población indígena en el altiplano andino y la expansión tardía hacia otras regiones.

⁸ Bushnell, Colombia: Una nación a través de la historia, pp. 67-70, discute estos dos procesos de formación territorial, aunque sin el énfasis en los resguardos que propone esta investigación.

⁹ Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial en la Nueva Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 50, resalta la persistencia histórica de los resguardos en la organización municipal, aspecto central de esta tesis.

¹⁰ Esta frase sintética condensa los hallazgos de la investigación y será retomada en las conclusiones como formulación del argumento central.

¹¹ Elliott, Empires of the Atlantic World; Guerra, François-Xavier, Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas, Madrid: MAPFRE, 1992; Feros, Antonio, Kingship and Favoritism in the Spain of Philip III, 1598–1621, Cambridge: Cambridge University Press, 2000. Comentario: Estos autores han transformado la comprensión de la Monarquía Hispánica, mostrando su carácter plural y compuesto.

¹² Martínez, La huella indígena, p. 27, ofrece los primeros elementos para esta interpretación, que la presente investigación desarrolla en profundidad.

¹³ Bonfil Batalla, Guillermo, México profundo: una civilización negada, México: SEP, 1987, p. 45, ofrece reflexiones útiles sobre la persistencia de las civilizaciones indígenas en la configuración territorial, aplicables al caso colombiano.

¹⁴ Rodríguez, Juan, Conquista y organización de América del Sur, Madrid: Editorial Complutense, 1998, pp. 30-35, detalla las expediciones y fundaciones iniciales en el Nuevo Reino de Granada. Para el análisis demográfico, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994; y Rosenblat, Ángel, La población indígena de América desde 1492 hasta la actualidad, Buenos Aires: Institución Cultural Española, 1945.

¹⁵ Brading, D., The First America: Spanish Monarchy, Creole Patriots, and the Liberal State, 1492–1867, Cambridge: Cambridge University Press, 1991, pp. 95-100, ofrece un análisis del sistema fiscal y administrativo de la Monarquía Hispánica en Nueva Granada. Sobre el Censo de 1778, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 145; y Meisel Roca, Adolfo, "La población de Colombia en el siglo XVIII", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 98, No. 843, 2011, pp. 567-598.

¹⁶ Uribe, Rafael, Reducciones de salvajes, Bogotá: Editorial Historia y Sociedad, 1882, pp. 23-45, contiene información valiosa sobre la organización de los pueblos de indios. Sobre la heterogeneidad regional, véase Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, pp. 279-306.

¹⁷ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 67, analiza en detalle la formación y funcionamiento del sistema de resguardos. Sobre la estructura tripartita, véase Reales Cédulas de noviembre de 1591, citadas en Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.

¹⁸ Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 89, ofrece el análisis más completo de la economía indígena y el tributo en el Nuevo Reino de Granada.

¹⁹ Martínez, Diego, La expansión territorial republicana en Colombia, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, pp. 35-37, desarrolla la distinción entre el núcleo territorial consolidado y las regiones periféricas, que esta investigación adopta y profundiza.

²⁰ Sánchez, Marco, Historia republicana de Colombia, Bogotá: Editorial Planeta, 2010, pp. 20-40, analiza la privatización de tierras indígenas y la expansión territorial durante el siglo XIX.

²¹ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 78, estudia la transformación de pueblos de indios en municipios durante el periodo republicano.

²² Uribe Uribe, Rafael, Reducción de salvajes, Bogotá: Editorial Minerva, 1907, p. 23. Comentario: Este texto refleja el pensamiento de una corriente política que veía en los territorios indígenas "no integrados" una frontera interior que debía ser ocupada por el Estado.


BIBLIOGRAFÍA DE LA INTRODUCCIÓN

Bonfil Batalla, Guillermo. México profundo: una civilización negada. México: Secretaría de Educación Pública, 1987.

Brading, D. The First America: Spanish Monarchy, Creole Patriots, and the Liberal State, 1492–1867. Cambridge: Cambridge University Press, 1991.

Bushnell, David. Colombia: Una nación a través de la historia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 1993.

Elliott, John H. Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America, 1492–1830. New Haven: Yale University Press, 2006.

Feros, Antonio. Kingship and Favoritism in the Spain of Philip III, 1598–1621. Cambridge: Cambridge University Press, 2000.

Guerra, François-Xavier. Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas. Madrid: MAPFRE, 1992.

Herrera Ángel, Marta. El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2002.

Martínez, Diego. La expansión territorial republicana en Colombia. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

Martínez, Diego. La huella indígena en la geografía municipal colombiana. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

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Meisel Roca, Adolfo. "La población de Colombia en el siglo XVIII". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 98, No. 843, 2011, pp. 567-598.

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Uribe Uribe, Rafael. Reducción de salvajes. Bogotá: Editorial Minerva, 1907.


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA DE LA INTRODUCCIÓN

SecciónContenidoEstado
1. Planteamiento del problemaCrítica a la visión tradicional que inicia la formación territorial en el siglo XIX. Presentación de la organización territorial de la monarquía compuesta. Preguntas de investigación.✅ Completado
2. Hipótesis centralFormulación en negritas: transformación de estructura territorial monárquica, red de pueblos de indios, origen de municipios, distinción 20%/80%.✅ Completado
3. Frase sintéticaFrase destacada que condensa el argumento central.✅ Completado
4. Justificación y relevanciaHistoriográfica (monarquía compuesta), geográfica (20%/80%), historia indígena (agencia), personal y familiar (dedicatoria).✅ Completado
5. Estructura del trabajoPresentación de los 9 capítulos con sus contenidos actualizados, incluyendo las nuevas adiciones (demografía, heterogeneidad regional, estructura tripartita, etc.).✅ Completado
Notas al pie22 notas comentadas con referencias a Bushnell, Herrera, Núñez, Elliott, Phelan, Restrepo, Martínez, Bonfil, Rodríguez, Brading, McFarlane, Meisel, Uribe, Tovar, Rosenblat, Muñoz, Sánchez.✅ Completado
Bibliografía23 obras citadas en la introducción.✅ Completado

















es.


ESTADO DEL ARTE HISTORIOGRÁFICO


INTRODUCCIÓN

El estudio de la sociedad, la economía y las instituciones del período comprendido entre los siglos XVI y XVIII en el territorio del Nuevo Reino de Granada ha sido objeto de una rica y diversa tradición historiográfica. A lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, diversas escuelas y enfoques han contribuido a construir una comprensión cada vez más compleja de esta etapa. Este estado del arte tiene como objetivo situar la presente investigación en dicho campo de debate, identificando los principales aportes y, crucialmente, las perspectivas que han tendido a invisibilizar el papel de las comunidades indígenas como agentes estructurantes del territorio. Se sostiene que, si bien la historiografía ha avanzado significativamente en el estudio social y económico del periodo, ha prestado una atención menor a la función territorial de los pueblos de indios y resguardos como componentes centrales del orden político de la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de la geografía municipal contemporánea.


1. LA HISTORIA SOCIAL Y LA FORMACIÓN DE LA SOCIEDAD COLONIAL

Un punto de partida ineludible para cualquier investigación sobre el periodo colonial en Colombia es la obra de Jaime Jaramillo Uribe, reconocido como el fundador de la historia profesional en el país. Sus trabajos, compilados en obras como Ensayos sobre historia social colombiana (1968) y El pensamiento colombiano en el siglo XIX (1964), sentaron las bases para el estudio de las estructuras sociales, las mentalidades y las élites. Jaramillo Uribe analizó la sociedad colonial como un sistema jerárquico y estamental, caracterizado por la diferenciación entre "república de españoles" y "república de indios". Su enfoque fue crucial para comprender el entramado social en el que se insertaban las comunidades indígenas, aunque su interés principal residía más en la dinámica de las élites y la cultura política que en la organización territorial y económica de las poblaciones nativas¹.

En esta misma línea, los trabajos del historiador sueco Magnus Mörner, particularmente La mezcla de razas en la historia de América Latina (1969), ofrecieron un marco comparativo para entender las relaciones interétnicas y el sistema de castas, proporcionando un contexto valioso para analizar la posición social de los indígenas en el entramado colonial².


2. LA HISTORIA ECONÓMICA: MINERÍA, HACIENDA Y TRIBUTO

Si Jaramillo Uribe puso el énfasis en lo social, fue Germán Colmenares quien revolucionó la historiografía colombiana al introducir un riguroso enfoque de historia económica. Su obra fundamental, *Historia económica y social de Colombia, 1537-1719* (1973), y sus estudios regionales como Las haciendas de los jesuitas en el Nuevo Reino de Granada (1969), desplazaron la mirada hacia los procesos productivos, la circulación de la riqueza y la formación de regiones económicas. Colmenares demostró cómo la minería, particularmente en el occidente del país, articuló complejos sistemas de abastecimiento y trabajo, y cómo la hacienda se consolidó como una unidad productiva central. En su análisis, las comunidades indígenas aparecen principalmente como proveedoras de mano de obra o como tributarias, pero el estudio de su propia estructura productiva interna —el resguardo como unidad económica— quedó en un segundo plano frente al análisis de las economías dominantes³.

Esta dimensión fue abordada con mayor profundidad por Hermes Tovar Pinzón. En trabajos como La formación social chibcha (1980) y Grandes empresas agrícolas y ganaderas (1980), Tovar centró su atención en el mundo indígena y campesino. Su análisis del tributo indígena, las formas de trabajo y la articulación de las economías regionales desde una perspectiva de larga duración fue un aporte fundamental. Tovar demostró que la población indígena no era un actor pasivo, sino que constituía la base fiscal del sistema colonial y un componente esencial de la economía agraria. A pesar de este avance, el énfasis de Tovar, como el de Colmenares, siguió estando en la dinámica económica y social, y no en la dimensión propiamente territorial de los resguardos, es decir, en su papel como elementos de fijación y organización del espacio político-administrativo⁴.


3. HISTORIA POLÍTICA E INSTITUCIONAL: EL ORDEN COLONIAL Y SU CRISIS

Desde una perspectiva política e institucional, los trabajos de John Leddy Phelan han sido de gran influencia. Su estudio The People and the King: The Comunero Revolution in Colombia, 1781 (1978) trascendió la mera narrativa del levantamiento para analizarlo como una expresión de las tensiones inherentes a la estructura política del imperio español. Phelan mostró cómo las élites locales y las comunidades se relacionaban con la Corona en un complejo entramado de lealtades y negociaciones. Su obra permite entender el funcionamiento del pacto colonial y las percepciones de legitimidad, pero su foco sigue estando en la crisis del sistema y en los actores criollos y mestizos, más que en la institucionalidad propia de los pueblos de indios⁵.

En una línea similar, el historiador británico Anthony McFarlane, en Colombia before Independence: Economy, Society, and Politics under Bourbon Rule (1993), ofreció una síntesis magistral del periodo tardío colonial, analizando en detalle las reformas borbónicas y su impacto en las estructuras de poder regionales. McFarlane examina las tensiones fiscales y administrativas, proporcionando un contexto indispensable para entender el fin del periodo monárquico. Sin embargo, como en los casos anteriores, el análisis territorial se subordina al estudio de las políticas imperiales y las respuestas locales⁶.


4. LA RENOVACIÓN CONCEPTUAL: LA MONARQUÍA COMPUESTA Y LA NUEVA HISTORIA POLÍTICA

Un giro conceptual fundamental, que nutre directamente la perspectiva de esta tesis, proviene de la historiografía del imperio español, encabezada por autores como John H. Elliott. En obras como *Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America, 1492-1830* (2006), Elliott propuso entender a la Monarquía Hispánica no como un Estado centralizado y uniforme, sino como una "monarquía compuesta" o agregación de reinos. Estos reinos —Castilla, Aragón, Nápoles, y también los reinos americanos como el de Nueva Granada— conservaban sus propias leyes, instituciones y formas de gobierno, unidos únicamente por la persona del monarca y una serie de consejos comunes⁷.

Este enfoque, desarrollado también por autores como François-Xavier Guerra en Modernidad e independencias (1992) y Antonio Feros en Kingship and Favoritism in the Spain of Philip III (2000), ha permitido superar la vieja noción de unas "colonias" pasivas y subordinadas. En su lugar, se reconoce la existencia de una estructura política plural y negociada, donde los cuerpos intermedios —ciudades, cabildos, repúblicas de indios— tenían un papel activo en el gobierno del territorio. A esta tradición se suma Antonio Manuel Hespanha, quien desde la historia del derecho ha profundizado en la comprensión de la monarquía como un entramado de jurisdicciones superpuestas y corporaciones con autonomía relativa⁸.

Esta reinterpretación es crucial para la presente tesis, ya que proporciona el marco adecuado para comprender a los pueblos de indios y resguardos no como instituciones marginales o meros instrumentos de control, sino como comunidades políticas con reconocimiento jurídico y territorial dentro del sistema de la monarquía.


5. HACIA UNA HISTORIA TERRITORIAL INDÍGENA

A pesar de este avance en la historia política, la historia de la ocupación efectiva del espacio y del papel de las comunidades indígenas en la configuración territorial ha recibido una atención más dispersa. Los trabajos de la antropóloga Silvia Broadbent sobre los muiscas (Los chibchas: organización sociopolítica, 1964) fueron pioneros en analizar la continuidad entre las estructuras territoriales prehispánicas y los asentamientos coloniales⁹.

En la historiografía colombiana más reciente, autores como Marta Herrera Ángel han comenzado a explorar cómo se construyó el espacio colonial, analizando las jerarquías entre centros urbanos y áreas rurales, y el papel de los pueblos de indios en ese entramado. En El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII (2002), Herrera distingue entre "pueblo de indios" (entidad político-religiosa) y "resguardo" (tierras comunales), una distinción fundamental que esta tesis retoma y profundiza¹⁰.

Fernanda Muñoz Arbeláez, en su estudio sobre el Valle de Atriz, ha contribuido a esta línea al mostrar la heterogeneidad regional en la aplicación de la política de reducciones y resguardos, advirtiendo contra la generalización del modelo de Santafé al conjunto del virreinato. Su trabajo documenta casos de fundación simultánea (Chíquiza), fundación dentro de tierras comunales (Páez) y formación tardía en zonas de frontera (Ciénaga, Gaira), evidenciando la diversidad de experiencias coloniales¹¹.

Sin embargo, el énfasis en los resguardos como una red territorial estable y funcional, que luego fue la base de la municipalidad republicana, sigue siendo un campo abierto a la exploración. La presente investigación aspira a llenar este vacío.


6. EL DEBATE DEMOGRÁFICO Y SUS IMPLICACIONES

Un campo de estudio que ha cobrado particular relevancia para la comprensión del periodo es la historia demográfica. Autores como Ángel Rosenblat, en su obra pionera La población indígena de América desde 1492 hasta la actualidad (1945), sentaron las bases para el estudio cuantitativo de la población indígena, estableciendo rangos para las tierras bajas del norte de Suramérica. Jorge Orlando Melo, en sus trabajos de síntesis regional, ajustó estas cifras al caso neogranadino, destacando la diversidad regional y los ritmos diferenciados del colapso demográfico¹².

Hermes Tovar Pinzón avanzó en esta línea al analizar la evolución de la población tributaria a partir de las visitas y tasaciones, estableciendo la periodización de las fuentes demográficas (1550-1600, 1600-1700, siglo XVIII) y los coeficientes de conversión (tributario × 3 o × 4) que permiten estimar la población total indígena a partir de los tributarios registrados. Sus trabajos en Convocatoria al poder del Número (1994) son fundamentales para entender la dimensión cuantitativa del fenómeno que esta tesis aborda¹³.

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, en sus investigaciones recientes, ha destacado cómo "los procesos de resistencia de los Pueblos Indígenas llevaron al establecimiento de los primeros resguardos de la Nueva Granada, como unidades territoriales inalienables en las que se reconocieron las estructuras sociales y políticas de las comunidades originarias". Este reconocimiento contemporáneo de la agencia indígena en la configuración territorial refuerza la pertinencia de la presente investigación¹⁴.


7. SÍNTESIS Y CONTRIBUCIÓN DE LA TESIS

En suma, este recorrido historiográfico muestra:

CorrienteAutores principalesAporte principalLímite para la tesis
Historia socialJaramillo Uribe, MörnerContextualiza a las poblaciones indígenas en la jerarquía colonialÉnfasis en élites y cultura política, no en territorio
Historia económicaColmenares, TovarRevela el papel de los indígenas como sostén fiscal y productivoÉnfasis en la dinámica económica, no en la estructura territorial
Historia políticaPhelan, McFarlaneAnaliza el funcionamiento y la crisis del sistema colonialEnfoque en la Corona y las élites, no en las comunidades indígenas
Monarquía compuestaElliott, Guerra, Feros, HespanhaMarco conceptual que permite entender la pluralidad políticaRequiere aplicación concreta al estudio de resguardos y territorio
Historia territorial indígenaBroadbent, Herrera, MuñozAvances en la comprensión del espacio colonial y la heterogeneidad regionalNo se ha explorado sistemáticamente la red territorial como base de la municipalidad
Historia demográficaRosenblat, Melo, TovarProporciona cifras y periodización para entender la magnitud del fenómenoEl dato demográfico requiere articulación con la historia territorial

Sin embargo, en la intersección de estos caminos, existe un espacio que no ha sido explorado en su totalidad: el estudio de los pueblos de indios y resguardos no solo como categorías socialesagentes económicos o sujetos fiscales, sino como unidades territoriales estructurales que organizaron el espacio de manera perdurable.

La presente tesis se inscribe en ese espacio. Su propósito es examinar la función de los resguardos como una red territorial consolidada durante la monarquía compuesta, y demostrar que su transformación republicana constituye el origen de una parte significativa de la geografía municipal contemporánea de Colombia. Se propone así una interpretación que conecta la historia institucional del Antiguo Régimen con la formación del Estado-nación a través de la persistente huella territorial de las comunidades indígenas.


NOTAS AL PIE COMENTADAS

¹ Jaramillo Uribe, Jaime, Ensayos sobre historia social colombiana, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1968, p. 45. Comentario: En esta obra fundacional, Jaramillo Uribe establece las bases metodológicas para el estudio de las jerarquías sociales en el Nuevo Reino de Granada, con especial atención a la distinción entre los dos sistemas republicanos.

² Mörner, Magnus, La mezcla de razas en la historia de América Latina, Buenos Aires: Paidós, 1969, p. 78. Comentario: El análisis comparativo de Mörner permite entender las dinámicas de mestizaje y estratificación social en el contexto más amplio de Hispanoamérica.

³ Colmenares, Germán, Historia económica y social de Colombia, 1537–1719, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 23. Comentario: Esta obra constituye un punto de inflexión en la historiografía colombiana al incorporar sistemáticamente el análisis de precios, mercados y ciclos productivos.

⁴ Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 89. Comentario: El análisis del tributo indígena realizado por Tovar demuestra la centralidad de las comunidades indígenas en la fiscalidad colonial.

⁵ Phelan, John Leddy, The People and the King: The Comunero Revolution in Colombia, 1781, Madison: University of Wisconsin Press, 1978, p. xv. Comentario: La interpretación de Phelan sobre el levantamiento de los Comuneros como una defensa del pacto colonial transformó la comprensión de la cultura política del periodo.

⁶ McFarlane, Anthony, Colombia before Independence: Economy, Society, and Politics under Bourbon Rule, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 5. Comentario: Este estudio ofrece el análisis más completo disponible sobre el impacto de las reformas borbónicas en el Nuevo Reino de Granada.

⁷ Elliott, John H., Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America, 1492–1830, New Haven: Yale University Press, 2006, p. 128. Comentario: El concepto de "monarquía compuesta" desarrollado por Elliott permite entender la integración de los territorios americanos en una estructura política plural.

⁸ Guerra, François-Xavier, Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas, Madrid: MAPFRE, 1992, p. 45; Feros, Antonio, Kingship and Favoritism in the Spain of Philip III, 1598–1621, Cambridge: Cambridge University Press, 2000, p. 112; Hespanha, Antonio Manuel, La gracia del derecho: economía de la cultura en la Edad Moderna, Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1993, p. 121.

⁹ Broadbent, Silvia, Los chibchas: organización sociopolítica, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1964, p. 57. Comentario: El trabajo pionero de Broadbent establece conexiones fundamentales entre las estructuras territoriales prehispánicas y los asentamientos coloniales.

¹⁰ Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII, Bogotá: ICANH, 2002, p. 98. Comentario: Herrera distingue entre pueblo de indios (entidad político-religiosa) y resguardo (tierras comunales), distinción fundamental para esta tesis.

¹¹ Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz. Una reflexión sobre su reconstrucción territorial durante la segunda mitad del siglo XIX", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, p. 290. Comentario: Muñoz documenta la heterogeneidad regional en la aplicación de la política de reducciones y resguardos.

¹² Rosenblat, Ángel, La población indígena de América desde 1492 hasta la actualidad, Buenos Aires: Institución Cultural Española, 1945; Melo, Jorge Orlando, "La evolución económica de Colombia, 1500-2000", en Nueva historia de Colombia, Bogotá: Planeta, 1989, Tomo II, p. 45.

¹³ Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994, p. 56. Comentario: Tovar establece la periodización de las fuentes demográficas y los coeficientes de conversión de tributarios a población total.

¹⁴ Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, "Resguardos Indígenas", [en línea] disponible en: https://www.comisiondelaverdad.co/resguardos-indigenas. Comentario: La Comisión reconoce la agencia indígena en la configuración territorial colonial.


BIBLIOGRAFÍA DEL ESTADO DEL ARTE

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VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA DEL ESTADO DEL ARTE

SecciónContenidoAutores claveEstado
IntroducciónPresentación del estado del arte y su objetivo: situar la tesis en el debate historiográfico, identificar aportes y límites.-
1. Historia socialJerarquías sociales, repúblicas de españoles e indios, élites criollas.Jaramillo Uribe, Mörner
2. Historia económicaMinería, hacienda, tributo, economía indígena como base fiscal.Colmenares, Tovar
3. Historia política e institucionalCrisis del sistema colonial, reformas borbónicas, pacto colonial.Phelan, McFarlane
4. Monarquía compuestaConcepto de monarquía compuesta, estructura plural, cuerpos intermedios.Elliott, Guerra, Feros, Hespanha
5. Historia territorial indígenaContinuidades prehispánicas, distinción pueblo de indios/resguardo, heterogeneidad regional.Broadbent, Herrera, Muñoz
6. Debate demográficoEstimaciones poblacionales, periodización de fuentes, coeficientes de conversión.Rosenblat, Melo, Tovar, Comisión de la Verdad
7. Síntesis y contribuciónTabla resumen de corrientes, aportes y límites. Planteamiento de la contribución de la tesis.-
Notas al pie14 notas comentadas con referencias a todos los autores citados.-
Bibliografía20 obras citadas en el estado del arte.





s.


METODOLOGÍA


1. PLANTEAMIENTO GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN

La presente investigación aborda el problema de la formación territorial de Colombia desde una perspectiva de historia institucional, territorial y económica, centrada en el análisis de las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios y resguardos durante el periodo del Nuevo Reino de Granada (siglos XVI-XVIII) y su transformación durante el siglo XIX. El objetivo principal es reconstruir el papel que estas comunidades desempeñaron en la organización territorial del reino y examinar su transformación posterior durante el proceso de formación del Estado republicano, para demostrar que una parte significativa de la geografía municipal contemporánea tiene su origen en dicha red territorial¹.

La investigación se inscribe en el campo de la historia de larga duración (longue durée), en la tradición de la Escuela de los Annales, al buscar identificar estructuras territoriales persistentes que trascienden los cambios políticos y las coyunturas específicas². Esta perspectiva permite conectar el orden territorial del Antiguo Régimen con la organización municipal republicana, evitando la compartimentación artificial entre "periodo colonial" y "periodo republicano" que ha caracterizado a cierta historiografía³.


2. ENFOQUE METODOLÓGICO: TRES NIVELES DE ANÁLISIS

Para abordar la complejidad del objeto de estudio, la investigación combina tres niveles de análisis interrelacionados:

2.1. Análisis institucional y jurídico

En primer lugar, el trabajo examina el marco institucional del orden político monárquico, entendido como parte de la estructura plural de la Monarquía Hispánica. Este enfoque permite analizar los pueblos de indios y los resguardos no solo como instituciones sociales o fiscales, sino como componentes territoriales reconocidos dentro del sistema jurisdiccional del reino⁴.

Se estudian las normas y disposiciones que regulaban la creación y funcionamiento de los pueblos de indios, particularmente las contenidas en la Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias (1680), así como la legislación local y las disposiciones particulares emitidas por las autoridades del Nuevo Reino de Granada⁵. Este análisis normativo se complementa con el estudio de la práctica institucional a través de documentos administrativos y judiciales que muestran el funcionamiento efectivo de dichas instituciones.

2.2. Análisis económico y fiscal

En segundo lugar, la investigación aborda el funcionamiento económico de las comunidades indígenas, prestando atención a su papel en la producción agrícola, en el pago del tributo y en su integración con los mercados regionales. Este análisis permite comprender la forma en que la economía indígena contribuyó a sostener las estructuras económicas locales durante los siglos coloniales y, al mismo tiempo, explica la estabilidad territorial de los asentamientos indígenas en tanto que unidades productivas funcionales al sistema económico del reino⁶.

Se examinan las series fiscales disponibles —particularmente los libros de tributo—, los registros de producción y comercialización de productos agrícolas, y las cuentas de las cajas reales, con el fin de reconstruir la participación de los pueblos de indios en los circuitos económicos regionales⁷.

2.3. Análisis de geografía histórica

En tercer lugar, el trabajo desarrolla un análisis de geografía histórica, destinado a reconstruir la red territorial formada por pueblos de indios y resguardos y a examinar su relación con la geografía municipal contemporánea. Este enfoque permite identificar continuidades entre las estructuras territoriales coloniales y la organización administrativa del Estado republicano⁸.

Para ello, se construye una base de datos geo-referenciada que vincula los asentamientos identificados en fuentes coloniales con los municipios actuales del país. Este ejercicio cartográfico permite visualizar la distribución espacial de la red territorial histórica y contrastarla con la hipótesis del "país del 20% y el país del 80%" que estructura la investigación⁹.


3. FUENTES DE LA INVESTIGACIÓN

Para desarrollar estos análisis, la investigación utiliza diversos tipos de fuentes históricas, clasificadas según su naturaleza y procedencia.

3.1. Fuentes primarias

Entre las fuentes primarias se encuentran:

Documentos coloniales: Expedientes sobre formación y administración de pueblos de indios, visitas de la tierra, títulos de resguardos, juicios de tierras y composiciones. Estos documentos permiten reconstruir los procesos de delimitación territorial y los conflictos por la tierra entre comunidades indígenas, particulares y autoridades coloniales¹⁰.

Legislación y disposiciones administrativas: Cedularios, ordenanzas de la Audiencia, autos de gobierno y provisiones reales que regulaban la vida de las comunidades indígenas y su relación con el resto de la sociedad colonial. Especial atención merecen las Reales Cédulas de noviembre de 1591, que estructuraron el marco legal del régimen de resguardos en el Nuevo Reino de Granada, estableciendo la estructura tripartita del resguardo (tierras de reparto individual, tierras de labranza comunal, tierras de pastos)¹¹.

Documentos republicanos: Leyes y decretos del siglo XIX relativos a la disolución de resguardos, adjudicación de tierras a indígenas y formación de nuevos municipios. Se examinan particularmente las disposiciones de 1834, 1850 y 1890 que transformaron el régimen de propiedad de las comunidades indígenas¹².

Documentos eclesiásticos: Libros parroquiales, visitas pastorales y registros de doctrinas, que permiten identificar la ubicación y características de los pueblos de indios desde la perspectiva de la organización eclesiástica del territorio¹³.

Fuentes demográficas: Visitas de encomienda, tasaciones de tributo (1550-1600), padrones más estables (1600-1700), y censos completos del siglo XVIII, particularmente el Censo de 1778, que constituye el primer panorama social completo del virreinato, incluyendo indígenas, mestizos, blancos (criollos y peninsulares) y población negra (esclava y libre)¹⁴.

3.2. Fuentes secundarias

Entre las fuentes secundarias, el trabajo dialoga con la historiografía sobre la sociedad colonial, la economía indígena y la formación del Estado en Colombia, tal como se ha expuesto en el estado del arte. En particular, se tienen en cuenta las investigaciones sobre historia social, historia económica y organización institucional desarrolladas por diversos historiadores que han estudiado el periodo colonial y las transformaciones del siglo XIX¹⁵.

Asimismo, la investigación analiza el debate intelectual que acompañó la expansión territorial republicana, prestando especial atención a las ideas formuladas por Rafael Uribe Uribe en su obra Reducción de salvajes, donde se plantea un programa de ocupación territorial y de integración de los territorios indígenas dentro del proyecto de construcción nacional¹⁶. Este texto es particularmente importante porque permite contrastar dos concepciones del territorio: la heredada de la monarquía compuesta (basada en comunidades políticas con reconocimiento jurídico) y la del proyecto republicano liberal (basada en propiedad individual y ocupación de "territorios vacíos")¹⁷.


4. ESTRATEGIA DE ANÁLISIS Y CONSTRUCCIÓN DEL APÉNDICE TERRITORIAL

Uno de los componentes centrales de la investigación es la construcción del Apéndice A: Municipios actuales con origen en pueblos de indios o resguardos coloniales. Este apéndice no es un mero listado ilustrativo, sino una pieza fundamental de evidencia empírica que sustenta la hipótesis central de la tesis.

4.1. Criterios de selección

Para incluir un municipio en el apéndice, se han aplicado los siguientes criterios, de manera acumulativa:

  1. Mención documental: El asentamiento aparece identificado como "pueblo de indios" en fuentes coloniales (visitas, crónicas, relaciones geográficas, documentación administrativa) durante los siglos XVI, XVII o XVIII¹⁸.

  2. Existencia de resguardo: Existe evidencia documental de que el asentamiento contaba con tierras comunales reconocidas jurídicamente como resguardo, con delimitación y títulos coloniales¹⁹.

  3. Continuidad territorial: El asentamiento mantiene ocupación continua desde el periodo colonial hasta la actualidad, sin abandonos prolongados que interrumpan la ocupación del sitio²⁰.

  4. Transformación republicana: El asentamiento fue erigido como municipio o distrito parroquial durante el siglo XIX, o formó parte de dicha transformación en las primeras décadas del siglo XX²¹.

4.2. Fuentes para la identificación

Las principales fuentes utilizadas para la identificación de estos asentamientos son:

  • Relaciones geográficas y descripciones del Nuevo Reino de Granada (siglos XVI-XVIII).

  • Visitas de la tierra y expedientes de composición de tierras (Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondos Resguardos y Tierras).

  • Visitas de oidores: Luis Enríquez (1595), Juan de Villabona (1602), Joaquín de Aróstegui y Escoto (1756-1759), Francisco Antonio Moreno y Escandón (1777-1780).

  • Diccionarios geográficos del siglo XIX (especialmente el de Codazzi y el de Pérez).

  • Monografías municipales y estudios de historia local.

  • Cartografía histórica y colonial.

4.3. Proyección de la muestra

La lista presentada en el apéndice incluye aproximadamente 150 municipios identificados preliminarmente. Se proyecta ampliar esta muestra hasta alcanzar entre 500 y 800 municipios, lo que permitirá ofrecer una visión más completa de la magnitud del fenómeno y de su distribución territorial²². Esta ampliación se realizará mediante la consulta sistemática de fuentes regionales y locales en archivos departamentales y municipales.

4.4. Tratamiento de la heterogeneidad regional

La investigación reconoce que la aplicación de la política de reducciones y resguardos no fue uniforme en todo el territorio del Nuevo Reino de Granada. Siguiendo los hallazgos de Fernanda Muñoz y otros autores, se distinguen al menos tres modelos regionales²³:

Modelo regionalCaracterísticasEjemplos
Modelo SantaféPrimero el pueblo de indios, después el resguardo (30 años de diferencia)Provincia de Santafé
Modelo TunjaCreación simultánea de pueblo y resguardoChíquiza (1636)
Modelo PopayánFundación de pueblo dentro de tierras comunales preexistentesLa Sal en Toboyma (Páez)
Modelo frontera caribeFormación tardía, pueblos que aglutinaban población de diversas etniasCiénaga, Gaira (s. XVIII)

Esta tipología regional permite evitar generalizaciones indebidas y atender a las especificidades de cada zona en el análisis de la continuidad territorial.


5. LIMITACIONES Y ALCANCES DE LA INVESTIGACIÓN

Toda investigación histórica enfrenta limitaciones derivadas de la naturaleza de las fuentes y de los métodos empleados. En este caso, es necesario señalar:

  • Vacíos documentales: La documentación colonial es fragmentaria y desigual según las regiones. Algunas zonas del país cuentan con registros abundantes (altiplano cundiboyacense, Cauca histórico), mientras que otras presentan serias limitaciones para la reconstrucción histórica²⁴.

  • Subregistro demográfico: La población indígena está subregistrada en las fuentes coloniales por evasión, huida a zonas no controladas y ocultamiento deliberado en los padrones para reducir la carga tributaria. Los mestizos son difíciles de clasificar y muchos permanecen invisibles en los registros²⁵.

  • Continuidad no implica identidad: Que un municipio ocupe el mismo sitio que un antiguo pueblo de indios no significa que la población actual sea descendiente directa de aquellos indígenas, ni que se mantengan las mismas formas de organización social. La investigación se centra en la continuidad territorial, no en la continuidad étnica o cultural²⁶.

  • El problema de los nombres: Muchos pueblos de indios cambiaron de nombre durante el periodo republicano, lo que dificulta su identificación. Se ha procurado rastrear estos cambios mediante la consulta de diccionarios geográficos y monografías locales²⁷.

  • Regiones de colonización tardía: La investigación se concentra en las regiones donde existió la red de pueblos de indios durante el periodo monárquico. No pretende explicar la formación territorial de regiones como la Amazonía o la Orinoquía, cuya historia sigue lógicas diferentes de ocupación y poblamiento²⁸.


6. CONSIDERACIONES ÉTICAS

El estudio de las comunidades indígenas y su historia territorial implica responsabilidades éticas que esta investigación reconoce explícitamente. No se pretende reducir la complejidad de las culturas indígenas a su función territorial dentro del sistema colonial, ni se busca instrumentalizar su historia para fines ajenos a sus propias reivindicaciones contemporáneas²⁹.

Por el contrario, se espera que esta investigación contribuya a visibilizar el papel histórico de las comunidades indígenas en la construcción del territorio colombiano, reconociendo su agencia histórica y la persistencia de su huella en la geografía nacional. Este reconocimiento puede ofrecer elementos para comprender las demandas territoriales actuales y para valorar la profundidad histórica de la presencia indígena en el país³⁰.

La investigación también reconoce que los títulos coloniales de resguardo —estudiados como documentos históricos— han sido utilizados por las comunidades indígenas hasta la actualidad como instrumentos de defensa territorial. Como señala Gloria Patricia Lopera, estos títulos se han convertido en "raíces documentales que conectan a los pueblos indígenas con su territorio y su historia"³¹. Esta dimensión contemporánea del tema refuerza la responsabilidad ética de la investigación.


NOTAS AL PIE COMENTADAS

¹ La formulación de este objetivo principal sigue los lineamientos de la historia territorial propuesta por Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII, Bogotá: ICANH, 2002, p. 23, pero desplazando el énfasis desde las representaciones del espacio hacia las estructuras territoriales persistentes.

² Braudel, Fernand, La historia y las ciencias sociales, Madrid: Alianza Editorial, 1968, p. 60. Comentario: El concepto de longue durée permite identificar fenómenos estructurales que se despliegan en escalas temporales amplias, más allá de los acontecimientos políticos coyunturales.

³ Sobre esta crítica a la compartimentación historiográfica, véase Guerra, François-Xavier, Modernidad e independencias, Madrid: MAPFRE, 1992, p. 15, donde se cuestiona la separación radical entre "colonia" y "república" como categorías analíticas.

⁴ Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 49. Comentario: El reconocimiento jurídico de los pueblos de indios como comunidades políticas es fundamental para entender su papel en la estructura territorial de la monarquía.

⁵ Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias, Madrid: 1681, Libro VI, Título III. Comentario: Este cuerpo normativo contiene las disposiciones fundamentales sobre la formación de pueblos de indios y la protección de los resguardos.

⁶ Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 89. Comentario: El análisis de la economía indígena realizado por Tovar demuestra su centralidad en el sistema fiscal colonial, lo que explica la estabilidad territorial de los asentamientos.

⁷ Sobre el uso de series fiscales para la reconstrucción de la historia económica colonial, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social de Colombia, 1537–1719, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 45.

⁸ Baker, Alan R. H., Geography and History: Bridging the Divide, Cambridge: Cambridge University Press, 2003, p. 112. Comentario: La geografía histórica ofrece herramientas metodológicas para analizar la persistencia de estructuras territoriales a través del tiempo.

⁹ La hipótesis del "país del 20% y el país del 80%" se formula inicialmente en Martínez, Diego, La huella indígena en la geografía municipal colombiana, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 27, y constituye uno de los ejes interpretativos de esta investigación.

¹⁰ Archivo General de la Nación (AGN), Sección Colonia, Fondo Resguardos, tomos I-XXX. Comentario: Este fondo contiene la documentación más importante para el estudio de los resguardos en el Nuevo Reino de Granada.

¹¹ Reales Cédulas de noviembre de 1591, citadas en Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, p. 290. Comentario: Estas cédulas estructuraron el marco legal del régimen de resguardos, estableciendo la estructura tripartita del resguardo.

¹² Sobre la legislación republicana relativa a resguardos, véase Sánchez, Marco, Historia republicana de Colombia, Bogotá: Editorial Planeta, 2010, p. 34, donde se analizan las leyes de 1834 y 1850.

¹³ Archivo Eclesiástico, Fondo Doctrinas, Libros de visitas pastorales. Comentario: Las visitas pastorales contienen descripciones detalladas de los pueblos de indios, su población, sus iglesias y su organización.

¹⁴ Sobre la periodización de las fuentes demográficas, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 23. Sobre el Censo de 1778, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 145; y Meisel Roca, Adolfo, "La población de Colombia en el siglo XVIII", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 98, No. 843, 2011, pp. 567-598.

¹⁵ El diálogo con esta historiografía se ha expuesto en detalle en el estado del arte de la presente investigación.

¹⁶ Uribe Uribe, Rafael, Reducción de salvajes, Bogotá: Editorial Minerva, 1907, p. 23. Comentario: Este texto refleja el pensamiento de una corriente política que veía en los territorios indígenas "no integrados" una frontera interior que debía ser ocupada por el Estado.

¹⁷ Sobre esta tensión entre dos concepciones del territorio, véase Bushnell, David, Colombia: Una nación a través de la historia, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1993, p. 67.

¹⁸ Un ejemplo paradigmático de esta identificación documental se encuentra en las visitas de los oidores de la Audiencia, como la realizada por el oidor Luis Enríquez en 1595, publicada en Tovar Pinzón, Hermes (transcripción), Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992.

¹⁹ AGN, Sección Colonia, Fondo Resguardos. Comentario: Los expedientes de títulos de resguardos contienen información detallada sobre linderos, extensión y composición de las tierras comunales.

²⁰ La continuidad territorial se verifica mediante la comparación de cartografía colonial y republicana, así como mediante referencias documentales a la ocupación permanente del sitio.

²¹ Sobre el proceso de erección de municipios en el siglo XIX, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial en la Nueva Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 78, donde se analiza la transformación de pueblos de indios en distritos parroquiales y municipios.

²² La proyección de la muestra se basa en cálculos preliminares sobre el número total de municipios con posible origen indígena. Martínez, La huella indígena, p. 42, estima que entre 500 y 800 municipios colombianos tienen este origen.

²³ Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290; García Jimeno, Camilo, *Conflicto, sociedad y estado colonial en el resguardo de Chiquiza, 1756-1801*, Bogotá: Ediciones Uniandes, 2008, p. 37; Paredes Cisneros, Santiago, "La política del resguardo entre los indios páez del pueblo de Toboyma", Historia Crítica, No. 58, 2015, pp. 42, 47; Sánchez Mejía, Hugues, "Adjudicación y conflictos por tierras comunales en los pueblos de indios de Ciénaga y Gaira", Investigación & Desarrollo, Vol. 20, No. 2, 2012, pp. 256, 259-261.

²⁴ Sobre la distribución desigual de la documentación colonial, véase Tovar, Grandes empresas agrícolas, p. 15, donde se señalan las regiones con mayor densidad documental.

²⁵ Sobre estas limitaciones, véase Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 89.

²⁶ Esta distinción entre continuidad territorial y continuidad étnica es fundamental para evitar interpretaciones esencialistas. Véase Bonfil Batalla, Guillermo, México profundo, México: SEP, 1987, p. 45, sobre la distinción entre pueblo indígena histórico y comunidades indígenas contemporáneas.

²⁷ Pérez, Felipe, Jeografía física i política del Estado de Cundinamarca, Bogotá: Imprenta de la Nación, 1863. Comentario: Este diccionario geográfico del siglo XIX permite rastrear los cambios de nombres de muchas poblaciones.

²⁸ Sobre la historia de las regiones de colonización tardía, véase Martínez, Diego, La expansión territorial republicana en Colombia, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 35.

²⁹ Sobre las responsabilidades éticas en la investigación con comunidades indígenas, véase el Código de Ética de la American Anthropological Association (2012), especialmente las secciones relativas a investigación histórica.

³⁰ Esta perspectiva sigue los lineamientos de la historia crítica que busca visibilizar a los actores históricamente marginados por la historiografía tradicional. Véase Stern, Steve, Resistance, Rebellion, and Consciousness in the Andean Peasant World, Madison: University of Wisconsin Press, 1987.

³¹ Lopera Mesa, Gloria Patricia, "Los títulos coloniales de los resguardos indígenas como puente documental entre el pasado y el presente", Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. Comentario: Lopera muestra cómo los títulos coloniales se han convertido en "raíces documentales que conectan a los pueblos indígenas con su territorio y su historia".


BIBLIOGRAFÍA DE LA METODOLOGÍA

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VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA DE LA METODOLOGÍA

SecciónContenidoEstado
1. Planteamiento generalObjetivo: reconstruir papel de comunidades indígenas en organización territorial. Enfoque: historia de larga duración (longue durée). Crítica a la compartimentación colonial/republicano.
2. Enfoque metodológico: tres niveles2.1. Análisis institucional y jurídico (normas, Recopilación, práctica institucional). 2.2. Análisis económico y fiscal (tributo, producción, mercados). 2.3. Análisis de geografía histórica (red territorial, base de datos geo-referenciada, hipótesis 20%/80%).
3. Fuentes de la investigación3.1. Fuentes primarias (coloniales, legislación, republicanas, eclesiásticas, demográficas). 3.2. Fuentes secundarias (historiografía, debate intelectual).
4. Estrategia de análisis y construcción del apéndice4.1. Criterios de selección (mención documental, existencia de resguardo, continuidad territorial, transformación republicana). 4.2. Fuentes para identificación (relaciones geográficas, visitas, diccionarios, monografías). 4.3. Proyección de la muestra (150 → 500-800 municipios). 4.4. Tratamiento de la heterogeneidad regional (tipología de 4 modelos).
5. Limitaciones y alcancesVacíos documentales, subregistro demográfico, continuidad no implica identidad, problema de nombres, regiones de colonización tardía.
6. Consideraciones éticasNo instrumentalizar la historia indígena, visibilizar agencia histórica, reconocer uso contemporáneo de títulos coloniales.
Notas al pie31 notas comentadas con referencias a Braudel, Herrera, Núñez, Tovar, Colmenares, Baker, Martínez, AGN, Recopilación, Muñoz, McFarlane, Meisel, Uribe, Bushnell, García Jimeno, Paredes, Sánchez Mejía, Restrepo, Bonfil, Stern, Lopera.
Bibliografía30 obras citadas en la metodología.


ntes.


CAPÍTULO 1

La conquista del territorio y la formación inicial del orden territorial del Nuevo Reino de Granada (1499-1550)


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
1.1. Introducción
Planteamiento del problema: caracterización de las primeras incursiones europeas. Distinción entre conquista militar y organización institucional. Tesis: proceso heterogéneo, no acto único.
1.2. Las primeras expediciones y la fase de rapiña en el Caribe (1499-1530)


1.2.1. Las primeras exploraciones de la costa (1499-1525)Viajes de Ojeda (1499), Bastidas (1500). Carácter depredador. Citas de Oviedo, Mártir de Anglería, Las Casas.

1.2.2. Las sociedades indígenas del litoral CaribeTaironas, zenúes, mokanás, wayuu, chimilas. Descripción de cada grupo.

1.2.3. El conocimiento fragmentario de los cronistasOviedo: denominación "mocaná" como etiqueta funcional. Producción de sal.

1.2.4. Hacia una caracterización de la fase de rapiñaMomento prejurisdiccional. Monarquía compuesta (Elliott, Hespanha). Violencia extractiva precede a institucionalidad.
1.3. Modelo demográfico del Caribe neogranadino (c. 1499-1535)


1.3.1. Problema y enfoqueAusencia de registros estadísticos. Reconstrucción a partir de crónicas y modelos retrospectivos.

1.3.2. Punto de partida: densidad indígena precontactoEstimaciones: 500.000 – 1.000.000 hab. (Rosenblat, Melo). Sistemas hidráulicos zenúes, agricultura tairona.

1.3.3. Primera inflexión (1499-1530): caída demográfica inicialEstimación 1530-1535: 400.000 – 600.000 hab. Reducción 20%-50% en una generación.

1.3.4. Composición de la población: asimetría estructuralTabla: indígenas >95%, españoles <2%, mestizos marginal, africanos casi nula. Matriz indígena dominante.

1.3.5. Debate historiográficoRosenblat (estimaciones moderadas), Melo (ajuste regional), Elliott y Hespanha (monarquía compuesta).

1.3.6. Interpretación: demografía y monarquía compuestaTres tesis: persistencia indígena, inserción progresiva, fase prejurisdiccional.

1.3.7. Fuentes demográficas y periodización de los registros confiablesTres fases: 1550-1600 (visitas, tasaciones), 1600-1700 (padrones estables), siglo XVIII (censos completos). Cifras por periodo. Población negra. Blancos criollos vs peninsulares. Limitaciones.
1.4. Los primeros asentamientos estables en la costa Caribe (1525-1533)


1.4.1. Santa Marta: la primera fundación (1525)Rodrigo de Bastidas. Relaciones con taironas. Carácter precario.

1.4.2. Cartagena de Indias: el principal puerto del Caribe sur (1533)Pedro de Heredia. Sometimiento zenú. Crecimiento como puerto.

1.4.3. Otros asentamientos costeros del siglo XVISan Sebastián de Urabá (1509-1510), Santa María la Antigua del Darién (1510-1524), Nombre de Dios, Panamá.
1.5. El mestizaje temprano en la costa Caribe


1.5.1. La ausencia de mujeres españolas en las primeras expedicionesDesproporción demográfica. Uniones forzadas y consentidas.

1.5.2. El caso paradigmático de la India CatalinaCaptura, aprendizaje en Santo Domingo, papel como intérprete. Violencia del desarraigo y agencia.

1.5.3. La descendencia mestiza: fase incipientePeso demográfico marginal. Intermediarios culturales. Consolidación en siglo XVII.

1.5.4. Limitaciones de la documentaciónCronistas ignoran mestizos. Registros parroquiales escasos.
1.6. La exploración del interior del territorio (1536-1540)


1.6.1. Las tres expediciones convergentesJiménez de Quesada (Santa Marta, 1536), Federmann (Coro, 1536), Belalcázar (Quito, 1539).

1.6.2. El encuentro con las sociedades andinasMuiscas (zipa, zaque), pastos, quillacingas. Resistencia y sometimiento.
1.7. La fundación de ciudades en el interior (1538-1550)


1.7.1. Las primeras fundaciones en el interiorSanta Fe (1538), Tunja (1539), Vélez (1539), Mompox (1540), Popayán (1537), Cali, Anserma, Cartago.
1.8. Las primeras formas de organización del trabajo y la tierra


1.8.1. La encomiendaDistribución en costa e interior. Brecha entre población total y encomendada (10.000-40.000).

1.8.2. La reorganización de la población indígenaColapso demográfico por enfermedades. Concentraciones forzadas. Pueblos de indios tempranos: Tubará, Galapa, Usiacurí, Piojó, Malambo.
1.9. El fin del ciclo de conquista y el inicio de la organización institucional (hacia 1550)
Creación de la Real Audiencia (1549). Establecimiento del arzobispado (1553). Transición a la monarquía compuesta.
1.10. Síntesis y conclusiones
Fases: rapiña (1499-1525), asentamiento costero (1525-1533), exploración interior (1536-1540), fundación ciudades (1538-1550). Tesis: persistencia indígena, integración desigual, zonas de autonomía, transición rapiña-institucionalización. Frase de cierre.

1.1. INTRODUCCIÓN

La ocupación europea del territorio que posteriormente sería conocido como Nuevo Reino de Granada se desarrolló a lo largo de la primera mitad del siglo XVI mediante un proceso que combinó exploración, rapiña, conquista militar y fundación de asentamientos. Este proceso, aunque decisivo en la historia del territorio, tuvo una duración relativamente breve si se compara con la larga etapa posterior de organización institucional que caracterizó al periodo monárquico (1550-1811)¹.

Un problema historiográfico fundamental que este capítulo aborda es el de caracterizar adecuadamente la naturaleza de las primeras incursiones europeas. ¿Deben entenderse como parte de una "empresa de conquista" articulada desde sus inicios, o corresponden más bien a una fase previa caracterizada por prácticas fragmentarias y depredadoras que solo posteriormente serían integradas en el marco de la monarquía hispánica? La evidencia disponible —tanto arqueológica como documental— sugiere que durante las primeras décadas del siglo XVI predominó una dinámica de exploración violenta orientada a la extracción de recursos, antes que un proyecto sistemático de ocupación territorial².

Esta distinción es fundamental porque permite reconocer que las sociedades indígenas del litoral Caribe y del interior no fueron "conquistadas" en un acto único, sino que experimentaron un proceso prolongado de violencia, resistencia, negociación y adaptación. Ignorar esta complejidad equivaldría a reproducir una visión simplificada que esta tesis busca superar³.


1.2. LAS PRIMERAS EXPEDICIONES Y LA FASE DE RAPIÑA EN EL CARIBE (1499-1530)

Las primeras décadas de presencia española en la región estuvieron marcadas por expediciones de exploración y reconocimiento a lo largo de la costa Caribe. Estos viajes, sin embargo, no constituían aún una empresa de conquista estructurada, sino que respondían a lo que podemos caracterizar como una fase de rapiña: incursiones orientadas a la obtención inmediata de riquezas (oro, perlas, esclavos), sin intención de establecer asentamientos permanentes ni de organizar políticamente el territorio⁴.

1.2.1. Las primeras exploraciones de la costa (1499-1525)

La presencia española en la costa Caribe de la actual Colombia se remonta a los primeros viajes de exploración del continente. En 1499, Alonso de Ojeda, acompañado por Juan de la Cosa y Américo Vespucio, recorrió la costa desde la península de La Guajira hasta el cabo de la Vela. En 1500, Rodrigo de Bastidas exploró la costa desde La Guajira hasta el golfo de Urabá, reconociendo las desembocaduras de los ríos Magdalena y Sinú⁵.

Estas primeras exploraciones tenían un carácter predominantemente comercial y depredador. Los testimonios de Gonzalo Fernández de Oviedo son particularmente elocuentes en este sentido. El cronista destaca la abundancia de recursos, particularmente oro, subrayando que los cristianos lo buscaban "con gran codicia". Este énfasis en la riqueza disponible permite identificar el motor principal de las expediciones: la apropiación inmediata de bienes de alto valor⁶.

En la misma línea, Pedro Mártir de Anglería ofrece una clave adicional al señalar que los expedicionarios recorrían las costas "sin poblar ni permanecer". Esta observación resulta fundamental, ya que indica la ausencia de asentamientos estables y, por ende, de mecanismos efectivos de control territorial⁷.

Bartolomé de las Casas, desde una perspectiva crítica, refuerza esta interpretación al denunciar que los españoles "no [entraban] sino para robar y destruir", haciendo referencia explícita a la violencia sistemática y a la captura de indígenas como esclavos. Esta caracterización no debe entenderse únicamente como un juicio moral, sino como una descripción de prácticas recurrentes en las primeras décadas del contacto⁸.

1.2.2. Las sociedades indígenas del litoral Caribe

Es fundamental reconocer que estas incursiones no se realizaban sobre un territorio vacío, sino sobre espacios densamente poblados por sociedades indígenas con desarrollos culturales, sociales y políticos propios. Entre los pueblos que habitaron la costa Caribe en el momento del contacto se encontraban:

Taironas: Habitaban las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. Desarrollaron una compleja organización social y política, con cacicazgos jerarquizados, avanzada orfebrería y sistemas de terrazas agrícolas y caminos empedrados. Su resistencia a la conquista fue prolongada y muchas comunidades lograron mantener su autonomía en zonas de difícil acceso. Los actuales kogui, arhuaco, wiwa y kankuamo son sus descendientes directos⁹.

Zenúes: Ocupaban las llanuras del Sinú y San Jorge, así como la región de Cartagena. Desarrollaron un avanzado sistema de manejo de aguas con canales y camellones para controlar las inundaciones y permitir la agricultura intensiva. Su orfebrería era muy apreciada por los españoles. Fueron duramente sometidos por Heredia, aunque muchas comunidades lograron sobrevivir como grupos dispersos¹⁰.

Mokanás: Habitaban el territorio del actual Atlántico y partes de Bolívar, ocupando una posición estratégica en la desembocadura del río Magdalena, lo que los convirtió en intermediarios involuntarios de las primeras incursiones europeas. Organizados en cacicazgos, su estructura social era menos centralizada que la de taironas o zenúes, lo que facilitó contactos tempranos marcados por la extracción de recursos y la captura de población. Fueron progresivamente sometidos y sus poblaciones concentradas en pueblos de indios como Tubará, Galapa y Usiacurí, que perduran como municipios en la actualidad¹¹.

Guajiros (wayuu): Habitaban la península de La Guajira. Su resistencia a la conquista fue particularmente exitosa, manteniendo su autonomía y su cultura hasta el presente. Desarrollaron una economía basada en el pastoreo, el comercio y, en algunos casos, la piratería. Su capacidad de adaptación y resistencia constituye un caso excepcional en la historia colonial¹².

Chimilas y otros grupos del bajo Magdalena: Habitaban las riberas del río Magdalena y las ciénagas adyacentes. Su conocimiento del río los convirtió en objetivo de los españoles como guías y remeros, siendo sometidos a formas de trabajo forzado desde las primeras décadas¹³.

1.2.3. El conocimiento fragmentario de los cronistas

Los testimonios de los cronistas revelan el carácter aún incipiente del conocimiento europeo sobre estas poblaciones. Gonzalo Fernández de Oviedo, en su descripción de las poblaciones del Caribe y del bajo Magdalena, señala que los grupos indígenas eran designados bajo denominaciones generales como "mocanaes", abarcando un amplio espectro de comunidades entre la desembocadura del río Grande y la costa de Cartagena. El cronista afirma que "todos los indios que hay desde la boca del río Grande hasta la costa de Cartagena... se llaman mocanaes"¹⁴.

Esta clasificación imprecisa no debe interpretarse como una categoría étnica precisa, sino como una etiqueta funcional propia de una fase exploratoria. Revela que los europeos aún no distinguían —ni les interesaba hacerlo— las particularidades de cada grupo, sino que los englobaban en categorías generales que facilitaban su explotación. Al mismo tiempo, Oviedo ofrece observaciones valiosas sobre las prácticas económicas indígenas, como la producción de sal "de ciertas palmas" en la región del Magdalena, evidenciando no solo la adaptación de las sociedades originarias a su entorno, sino también la dependencia inicial de los europeos respecto de estos conocimientos¹⁵.

1.2.4. Hacia una caracterización de la fase de rapiña

Este conjunto de evidencias permite cuestionar la noción de una "empresa de conquista" entendida como un proyecto coherente y planificado desde sus inicios. Lejos de ello, lo que emerge es un escenario de iniciativas dispersas, impulsadas en gran medida por intereses privados y caracterizadas por una débil articulación con las estructuras de la Corona. En este sentido, resulta más adecuado interpretar esta fase inicial como un momento prejurisdiccional, en el que la violencia extractiva precede a la formalización institucional¹⁶.

Esta lectura se articula de manera más convincente con la perspectiva de la monarquía compuesta, tal como ha sido desarrollada por John H. Elliott y Antonio Manuel Hespanha. Desde este enfoque, la monarquía hispánica no impone de manera inmediata un orden uniforme sobre los territorios americanos, sino que más bien incorpora y reorganiza prácticas preexistentes, transformando progresivamente dinámicas de rapiña en estructuras de gobierno. Así, la conquista no debe entenderse como un acto fundacional instantáneo, sino como un proceso gradual de juridificación y articulación política¹⁷.

En consecuencia, las primeras incursiones en el Caribe neogranadino pueden definirse como una fase de rapiña, caracterizada por la movilidad, la violencia y la ausencia de institucionalidad estable. Solo en un momento posterior estas prácticas serían integradas en el entramado jurisdiccional de la monarquía, dando lugar a formas más duraderas de dominación. Esta distinción no es meramente cronológica, sino conceptual: permite separar analíticamente la exploración depredadora de la construcción efectiva del orden colonial.


1.3. MODELO DEMOGRÁFICO DEL CARIBE NEOGRANADINO (c. 1499-1535): DINÁMICA POBLACIONAL Y ARTICULACIÓN TEMPRANA DE LA MONARQUÍA COMPUESTA

1.3.1. Problema y enfoque

Para las primeras décadas del siglo XVI, no existen registros estadísticos precisos que permitan cuantificar la población por categorías étnicas en la costa atlántica del actual territorio colombiano. Las reconstrucciones demográficas deben apoyarse en crónicas tempranas, registros indirectos (encomiendas iniciales, visitas) y modelos retrospectivos elaborados por la historiografía¹⁸.

La cuestión demográfica no es meramente cuantitativa: permite evaluar el ritmo y la forma en que se articula el territorio a la monarquía compuesta, es decir, cómo un espacio densamente poblado por sociedades indígenas pasa a ser progresivamente ordenado mediante dispositivos jurisdiccionales, fiscales y religiosos¹⁹.

1.3.2. Punto de partida: densidad indígena precontacto

Las fuentes coinciden en señalar una alta densidad poblacional en la región, sostenida por sociedades como los taironas, los zenúes y los mokanás. Los sistemas hidráulicos zenúes, la agricultura intensiva tairona y las redes ribereñas del Magdalena indican ocupación continua, control ambiental y producción de excedentes²⁰.

Sobre esta base, autores como Ángel Rosenblat y Jorge Orlando Melo proponen rangos amplios para las tierras bajas del norte de Suramérica. Para el conjunto del territorio que luego sería el Nuevo Reino de Granada, las estimaciones de población indígena hacia 1500 oscilan entre 500.000 y 1.000.000 de habitantes. Esta cifra no debe tomarse como exacta, sino como un intervalo de plausibilidad consistente con la densidad ecológica, la complejidad sociopolítica observada y la evidencia arqueológica disponible²¹.

1.3.3. Primera inflexión (1499-1530): caída demográfica inicial

Las crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo y Bartolomé de las Casas describen un patrón recurrente: incursiones costeras, captura de población, violencia intermitente y movilidad europea sin asentamiento estable. A esto se suman enfermedades epidémicas tempranas, ruptura de redes de intercambio y desplazamientos forzados²².

Hacia 1530-1535, la población indígena del área caribe puede estimarse entre 400.000 y 600.000 habitantes para el conjunto del territorio neogranadino, lo que implica una reducción aproximada del 20% al 50% en una generación. Este rango es coherente con modelos comparativos desarrollados para el Caribe insular y Tierra Firme por Rosenblat, y con las síntesis regionales de Melo para el caso neogranadino²³.

1.3.4. Composición de la población: asimetría estructural

Para este periodo, la estructura demográfica puede modelarse de la siguiente manera:

GrupoCaracterísticasPeso demográfico
IndígenasBase poblacional (tairona, zenú, mokaná, wayuu, chimila)>95%
EspañolesPresencia reducida, mayoritariamente masculina<2%
MestizosFormación incipiente, no institucionalizadaMarginal
AfricanosPresencia aún mínima (antes del tráfico sostenido posterior a 1535)Casi nula

Esta tabla revela una asimetría estructural fundamental: no existe aún una sociedad jerárquica organizada por categorías estables, sino una matriz indígena dominante con inserciones externas discontinuas. El predominio indígena —superior al 95% de la población— confirma que, en este periodo, no existía todavía una sociedad colonial propiamente dicha, sino un espacio de contacto desigual en el que las dinámicas demográficas estaban dominadas por las poblaciones originarias²⁴.

1.3.5. Debate historiográfico

La reconstrucción demográfica de este periodo ha sido objeto de debate entre diversos enfoques:

a) Enfoque demográfico clásico: Ángel Rosenblat, en sus estudios pioneros sobre la población indígena americana, propuso estimaciones moderadas y subrayó la magnitud del descenso poblacional como consecuencia de la conquista. Su trabajo sentó las bases para todas las discusiones posteriores²⁵.

b) Síntesis regional: Jorge Orlando Melo, en sus trabajos sobre la historia económica y social de Colombia, ajustó las cifras al caso neogranadino, destacando la diversidad regional y los ritmos diferenciados del colapso demográfico según las áreas²⁶.

c) Lectura político-jurídica: Autores como John H. Elliott y Antonio Manuel Hespanha, desde la perspectiva de la monarquía compuesta, han mostrado que la Corona no partía de un diseño uniforme para incorporar los territorios americanos, sino que integraba espacios de manera gradual y negociada. Desde esta óptica, el dato demográfico se vuelve clave: no se organiza un vacío, sino un territorio donde la mayoría indígena persistente condiciona las formas de incorporación²⁷.

1.3.6. Interpretación: demografía y monarquía compuesta

El modelo presentado permite sostener tres tesis fundamentales:

  1. Persistencia indígena: A pesar del descenso poblacional, las poblaciones originarias siguen siendo la mayoría abrumadora y la base productiva y social del territorio. Su presencia masiva condiciona cualquier intento de organización colonial²⁸.

  2. Inserción progresiva: Los mecanismos de la monarquía —encomienda, evangelización, jurisdicción— no sustituyen de inmediato las estructuras existentes, sino que se superponen a ellas. La monarquía compuesta opera mediante la incorporación y reorganización gradual de sociedades preexistentes, no mediante su sustitución instantánea²⁹.

  3. Fase prejurisdiccional: Entre 1499 y 1530 no hay aún control territorial pleno, sino un proceso de contacto, extracción e inicio de reorganización normativa. Esta fase de rapiña precede a la formalización institucional que caracterizaría el periodo posterior³⁰.

1.3.7. Fuentes demográficas y periodización de los registros confiables

El conocimiento cuantitativo de la población en el Nuevo Reino de Granada se basa fundamentalmente en los recuentos de población tributaria realizados desde mediados del siglo XVI. Es necesario distinguir tres grandes fases en la disponibilidad de fuentes demográficas confiables, cada una con sus propias características y limitaciones³¹.

Primera fase (1550-1600): visitas y tasaciones

Durante este periodo, los instrumentos fundamentales fueron las visitas de encomienda y las tasaciones de tributo. Estos registros, generados por los oidores visitadores, se centraban en la población indígena tributaria, es decir, los varones adultos entre 18 y 50 años sujetos al pago del tributo. No incluían mujeres, niños, ancianos, ni la población indígena que vivía fuera del control colonial o que lograba evadir los censos mediante ocultamiento o fuga.

A pesar de este subregistro estructural, estas visitas constituyen la primera base cuantificable para aproximarse a la magnitud de la población indígena. Las visitas de Luis Enríquez (1595) y Juan de Villabona (1602) son ejemplos paradigmáticos de este tipo de fuentes, con registros detallados de tributarios por pueblos y parcialidades³².

Segunda fase (1600-1700): padrones más estables

En el siglo XVII, con la consolidación de los pueblos de indios y el establecimiento de registros fiscales más regulares, los padrones se vuelven más sistemáticos. Las revisitas periódicas actualizan la información demográfica, permitiendo seguir la evolución de la población tributaria a lo largo del tiempo.

A partir de estos registros de tributarios, los historiadores pueden estimar la población indígena total aplicando coeficientes multiplicadores. La fórmula más utilizada es:

  • Tributario × 3 → estimación mínima (asumiendo familia nuclear pequeña)

  • Tributario × 4 → estimación más realista (incluyendo familia extensa, ancianos y margen por subregistro)³³.

Tercera fase (siglo XVIII): censos completos

El siglo XVIII trae consigo censos más comprehensivos. El ejemplo clave es el Censo de 1778, ordenado por el virrey Manuel Antonio Flórez, que constituye el primer panorama social completo del virreinato. Este censo sí incluye, diferenciados: indígenas, mestizos, blancos (criollos y peninsulares) y población negra (esclava y libre). Con este censo es posible por primera vez tener una visión completa de la estructura social y demográfica del Nuevo Reino de Granada, superando las limitaciones de los registros previos centrados exclusivamente en la población tributaria indígena³⁴.

Cifras aproximadas para el Nuevo Reino de Granada

A partir de estas fuentes, y utilizando los coeficientes de conversión mencionados, es posible establecer las siguientes aproximaciones demográficas:

PeriodoTributarios indígenasPoblación indígena total estimada
Hacia 1560-158080.000 – 120.000250.000 – 400.000
Hacia 165060.000 – 90.000200.000 – 350.000
Hacia 1778 (Censo)-Población total: 1.200.000 – 1.400.000

Distribución por grupos en 1778:

Grupo socialPorcentaje
Indígenas30–40%
Mestizos25–35%
Blancos criollos20–25%
Blancos peninsulares1–5%
Negros (esclavos y libres)10–15%

Población negra: Desde el siglo XVI, la introducción de esclavos africanos por la trata fue constante, particularmente a través del puerto de Cartagena. La población negra creció significativamente en zonas de minería (Chocó, Antioquia, Popayán), en ciudades como Cartagena (principal puerto negrero) y en haciendas de la costa Caribe y el valle del Cauca. Durante los siglos XVII y XVIII, se produjo un aumento de la población negra libre por manumisión y cimarronaje, aunque la esclavitud se mantuvo como institución hasta 1851³⁵.

Población blanca: criollos vs peninsulares: Los peninsulares (españoles nacidos en la península ibérica) fueron siempre una minoría (1–5% de la población total), pero ocupaban los cargos políticos y administrativos más altos, generando tensiones con las élites locales. Los criollos (españoles nacidos en América) experimentaron un crecimiento sostenido a lo largo del periodo colonial, constituyendo las élites locales que para el siglo XVIII ya dominaban social y económicamente el virreinato, a pesar de su exclusión relativa de los altos cargos de gobierno³⁶.

Limitaciones interpretativas: Es fundamental señalar que estos datos no reflejan toda la realidad del complejo entramado social colonial, y deben ser interpretados con cautela:

  • La población indígena está subregistrada por evasión, huida a zonas no controladas (fugas) y ocultamiento deliberado en los padrones para reducir la carga tributaria.

  • Los mestizos son difíciles de clasificar y muchos permanecen invisibles en los registros, especialmente en las primeras etapas, siendo absorbidos en las categorías de "indio" o "blanco" según el contexto.

  • La población negra está mejor registrada en zonas esclavistas (minas, haciendas), pero los negros libres y cimarrones escapan a los recuentos, y su número real pudo ser superior al reflejado en los censos³⁷.


1.4. LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS ESTABLES EN LA COSTA CARIBE (1525-1533)

A partir de la década de 1520, la Corona española comenzó a impulsar una política de fundación de asentamientos permanentes en la costa Caribe, con el objetivo de asegurar su control sobre un territorio que otras potencias europeas comenzaban a codiciar y de establecer bases para la exploración del interior³⁸.

1.4.1. Santa Marta: la primera fundación (1525)

La primera fundación estable en territorio de la actual Colombia fue Santa Marta, creada el 29 de julio de 1525 por Rodrigo de Bastidas. Ubicada estratégicamente en una bahía protegida, con acceso a las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta y al río Magdalena, Santa Marta se convirtió en la base desde la cual partirían las expediciones hacia el interior³⁹.

La región estaba habitada por los taironas, cuya compleja organización social y territorial fue inmediatamente afectada por la presencia española. Las relaciones entre los españoles y los taironas fueron conflictivas desde el principio, con repetidos levantamientos indígenas que dificultaron la consolidación del asentamiento. Los taironas resistieron tenazmente, aprovechando su conocimiento del terreno montañoso para mantener focos de autonomía que perdurarían durante siglos⁴⁰.

Santa Marta funcionó durante sus primeros años como una precaria base de operaciones. Los enfrentamientos con los indígenas, las disputas internas entre los españoles y las dificultades de abastecimiento mantuvieron la ciudad al borde del abandono. Sin embargo, su posición estratégica como puerto de salida hacia España y como punto de partida hacia el interior le aseguró su supervivencia⁴¹.

1.4.2. Cartagena de Indias: el principal puerto del Caribe sur (1533)

Siete años después, en 1533, Pedro de Heredia fundó Cartagena de Indias. La bahía de Cartagena, una de las mejores del Caribe, ofrecía condiciones excepcionales para la navegación y el comercio. Sobre el poblado indígena de Calamarí, habitado por el pueblo zenú, Heredia estableció la ciudad que rápidamente se convertiría en el principal puerto del Caribe sur⁴².

La resistencia zenú fue duramente sofocada por Heredia. Los cronistas describen campañas de extrema violencia que diezmaron a la población indígena y desarticularon sus estructuras sociales. Los sobrevivientes fueron sometidos al régimen de encomienda y al trabajo forzado en la extracción de oro y en la construcción de la ciudad⁴³.

Cartagena creció rápidamente gracias a su puerto, que pronto se convirtió en escala obligada de las flotas que transportaban metales preciosos a España. Su posición estratégica la hizo también objetivo de ataques de piratas y corsarios, lo que obligó a la Corona a construir un impresionante sistema de fortificaciones que aún hoy se conserva⁴⁴.

1.4.3. Otros asentamientos costeros del siglo XVI

Además de Santa Marta y Cartagena, se establecieron otros asentamientos en la costa Caribe durante el siglo XVI, aunque muchos de ellos tuvieron una existencia efímera o precaria:

San Sebastián de Urabá (1509-1510): Fundado por Alonso de Ojeda, fue el primer intento de asentamiento en Tierra Firme, pero duró pocos meses debido a la hostilidad indígena y las enfermedades. Fue abandonado y sus pobladores se trasladaron a Santa María la Antigua del Darién⁴⁵.

Santa María la Antigua del Darién (1510-1524): Fundada por Vasco Núñez de Balboa en la costa occidental del golfo de Urabá, fue la primera gobernación en Tierra Firme y base para el descubrimiento del Mar del Sur (Pacífico) por Balboa en 1513. Fue abandonada en 1524 debido a las condiciones insalubres y los conflictos con los indígenas cunas y otros grupos de la región⁴⁶.

Nombre de Dios (1510) y Panamá (1519): Aunque hoy pertenecen a Panamá, en el siglo XVI formaban parte del mismo espacio jurisdiccional y fueron fundamentales para la conexión entre el Caribe y el Pacífico⁴⁷.


1.5. EL MESTIZAJE TEMPRANO EN LA COSTA CARIBE

Un aspecto fundamental que debe ser considerado, y que la historiografía tradicional ha tendido a subestimar, es la ocurrencia de procesos de mestizaje temprano en la costa Caribe, aunque aún en fase incipiente y sin constituir una categoría social estructurada, tal como muestra el análisis demográfico previo⁴⁸.

1.5.1. La ausencia de mujeres españolas en las primeras expediciones

Las primeras expediciones y asentamientos estuvieron compuestos casi exclusivamente por hombres. Las mujeres españolas eran escasas en estos primeros momentos, y su presencia se limitaba a contadas esposas de algunos conquistadores que viajaban con ellos. Esta desproporción demográfica hizo inevitable el establecimiento de uniones —forzadas en muchos casos, consentidas en

1.5.1. La ausencia de mujeres españolas en las primeras expediciones

Las primeras expediciones y asentamientos estuvieron compuestos casi exclusivamente por hombres. Las mujeres españolas eran escasas en estos primeros momentos, y su presencia se limitaba a contadas esposas de algunos conquistadores que viajaban con ellos. Esta desproporción demográfica hizo inevitable el establecimiento de uniones —forzadas en muchos casos, consentidas en otros— entre los españoles y las mujeres indígenas⁴⁹.

Las crónicas de la época mencionan repetidamente estas uniones, aunque con frecuencia las presentan como parte del "servicio" que los caciques debían proporcionar a los españoles. Gonzalo Fernández de Oviedo, en su descripción de las costumbres indígenas, alude a estas prácticas sin entrar en detalles, pero otros testimonios son más explícitos sobre la violencia sexual que acompañó a la conquista⁵⁰.

1.5.2. El caso paradigmático de la India Catalina

El caso más conocido de mestizaje temprano en la costa Caribe es el de la India Catalina, una mujer indígena de la región de Santa Marta que fue capturada por los españoles siendo niña, llevada a Santo Domingo y posteriormente devuelta a su tierra natal para servir como intérprete. Su papel en la conquista del interior —particularmente en las expediciones de Jiménez de Quesada— fue fundamental, y su figura ilustra la complejidad de las relaciones entre españoles e indígenas en estas primeras décadas⁵¹.

Catalina, cuyo nombre indígena se desconoce, fue tomada como botín en una de las incursiones españolas en la costa. Aprendió castellano durante su estancia en Santo Domingo y, al regresar, se convirtió en un instrumento indispensable para la comunicación y la mediación cultural. Su historia revela tanto la violencia del desarraigo como la agencia que algunas mujeres indígenas pudieron ejercer en circunstancias extremas⁵².

1.5.3. La descendencia mestiza: fase incipiente

De estas uniones nació una primera generación de mestizos, cuya existencia está documentada desde muy temprano. Sin embargo, como muestra el modelo demográfico, el mestizaje se encontraba aún en una fase incipiente y no constituía una categoría social estructurada. Su peso demográfico era marginal, y estos primeros mestizos ocuparon posiciones ambiguas en un espacio social todavía dominado abrumadoramente por la población indígena⁵³.

En la costa Caribe, esta primera generación mestiza comenzó a jugar un papel como intermediarios culturales, intérpretes y, en algunos casos, como pequeños propietarios o artesanos. Su existencia evidencia que el mestizaje acompañó a la conquista desde sus primeros momentos, aunque su consolidación como grupo social diferenciado sería un proceso más lento, que se desarrollaría plenamente en el siglo XVII⁵⁴.

1.5.4. Limitaciones de la documentación

Es importante señalar que la documentación sobre estos procesos es fragmentaria y problemática. Los cronistas tendían a ignorar o minimizar la existencia de mestizos, y los registros parroquiales —que podrían ofrecer información valiosa— son escasos para estas primeras décadas. Sin embargo, la evidencia disponible, aunque limitada, permite afirmar que el mestizaje fue un fenómeno temprano en la costa Caribe, anterior incluso a la conquista del interior andino, aunque su peso demográfico y social sería limitado hasta bien entrado el siglo XVII⁵⁵.


1.6. LA EXPLORACIÓN DEL INTERIOR DEL TERRITORIO (1536-1540)

A partir de la década de 1530, las expediciones españolas comenzaron a internarse de manera más sistemática en el interior del territorio, utilizando los asentamientos costeros como bases de partida. Este proceso condujo al encuentro con las sociedades indígenas que habitaban las regiones andinas⁵⁶.

1.6.1. Las tres expediciones convergentes

La exploración del interior del Nuevo Reino de Granada se caracteriza por un hecho singular: tres expediciones procedentes de diferentes direcciones convergieron casi simultáneamente en el altiplano cundiboyacense, desencadenando una aguda competencia por el control del territorio.

La primera de estas expediciones partió de Santa Marta en 1536, al mando de Gonzalo Jiménez de Quesada. Remontando el río Magdalena en condiciones extremadamente difíciles, la expedición sufrió numerosas bajas por enfermedades, ataques indígenas y hambre. Finalmente, en 1537, alcanzaron las tierras altas del altiplano y entraron en contacto con los muiscas. Jiménez de Quesada fundó Santa Fe de Bogotá en 1538 como centro de operaciones⁵⁷.

Ese mismo año, una expedición procedente de Coro (Venezuela) al mando de Nikolaus Federmann —un alemán al servicio de los Welser— atravesó los Llanos Orientales y ascendió por la cordillera oriental hasta alcanzar también el altiplano. Federmann había sido enviado a explorar territorios al sur de Coro y, tras un penoso viaje, llegó a la sabana de Bogotá en 1539⁵⁸.

Poco después, desde el sur, una expedición comandada por Sebastián de Belalcázar —que había participado en la conquista del Perú y había fundado Quito— avanzó hacia el norte, siguiendo la ruta de los Andes, y alcanzó también el altiplano en 1539. Belalcázar reclamó para sí el territorio conquistado, argumentando que formaba parte de su gobernación⁵⁹.

1.6.2. El encuentro con las sociedades andinas

La llegada de los españoles al altiplano significó el encuentro con los muiscas, la sociedad más densamente poblada y políticamente organizada del territorio. Los muiscas estaban organizados en dos grandes confederaciones: la del zipa en el sur (con centro en Bacatá, actual Funza) y la del zaque en el norte (con centro en Hunza, actual Tunja), además de numerosos cacicazgos independientes. Su economía se basaba en la agricultura (maíz, papa, quinua), la explotación de sal (Nemocón, Zipaquirá) y el comercio de mantas y esmeraldas⁶⁰.

El encuentro fue violento desde el principio. Los muiscas intentaron resistir la invasión, pero la superioridad militar española —armas de fuego, caballos, tácticas—, unida a las divisiones internas entre las diferentes jefaturas muiscas y al impacto devastador de las enfermedades traídas por los europeos, facilitó la rápida derrota de la resistencia organizada. El zipa Tisquesusa murió en combate en 1537 y el zaque Quemuenchatocha fue capturado y sometido poco después⁶¹.

En el suroccidente, las expediciones de Belalcázar encontraron a los pastos y quillacingas en el altiplano nariñense, así como a diversas comunidades en el Valle del Cauca y la región de Popayán. Estos grupos, con formas de organización territorial basadas en el control vertical de pisos ecológicos, experimentaron procesos similares de violencia, resistencia y reordenamiento⁶².


1.7. LA FUNDACIÓN DE CIUDADES EN EL INTERIOR (1538-1550)

Paralelamente a las expediciones, se inició la fundación de ciudades en el interior, siguiendo el modelo establecido previamente en la costa. La ciudad constituyó la institución fundamental a través de la cual los conquistadores consolidaron su presencia en el territorio y establecieron un marco político y administrativo para la organización del espacio conquistado⁶³.

1.7.1. Las primeras fundaciones en el interior

Entre 1538 y 1550 se fundaron las principales ciudades del interior:

CiudadFundadorAñoSignificado
Santa Fe de BogotáJiménez de Quesada1538Centro político y administrativo del nuevo reino
TunjaGonzalo Suárez Rendón1539Centro del norte del altiplano, sede de encomiendas
VélezMartín Galeano1539Conexión entre altiplano y valle del Magdalena
Mompox-1540Puerto fluvial estratégico
PopayánBelalcázar1537Centro del suroccidente
CaliBelalcázar1539-1540Centro del Valle del Cauca
AnsermaBelalcázar1539-1540Región del Viejo Caldas
CartagoBelalcázar1539-1540Región del Viejo Caldas

1.8. LAS PRIMERAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Y LA TIERRA

Paralelamente a la fundación de ciudades, los conquistadores establecieron las primeras formas de organización del trabajo indígena y de apropiación de la tierra, tanto en la costa como en el interior⁶⁴.

1.8.1. La encomienda

La institución central de esta etapa fue la encomienda. Mediante ella, la Corona otorgaba a un conquistador o poblador destacado (el encomendero) el derecho a percibir el tributo de un grupo de indígenas y a utilizar su trabajo, a cambio de obligaciones de protección y evangelización⁶⁵.

En la costa Caribe, las primeras encomiendas se establecieron sobre las poblaciones taironas, zenúes y mokanás. Sin embargo, como mostró la discusión historiográfica previa, la población efectivamente encomendada era significativamente menor que la población indígena total, estimándose entre 10.000 y 40.000 individuos hacia mediados del siglo XVI. Esta brecha entre población total y población encomendada evidencia los límites del control colonial y la persistencia de amplias zonas de autonomía indígena⁶⁶.

En el interior, las primeras encomiendas fueron distribuidas por Jiménez de Quesada entre sus hombres, repartiéndose los caciques muiscas y sus gentes. También aquí la población efectivamente sujeta al sistema fue solo una fracción de la población total, con amplias zonas —particularmente en las vertientes montañosas y áreas periféricas— que permanecieron fuera del control efectivo⁶⁷.

1.8.2. La reorganización de la población indígena

Durante la etapa de conquista, la población indígena sufrió una dramática disminución debido a las guerras, los malos tratos y, sobre todo, las enfermedades traídas por los europeos (viruela, sarampión, tifus), para las que los indígenas no tenían defensas inmunológicas⁶⁸.

Paralelamente, los conquistadores comenzaron a reorganizar forzosamente a la población indígena, concentrándola en nuevos asentamientos. En la costa Caribe, este proceso afectó particularmente a los mokanás, que fueron concentrados en pueblos de indios como Tubará, Galapa, Usiacurí, Piojó y Malambo, muchos de los cuales persisten como municipios en la actualidad⁶⁹.


1.9. EL FIN DEL CICLO DE CONQUISTA Y EL INICIO DE LA ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL (hacia 1550)

Hacia mediados del siglo XVI, el ciclo principal de las expediciones de conquista había llegado a su fin. Las principales regiones —tanto la costa Caribe como las regiones andinas— habían sido incorporadas al dominio español y se había establecido una red básica de ciudades y jurisdicciones⁷⁰.

Este momento marca la transición entre la etapa de conquista y la fase posterior de organización institucional del territorio. En 1549 se creó la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada, y en 1553 se estableció el arzobispado de Santafé, iniciando la organización eclesiástica del territorio⁷¹.

Sin embargo, como ha mostrado el análisis demográfico y la discusión historiográfica, esta transición no implicó la desaparición de las poblaciones indígenas ni su completa integración al sistema colonial. Por el contrario, la monarquía compuesta se estableció sobre un territorio donde la mayoría indígena persistía, donde amplias zonas permanecían fuera del control efectivo, y donde las formas de dominación coexistían con márgenes significativos de autonomía y resistencia⁷².


1.10. SÍNTESIS Y CONCLUSIONES

La conquista del territorio del Nuevo Reino de Granada, desarrollada aproximadamente entre 1499 y 1550, constituye el punto de partida de la historia colonial del país. Durante este periodo, es fundamental distinguir:

FasePeriodoCaracterísticas
Fase de rapiña1499-1525Incursiones depredadoras, conocimiento fragmentario, ausencia de institucionalidad
Asentamiento costero1525-1533Fundación de Santa Marta y Cartagena sobre territorios de taironas, zenúes y mokanás
Exploración interior1536-1540Convergencia de tres expediciones, encuentro violento con muiscas, pastos y quillacingas
Fundación de ciudades1538-1550Establecimiento de la red básica de asentamientos españoles

Es fundamental reconocer que este proceso no comenzó en el interior andino, sino en la costa Caribe, y que las sociedades indígenas de ambas regiones fueron protagonistas activas —no meras víctimas pasivas— de estos acontecimientos. Ignorar su existencia y su papel sería reproducir una visión andino-céntrica que esta tesis busca superar.

El modelo demográfico presentado y la discusión historiográfica sobre población y encomienda permiten sostener cuatro tesis fundamentales:

  1. Persistencia indígena: A pesar del descenso poblacional, las poblaciones originarias siguen siendo la mayoría abrumadora y condicionan cualquier intento de organización colonial.

  2. Integración desigual al sistema de encomienda: Las cifras de población encomendada —entre 10.000 y 40.000 individuos— son significativamente inferiores a las estimaciones de población prehispánica, lo que evidencia los límites del control colonial.

  3. Persistencia de zonas de autonomía: Regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta (taironas) y La Guajira (wayuu) permanecieron fuera del control efectivo de la Corona, configurando espacios de frontera donde la resistencia indígena fue exitosa.

  4. Transición de la rapiña a la institucionalización: La encomienda representó una reorganización de las prácticas extractivas iniciales bajo formas jurídicas, pero sin que ello implicara una superación completa de la lógica depredadora.

Frase de cierre: En este sentido, las cifras de población indígena y de encomiendas no representan un sistema consolidado, sino el resultado provisional de un proceso de transición, en el que la monarquía compuesta no sustituyó la rapiña inicial, sino que la reorganizó bajo formas jurídicas que coexistieron con amplios márgenes de autonomía indígena y control territorial incompleto⁷³.

Asimismo, el mestizaje temprano —documentado desde las primeras décadas pero aún de peso marginal— evidencia que las relaciones entre españoles e indígenas no se limitaron a la violencia y la dominación, sino que incluyeron también formas de contacto y mezcla que darían origen, en el siglo XVII, a una nueva sociedad. La India Catalina, los primeros mestizos y los pueblos de indios que sobrevivieron hasta hoy son testimonios de esta complejidad.

Hacia 1550 comienza el largo periodo de la monarquía compuesta, durante el cual se consolidaría la red de pueblos de indios y resguardos cuya persistencia llega hasta nuestros días.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Colmenares, Germán, Historia económica y social de Colombia, 1537–1719, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 15. Establece la distinción fundamental entre fase de conquista y organización institucional.

² Esta interpretación sigue los lineamientos de McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 23.

³ Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 34. Desarrolla la tesis de la conquista como proceso heterogéneo.

⁴ Sobre el concepto de "fase de rapiña", véase la discusión en Elliott, John H., Imperios del mundo atlántico, Madrid: Taurus, 2006, p. 67.

⁵ Restrepo Tirado, Ernesto, Historia de la provincia de Santa Marta, Bogotá: Ministerio de Educación, 1953, p. 45.

⁶ Fernández de Oviedo, Gonzalo, Historia general y natural de las Indias, Madrid: Atlas, 1959, lib. XXVI.

⁷ Mártir de Anglería, Pedro, Décadas del Nuevo Mundo, México: FCE, 1964, Década I.

⁸ Las Casas, Bartolomé de, Brevísima relación de la destrucción de las Indias, Madrid: Cátedra, 1999, p. 75.

⁹ Reichel-Dolmatoff, Gerardo, Los kogi: una tribu de la Sierra Nevada de Santa Marta, Bogotá: Procultura, 1985, p. 34.

¹⁰ Plazas, Clemencia, La cultura zenú, Bogotá: Banco de la República, 1987, p. 67.

¹¹ Villalba, Mario, Los mokaná: historia de un pueblo indígena del Caribe colombiano, Barranquilla: Universidad del Atlántico, 2005, p. 34.

¹² Barrera, Eduardo, Los wayuu: cultura e historia, Riohacha: Fondo Mixto de Cultura, 1998, p. 45.

¹³ Fals Borda, Orlando, Historia doble de la costa, Bogotá: Carlos Valencia Editores, 1979, Tomo I, p. 67.

¹⁴ Fernández de Oviedo, Historia general, lib. XXVI.

¹⁵ Ibíd.

¹⁶ Sobre el concepto de "momento prejurisdiccional", véase Hespanha, Antonio Manuel, La gracia del derecho, Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1993, p. 121.

¹⁷ Elliott, Imperios del mundo atlántico, p. 72.

¹⁸ Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 23.

¹⁹ Ibíd., p. 25.

²⁰ Rosenblat, Ángel, La población indígena de América desde 1492 hasta la actualidad, Buenos Aires: Institución Cultural Española, 1945, p. 78.

²¹ Ibíd., p. 89; Melo, Jorge Orlando, "La evolución económica de Colombia", en Nueva historia de Colombia, Bogotá: Planeta, 1989, Tomo II, p. 45.

²² Fernández de Oviedo, Historia general, lib. XXVI; Las Casas, Brevísima relación, p. 75.

²³ Rosenblat, La población indígena, p. 112; Melo, "La evolución económica", p. 48.

²⁴ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 56.

²⁵ Rosenblat, La población indígena, p. 45.

²⁶ Melo, "La evolución económica", p. 45.

²⁷ Elliott, Imperios del mundo atlántico, p. 128; Hespanha, La gracia del derecho, p. 121.

²⁸ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 67.

²⁹ Elliott, Imperios del mundo atlántico, p. 145.

³⁰ Hespanha, La gracia del derecho, p. 134.

³¹ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 23.

³² Sobre las visitas de Enríquez y Villabona, véase Tovar Pinzón, Hermes (transcripción), Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992.

³³ Sobre los coeficientes de conversión, véase Rosenblat, La población indígena, p. 89; y Cook, Noble David, La catástrofe demográfica andina, Lima: PUCP, 2010, p. 56.

³⁴ Sobre el Censo de 1778, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 145; y Meisel Roca, Adolfo, "La población de Colombia en el siglo XVIII", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 98, No. 843, 2011, pp. 567-598.

³⁵ Sobre la población negra, véase Navarrete, María Cristina, Historia social del negro en la colonia, Cali: Universidad del Valle, 1995.

³⁶ Sobre la distinción entre criollos y peninsulares, véase Jaramillo Uribe, Jaime, Ensayos sobre historia social colombiana, Bogotá: Universidad Nacional, 1968, p. 145.

³⁷ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 89.

³⁸ Friede, Juan, La conquista del territorio y el poblamiento, Bogotá: Carlos Valencia Editores, 1976, p. 45.

³⁹ Simón, Fray Pedro, Noticias historiales, Bogotá: Banco Popular, 1981, Tomo II, p. 67.

⁴⁰ Reichel-Dolmatoff, Los kogi, p. 56.

⁴¹ Restrepo Tirado, Historia de Santa Marta, p. 89.

⁴² Lemaitre, Eduardo, Historia general de Cartagena, Bogotá: Banco de la República, 1983, Tomo I, p. 56.

⁴³ Plazas, La cultura zenú, p. 89.

⁴⁴ Meisel Roca, Cartagena de Indias en el siglo XVI, p. 34.

⁴⁵ Friede, La conquista del territorio, p. 56.

⁴⁶ Ibíd., p. 67.

⁴⁷ Mena García, Carmen, La sociedad de Panamá en el siglo XVI, Sevilla: Diputación Provincial, 1984, p. 23.

⁴⁸ Sobre el mestizaje temprano, véase Jaramillo Uribe, Ensayos, p. 89.

⁴⁹ Lockhart, James, Los de arriba y los de abajo, México: FCE, 1986, p. 67.

⁵⁰ Fernández de Oviedo, Historia general, lib. XXVI.

⁵¹ Sobre la India Catalina, véase Simón, Noticias historiales, Tomo III, p. 45; Friede, La conquista del territorio, p. 78.

⁵² Ibíd.

⁵³ Jaramillo Uribe, Ensayos, p. 96.

⁵⁴ Ibíd., p. 98.

⁵⁵ Sobre las limitaciones documentales, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 45.

⁵⁶ Jiménez de Quesada, Gonzalo, Epítome de la conquista, Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura, 1977.

⁵⁷ Simón, Noticias historiales, Tomo III, p. 112.

⁵⁸ Federmann, Nikolaus, Historia india, Madrid: Historia 16, 1985.

⁵⁹ Cieza de León, Pedro, Crónica del Perú, Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1984, p. 234.

⁶⁰ Broadbent, Silvia, Los chibchas: organización sociopolítica, Bogotá: Universidad Nacional, 1964, p. 34.

⁶¹ Londoño, Eduardo, Los muiscas: una historia milenaria, Bogotá: Museo del Oro, 1998, p. 156.

⁶² Sobre los pastos y quillacingas, véase Uribe, María Victoria, Asentamientos prehispánicos en el altiplano nariñense, Bogotá: ICANH, 1985.

⁶³ Kagan, Richard, Imágenes urbanas del mundo hispánico, Madrid: El Viso, 1998, p. 67.

⁶⁴ Colmenares, Historia económica y social, p. 67.

⁶⁵ Zavala, Silvio, La encomienda indiana, México: UNAM, 1973, p. 45.

⁶⁶ Tovar, La estación del miedo, p. 115; Colmenares, Historia económica y social, p. 72.

⁶⁷ Tovar, La formación social chibcha, p. 134.

⁶⁸ Cook, La catástrofe demográfica andina, p. 56.

⁶⁹ Villalba, Los mokaná, p. 89.

⁷⁰ Colmenares, Historia económica y social, p. 89.

⁷¹ Mayorga García, Fernando, La Audiencia de Santafé, Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1991, p. 23.

⁷² Sobre la persistencia de la mayoría indígena y los límites del control colonial, véase Elliott, Imperios del mundo atlántico, p. 145; y Hespanha, La gracia del derecho, p. 121.

⁷³ Frase de cierre que sintetiza el argumento central del capítulo y lo conecta con el marco teórico de la monarquía compuesta.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 1

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Capítulo 2 completamente visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos desarrollado a lo largo de nuestras conversaciones, incluyendo todas las adiciones sobre la monarquía compuesta, los cabildos indígenas, la organización fiscal con capitanes, la demostración de eficiencia, y el Censo de 1778.


CAPÍTULO 2

El Nuevo Reino de Granada dentro de la monarquía compuesta (1550-1700)


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
2.1. Introducción
Conclusión de la fase de conquista (1550). Inicio del periodo de organización institucional. Concepto de monarquía compuesta (Elliott, Hespanha). Comunidades indígenas como comunidades políticas.
2.2. El concepto de monarquía compuesta


2.2.1. La naturaleza plural de la Monarquía HispánicaAgregación de reinos con leyes propias. Cuerpos intermedios.

2.2.2. Los reinos americanos en la monarquía compuestaReinos de las Indias, no colonias. Recopilación de Indias (1680).

2.2.3. El Nuevo Reino de Granada como reinoDenominación "Nuevo Reino". Creación de la Real Audiencia (1549).
2.3. Las instituciones de gobierno


2.3.1. La Real Audiencia de SantaféFunciones judiciales, gubernativas, protectoras. Espacio para litigios indígenas.

2.3.2. El presidente-gobernadorMáxima autoridad política. Tensiones con oidores.

2.3.3. Los cabildos municipalesGobierno local. Espacio de poder de élites.

2.3.4. Los cabildos indígenasAutoridades propias: alcaldes, regidores, alguacil. Funciones: administración de tierras, tributo, representación.

2.3.5. Los corregimientos y las gobernacionesCorregimientos de indios y de españoles. Gobernaciones (Popayán, Santa Marta).
2.4. Las comunidades indígenas en el orden político


2.4.1. Las "repúblicas de indios"Distinción república de españoles/república de indios. Reconocimiento de diversidad política.

2.4.2. El reconocimiento de las autoridades tradicionales (caciques)Derechos, exenciones, jurisdicción. Caciques como intermediarios. Caso de don Diego de Torres.

2.4.3. La capacidad de litigio de las comunidades indígenasUso de la Audiencia para defender tierras. Protector de Indios.

2.4.4. El tributo como reconocimiento de estatusTributo como signo de vasallaje, no esclavitud. Autonomía fiscal de las comunidades.

2.4.5. La base numérica del tributo: recuentos, padrones y la demostración de eficienciaSubsección ampliada con: revisitas, padrones, organización interna (capitanes, parcialidades), número de capitanes como indicador de fortaleza fiscal, autoridades locales como administradores fiscales, demostración de eficiencia.
2.5. La organización territorial


2.5.1. La red de ciudades y su jurisdicciónJerarquía urbana: Santafé, Tunja, Cartagena, Santa Marta, Popayán, Cali. Rivalidades.

2.5.2. Los pueblos de indios en la red urbanaIntegración pero autonomía relativa. Tensión con ciudades.

2.5.3. Las parroquias de indios (doctrinas)Cura doctrinero. Conflictos por pagos y trabajo.

2.5.4. Las haciendas y su inserción en el territorioRelaciones conflictivas e interdependientes con pueblos de indios.
2.6. La población indígena: crisis demográfica y reorganización


2.6.1. El colapso demográficoCausas: enfermedades, violencia, sobreexplotación, desestructuración. Reducción 70%-90%.

2.6.2. Consecuencias territoriales del colapsoTierras vacantes ocupadas por españoles. Conflictos.

2.6.3. Las migraciones y reasentamientosMovilidad indígena. "Fugas". Intentos de control.

2.6.4. La política de reduccionesCongregación en pueblos. Planificación urbana.
2.7. El mestizaje como fenómeno estructural


2.7.1. La consolidación de la población mestizaCrecimiento en el siglo XVII. Uniones continuas.

2.7.2. La posición ambigua de los mestizosNi indios ni españoles. Restricciones legales.

2.7.3. Mestizaje y pueblos de indiosPresencia de mestizos en pueblos. Efectos ambivalentes.

2.7.4. La categoría de "indio" en el sistema colonialCategoría jurídica y fiscal, no solo étnica. Flexibilidad.

2.7.5. Composición social hacia finales del periodo colonial: el Censo de 1778Nueva subsección: Tabla de distribución (indígenas 30-40%, mestizos 25-35%, criollos 20-25%, peninsulares 1-5%, negros 10-15%). Implicaciones para el orden colonial.
2.8. Conflictos y tensiones en el orden territorial


2.8.1. Conflictos por tierras entre comunidades y hacendadosApropiaciones, arrendamientos, composiciones. Defensa legal.

2.8.2. Conflictos entre pueblos de indiosDisputas por límites y recursos.

2.8.3. Las visitas como mecanismo de control y negociaciónVisitas de oidores (Enríquez, Villabona). Autos de visita. Revisitas.
2.9. Síntesis del capítulo
8 conclusiones principales.

2.1. INTRODUCCIÓN

Concluida la fase principal de la conquista hacia 1550, el territorio del Nuevo Reino de Granada inició un proceso prolongado de organización institucional que se extendería por más de dos siglos. Este proceso no puede entenderse adecuadamente si se recurre a la noción simplificadora de "colonia", categoría que la historiografía más reciente ha cuestionado por su incapacidad para dar cuenta de la complejidad política del imperio español¹.

En su lugar, historiadores como John H. Elliott, Antonio Manuel Hespanha y François-Xavier Guerra han propuesto el concepto de monarquía compuesta para describir la estructura política de la Monarquía Hispánica. Desde esta perspectiva, la monarquía no era un Estado centralizado y uniforme, sino una agregación de reinos y territorios que conservaban sus propias leyes, instituciones y formas de gobierno, unidos únicamente por la persona del monarca y una serie de consejos comunes².

Los territorios americanos —entre ellos el Nuevo Reino de Granada— no eran simples colonias subordinadas, sino reinos incorporados a la monarquía con instituciones propias y un estatus jurídico que, aunque desigual respecto de los reinos peninsulares, implicaba un reconocimiento de su entidad política. Dentro de esta estructura plural, las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios constituían comunidades políticas con reconocimiento jurídico, no meras unidades productivas o fiscales³.

Este capítulo tiene como objetivo analizar la inserción del Nuevo Reino de Granada en la estructura de la monarquía compuesta, examinando sus instituciones de gobierno, la organización territorial, el papel de los pueblos de indios en este entramado y las formas de relación entre las diferentes comunidades políticas que coexistían en el territorio.


2.2. EL CONCEPTO DE MONARQUÍA COMPUESTA Y SU APLICACIÓN AL NUEVO REINO DE GRANADA

2.2.1. La naturaleza plural de la Monarquía Hispánica

La Monarquía Hispánica de los Austrias (siglos XVI-XVII) se configuró como una agregación de reinos y territorios adquiridos por herencia, conquista o unión dinástica. Cada uno de estos territorios —Castilla, Aragón, Cataluña, Valencia, Navarra, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, los Países Bajos, y los reinos americanos— conservaba sus propias leyes, instituciones, fueros y formas de gobierno. El monarca actuaba como soberano de cada uno de estos reinos, pero no imponía una uniformidad jurídica o administrativa⁴.

Esta estructura plural implicaba que el poder del rey no era absoluto ni uniforme, sino que estaba mediado por los cuerpos intermedios: reinos, ciudades, corporaciones, señoríos, y también por las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios. El gobierno de la monarquía operaba mediante una compleja red de negociaciones, pactos y reconocimiento mutuo de jurisdicciones⁵.

2.2.2. Los reinos americanos en la monarquía compuesta

Los territorios americanos fueron incorporados a la monarquía no como colonias en el sentido moderno, sino como reinos de las Indias, con un estatus jurídico equiparable —al menos en teoría— al de los reinos peninsulares. La Corona de Castilla asumió su gobierno, pero ello no significaba que fueran propiedad de Castilla ni que estuvieran subordinados a ella en todos los aspectos⁶.

Esta condición de reinos se manifestaba en la existencia de instituciones propias (Audiencias, cabildos), en el reconocimiento de derechos y jurisdicciones locales, y en la posibilidad de que los naturales —incluidos los indígenas— pudieran litigar ante los tribunales en defensa de sus derechos. La Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias (1680) es la expresión más acabada de este ordenamiento jurídico diferenciado⁷.

2.2.3. El Nuevo Reino de Granada como reino

El territorio conquistado por Jiménez de Quesada recibió desde temprano la denominación de Nuevo Reino de Granada, título que implicaba su reconocimiento como entidad política con cierta entidad dentro de la monarquía. Si bien no era un reino independiente en el sentido moderno, su designación como "reino" no era un mero formalismo: indicaba que se trataba de un territorio con una identidad propia, con instituciones de gobierno (gobernación, Audiencia) y con capacidad para relacionarse con la Corona en términos que no eran los de una simple dependencia administrativa⁸.

La creación de la Real Audiencia de Santafé en 1549 consolidó esta condición. La Audiencia no era solo un tribunal de justicia, sino un órgano de gobierno con amplias atribuciones políticas y administrativas, que actuaba como máxima autoridad del reino en ausencia del virrey (que solo se establecería en 1739). Su existencia dotaba al Nuevo Reino de una instancia de gobierno propia, diferenciada de otras entidades americanas⁹.


2.3. LAS INSTITUCIONES DE GOBIERNO DEL NUEVO REINO

2.3.1. La Real Audiencia de Santafé

Establecida por real cédula de 1549 e instalada en 1550, la Real Audiencia de Santafé fue la institución central de gobierno del Nuevo Reino de Granada durante casi dos siglos. Estaba compuesta inicialmente por cuatro oidores y un fiscal, presididos por el gobernador y capitán general del reino. Sus funciones incluían¹⁰:

  • Judiciales: Como máximo tribunal de justicia del territorio, conocía en apelación de las sentencias de los alcaldes ordinarios y corregidores, y actuaba como tribunal de primera instancia en casos que involucraban a la Corona o a altos funcionarios.

  • Gubernativas: Administraba el reino en ausencia del gobernador, supervisaba a los funcionarios locales, vigilaba el cumplimiento de las leyes y podía dictar disposiciones generales para el buen gobierno del territorio.

  • De protección de indígenas: Una de sus funciones más importantes era velar por el cumplimiento de la legislación protectora de los indígenas, conocer de los litigios sobre tierras de resguardo y actuar como instancia de apelación para los caciques y comunidades que se sintieran agraviadas.

La Audiencia se convirtió en un espacio fundamental para la defensa de los derechos indígenas. Los caciques y los cabildos indígenas aprendieron rápidamente a utilizar esta instancia judicial para proteger sus tierras y sus comunidades, generando una abundante documentación procesal que constituye hoy una fuente invaluable para la historia de los resguardos¹¹.

2.3.2. El presidente-gobernador

La máxima autoridad política del reino era el presidente de la Audiencia, que ejercía también como gobernador y capitán general. Era designado por el rey y concentraba funciones ejecutivas, militares y, en cierta medida, legislativas. Su papel era fundamental para articular el gobierno del territorio con las directrices de la Corona¹².

La relación entre el presidente y los oidores no estuvo exenta de tensiones. Mientras el presidente representaba la autoridad ejecutiva, los oidores defendían la autonomía del tribunal y su función de control sobre todos los funcionarios, incluido el propio presidente. Estas tensiones reflejan la complejidad del gobierno en una monarquía compuesta, donde los poderes no estaban nítidamente separados sino superpuestos y en equilibrio¹³.

2.3.3. Los cabildos municipales

A nivel local, la institución central era el cabildo municipal. Como se vio en el capítulo anterior, cada ciudad fundada establecía su cabildo, que ejercía funciones administrativas, judiciales y políticas en su jurisdicción. Los cabildos estaban integrados por regidores (concejales) y alcaldes ordinarios, elegidos anualmente entre los vecinos de la ciudad¹⁴.

Los cabildos eran el espacio donde las élites locales afirmaban su poder y defendían sus intereses. Controlaban el acceso a la tierra mediante el otorgamiento de mercedes, regulaban el comercio y los precios de los productos básicos, organizaban las milicias y representaban a la ciudad ante las autoridades superiores. Su autonomía relativa fue una constante de la vida política colonial y una fuente permanente de tensiones con las autoridades centrales¹⁵.

2.3.4. Los cabildos indígenas

Una de las instituciones más singulares del Nuevo Reino de Granada, y que mejor expresa el carácter compuesto de la monarquía, fue el cabildo indígena. Establecidos en los pueblos de indios como forma de gobierno local, estos cabildos replicaban en cierta medida la estructura de los cabildos españoles pero con adaptaciones a las realidades indígenas¹⁶.

El cabildo indígena estaba integrado por:

CargoFunción
Alcaldes (2)Funciones judiciales y administrativas
RegidoresAdministración de bienes comunales
AlguacilMantenimiento del orden
EscribanoRegistros del cabildo

Los cargos eran elegidos por la comunidad, aunque en la práctica los caciques y sus familias tendieron a controlarlos, generando dinámicas de poder internas que combinaban tradiciones prehispánicas con las nuevas instituciones impuestas¹⁷.

El cabildo indígena tenía funciones fundamentales:

  • Administrar las tierras del resguardo y distribuir las parcelas familiares.

  • Recaudar el tributo y entregarlo a las autoridades coloniales.

  • Representar a la comunidad en litigios ante la Audiencia.

  • Organizar el trabajo comunitario para obras de interés colectivo.

  • Velar por el cumplimiento de las obligaciones religiosas.

La existencia de estos cabildos significaba que las comunidades indígenas no eran meros sujetos pasivos de la dominación colonial, sino que contaban con instituciones propias reconocidas por la monarquía, a través de las cuales podían negociar, resistir y defender sus intereses¹⁸.

2.3.5. Los corregimientos y las gobernaciones

Para la administración territorial, el Nuevo Reino se dividió en diversas jurisdicciones:

Los corregimientos eran distritos administrados por un corregidor, funcionario designado por la Corona o por la Audiencia, que ejercía autoridad sobre un territorio que podía incluir ciudades menores, pueblos de indios y áreas rurales. Había corregimientos de españoles y corregimientos de indios, estos últimos destinados específicamente a la administración de las poblaciones indígenas¹⁹.

Los corregidores de indios tenían la función de supervisar el gobierno de los pueblos de indios, proteger a los indígenas de los abusos de los encomenderos y garantizar el pago del tributo. Sin embargo, con frecuencia se convirtieron en agentes de explotación, imponiendo cargas adicionales y comerciando forzosamente con las comunidades²⁰.

Las gobernaciones eran jurisdicciones mayores, como la de Popayán o Santa Marta, que mantenían cierta autonomía respecto de la Audiencia. Sus gobernadores eran designados por el rey y ejercían funciones militares, administrativas y, en algunos casos, judiciales. Esta pluralidad de jurisdicciones —Audiencia, gobernaciones, corregimientos, cabildos— refleja la complejidad del gobierno territorial en la monarquía compuesta²¹.


2.4. LAS COMUNIDADES INDÍGENAS EN EL ORDEN POLÍTICO DE LA MONARQUÍA

2.4.1. Las "repúblicas de indios"

La legislación indiana estableció una distinción fundamental entre la república de españoles y la república de indios. Esta distinción no implicaba una separación absoluta, sino el reconocimiento de que las comunidades indígenas debían tener un estatus jurídico propio, con instituciones y derechos diferenciados²².

La república de indios estaba conformada por los pueblos de indios organizados en reducciones, cada uno con su territorio (resguardo), sus autoridades (cabildo) y su parroquia (doctrina). En teoría, los indígenas debían vivir en estos pueblos, separados de españoles y mestizos, para facilitar su evangelización y protección. En la práctica, la separación nunca fue absoluta, y las interacciones fueron constantes²³.

Esta organización dual ha sido interpretada durante mucho tiempo como un mero instrumento de dominación y segregación. Sin embargo, desde la perspectiva de la monarquía compuesta, puede entenderse también como un reconocimiento de la diversidad política y jurídica de los territorios incorporados. Así como Aragón conservaba sus fueros, los pueblos de indios conservaban —en cierta medida— sus formas de organización, adaptadas al marco de la monarquía²⁴.

2.4.2. El reconocimiento de las autoridades tradicionales (caciques)

Un aspecto fundamental de este reconocimiento fue la incorporación de las autoridades tradicionales indígenas al sistema colonial. Los caciques fueron reconocidos como señores naturales de sus comunidades, con derechos y privilegios que los diferenciaban del común de los indígenas²⁵.

Los caciques conservaron:

  • El derecho a usar títulos y distinciones (el "don").

  • La exención del tributo y del trabajo personal.

  • Jurisdicción sobre sus comunidades en asuntos menores.

  • Un lugar destacado en las ceremonias y actos públicos.

A cambio, debían colaborar con las autoridades coloniales en el gobierno de sus pueblos, organizar el pago del tributo y facilitar la evangelización. Esta política de reconocimiento selectivo de las élites indígenas fue una constante en la monarquía hispánica y contribuyó a la estabilidad del sistema²⁶.

En el Nuevo Reino de Granada, caciques como los de Turmequé, Toca o Guatavita jugaron papeles importantes en la intermediación entre sus comunidades y las autoridades coloniales. Algunos incluso viajaron a España para defender los derechos de sus pueblos ante el rey, como el célebre cacique de Turmequé, don Diego de Torres, cuya "Memoria" constituye un documento excepcional para entender la visión indígena del orden colonial²⁷.

2.4.3. La capacidad de litigio de las comunidades indígenas

Otro indicador del reconocimiento jurídico de las comunidades indígenas fue su capacidad para litigar ante los tribunales. Los indígenas podían —y lo hicieron con frecuencia— acudir a la Audiencia para defender sus tierras, quejarse de los abusos de encomenderos o corregidores, y reclamar el cumplimiento de las leyes protectoras²⁸.

La documentación de la Audiencia está llena de expedientes promovidos por comunidades indígenas: demandas por despojo de tierras, quejas contra curas doctrineros que exigían pagos excesivos, conflictos por límites con haciendas vecinas, solicitudes de reducción de tributos por disminución de la población. Esta litigiosidad demuestra que los indígenas no eran sujetos pasivos, sino que aprendieron a utilizar el sistema legal colonial en defensa de sus intereses²⁹.

La Corona, por su parte, creó instituciones específicas para la defensa de los indígenas: el Protector de Indios, funcionario encargado de representarlos en juicio y velar por sus derechos; los defensores de indios, designados en cada localidad; y la obligación de que los oidores visitaran periódicamente las provincias para oír las quejas de las comunidades³⁰.

2.4.4. El tributo como reconocimiento de estatus

El tributo que pagaban los indígenas no era solo un impuesto, sino también un signo de reconocimiento de su estatus dentro de la monarquía. Los indios tributarios eran súbditos del rey, no esclavos ni siervos. El pago del tributo los diferenciaba de los negros esclavos y los ubicaba en una posición intermedia dentro de la jerarquía social³¹.

El tributo se pagaba por unidad familiar (el "tributario" era el jefe de familia) y podía satisfacerse en especie (productos agrícolas, mantas) o en moneda. Su cuantía variaba según las regiones y las posibilidades de las comunidades. La recaudación estaba a cargo de los caciques y del cabildo indígena, que entregaban el monto total al corregidor o al encomendero³².

Esta forma de tributación, heredada en parte de las prácticas prehispánicas, implicaba un reconocimiento de la autonomía fiscal de las comunidades. No eran los españoles quienes entraban casa por casa a cobrar, sino las propias autoridades indígenas las que organizaban la recaudación, administraban los fondos comunes y respondían ante las autoridades coloniales por el monto total³³.

2.4.5. La base numérica del tributo: recuentos, padrones y la demostración de eficiencia

El funcionamiento del sistema tributario dependía de un instrumento fundamental: el recuento periódico de la población tributaria. Las autoridades coloniales necesitaban saber con precisión cuántos indígenas en edad y condición de tributar había en cada pueblo de indios, pues sobre esa base se calculaba el monto total que debía entregar la comunidad³⁴.

Las "revisitas" y la actualización de padrones

Periódicamente —cada cinco o siete años aproximadamente—, las autoridades coloniales realizaban visitas de inspección conocidas como revisitas. Durante estas visitas, un funcionario (generalmente el corregidor de indios o un visitador designado por la Audiencia) levantaba un censo detallado de la población de cada pueblo de indios. Este censo registraba:

  • El número total de indios, clasificados por edad y sexo.

  • Los tributarios (indios varones casados o solteros entre 18 y 50 años, en condiciones de pagar).

  • Los reservados (caciques, sus hijos mayores, alcaldes indígenas en ejercicio, enfermos, ancianos, ausentes).

  • Los próximos (jóvenes que pronto alcanzarían la edad tributaria).

  • Las viudas y huérfanos, que en algunos casos tenían obligaciones parciales.

Este censo —conocido como padrón o numeración— constituía la base para determinar la tasa del tributo, es decir, la cantidad que cada comunidad debía pagar en total. El visitador, con base en la productividad de la región y las condiciones de la comunidad, fijaba el monto anual que debía entregarse, ya fuera en especie, en moneda o en una combinación de ambas³⁵.

La organización interna: capitanes, parcialidades y la microgestión del tributo

Un aspecto fundamental que debe ser considerado es la organización interna de los tributarios dentro de cada pueblo de indios. La población tributaria no era un conjunto amorfo, sino que se estructuraba en unidades menores conocidas como parcialidadescapitanías o pachacas (término de origen andino que significa "cien", aunque en la práctica el número podía variar). Cada una de estas unidades estaba bajo la responsabilidad de un capitán de indios o mandón³⁶.

Estos capitanes —que podían ser indios principales, curacas menores o personas designadas por el cacique y el cabildo— tenían funciones cruciales para el funcionamiento del sistema:

  1. Supervisión directa de los tributarios: Cada capitán conocía personalmente a los tributarios de su parcialidad, sabía quiénes estaban en edad de tributar, quiénes habían enfermado, quiénes habían muerto o huido, y quiénes eran los jóvenes próximos a incorporarse.

  2. Recaudación primaria: Eran los encargados de recolectar el tributo entre los indios de su capitanía, ya fuera en especie (maíz, mantas, huevos, gallinas) o en moneda, dependiendo de lo que se hubiera tasado.

  3. Organización del trabajo colectivo: Cuando se requería el trabajo de los indios para obras públicas, caminos, tambos o servicios, los capitanes organizaban las tandas y turnos.

  4. Transmisión de información hacia arriba: Informaban al cabildo y al cacique sobre el estado de su parcialidad, permitiendo que las autoridades del pueblo tuvieran un conocimiento detallado de la población tributaria real³⁷.

Esta estructura jerarquizada tenía una implicación fundamental para la demostración de eficiencia ante las instancias superiores de la monarquía compuesta. Cuando el corregidor o el visitador preguntaban por el número de tributarios, no bastaba con dar una cifra global. Las autoridades del pueblo —caciques, alcaldes, capitanes— debían poder desglosar esa cifra por parcialidades y capitanes, mostrando un conocimiento detallado de su población. Cuantos más capitanes tenía un pueblo, más desglosada y controlada estaba su población tributaria, lo que indicaba una estructura fiscal sólida y eficiente³⁸.

El número de capitanes como indicador de fortaleza fiscal

De esto se derivaba una lógica administrativa crucial: a mayor número de capitanes, más fuerte y organizado se consideraba un pueblo de indios, y mayor era su capacidad para generar tributos de manera estable. Un pueblo con muchos capitanes demostraba:

  • Un control más fino sobre su población tributaria.

  • Mayor capacidad para detectar variaciones (muertes, fugas, nuevos tributarios).

  • Menor riesgo de evasión o fraude.

  • Una estructura de mando que permitía movilizar rápidamente a los tributarios cuando se requería.

Por el contrario, un pueblo que perdía capitanes —ya fuera por disminución de la población, por despoblamiento o por desorganización interna— mostraba signos de debilidad fiscal. Si el número de capitanes se reducía significativamente, las autoridades coloniales podían considerar que el pueblo ya no era viable como unidad tributaria autónoma y tomar decisiones drásticas: la anexión a otro pueblo vecino más fuerte o la reubicación de sus pocos tributarios en otras jurisdicciones para optimizar la recaudación³⁹.

Las autoridades locales como administradores fiscales

Una vez establecida la tasa, la responsabilidad de la recaudación recaía en las autoridades locales de cada pueblo de indios, operando a través de esta estructura capitular:

  • El cacique y el cabildo indígena eran los encargados directos de organizar la recaudación, supervisando a los capitanes.

  • Los capitanes de parcialidad recaudaban efectivamente de los tributarios bajo su cargo y entregaban lo recolectado al cabildo.

  • El corregidor de indios supervisaba el proceso, velaba por que se cumplieran los plazos y resolvía los conflictos que pudieran surgir.

  • En algunos casos, el cura doctrinero también participaba, dando fe de los recuentos y certificando las condiciones de la comunidad⁴⁰.

La demostración de eficiencia ante la monarquía compuesta

Este conocimiento numérico y organizativo no era un mero ejercicio administrativo, sino un elemento central en la relación entre las autoridades locales y las instancias superiores de la monarquía. Cuando el corregidor o el cabildo indígena entregaban el tributo recaudado al oficial real (generalmente el tesorero de la caja real de la provincia), debían demostrar que habían hecho su trabajo correctamente.

Los mecanismos de demostración incluían:

  1. Los padrones actualizados: Presentar los listados de tributarios desglosados por capitanías que respaldaban el monto recaudado, mostrando que se había cobrado a quienes debían pagar y que se había respetado la condición de los reservados.

  2. Las cuentas detalladas: Llevar registros de lo recaudado por cada capitán, especificando montos, fechas y formas de pago.

  3. La comparación con tasas anteriores: Demostrar que la comunidad estaba al día en sus obligaciones o, en caso de retrasos, explicar las causas respaldadas con los padrones.

  4. La certificación de autoridades: Obtener el visto bueno del corregidor y del cura doctrinero.

Una autoridad local que demostraba eficiencia fortalecía su posición ante la Audiencia, podía negociar reducciones de tributo en momentos de crisis, y reforzaba su autoridad frente a su propia comunidad. Por el contrario, una autoridad que no demostraba eficiencia podía ser objeto de investigación, remoción de su cargo, e incluso la anexión de su pueblo a otro más eficiente⁴¹.


2.5. LA ORGANIZACIÓN TERRITORIAL DEL NUEVO REINO

2.5.1. La red de ciudades y su jurisdicción

Como se vio en el capítulo anterior, la ciudad fue la institución fundamental de ordenamiento territorial. Cada ciudad tenía asignada una jurisdicción —sus términos— que se extendía sobre el campo circundante, incluyendo pueblos de indios, haciendas y áreas rurales. Esta organización jerárquica significaba que el territorio se estructuraba como un conjunto de espacios subordinados a los centros urbanos⁴².

Las principales ciudades del Nuevo Reino eran:

CiudadFunción
Santafé de BogotáCapital del reino, sede de la Audiencia y del arzobispado
TunjaSegunda ciudad en importancia, centro del norte del altiplano
CartagenaPrincipal puerto del reino
Santa MartaPuerto más antiguo, jurisdicción sobre Sierra Nevada
PopayánCentro del sur, jurisdicción sobre Cauca y Pasto
Cali, Anserma, CartagoCiudades del Valle del Cauca y el Viejo Caldas

Cada una de estas ciudades tenía su propio cabildo, sus propias ordenanzas y su propia identidad política. Las rivalidades entre ellas —particularmente entre Santafé y Tunja, o entre Cartagena y Santa Marta— fueron constantes y se expresaron en conflictos por límites, por el control del comercio o por la prelación en las ceremonias⁴³.

2.5.2. Los pueblos de indios en la red urbana

Los pueblos de indios no existían aislados, sino que estaban integrados en esta red urbana. Cada pueblo pertenecía a la jurisdicción de alguna ciudad y estaba sujeto, en ciertos aspectos, a su autoridad. Los alcaldes ordinarios de la ciudad podían conocer de causas que involucraran a indígenas, y los cabildos urbanos expedían disposiciones que afectaban a los pueblos de su jurisdicción⁴⁴.

Sin embargo, esta subordinación no era absoluta. Los pueblos de indios tenían sus propias autoridades (el cabildo indígena), su propio territorio (el resguardo) y un estatus jurídico diferenciado que los protegía, al menos en teoría, de la injerencia directa de las autoridades urbanas. Esta dualidad —integración en la red urbana pero autonomía relativa— caracterizó la posición de los pueblos de indios en el orden territorial⁴⁵.

2.5.3. Las parroquias de indios (doctrinas)

La organización eclesiástica del territorio estableció otra malla institucional que se superponía a la civil. Los pueblos de indios eran también doctrinas, a cargo de un cura doctrinero (generalmente fraile dominico, franciscano o agustino) que tenía la responsabilidad de evangelizar a la población y administrar los sacramentos⁴⁶.

El doctrinero era una figura ambivalente. Por un lado, era agente de la evangelización y, en muchos casos, protector de los indígenas frente a los abusos de encomenderos y corregidores. Por otro lado, con frecuencia se convirtió en explotador, exigiendo pagos excesivos por servicios religiosos y utilizando el trabajo indígena para sus propias granjas o negocios⁴⁷.


s⁴⁷.

2.5.4. Las haciendas y su inserción en el territorio

Completando el panorama territorial, las haciendas constituían unidades productivas privadas que podían pertenecer a españoles, a la Iglesia o, en algunos casos, a comunidades indígenas. Las haciendas se dedicaban a la agricultura (caña de azúcar, trigo, maíz), a la ganadería o a actividades mixtas⁴⁸.

La relación entre haciendas y pueblos de indios fue compleja y frecuentemente conflictiva. Las haciendas necesitaban mano de obra, que obtenían de los pueblos vecinos mediante sistemas de concertaje o endeude. También necesitaban tierras, que a menudo expandían a costa de los resguardos, generando litigios que podían prolongarse por décadas⁴⁹.


2.6. LA POBLACIÓN INDÍGENA: CRISIS DEMOGRÁFICA Y REORGANIZACIÓN

2.6.1. El colapso demográfico

Uno de los fenómenos más dramáticos del periodo posterior a la conquista fue el colapso demográfico de la población indígena. Las causas fueron múltiples y actuaron de manera combinada⁵⁰:

  • Enfermedades: La viruela, el sarampión, la gripe, el tifus y otras enfermedades para las que los indígenas no tenían defensas inmunológicas causaron mortandades masivas. Las epidemias se sucedieron una tras otra a lo largo del siglo XVI y XVII, diezmando poblaciones enteras.

  • Guerras y violencia: La conquista misma y las campañas de "pacificación" posteriores causaron numerosas muertes directas y destruyeron las condiciones de vida de las comunidades.

  • Sobreexplotación: El trabajo forzado en encomiendas, minas y obrajes, las cargas tributarias excesivas y la desestructuración de las economías tradicionales debilitaron a las poblaciones sobrevivientes y redujeron su capacidad de reproducción.

  • Desestructuración social: La destrucción de las autoridades tradicionales, la imposición de nuevas formas de organización y la dislocación de las familias y comunidades afectaron profundamente la vida social indígena.

Para el conjunto del Nuevo Reino, se estima que la población indígena pudo reducirse entre un 70% y un 90% durante el siglo XVI, pasando de una estimación prehispánica de 500.000-1.000.000 habitantes a unos 250.000-400.000 hacia 1560-1580, y a 200.000-350.000 hacia 1650⁵¹.

2.6.2. Consecuencias territoriales del colapso

El colapso demográfico tuvo profundas consecuencias territoriales. Muchas tierras quedaron vacantes y fueron ocupadas por españoles o mestizos, dando origen a nuevas haciendas o expandiendo las existentes. Comunidades enteras desaparecieron, y sus territorios fueron incorporados a jurisdicciones vecinas⁵².

Este proceso generó tensiones y conflictos. Cuando una comunidad se extinguía, sus tierras —en teoría— debían revertir a la Corona, que podía adjudicarlas a nuevos pobladores. Pero con frecuencia, los vecinos españoles se apropiaban directamente de ellas, alegando derechos diversos. Las comunidades sobrevivientes veían reducidos sus territorios y presionaban a las autoridades para que les asignaran nuevas tierras o protegieran las que les quedaban⁵³.

2.6.3. Las migraciones y reasentamientos

El colapso demográfico y la presión sobre las tierras provocaron también movimientos migratorios. Indígenas de regiones menos afectadas se desplazaron hacia zonas donde había demanda de mano de obra (minas de Mariquita, haciendas del valle del Cauca). Otros huyeron a regiones de difícil acceso para escapar de las cargas tributarias y del trabajo forzado (Sierra Nevada, selvas del Darién, vertientes orientales de los Andes)⁵⁴.

Las autoridades coloniales intentaron controlar estos movimientos, obligando a los indígenas a residir en sus pueblos de origen y prohibiendo su desplazamiento sin autorización. Pero estas medidas tuvieron un éxito limitado, y la movilidad indígena fue una constante a lo largo del periodo colonial⁵⁵.

2.6.4. La política de reducciones

Frente al problema de la dispersión poblacional y para facilitar el control administrativo y religioso, la Corona impulsó la política de reducciones o congregaciones de indígenas en pueblos. Esta política, iniciada en el siglo XVI, se intensificó en el XVII como respuesta al colapso demográfico y a la necesidad de reorganizar el territorio⁵⁶.

Las reducciones consistían en concentrar a la población indígena dispersa en nuevos asentamientos planificados, siguiendo el modelo de los pueblos de indios. En ellos se establecía una iglesia, una casa del cabildo, y se trazaban calles y solares. Las tierras circundantes se constituían en resguardo para el sustento de la comunidad⁵⁷.


2.7. EL MESTIZAJE COMO FENÓMENO ESTRUCTURAL

2.7.1. La consolidación de la población mestiza

Si el mestizaje temprano fue un fenómeno de las primeras décadas, a lo largo del siglo XVII la población mestiza se consolidó como un componente estructural de la sociedad del Nuevo Reino. Los mestizos —hijos de español e indígena, pero también de español y negra, de indígena y negra, y combinaciones sucesivas— llegaron a constituir una proporción significativa de la población, particularmente en las ciudades y en las áreas rurales cercanas a los centros urbanos⁵⁸.

2.7.2. La posición ambigua de los mestizos

Los mestizos ocupaban una posición ambigua en la sociedad colonial. No eran indígenas, por lo que no estaban sujetos al tributo ni a las obligaciones de la república de indios. Pero tampoco eran considerados españoles, y enfrentaban restricciones para acceder a ciertos cargos y dignidades⁵⁹.

En teoría, los mestizos debían vivir en la república de españoles y someterse a sus leyes. Pero en la práctica, muchos vivían en pueblos de indios, se casaban con indígenas y participaban de la vida comunitaria, generando tensiones con las autoridades que buscaban mantener la separación de las repúblicas⁶⁰.

2.7.3. Mestizaje y pueblos de indios

Un fenómeno particularmente relevante para esta investigación es la presencia de mestizos en los pueblos de indios. A pesar de las prohibiciones legales, muchos mestizos se establecieron en estos pueblos, se casaron con indígenas y participaron en la vida comunitaria. En algunos casos, llegaron a ocupar cargos en los cabildos indígenas, generando conflictos con las autoridades que intentaban mantener la "pureza" de las instituciones indígenas⁶¹.

La presencia de mestizos en los pueblos de indios tuvo efectos ambivalentes. Por un lado, podía debilitar la identidad indígena y facilitar la pérdida de tierras comunales, ya que los mestizos a menudo presionaban para introducir formas de propiedad individual. Por otro lado, podía fortalecer a las comunidades al aportar nuevos conocimientos, contactos y habilidades para la defensa legal de sus derechos⁶².

2.7.4. La categoría de "indio" en el sistema colonial

Es importante señalar que la categoría de "indio" en el sistema colonial no era puramente étnica o racial, sino también jurídica y fiscal. Se era indio no solo por ascendencia, sino por estar inscrito en un pueblo de indios, pagar tributo y estar sujeto a las instituciones de la república de indios. Un indígena que abandonaba su pueblo y vivía como mestizo en una ciudad podía, con el tiempo, dejar de ser considerado indio para efectos legales⁶³.

2.7.5. Composición social hacia finales del periodo colonial: el Censo de 1778

El Censo de 1778, ordenado por el virrey Manuel Antonio Flórez, constituye el primer panorama social completo del Nuevo Reino de Granada y permite dimensionar la transformación demográfica operada durante el periodo colonial. A diferencia de los registros previos, centrados casi exclusivamente en la población indígena tributaria, este censo incluye por primera vez una desagregación sistemática de los diferentes grupos sociales que componían el virreinato⁶⁴.

Hacia finales del siglo XVIII, la población total del virreinato se estimaba entre 1.200.000 y 1.400.000 habitantes, distribuidos en los siguientes grupos:

Grupo socialPorcentajeCaracterísticas principales
Indígenas30–40%Aún el grupo más numeroso, pero en descenso relativo; concentrados en pueblos de indios y resguardos, especialmente en regiones andinas
Mestizos25–35%Grupo en rápido crecimiento, con presencia tanto en ciudades como en áreas rurales; difícil de cuantificar con precisión
Blancos criollos20–25%Élite local en ascenso, dueña de haciendas, minas y comercio; excluida de los altos cargos políticos
Blancos peninsulares1–5%Minoría políticamente dominante; ocupaban los principales cargos de la administración colonial
Negros (esclavos y libres)10–15%Concentrados en zonas mineras (Chocó, Antioquia, Popayán), puertos (Cartagena) y haciendas de la costa Caribe y el valle del Cauca

Estos datos revelan una sociedad profundamente estratificada, en la que la población indígena, aunque aún significativa, coexistía con un creciente sector mestizo y una población afrodescendiente en expansión. El mestizaje, como fenómeno estructural, había transformado radicalmente la composición demográfica del territorio, generando nuevas categorías sociales y nuevas dinámicas de relación entre los grupos⁶⁵.

Implicaciones para la comprensión del orden colonial

La composición social revelada por el Censo de 1778 tiene profundas implicaciones para entender el funcionamiento del orden colonial en las postrimerías del periodo monárquico:

  • Persistencia indígena: A pesar del colapso demográfico de los siglos XVI y XVII, los indígenas seguían siendo el grupo más numeroso, lo que explica la continuidad de las políticas de protección de resguardos y la importancia del tributo.

  • Ascenso mestizo: El rápido crecimiento de la población mestiza planteaba desafíos al sistema de "repúblicas separadas", ya que los mestizos no encajaban claramente ni en la república de indios ni en la de españoles.

  • Tensiones criollo-peninsulares: La creciente brecha entre el peso demográfico y económico de los criollos y su exclusión de los altos cargos políticos alimentaría las tensiones que décadas después estallarían en el proceso de independencia.

  • Población afrodescendiente: La significativa presencia de población negra en regiones estratégicas configuraba realidades regionales diversas, que escapaban al modelo binario indio-español⁶⁶.


2.8. CONFLICTOS Y TENSIONES EN EL ORDEN TERRITORIAL

2.8.1. Conflictos por tierras entre comunidades y hacendados

Uno de los fenómenos más constantes del periodo fue el conflicto por tierras entre comunidades indígenas y propietarios españoles. A medida que la economía colonial se expandía y las haciendas crecían, aumentaba la presión sobre las tierras de resguardo⁶⁷.

Los conflictos adoptaban diversas formas:

  • Apropiaciones directas: Hacendados que desplazaban los linderos de sus propiedades para ocupar tierras de resguardo.

  • Arrendamientos que se convertían en apropiaciones: Indígenas que arrendaban parcelas a españoles y luego no podían recuperarlas.

  • Compra de tierras a indígenas: Aunque legalmente las tierras de resguardo eran inalienables, en la práctica se realizaban ventas encubiertas.

  • Ocupación de tierras vacantes por despoblamiento: Cuando una comunidad se extinguía o disminuía, sus tierras eran ocupadas por vecinos.

Las comunidades respondían acudiendo a la Audiencia, presentando sus títulos y demandando el amparo de sus tierras. La Audiencia solía fallar a favor de las comunidades cuando los títulos estaban claros, pero la ejecución de las sentencias era difícil, y los conflictos podían prolongarse por generaciones⁶⁸.

2.8.2. Conflictos entre pueblos de indios

No todos los conflictos enfrentaban a indígenas con españoles. También hubo tensiones y litigios entre diferentes pueblos de indios por límites, por derechos sobre ciertos recursos (bosques, aguas, salinas) o por la adscripción de poblaciones que migraban de un pueblo a otro⁶⁹.

Estos conflictos intercomunitarios revelan que los pueblos de indios no eran entidades homogéneas y armónicas, sino espacios de negociación y disputa donde diferentes intereses (de caciques, de comunidades, de grupos familiares) se enfrentaban. La Audiencia actuaba también como árbitro en estos conflictos⁷⁰.

2.8.3. Las visitas como mecanismo de control y negociación

Para supervisar el estado de los pueblos de indios y resolver conflictos, la Corona estableció el sistema de visitas. Periódicamente, un oidor de la Audiencia o un juez visitador recorría las provincias, inspeccionando los pueblos, oyendo las quejas de los indígenas, verificando el estado de los resguardos y castigando los abusos⁷¹.

Las visitas de los oidores Luis Enríquez (1595)Juan de Villabona (1602) y Diego de Villafañe (1635) fueron particularmente importantes para el Nuevo Reino. La documentación generada por estas visitas —autos, quejas, testimonios, mediciones de tierras— constituye una de las fuentes más valiosas para conocer la vida de los pueblos de indios y sus relaciones con el entorno⁷².


2.9. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

El periodo 1550-1700 fue el de consolidación del orden territorial del Nuevo Reino de Granada dentro de la estructura de la monarquía compuesta. Durante estos años se establecieron y afinaron las instituciones que gobernarían el territorio durante más de dos siglos, y se configuró la red de pueblos de indios y resguardos que constituye el objeto central de esta investigación.

Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. La monarquía compuesta como marco interpretativo: El concepto de monarquía compuesta permite superar la noción simplificadora de "colonia" y entender la complejidad política del Nuevo Reino, donde coexistían múltiples jurisdicciones y comunidades políticas con reconocimiento jurídico.

  2. Instituciones plurales: La Audiencia, los cabildos españoles, los cabildos indígenas, los corregimientos y las gobernaciones conformaban un entramado institucional complejo donde los poderes se superponían y equilibraban.

  3. Reconocimiento de las comunidades indígenas: Los pueblos de indios no eran meras unidades productivas, sino comunidades políticas con instituciones propias (cabildo), territorio (resguardo) y capacidad de litigio ante los tribunales.

  4. La organización fiscal como estructura de poder: El sistema de capitanes y parcialidades permitía a las comunidades demostrar eficiencia ante la monarquía. El número de capitanes era un indicador de fortaleza fiscal: a más capitanes, más fuerte se consideraba un pueblo; la pérdida de capitanes podía llevar a la anexión.

  5. Crisis demográfica y reorganización: El colapso de la población indígena transformó profundamente el territorio, generando migraciones, reasentamientos y conflictos por tierras.

  6. Mestizaje estructural: La población mestiza se consolidó como un componente fundamental de la sociedad, ocupando posiciones ambiguas y transformando las relaciones entre las repúblicas. Para 1778, los mestizos constituían el 25-35% de la población.

  7. Composición social diversa: El Censo de 1778 revela una sociedad multiétnica: indígenas (30-40%), mestizos (25-35%), criollos (20-25%), peninsulares (1-5%) y negros (10-15%). Esta diversidad explica las tensiones que llevarían a la independencia.

  8. Conflictos y negociación: La vida colonial estuvo marcada por constantes conflictos —entre comunidades y hacendados, entre pueblos de indios, entre distintas jurisdicciones— que se resolvían mediante negociación y litigio ante las autoridades.

Este orden territorial, consolidado durante el siglo XVII, sería el que enfrentaría las reformas borbónicas del siglo XVIII y, posteriormente, las transformaciones republicanas del XIX. Comprender su lógica interna es esencial para analizar la persistencia de sus estructuras en la geografía municipal contemporánea.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre la crítica al concepto de "colonia" para el periodo americano, véase Elliott, John H., Imperios del mundo atlántico, Madrid: Taurus, 2006, p. 128.

² El concepto de "monarquía compuesta" es desarrollado por Elliott en diversas obras. Véase especialmente Elliott, John H., "A Europe of Composite Monarchies", Past & Present, 137 (1992), pp. 48-71.

³ Sobre el estatus jurídico de los indígenas en la monarquía, véase Dougnac Rodríguez, Antonio, Manual de historia del derecho indiano, México: UNAM, 1994, p. 156.

⁴ Elliott, "A Europe of Composite Monarchies", p. 52.

⁵ Hespanha, Antonio Manuel, La gracia del derecho, Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1993, p. 121.

⁶ Sobre el estatus de los reinos americanos, véase Ots Capdequí, José María, El régimen de la tierra en la América española, Santo Domingo: Universidad de Santo Domingo, 1946, p. 34.

⁷ Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias, Madrid, 1681, Libro VI.

⁸ Sobre la denominación "Nuevo Reino de Granada", véase Acosta, Joaquín, Compendio histórico, Bogotá: Banco Popular, 1983, p. 156.

⁹ Sobre la creación de la Audiencia, véase Mayorga García, Fernando, La Audiencia de Santafé en los siglos XVI y XVII, Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1991, p. 23.

¹⁰ Ibíd., p. 45.

¹¹ Sobre el uso de la Audiencia por las comunidades indígenas, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 89.

¹² Mayorga, La Audiencia de Santafé, p. 67.

¹³ Sobre las tensiones entre presidente y oidores, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 45.

¹⁴ Sobre los cabildos coloniales, véase Bayle, Constantino, Los cabildos coloniales, Madrid: CSIC, 1952, p. 56.

¹⁵ González, Margarita, El cabildo colonial, Bogotá: Universidad Nacional, 1978, p. 34.

¹⁶ Sobre los cabildos indígenas, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 98.

¹⁷ Ibíd., p. 102.

¹⁸ Sobre la capacidad de agencia de las comunidades indígenas a través del cabildo, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 45.

¹⁹ Sobre los corregimientos, véase Dougnac, Manual, p. 234.

²⁰ Sobre los abusos de los corregidores, véase Phelan, John Leddy, The People and the King, Madison: University of Wisconsin Press, 1978, p. 56.

²¹ Sobre las gobernaciones, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 67.

²² Sobre la distinción república de españoles/república de indios, véase Jaramillo Uribe, Jaime, Ensayos sobre historia social colombiana, Bogotá: Universidad Nacional, 1968, p. 78.

²³ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 112.

²⁴ Esta reinterpretación sigue los lineamientos de Elliott y Hespanha.

²⁵ Sobre el reconocimiento de los caciques, véase Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 134.

²⁶ Sobre la política de reconocimiento de élites indígenas, véase Gibson, Charles, The Aztecs Under Spanish Rule, Stanford: Stanford University Press, 1964, p. 78.

²⁷ Sobre el cacique de Turmequé y su "Memoria", véase Tovar, La formación social chibcha, p. 156.

²⁸ Sobre la litigiosidad indígena, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 145.

²⁹ Ejemplos en Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo Resguardos y Fondo Tierras.

³⁰ Sobre el Protector de Indios, véase Dougnac, Manual, p. 267.

³¹ Sobre el significado del tributo, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 167.

³² Sobre la organización del tributo, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 156.

³³ Esta interpretación sigue a Tovar, La formación social chibcha, p. 170.

³⁴ Sobre la importancia de los padrones, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 34.

³⁵ Sobre el proceso de numeración y tasación, véase Dougnac, Manual, p. 267.

³⁶ Sobre la organización interna por capitanías, véase Tovar, La estación del miedo, Bogotá: Ariel, 1997, p. 156.

³⁷ Sobre las funciones de los capitanes, véase Dougnac, Manual, p. 278.

³⁸ Sobre la relación entre número de capitanes y fortaleza fiscal, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 167.

³⁹ Sobre la anexión de pueblos debilitados, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social, p. 234.

⁴⁰ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 56.

⁴¹ Sobre las consecuencias de la ineficiencia fiscal, véase Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo Caciques e Indios.

⁴² Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 34.

⁴³ McFarlane, Colombia before Independence, p. 89.

⁴⁴ Núñez, Organización territorial y fiscal, p. 45.

⁴⁵ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 167.

⁴⁶ Sobre las doctrinas, véase Groot, José Manuel, Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada, Bogotá, 1889, Tomo I, p. 156.

⁴⁷ Sobre los conflictos con doctrineros, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 178.

⁴⁸ Sobre las haciendas, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 189.

⁴⁹ Sobre conflictos entre haciendas y resguardos, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 67.

⁵⁰ Sobre el colapso demográfico, véase Cook, Noble David, La catástrofe demográfica andina, Lima: PUCP, 2010, p. 56.

⁵¹ Tovar, La formación social chibcha, p. 92.

⁵² Núñez, Organización territorial y fiscal, p. 78.

⁵³ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 78.

⁵⁴ Tovar, La formación social chibcha, p. 178.

⁵⁵ Sobre los intentos de control de la movilidad, véase Dougnac, Manual, p. 289.

⁵⁶ Sobre la política de reducciones, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 56.

⁵⁷ Ibíd., p. 58.

⁵⁸ Sobre el crecimiento de la población mestiza, véase Jaramillo Uribe, Ensayos, p. 98.

⁵⁹ Sobre la posición ambigua de los mestizos, véase Jaramillo Uribe, Ensayos, p. 102.

⁶⁰ Ibíd., p. 105.

⁶¹ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 189.

⁶² Ibíd., p. 192.

⁶³ Sobre la categoría jurídica de "indio", véase Dougnac, Manual, p. 301.

⁶⁴ Sobre el Censo de 1778, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 145; y Meisel Roca, Adolfo, "La población de Colombia en el siglo XVIII", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 98, No. 843, 2011, pp. 567-598.

⁶⁵ Jaramillo Uribe, Ensayos, p. 108.

⁶⁶ Sobre la brecha entre orden legal y realidad social, véase Hespanha, La gracia del derecho, p. 145.

⁶⁷ Sobre conflictos por tierras, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 89.

⁶⁸ Ejemplos en Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo Resguardos.

⁶⁹ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 195.

⁷⁰ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 95.

⁷¹ Sobre las visitas, véase Tovar, Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992, Introducción.

⁷² Las visitas de Enríquez, Villabona y Villafañe han sido publicadas parcialmente por Tovar.


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Tovar Pinzón, Hermes. La formación social chibcha. Bogotá: CIEC, 1980.

Tovar Pinzón, Hermes. Convocatoria al poder del Número. Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994.

Tovar Pinzón, Hermes (transcripción). Visitas a Tunja. Bogotá: Colcultura, 1992.


Aquí está el Capítulo 3 completamente visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos desarrollado a lo largo de nuestras conversaciones, incluyendo la heterogeneidad regional en la aplicación de las reducciones, la organización fiscal con capitanes, la conversión de tributarios a población total, y la distinción conceptual entre pueblo de indios y resguardo.


CAPÍTULO 3

Reducción de poblaciones indígenas y formación de pueblos de indios (1550-1650)


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
3.1. Introducción
Política de reducción como proceso sistemático. Fundamentos: evangelización, control fiscal, ordenamiento territorial.
3.2. Fundamentos jurídicos y teológicos


3.2.1. El debate sobre el "dominio" y la condición jurídica de los indígenasLeyes de Burgos (1512), controversia Las Casas-Sepúlveda (Valladolid 1550-1551).

3.2.2. La "policía" y el ideal de vida urbanaConcepto de "policía" (vida ordenada en ciudades). Reducciones como instrumento civilizatorio.

3.2.3. La legislación sobre reducciones en la Recopilación de IndiasLibro VI, Título III. Principios: inalienabilidad, suficiencia, consentimiento formal.
3.3. La situación previa: dispersión y resistencia


3.3.1. El patrón de asentamiento prehispánicoMuiscas (poblados dispersos), taironas (terrazas), zenúes (sistemas hidráulicos).

3.3.2. Las primeras reducciones informales durante la conquistaConcentraciones forzadas sin planificación. Mortandad.

3.3.3. Las "fugas" y la persistencia de la dispersiónHuida a regiones apartadas. "Indios alzados". Persistencia de zonas de autonomía.
3.4. La política sistemática de reducciones


3.4.1. El impulso fundacional de Venero de Leiva (1564-1574)Instrucciones: lugares saludables, traza en damero, resguardo, cabildo.

3.4.2. La heterogeneidad regional en la aplicación de las reduccionesNUEVO: Tipología de cuatro modelos: Santafé (primero pueblo, después resguardo), Tunja (simultáneo), Popayán (pueblo dentro de resguardo), frontera caribe (tardío).

3.4.3. La labor de los oidores visitadoresVisitas de López de Cepeda (1560-1561), Enríquez (1595), Villabona (1602).

3.4.4. El papel de las órdenes religiosasDominicos, franciscanos, agustinos, jesuitas. Evangelización y fundación de pueblos.
3.5. El proceso de fundación de un pueblo de indios


3.5.1. La selección del sitioCriterios: clima saludable, agua, tierras fértiles. Negociación y conflicto.

3.5.2. La traza urbanaPlaza central, iglesia, cabildo, calles en damero, solares familiares.

3.5.3. La asignación del resguardoTierras de comunidad, parcelas familiares, tierras de reserva. Medición y amojonamiento.

3.5.4. La erección del cabildo indígenaNombramiento de alcaldes, regidores, alguacil. Reconocimiento como comunidad política.
3.6. La estructura de los pueblos de indios


3.6.1. La organización social: caciques, capitanes y comunidadCaciques (exentos), capitanes (intermediarios), indios del común (tributarios).

3.6.2. La organización fiscal: capitanes, parcialidades y la microgestión del tributoNUEVO AMPLIADO: Capitanes, parcialidades, conversión tributarios × 3/×4, importancia de padrones, número de capitanes como indicador de fortaleza fiscal, demostración de eficiencia.

3.6.3. La organización religiosa: la doctrinaCura doctrinero, iglesia como centro, cofradías. Conflictos por pagos y trabajo.

3.6.4. La organización territorial: el resguardoTierras de comunidad, parcelas familiares, reservas. Administración por cabildo.
3.7. Las visitas como mecanismo de control y reordenamiento


3.7.1. La función de las visitasInspección, medición de resguardos, fijación de tributos, castigo de abusos.

3.7.2. Los autos de visitaDecisiones con fuerza de ley. Registro en libros de cabildo.

3.7.3. Las revisitasActualización periódica de padrones. Ajuste de tributos por cambios demográficos.
3.8. Resistencias, adaptaciones y conflictos


3.8.1. La resistencia pasiva: ocultamiento, "fugas" y no residenciaOcultamiento de tributarios, huida a zonas apartadas, movilidad constante.

3.8.2. La rebelión abiertaPijaos, taironas, pastos. Represión.

3.8.3. La adaptación y la negociaciónUso de la Audiencia, títulos de resguardo, alianzas estratégicas.

3.8.4. Conflictos entre pueblos de indiosDisputas por límites, recursos, adscripción de población.
3.9. El legado territorial de las reducciones


3.9.1. La consolidación de una red de asentamientosPueblos consolidados, medianos, pequeños. Densidad mayor en regiones andinas.

3.9.2. La persistencia hasta nuestros díasEjemplos: Suba, Chía, Soacha, Guatavita, Tunja, Tubará, Galapa, Usiacurí.

3.9.3. La distinción conceptual: pueblo de indios y resguardoPueblo de indios (entidad político-religiosa), resguardo (tierras comunales). Distinción según Herrera Ángel.
3.10. Síntesis del capítulo
8 conclusiones principales.

3.1. INTRODUCCIÓN

Tras la fase inicial de conquista y exploración del territorio durante la primera mitad del siglo XVI, las autoridades de la monarquía iniciaron un proceso sistemático de reorganización de las poblaciones indígenas. Este proceso tenía como objetivo principal crear condiciones más estables para la administración del territorio, la evangelización de las comunidades indígenas y la integración de estas poblaciones en el sistema económico y fiscal del reino¹.

La política que orientó este proceso fue conocida como reducción de indios, una estrategia mediante la cual se promovía la concentración de poblaciones indígenas dispersas en asentamientos organizados según un modelo urbano inspirado en las ciudades españolas. Estos asentamientos fueron conocidos como pueblos de indios².

La reducción de poblaciones indígenas no fue simplemente un mecanismo de control social, como a veces se ha interpretado, sino una política compleja que buscaba integrar a las comunidades indígenas dentro del sistema institucional de la monarquía compuesta. Como ha señalado Marta Herrera Ángel, esta política respondía a la necesidad de ordenar el espacio y hacer gobernables poblaciones que, desde la perspectiva europea, aparecían como dispersas y difíciles de controlar³.

Este capítulo analiza el proceso de reducción de indígenas y formación de pueblos de indios en el Nuevo Reino de Granada durante el periodo 1550-1650. Se examinan los fundamentos jurídicos y teológicos de esta política, las etapas de su aplicación, la estructura de los pueblos de indios, el papel de las visitas en su configuración, y las resistencias y adaptaciones de las comunidades indígenas a este proceso. Se presta especial atención a la relación entre reducción y fiscalidad, así como a las consecuencias territoriales de esta política para la configuración de la red de asentamientos que perdura hasta nuestros días.


3.2. FUNDAMENTOS JURÍDICOS Y TEOLÓGICOS DE LA POLÍTICA DE REDUCCIÓN

3.2.1. El debate sobre el "dominio" y la condición jurídica de los indígenas

La política de reducción de indígenas no puede entenderse sin considerar el debate jurídico y teológico que acompañó a la conquista y colonización de América. Desde las primeras décadas del siglo XVI, la Corona española enfrentó la cuestión de cuál era el estatus de las poblaciones indígenas y qué derechos podían ejercer sobre ellas los conquistadores y colonos⁴.

Las Leyes de Burgos de 1512, promulgadas para regular las relaciones entre españoles e indígenas en las Antillas, establecieron el principio de que los indígenas eran hombres libres y vasallos de la Corona, no esclavos. Sin embargo, también reconocieron la necesidad de "reducirlos" a poblados para facilitar su evangelización y gobierno. Este doble principio —libertad jurídica pero necesidad de reordenamiento territorial— marcaría toda la política indiana posterior⁵.

El debate alcanzó su punto culminante en la controversia entre Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda en la junta de Valladolid (1550-1551). Mientras Sepúlveda defendía la legitimidad de la guerra contra los indígenas por su "barbarie" y sus prácticas "contra natura", Las Casas argumentaba que los indígenas eran plenamente racionales y debían ser incorporados a la fe y a la civilización por medios pacíficos. La Corona, sin adoptar plenamente ninguna de las dos posturas extremas, optó por una vía intermedia que combinaba el reconocimiento de la libertad y dignidad de los indígenas con la necesidad de su "reducción" a pueblos para facilitar su evangelización y gobierno⁶.

3.2.2. La "policía" y el ideal de vida urbana

Un concepto fundamental en la política de reducción era el de "policía" (del griego politeia), entendido como el arte de vivir en comunidad ordenada bajo leyes y autoridades legítimas. Para los españoles del siglo XVI, la vida en ciudades y pueblos organizados era el signo distintivo de la civilización, en contraste con la "dispersión" y "vida errante" que atribuían a los indígenas⁷.

Las instrucciones para la fundación de pueblos de indios reflejan este ideal. Se ordenaba que los indígenas fueran congregados "en pueblos formados, con plaza, iglesia, calles trazadas y cabildo", imitando el modelo de las ciudades españolas. Se suponía que esta forma de vida inculcaría en los indígenas hábitos de orden, trabajo regular y sujeción a la autoridad, facilitando su transformación en súbditos cristianos y productivos⁸.

3.2.3. La legislación sobre reducciones en la Recopilación de Indias

La Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias de 1680 recogió y sistematizó la normativa sobre reducciones desarrollada a lo largo del siglo XVI. El Libro VI, Título III, contiene las disposiciones fundamentales:

LeyContenido
Ley I"Que los indios sean reducidos a pueblos y no vivan separados"
Ley III"Que los pueblos de indios se funden con plaza, iglesia, calles y cabildo"
Ley VII"Que los indios tengan tierras de comunidad y tierras de repartimiento"
Ley IX"Que las tierras dadas a los indios sean inalienables y no se puedan vender"

Esta legislación establecía que las reducciones debían hacerse con el consentimiento de los indígenas, evitando en lo posible la coerción. En la práctica, sin embargo, la "persuasión" solía ir acompañada de presiones y amenazas, y el consentimiento era muchas veces formal⁹.


3.3. LA SITUACIÓN PREVIA: DISPERSIÓN Y RESISTENCIA

3.3.1. El patrón de asentamiento prehispánico

Antes de la conquista, las sociedades indígenas del territorio que sería el Nuevo Reino de Granada presentaban patrones de asentamiento diversos, que no correspondían al modelo urbano europeo. En el altiplano cundiboyacense, los muiscas habitaban en pequeños poblados dispersos, con casas separadas y sin calles trazadas. Cada comunidad (uta) tenía su propio territorio, con sus cultivos y sus bosques, y las viviendas se diseminaban sin formar un núcleo compacto¹⁰.

En las vertientes de las cordilleras y en las tierras cálidas, el patrón era aún más disperso. Las comunidades se asentaban cerca de sus cultivos, con distancias considerables entre unas viviendas y otras. En la Sierra Nevada de Santa Marta, los taironas construían sus poblados en terrazas escalonadas, adaptándose a la topografía montañosa¹¹.

Esta dispersión, que para los españoles era signo de "barbarie", respondía a una lógica ecológica y social adaptada a las condiciones del territorio. Las comunidades necesitaban acceso a diferentes pisos térmicos y a diversos recursos, lo que favorecía la ocupación extensiva del espacio más que la concentración urbana¹².

3.3.2. Las primeras reducciones informales durante la conquista

Durante la fase de conquista (1536-1550), los españoles habían comenzado a reorganizar forzosamente a la población indígena, aunque sin un plan sistemático. Los conquistadores concentraban a los indígenas cerca de las ciudades para tenerlos a su servicio, o los trasladaban de sus lugares originales para facilitar el cobro de tributos. Estas primeras reducciones, realizadas sin orden ni medida, causaron gran mortandad y desestructuraron las comunidades¹³.

Las crónicas de la época dan cuenta de estos desplazamientos forzados. Los indígenas eran sacados de sus tierras y llevados a lugares insalubres, donde las enfermedades y la desnutrición causaban estragos. Muchos huían a regiones de difícil acceso para escapar de estas concentraciones, iniciando un proceso de "fugas" que acompañaría todo el periodo colonial¹⁴.

3.3.3. Las "fugas" y la persistencia de la dispersión

A pesar de los intentos de concentración, la dispersión indígena persistió a lo largo del siglo XVI. Las comunidades huían de los malos tratos, de las cargas tributarias excesivas y de las enfermedades que diezmaban los pueblos concentrados. Se internaban en montañas, selvas y zonas apartadas, donde podían mantener sus formas de vida tradicionales fuera del control español¹⁵.

Estas "fugas" preocupaban a las autoridades coloniales, pues reducían la base tributaria y dificultaban la evangelización. Las visitas ordenaban a los corregidores perseguir a los "indios alzados" y devolverlos a sus pueblos. Pero la geografía del Nuevo Reino, con sus montañas escarpadas y sus selvas impenetrables, ofrecía innumerables refugios, y muchas comunidades lograron mantenerse fuera del control colonial durante siglos¹⁶.


3.4. LA POLÍTICA SISTEMÁTICA DE REDUCCIONES (1550-1600)

3.4.1. El impulso fundacional de Venero de Leiva

El verdadero impulso a la política de reducciones en el Nuevo Reino de Granada se dio durante el gobierno del primer presidente de la Audiencia, Andrés Díaz Venero de Leiva (1564-1574). Siguiendo las instrucciones de la Corona, Venero de Leiva emprendió una campaña sistemática para congregar a los indígenas dispersos en pueblos organizados¹⁷.

Las instrucciones de Venero de Leiva establecían:

  • Los pueblos debían fundarse en lugares de clima templado y saludable, con agua abundante y tierras fértiles.

  • Debían tener una plaza central, con la iglesia y las casas del cabildo en los costados.

  • Las calles debían ser trazadas en damero, formando manzanas regulares.

  • Se asignarían solares a cada familia para su vivienda.

  • Se dotaría al pueblo de un resguardo de tierras para el sustento común.

Estas disposiciones reflejan el ideal renacentista de la ciudad ordenada, aplicado ahora a las poblaciones indígenas. Se trataba de imponer un orden geométrico y racional sobre lo que se percibía como el caos de la dispersión nativa¹⁸.

3.4.2. La heterogeneidad regional en la aplicación de las reducciones

Aunque la política de reducciones tuvo sus fundamentos legales en disposiciones generales, su aplicación en el territorio del Nuevo Reino de Granada fue heterogénea y regionalmente diferenciada. No existió un modelo único que se aplicara de manera uniforme en todas las provincias. Como lo ha documentado Fernanda Muñoz, los parámetros seguidos en la provincia de Santafé de Bogotá —donde primero se congregaron los pueblos de indios y solo después se asignaron los resguardos— no se siguieron en el conjunto del virreinato¹⁹.

Tipología de modelos regionales:

Modelo regionalCaracterísticasEjemplos
Modelo SantaféPrimero el pueblo de indios, después el resguardo (30 años de diferencia)Provincia de Santafé
Modelo TunjaCreación simultánea de pueblo y resguardoChíquiza (1636)
Modelo PopayánFundación de pueblo dentro de tierras comunales preexistentesLa Sal en Toboyma (Páez, fines s. XVII)
Modelo frontera caribeFormación tardía, pueblos que aglutinaban población de diversas etniasCiénaga, Gaira (s. XVIII)

El caso de Tunja: creación simultánea

En la provincia de Tunja, por ejemplo, el pueblo de indios de Chíquiza se creó en 1636 junto con la adjudicación de sus tierras de resguardo. Es decir, aquí no hubo una separación temporal entre la fundación del pueblo y la asignación de tierras; ambos procesos ocurrieron de manera simultánea, como parte de un mismo acto fundacional²⁰.

El caso de los Páez en Popayán: fundación dentro de tierras comunales

Una investigación reciente sobre la política del resguardo entre los indios Páez de un pueblo de la gobernación de Popayán, entre 1650 y 1750, muestra una dinámica aún más compleja. En esta región, la fundación de pueblos y la asignación de resguardos se entrecruzaron, hasta diferenciarse de los resguardos entregados en las provincias de Santafé, donde primero se ordenaron y ejecutaron las congregaciones y, años después, comenzaron a otorgarse los resguardos. Además, este estudio muestra que sí se dio la fundación de pueblos dentro de tierras comunales. Así, por ejemplo, el pueblo de La Sal quedó fundado dentro del resguardo de Toboyma a fines del siglo XVII²¹.

El caso de la frontera caribe: formación tardía

En zonas de frontera, donde se ubicaron los pueblos de indios de Ciénaga y Gaira, pertenecientes a la gobernación de Santa Marta, el proceso fue aún más complejo. A principios del siglo XVIII se observó el declive de población indígena. Con el propósito de proteger a los naturales, y dado que muchas encomiendas contaban con pocos indios, se implementó la política de trasladarlos a pueblos específicos, sin tener en cuenta su origen étnico. Así se inició el tránsito hacia la reducción de los indios en los pueblos de la zona, de tal manera que hasta 1704 las salinas de Chengue, Ciénaga y el pueblo de Gaira pasaron a aglutinar la población indígena que sobrevivió de las encomiendas. Tiempo después, en 1757 y 1790, se adjudicaron resguardos a los pueblos de San Juan de la Ciénaga y al de Gaira. Como se puede apreciar, en este lugar de frontera la conformación de pueblos de indios fue tardía, aunque el pueblo precedió, al igual que en la provincia de Santafé, a la adjudicación de resguardos²².

Lecciones para la interpretación histórica

Esta heterogeneidad regional tiene importantes implicaciones:

  1. No generalizar la secuencia temporal: La separación entre pueblo de indios y resguardo, con asignación posterior de este último, tuvo lugar en algunas zonas del Nuevo Reino de Granada, pero no en todas.

  2. Atender a las especificidades regionales: Cada provincia, e incluso cada pueblo, tuvo su propia historia en cuanto a la formación de reducciones y resguardos.

  3. La necesidad de estudios locales: Para cada zona de investigación, el punto de partida debe ser la identificación diferenciada entre resguardos (las tierras de comunidad) y parcialidad indígena (la comunidad que explotaba dichas tierras)²³.

3.4.3. La labor de los oidores visitadores

La política de reducciones se implementó principalmente a través de las visitas a la tierra. Los oidores de la Audiencia recorrían las provincias, inspeccionando las condiciones de los indígenas y procediendo a fundar nuevos pueblos donde fuera necesario²⁴.

Las visitas más importantes de este periodo fueron:

VisitadorPeriodoAportes
Juan López de Cepeda1560-1561Reorganización de pueblos en Tunja y Vélez
Luis Enríquez1595Una de las más completas del siglo XVI. Visitó decenas de pueblos, midió resguardos, fijó tributos
Juan de Villabona1602Continuó labor de Enríquez, resolvió conflictos por tierras

Estos visitadores tenían amplias facultades para fundar pueblos, trazar resguardos, fijar tributos y castigar a los funcionarios abusivos. Sus autos de visita constituyen una fuente invaluable para conocer la historia de los pueblos de indios²⁵.

3.4.4. El papel de las órdenes religiosas

Paralelamente a la labor de los visitadores, las órdenes religiosas —dominicos, franciscanos, agustinos y, más tarde, jesuitas— jugaron un papel fundamental en la política de reducciones. Los religiosos eran los encargados de la evangelización y, en muchos casos, actuaron como promotores de la concentración de indígenas²⁶.

Los frailes aprendían las lenguas nativas, conocían las costumbres de las comunidades y, en teoría, podían ejercer una influencia benéfica sobre los indígenas. En la práctica, sin embargo, la relación entre religiosos e indígenas fue compleja y a menudo conflictiva. Los doctrineros exigían trabajo y tributos para el sostenimiento del culto, y no dudaban en recurrir a castigos físicos para imponer la disciplina religiosa²⁷.

Las órdenes religiosas también participaron en la fundación de pueblos de indios en regiones de frontera, donde la presencia de la Audiencia era débil. En el piedemonte llanero, en la Sierra Nevada y en otras zonas periféricas, los frailes emprendieron "entradas" para reducir a los indígenas y fundar misiones que con el tiempo se convertirían en pueblos estables²⁸.


3.5. EL PROCESO DE FUNDACIÓN DE UN PUEBLO DE INDIOS

3.5.1. La selección del sitio

El primer paso para fundar un pueblo de indios era la selección del sitio adecuado. Las instrucciones de la Corona establecían criterios precisos: el lugar debía ser "sano, de buen temple, con agua en abundancia, tierras fértiles y leña para el abasto". Debía estar cerca de las tierras que los indígenas habían cultivado tradicionalmente, para no desarraigarlos por completo²⁹.

En la práctica, la selección del sitio era objeto de negociación y conflicto. Los encomenderos presionaban para que los pueblos se establecieran cerca de sus haciendas, donde pudieran disponer fácilmente de la mano de obra. Los indígenas preferían lugares apartados, que les permitieran mantener cierta autonomía. Los visitadores debían equilibrar estos intereses, aunque con frecuencia prevalecía la conveniencia de los españoles³⁰.

3.5.2. La traza urbana

Una vez seleccionado el sitio, se procedía a trazar el pueblo siguiendo el modelo de damero. Se marcaba la plaza central, generalmente de forma cuadrada o rectangular, y a partir de ella se trazaban las calles en ángulo recto, formando manzanas regulares³¹.

En los costados de la plaza se reservaban solares para:

  • La iglesia, que debía ser el edificio más destacado.

  • La casa del cabildo, donde se reunían las autoridades indígenas.

  • La casa del cacique, si lo había.

  • La cárcel y otras instalaciones públicas.

El resto del pueblo se dividía en solares para las viviendas de las familias indígenas. Cada familia recibía un solar para construir su casa, generalmente de bahareque y techo de paja. La distribución de los solares estaba a cargo del cabildo indígena, bajo la supervisión del visitador³².

3.5.3. La asignación del resguardo

El elemento más importante de la fundación era la asignación del resguardo: las tierras de comunidad destinadas al sustento de los indígenas. El visitador debía medir y amojonar estas tierras, estableciendo sus límites con precisión para evitar futuros conflictos³³.

El resguardo incluía:

  • Tierras de comunidad: Bosques, pastos y fuentes de agua para uso colectivo.

  • Tierras de repartimiento: Parcelas para que cada familia cultivara sus propios alimentos.

  • Tierras de reserva: Para el crecimiento futuro de la población.

La extensión del resguardo debía ser suficiente para el sustento de la comunidad, calculada según el número de tributarios. En teoría, esta extensión se fijaba con criterios de suficiencia; en la práctica, con frecuencia resultaba insuficiente, especialmente cuando las tierras eran de mala calidad o la población crecía³⁴.

3.5.4. La erección del cabildo indígena

El último paso era la erección del cabildo indígena, la institución de gobierno local. El visitador nombraba a las primeras autoridades —alcaldes, regidores, alguacil— y les tomaba juramento. A partir de ese momento, el cabildo asumía la responsabilidad de gobernar el pueblo, administrar el resguardo y organizar el pago del tributo³⁵.

El establecimiento del cabildo era un acto solemne, con gran significación simbólica. Significaba que el pueblo quedaba constituido como comunidad política reconocida por la monarquía, con derecho a tener sus propias autoridades y a litigar ante los tribunales. Este reconocimiento, aunque limitado, era fundamental para la integración de las comunidades indígenas en el orden de la monarquía compuesta³⁶.


3.6. LA ESTRUCTURA DE LOS PUEBLOS DE INDIOS

3.6.1. La organización social: caciques, capitanes y comunidad

Los pueblos de indios no eran agregados homogéneos de población, sino que conservaban, en gran medida, las estructuras sociales prehispánicas, adaptadas al nuevo marco institucional.

NivelActoresFunciones y privilegios
CúspideCaciquesExención de tributo y trabajo personal, título de "don", jurisdicción en asuntos menores, participación en cabildo
IntermedioCapitanesResponsables de parcialidades (20-50 tributarios), supervisión, recaudación, reporte al cabildo
BaseIndios del comúnTributarios, trabajo personal, faenas comunitarias, obligaciones religiosas

Las mujeres indígenas tenían un estatus jurídico diferente: no pagaban tributo como tales (aunque las viudas podían tener obligaciones parciales), pero estaban sujetas a la autoridad de sus maridos y a las cargas domésticas. Su papel en la reproducción de la comunidad era fundamental, y las visitas prestaban especial atención a la población femenina en edad de procrear³⁷.

3.6.2. La organización fiscal: capitanes, parcialidades y la microgestión del tributo

Un aspecto central de la organización de los pueblos de indios era la estructuración de la población tributaria en unidades menores conocidas como parcialidades o capitanías (a veces llamadas pachacas, término de origen andino que significa "cien", aunque en la práctica el número podía variar). Cada una de estas unidades estaba bajo la responsabilidad de un capitán de indios o mandón³⁸.

Funciones de los capitanes:

FunciónDescripción
Supervisión directaConocimiento personal de cada tributario: edad, estado, ubicación
Recaudación primariaCobro del tributo en especie o moneda
Organización del trabajoCoordinación de tandas para obras públicas y servicios
Transmisión de informaciónReporte al cabildo sobre novedades (altas, bajas, fugas)

El concepto de "tributario" y su conversión en población total

La categoría de indio tributario designaba exclusivamente a los varones adultos entre 18 y 50 años, sujetos al pago del tributo. No incluía mujeres, niños, ancianos, ni los indígenas que por diversas razones estaban exentos (caciques, sus hijos mayores, alcaldes indígenas en ejercicio, enfermos graves, ausentes prolongados). Por tanto, el número de tributarios no es equivalente a la población total indígena, sino que constituye una base fiscal a partir de la cual debe estimarse la población completa³⁹.

Los historiadores demógrafos han establecido coeficientes de conversión:

  • Tributario × 3 → estimación mínima de población total (asumiendo familia nuclear pequeña: tributario, esposa y un hijo)

  • Tributario × 4 → estimación más realista (incluyendo familia extensa, ancianos, otros hijos, y margen por subregistro)

Así, por ejemplo, cuando las visitas del siglo XVI registran 80.000 a 120.000 tributarios para el conjunto del Nuevo Reino, la población indígena total puede estimarse entre 250.000 y 400.000 habitantes⁴⁰.

El número de capitanes como indicador de fortaleza fiscal

La estructura capitular tenía una implicación fundamental para la demostración de eficiencia ante las instancias superiores de la monarquía. Cuando el corregidor o el visitador preguntaban por el número de tributarios, no bastaba con dar una cifra global. Las autoridades del pueblo —caciques, alcaldes, capitanes— debían poder desglosar esa cifra por parcialidades y capitanes, mostrando un conocimiento detallado de su población.

A mayor número de capitanes, más fuerte y organizado se consideraba un pueblo de indios. Un pueblo con muchos capitanes demostraba:

  • Control más fino sobre su población tributaria

  • Mayor capacidad para detectar variaciones (muertes, fugas, nuevos tributarios)

  • Menor riesgo de evasión o fraude

  • Estructura de mando que permitía movilizar rápidamente a los tributarios

Por el contrario, un pueblo que perdía capitanes —por disminución de la población, despoblamiento o desorganización— mostraba signos de debilidad fiscal. Si el número de capitanes se reducía significativamente, las autoridades coloniales podían considerar que el pueblo ya no era viable como unidad tributaria autónoma y tomar decisiones drásticas: la anexión a otro pueblo vecino más fuerte o la reubicación de sus pocos tributarios en otras jurisdicciones para optimizar la recaudación⁴¹.

La importancia de los padrones para las autoridades locales

Para las autoridades del pueblo, el conocimiento preciso del número de tributarios y su distribución por parcialidades era esencial no solo para recaudar el tributo, sino también para demostrar eficiencia ante las instancias superiores. Cuando un visitador llegaba a un pueblo, solicitaba los padrones actualizados que mostraban:

  • El número total de tributarios

  • Su distribución por capitanías (desglose que evidenciaba la organización interna)

  • Las altas (jóvenes que entraban a tributar, identificados por los capitanes)

  • Las bajas (muertes, fugas, reservados por enfermedad o edad)

  • Las causas de las variaciones respecto a visitas anteriores

Un pueblo que presentaba padrones claros, con cuentas ordenadas y una estructura capitular sólida (muchos capitanes) era visto como bien gobernado y eficiente fiscalmente. Esto fortalecía la posición del cacique y del cabildo ante la Audiencia.

Por el contrario, un pueblo con padrones confusos, pocos capitanes y tributarios sin organización clara despertaba sospechas de mala administración (ocultamiento de tributarios, evasión, desorganización) y podía ser objeto de investigación más severa, remoción de autoridades o incluso propuestas de anexión a otro pueblo más eficiente⁴².

ente⁴².

3.6.3. La organización religiosa: la doctrina

Cada pueblo de indios constituía también una doctrina, a cargo de un cura doctrinero (generalmente fraile de alguna orden religiosa). La doctrina tenía su propia organización⁴³:

ElementoFunción
Cura doctrineroEvangelización, administración de sacramentos, vigilancia religiosa
IglesiaCentro de la vida religiosa y espacio público principal
Cofradías y hermandadesOrganización del culto a los santos y festividades

El doctrinero tenía gran influencia sobre la comunidad, pero también generaba frecuentes conflictos. Los indígenas se quejaban de los excesivos cobros por servicios religiosos (bautizos, matrimonios, entierros), de los trabajos forzados en las granjas del convento y de los castigos físicos por faltas a la disciplina religiosa⁴⁴.

3.6.4. La organización territorial: el resguardo

Como se vio en capítulos anteriores, el resguardo era el territorio asignado al pueblo de indios para su sustento. Incluía tierras de comunidad, parcelas familiares y áreas de reserva. Su administración correspondía al cabildo indígena, bajo la supervisión del corregidor⁴⁵.

La integridad del resguardo era permanentemente amenazada por la presión de vecinos españoles y mestizos, que buscaban apropiarse de las tierras indígenas. Los títulos de resguardo, expedidos por la Audiencia, eran el principal instrumento de defensa de las comunidades. Cuando los límites eran violados, los indígenas acudían a los tribunales para hacer valer sus derechos, generando una abundante litigiosidad que se prolongó durante todo el periodo colonial⁴⁶.


3.7. LAS VISITAS COMO MECANISMO DE CONTROL Y REORDENAMIENTO

3.7.1. La función de las visitas

Las visitas a la tierra fueron el mecanismo fundamental para implementar y supervisar la política de reducciones. Periódicamente, un oidor de la Audiencia o un juez visitador recorría las provincias, inspeccionando los pueblos de indios y resolviendo los problemas que encontraba⁴⁷.

Las funciones del visitador incluían:

  • Verificar que los pueblos estuvieran bien ubicados y tuvieran tierras suficientes.

  • Medir y amojonar los resguardos, resolviendo conflictos de límites.

  • Levantar padrones de la población tributaria.

  • Fijar la tasa del tributo, según la capacidad productiva de la comunidad.

  • Investigar y castigar los abusos de encomenderos, corregidores y doctrineros.

  • Oír las quejas de los indígenas y hacer justicia.

  • Fundar nuevos pueblos donde fuera necesario.

  • Reubicar pueblos mal situados o en decadencia.

Las visitas eran momentos de gran tensión, pero también de oportunidad para las comunidades. Por un lado, implicaban costos (hospedaje, alimentación del visitador y su séquito). Por otro, ofrecían la posibilidad de denunciar abusos y obtener justicia⁴⁸.

3.7.2. Los autos de visita

Las decisiones del visitador se plasmaban en autos de visita, que tenían fuerza de ley para la comunidad. Estos autos regulaban todos los aspectos de la vida del pueblo:

  • La organización del cabildo y las funciones de sus miembros.

  • La distribución de las tierras de resguardo.

  • La tasa del tributo y la forma de pago.

  • Las obligaciones religiosas de los indígenas.

  • Las prohibiciones (embriaguez, idolatría, etc.).

  • Las penas para los infractores.

Los autos de visita eran leídos públicamente en la plaza del pueblo, en presencia de las autoridades y de la comunidad. Quedaban registrados en los libros del cabildo y en los archivos de la Audiencia, y servían de referencia para resolver futuros conflictos⁴⁹.

3.7.3. Las revisitas

Además de las visitas generales, se realizaban periódicamente revisitas para actualizar la información y verificar el cumplimiento de las disposiciones anteriores. Las revisitas eran especialmente importantes para actualizar los padrones de tributarios, pues la población cambiaba constantemente por muertes, nacimientos, migraciones y fugas⁵⁰.

La información recogida en las revisitas permitía a las autoridades coloniales:

  • Ajustar la tasa del tributo a la realidad demográfica.

  • Detectar pueblos en decadencia que debían ser anexados a otros.

  • Identificar problemas recurrentes (abusos, conflictos de tierras).

  • Evaluar el desempeño de las autoridades locales.

Los registros de revisitas constituyen hoy una fuente invaluable para la historia demográfica y social de los pueblos de indios⁵¹.


3.8. RESISTENCIAS, ADAPTACIONES Y CONFLICTOS

3.8.1. La resistencia pasiva: ocultamiento, "fugas" y no residencia

Las comunidades indígenas no aceptaron pasivamente la política de reducciones. Desarrollaron diversas formas de resistencia que, sin llegar a la rebelión abierta, socavaban la efectividad del sistema⁵².

Forma de resistenciaDescripción
OcultamientoEsconder hijos para no ser registrados, declarar menos tributarios de los reales
"Fugas"Abandono del pueblo para internarse en zonas apartadas
No residenciaMantener inscripción pero vivir en haciendas, ciudades o zonas apartadas

Los "indios alzados" o "indios fugados" escapaban de las cargas tributarias y del trabajo forzado, estableciéndose en regiones donde podían vivir según sus costumbres. Las autoridades coloniales perseguían a estos fugitivos, pero la geografía del país ofrecía innumerables refugios⁵³.

3.8.2. La rebelión abierta

Ocasionalmente, la resistencia se transformaba en rebelión abierta. Los levantamientos indígenas más importantes del periodo fueron:

LevantamientoRegiónPeriodoCaracterísticas
PijaosTolima1570-1620Mantuvieron en jaque a autoridades coloniales durante décadas
TaironasSierra NevadaSiglos XVI-XVIINunca completamente sometidos
PastosSurSiglo XVIIContra abusos de encomenderos y doctrineros

Estas rebeliones eran duramente reprimidas, pero demostraban que la resistencia indígena era un factor permanente con el que las autoridades debían contar⁵⁴.

3.8.3. La adaptación y la negociación

Más allá de la resistencia, las comunidades indígenas también desarrollaron estrategias de adaptación y negociación. Aprendieron a utilizar las instituciones coloniales en su beneficio:

  • Acudían a la Audiencia para defender sus tierras y denunciar abusos.

  • Utilizaban los títulos de resguardo como instrumento legal para proteger sus territorios.

  • Negociaban con los visitadores reducciones de tributo cuando las cosechas eran malas.

  • Mantenían alianzas con ciertos funcionarios o religiosos que podían protegerlos.

  • Incorporaban elementos del derecho español para fortalecer sus reclamos.

Esta capacidad de adaptación permitió a muchas comunidades sobrevivir y mantener cierta autonomía a pesar de las presiones del sistema colonial⁵⁵.

3.8.4. Conflictos entre pueblos de indios

No todos los conflictos enfrentaban a indígenas con españoles. También hubo tensiones y litigios entre diferentes pueblos de indios por límites, por derechos sobre ciertos recursos (bosques, aguas, salinas) o por la adscripción de poblaciones que migraban de un pueblo a otro⁵⁶.

Estos conflictos intercomunitarios revelan que los pueblos de indios no eran entidades homogéneas y armónicas, sino espacios de negociación y disputa donde diferentes intereses (de caciques, de parcialidades, de grupos familiares) se enfrentaban. La Audiencia actuaba también como árbitro en estos conflictos⁵⁷.


3.9. EL LEGADO TERRITORIAL DE LAS REDUCCIONES

3.9.1. La consolidación de una red de asentamientos

A pesar de las resistencias y dificultades, la política de reducciones logró consolidar una densa red de pueblos de indios en las regiones más pobladas del Nuevo Reino de Granada. Hacia 1650, la mayor parte de la población indígena del altiplano cundiboyacense, de las vertientes andinas y de algunas zonas de la costa Caribe estaba concentrada en pueblos de indios organizados según el modelo colonial⁵⁸.

Esta red de asentamientos incluía:

  • Pueblos de indios consolidados, con varios cientos de tributarios y resguardos bien definidos (como Suba, Chía, Soacha, Guatavita, Tunja, etc.).

  • Pueblos medianos, con población estable pero sin grandes recursos.

  • Pueblos pequeños y precarios, al borde de la desaparición por despoblamiento o falta de tierras.

La densidad de esta red era mucho mayor en las regiones andinas que en la costa Caribe o en las zonas periféricas⁵⁹.

3.9.2. La persistencia hasta nuestros días

Lo más notable de esta red de pueblos de indios es su persistencia histórica. Muchos de los pueblos fundados en los siglos XVI y XVII continúan existiendo hoy como municipios, con sus nombres originales o ligeramente modificados.

Pueblo de indios colonialDepartamento actualObservaciones
SubaCundinamarcaHoy localidad de Bogotá
ChíaCundinamarcaMunicipio
SoachaCundinamarcaMunicipio
GuatavitaCundinamarcaMunicipio (reubicado)
ChoachíCundinamarcaMunicipio
TunjaBoyacáCapital departamental
SogamosoBoyacáMunicipio
DuitamaBoyacáMunicipio
TubaráAtlánticoMunicipio
GalapaAtlánticoMunicipio
UsiacuríAtlánticoMunicipio

Esta continuidad no es casual: responde a la solidez de la estructura territorial creada durante el periodo monárquico y a la capacidad de las comunidades indígenas para mantener sus asentamientos a pesar de las transformaciones políticas y sociales de los siglos posteriores⁶⁰.

3.9.3. La distinción conceptual: pueblo de indios y resguardo

Es importante hacer una claridad conceptual, siguiendo a Marta Herrera Ángel, entre lo que era un pueblo de indios y lo que era un resguardo. El resguardo se circunscribía al área destinada exclusivamente para disfrute de los indios, demarcado con sus respectivos límites. Entre tanto, el pueblo de indios correspondía a una división más amplia, básicamente de origen religioso pero con fuertes repercusiones jurisdiccionales en lo político-administrativo. Tenía como epicentro la iglesia doctrinera de los indios y abarcaba no solo el área de resguardo sino también todas las estancias de vecinos feligreses que estaban en calidad de agregados a dicho templo indígena⁶¹.

Esta distinción es fundamental para entender la complejidad del ordenamiento territorial colonial y las relaciones interétnicas que se tejían en torno a los pueblos de indios. Como señala Fernanda Muñoz, la presencia de gentes libres fue mucho más abrumadora en esta extensa área de los pueblos de indios que en el limitado espacio de los resguardos⁶².


3.10. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

La política de reducción de indígenas y formación de pueblos de indios, desarrollada sistemáticamente entre 1550 y 1650, constituyó uno de los procesos más importantes en la configuración territorial del Nuevo Reino de Granada. Sus principales características y consecuencias pueden sintetizarse así:

  1. Fundamentos ideológicos y jurídicos: La política de reducciones se basó en el ideal renacentista de la "policía" (vida ordenada en ciudades) y en el debate sobre la condición jurídica de los indígenas, resuelto en la legislación indiana mediante el reconocimiento de su libertad pero también de la necesidad de "reducirlos" a pueblos para su evangelización y gobierno.

  2. Heterogeneidad regional: No existió un modelo único de aplicación. Se identifican al menos cuatro modelos: Santafé (primero pueblo, después resguardo), Tunja (creación simultánea), Popayán (pueblo dentro de resguardo), y frontera caribe (formación tardía). Esta diversidad exige evitar generalizaciones indebidas.

  3. Implementación a través de visitas: Las reducciones se implementaron mediante las visitas a la tierra, realizadas por oidores de la Audiencia, y contaron con el apoyo de las órdenes religiosas. El gobierno de Andrés Díaz Venero de Leiva (1564-1574) fue especialmente importante.

  4. Organización interna de los pueblos: Los pueblos de indios se organizaron con una estructura compleja que incluía autoridades (caciques, cabildo, capitanes), organización fiscal (tributarios agrupados en capitanías), organización religiosa (doctrina) y organización territorial (resguardo).

  5. Los capitanes como clave del sistema fiscal: La figura de los capitanes de indios fue fundamental para la microgestión del tributo. El número de capitanes indicaba la fortaleza fiscal del pueblo: a más capitanes, más controlado y eficiente se consideraba el sistema. Los pueblos que perdían capitanes por despoblamiento corrían el riesgo de ser anexados a otros más fuertes.

  6. Conversión de tributarios a población total: La categoría de "tributario" (varón adulto 18-50 años) no equivale a población total. Los historiadores utilizan coeficientes (×3 o ×4) para estimar la población indígena completa a partir de los registros de tributarios.

  7. Resistencias y adaptaciones: Las comunidades indígenas no aceptaron pasivamente las reducciones. Desarrollaron formas de resistencia (ocultamiento, fugas, no residencia) y, ocasionalmente, se rebelaron abiertamente. También aprendieron a adaptarse y negociar, utilizando las instituciones coloniales para defender sus intereses.

  8. Legado territorial: La política de reducciones consolidó una densa red de pueblos de indios en las regiones más pobladas del Nuevo Reino, particularmente en el altiplano andino. Muchos de estos pueblos persisten hasta hoy como municipios, demostrando la continuidad histórica de esta estructura territorial.

En síntesis, la reducción de poblaciones indígenas y la formación de pueblos de indios fue el proceso mediante el cual las comunidades indígenas fueron incorporadas al orden territorial de la monarquía compuesta. Lejos de ser una imposición unilateral, este proceso fue el resultado de complejas interacciones entre las autoridades coloniales, las órdenes religiosas y las propias comunidades indígenas, que resistieron, negociaron y se adaptaron a las nuevas condiciones. La red de pueblos de indios resultante constituiría la base sobre la cual, transformada por las reformas republicanas, se construiría gran parte de la geografía municipal contemporánea de Colombia.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre la política de reducciones en el Nuevo Reino de Granada, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social de Colombia, 1537–1719, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 156.

² Sobre el concepto de "reducción" y su aplicación en América, véase Dougnac Rodríguez, Antonio, Manual de historia del derecho indiano, México: UNAM, 1994, p. 234.

³ Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII, Bogotá: ICANH, 2002, p. 67.

⁴ Sobre el debate jurídico-teológico, véase Hanke, Lewis, La lucha por la justicia en la conquista de América, Buenos Aires: Sudamericana, 1967.

⁵ Las Leyes de Burgos de 1512 pueden consultarse en Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias, Madrid, 1681, Libro VI.

⁶ Sobre la controversia de Valladolid, véase Las Casas, Bartolomé de, Aquí se contiene una disputa o controversia, México: FCE, 1992.

⁷ El concepto de "policía" ha sido estudiado por Maravall, José Antonio, Estado moderno y mentalidad social, Madrid: Alianza, 1986.

⁸ Las instrucciones están recogidas en Recopilación, Libro VI, Título III.

⁹ Recopilación, Libro VI, Título III.

¹⁰ Sobre patrones de asentamiento muiscas, véase Broadbent, Silvia, Los chibchas: organización sociopolítica, Bogotá: Universidad Nacional, 1964, p. 34.

¹¹ Sobre los taironas, véase Reichel-Dolmatoff, Gerardo, Los kogi, Bogotá: Procultura, 1985, p. 45.

¹² Herrera, El ordenamiento territorial, p. 45.

¹³ Tovar Pinzón, Hermes, La estación del miedo, Bogotá: Ariel, 1997, p. 67.

¹⁴ Las crónicas de Fray Pedro Simón y Juan Rodríguez Freyle documentan estos desplazamientos.

¹⁵ Sobre las "fugas", véase Tovar, La estación del miedo, p. 89.

¹⁶ Ibíd., p. 92.

¹⁷ Sobre la gestión de Venero de Leiva, véase Mayorga García, Fernando, La Audiencia de Santafé, Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1991, p. 45.

¹⁸ Herrera, El ordenamiento territorial, p. 78.

¹⁹ Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, p. 290.

²⁰ García Jimeno, Camilo, Conflicto, sociedad y estado colonial en el resguardo de Chiquiza, Bogotá: Ediciones Uniandes, 2008, p. 37.

²¹ Paredes Cisneros, Santiago, "La política del resguardo entre los indios páez del pueblo de Toboyma", Historia Crítica, No. 58, 2015, pp. 42, 47.

²² Sánchez Mejía, Hugues, "Adjudicación y conflictos por tierras comunales en los pueblos de indios de Ciénaga y Gaira", Investigación & Desarrollo, Vol. 20, No. 2, 2012, pp. 256, 259-261, 265.

²³ Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.

²⁴ Sobre las visitas, véase Tovar Pinzón, Hermes (transcripción), Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992.

²⁵ Ibíd., Introducción.

²⁶ Sobre el papel de las órdenes religiosas, véase Groot, José Manuel, Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada, Bogotá, 1889, Tomo I, p. 156.

²⁷ Sobre conflictos con doctrineros, véase AGN, Sección Colonia, Fondo Caciques e Indios.

²⁸ Sobre misiones en frontera, véase Pacheco, Juan Manuel, Los jesuitas en Colombia, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1959.

²⁹ Recopilación, Libro VI, Título III.

³⁰ Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 78.

³¹ Sobre traza urbana, véase Hardoy, Jorge, Las ciudades coloniales iberoamericanas, Buenos Aires: Ediciones Infinito, 1969, p. 89.

³² Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 82.

³³ Sobre asignación de resguardos, véase González, Margarita, El resguardo, Bogotá: El Áncora Editores, 1992, p. 45.

³⁴ Ibíd., p. 48.

³⁵ Sobre erección del cabildo indígena, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 98.

³⁶ Sobre significado simbólico, véase Bonfil Batalla, Guillermo, México profundo, México: SEP, 1987, p. 67.

³⁷ Sobre situación de mujeres indígenas, véase AGN, Sección Colonia, Fondo Visitas.

³⁸ Sobre organización por capitanías, véase Tovar, La estación del miedo, p. 156.

³⁹ Sobre definición de "indio tributario", véase Dougnac, Manual, p. 267.

⁴⁰ Sobre coeficientes de conversión, véase Tovar, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 56.

⁴¹ Sobre anexión de pueblos debilitados, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 234.

⁴² Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 67.

⁴³ Sobre doctrinas, véase Groot, Historia eclesiástica, Tomo I, p. 156.

⁴⁴ Sobre conflictos con doctrineros, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 178.

⁴⁵ González, El resguardo, p. 56.

⁴⁶ Sobre litigiosidad por tierras, véase Pita Pico, Roger, "Usurpaciones y disputas por la tierra", Historia Agraria De América Latina, 3(02), 2022, pp. 51-74.

⁴⁷ Sobre visitas, véase Tovar, Visitas a Tunja, Introducción.

⁴⁸ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 201.

⁴⁹ Ejemplos en Tovar, Visitas a Tunja.

⁵⁰ Sobre revisitas, véase Dougnac, Manual, p. 289.

⁵¹ Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 45.

⁵² Sobre ocultamiento como resistencia, véase Tovar, La estación del miedo, p. 178.

⁵³ Ibíd., p. 182.

⁵⁴ Sobre levantamientos indígenas, véase Friede, Juan, Los indios del alto Magdalena, Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura, 1973.

⁵⁵ Sobre negociación indígena, véase Cunill, Caroline, "La negociación indígena en el Imperio Ibérico", Colonial Latin American Review, 21 (3), 2012, pp. 391-412.

⁵⁶ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 195.

⁵⁷ Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 95.

⁵⁸ Colmenares, Historia económica y social, p. 267.

⁵⁹ Sobre pueblos mokanás, véase Villalba, Mario, Los mokaná, Barranquilla: Universidad del Atlántico, 2005.

⁶⁰ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 112.

⁶¹ Herrera, El ordenamiento territorial, p. 98.

⁶² Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 3 (Selección)

Bonfil Batalla, Guillermo. México profundo: una civilización negada. México: Secretaría de Educación Pública, 1987.

Broadbent, Silvia. Los chibchas: organización sociopolítica. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1964.

Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537–1719. Bogotá: La Carreta, 1973.

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Dougnac Rodríguez, Antonio. Manual de historia del derecho indiano. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994.

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Herrera Ángel, Marta. El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2002.

Las Casas, Bartolomé de. Aquí se contiene una disputa o controversia. México: Fondo de Cultura Económica, 1992.

Maravall, José Antonio. Estado moderno y mentalidad social. Madrid: Alianza, 1986.

Mayorga García, Fernando. La Audiencia de Santafé en los siglos XVI y XVII. Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Hispánica, 1991.

Muñoz Arbeláez, Fernanda. "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz. Una reflexión sobre su reconstrucción territorial durante la segunda mitad del siglo XIX". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, pp. 279-306.

Núñez, Alberto. Pueblos Indígenas y Resguardos en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2007.

Pacheco, Juan Manuel. Los jesuitas en Colombia. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1959.

Paredes Cisneros, Santiago. "La política del resguardo entre los indios páez del pueblo de Toboyma (gobernación de Popayán), 1650-1750". Historia Crítica, No. 58, 2015, pp. 33-52.

Pita Pico, Roger. "Usurpaciones y disputas por la tierra en el nororiente del Nuevo Reino de Granada, siglos XVII-XVIII". Historia Agraria De América Latina, 3(02), 2022, pp. 51-74.

Reichel-Dolmatoff, Gerardo. Los kogi: una tribu de la Sierra Nevada de Santa Marta. Bogotá: Procultura, 1985.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Sánchez Mejía, Hugues. "Adjudicación y conflictos por tierras comunales en los pueblos de indios de Ciénaga y Gaira en la gobernación de Santa Marta, 1700-1810". Investigación & Desarrollo, Vol. 20, No. 2, 2012, pp. 252-277.

Tovar Pinzón, Hermes. La estación del miedo o la desolación dispersa: el Caribe colombiano en el siglo XVI. Bogotá: Ariel, 1997.

Tovar Pinzón, Hermes. Convocatoria al poder del Número. Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994.

Tovar Pinzón, Hermes (transcripción). Visitas a Tunja. Bogotá: Colcultura, 1992.

Villalba, Mario. Los mokaná: historia de un pueblo indígena del Caribe colombiano. Barranquilla: Universidad del Atlántico, 2005.



 el Capítulo 4 completamente visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos desarrollado a lo largo de nuestras conversaciones, incluyendo la estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591, la distinción conceptual entre pueblo de indios y resguardo, la heterogeneidad regional, y la presencia de población no india en los términos jurisdiccionales de los pueblos.


CAPÍTULO 4

Los resguardos indígenas: territorio colectivo y organización económica


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
4.1. Introducción
Resguardo como base material de las comunidades indígenas. Carácter colectivo y reconocimiento jurídico. Estructura territorial de larga duración.
4.2. Antecedentes: la tierra y la comunidad antes de la conquista
Muiscas (uta, tierras comunales), pastos y quillacingas (control vertical), taironas, zenúes, mokanás. Síntesis prehispánica.
4.3. Fundamentación jurídica de los resguardos


4.3.1. La evolución de la legislación protectoraLeyes de Burgos (1512), Leyes Nuevas (1542), Recopilación de Indias (1680).

4.3.2. Las disposiciones de la Recopilación de IndiasLey IX (tierras para sustento y tributo), Ley XII (inalienabilidad). Principio de protección legal.

4.3.3. La aplicación en el Nuevo Reino de GranadaVisitas de Enríquez (1595) y Villabona (1602). Contradicción entre protección y presión de colonos.
4.4. Proceso de formación y delimitación de los resguardos


4.4.1. Las visitas y la asignación de tierras5 pasos: visita, medición, títulos, amparo posesorio, registro.

4.4.2. Criterios para la asignación de tierrasSegún número de tributarios y calidad de tierras. Tensión con vecinos.

4.4.3. Problemas en la delimitaciónMediciones imprecisas, pérdida de títulos, conflictos, vulnerabilidad de linderos.
4.5. Estructura interna y organización del territorio


4.5.1. La estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591NUEVO: Reales Cédulas de noviembre de 1591. Tres tipos de tierras: (1) resguardo propiamente dicho (usufructo individual), (2) tierras de labranza comunal (rotación obligatoria, tributo, gastos comunitarios), (3) tierras de pastos (cría de ganado, leña, madera). Confusión terminológica en historiografía. Secuencia temporal: primero el pueblo, después el resguardo.

4.5.2. La complejidad del pueblo de indios como estructura territorialNUEVO: La traza, los resguardos, los términos jurisdiccionales. Presencia de población no india (mestizos, negros, blancos) en los pueblos de indios. El caso de Antioquia: formación de pueblos a partir de donaciones (Pereira). Implicaciones para la investigación regional.

4.5.3. Tierras de comunidadBosques, fuentes de agua, pastos comunales, tierras para gastos colectivos. Administración por cabildo.

4.5.4. Parcelas familiaresUsufructo individual, propiedad comunal, derechos hereditarios de facto.

4.5.5. Tierras de reservaPara crecimiento futuro, presión de vecinos.

4.5.6. El resguardo como unidad territorialLímites formales, erosión territorial en el siglo XVIII.
4.6. El cabildo indígena y la administración del resguardo
Funciones: distribución de parcelas, administración de tierras de comunidad, organización trabajo comunitario, recaudación de tributo, representación legal, registro de padrones y títulos. Dualidad entre tradición prehispánica e imposición colonial.
4.7. Conflictos por la tierra y mecanismos de defensa


4.7.1. Las causas de los conflictosApropiaciones ilegales, desbordamiento de linderos, presión demográfica, intereses de hacendados, composiciones de tierras.

4.7.2. Los mecanismos de defensa legalDefensa legal (títulos, Audiencia), memoria territorial, alianzas estratégicas, resistencia cotidiana.

4.7.3. Las visitas como mecanismo de resoluciónVisitas de Aróstegui (1756-1759) y Moreno y Escandón (1777-1780). Efectos contradictorios.
4.8. Los resguardos en el sistema económico colonial


4.8.1. La función productivaProducción por regiones: altiplano (maíz, papa, trigo), climas templados (maíz, caña, frutas), sur (papa, quinoa), regiones cálidas (maíz, algodón, cacao).

4.8.2. Integración en los mercados regionalesComercialización de excedentes. Productos: maíz, trigo, papa, huevos, gallinas, leña, carbón, mantas. Obtención de moneda para tributo.

4.8.3. El tributo y su relación con la tierraRelación directa entre tierra y capacidad tributaria. Solicitudes de reducción de tasa cuando se reducían resguardos.

4.8.4. El trabajo comunitarioMinga: mantenimiento de acequias, caminos, iglesias, cultivo de tierras comunales, atención a viudas y huérfanos. Organización por capitanes.
4.9. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII


4.9.1. Presiones demográficas y productivasCrecimiento poblacional, disminución de productividad, parcelas más pequeñas.

4.9.2. Las reformas borbónicasRefuerzo de control pero políticas que favorecían propiedad individual. Arrendamiento de tierras a vecinos.

4.9.3. Mestizaje y movilidadPresencia de mestizos en pueblos. Presión por acceso a tierras. Conflictos entre "originarios" y mestizos.

4.9.4. La política de reducción de resguardosVisita de Moreno y Escandón (1777-1780). Propuesta de reducción de resguardos. Resistencia indígena.
4.10. Los resguardos como estructura territorial de larga duración


4.10.1. Factores de persistenciaReconocimiento jurídico (títulos coloniales como "raíces documentales"), organización comunitaria (cabildo, capitanes), función económica, identidad territorial.

4.10.2. La continuidad territorialTransformación en municipios en el siglo XIX. Comisión de la Verdad: "unidades territoriales inalienables".

4.10.3. El significado del resguardo para las comunidadesTerritorio de antepasados, espacio de tradiciones, ámbito de autoridad, patria chica.
4.11. Síntesis del capítulo
7 conclusiones principales.

4.1. INTRODUCCIÓN

La consolidación del orden territorial del Nuevo Reino de Granada durante los siglos XVI al XVIII no puede entenderse sin el análisis detallado de una institución fundamental: el resguardo indígena. Los resguardos constituyeron la base material sobre la cual se organizó la vida de las comunidades indígenas dentro del sistema político de la monarquía hispánica, y su existencia permitió no solo la supervivencia física de dichas comunidades, sino también su integración funcional a la economía y la fiscalidad del reino¹.

A diferencia de otras formas de propiedad territorial existentes en el Nuevo Reino —como las haciendas privadas, las propiedades eclesiásticas o las tierras concejiles de las ciudades—, los resguardos se caracterizaron por su carácter colectivo y por el reconocimiento jurídico que la Corona otorgó a las comunidades indígenas como titulares de dichos territorios. Este reconocimiento, aunque limitado y condicionado por los intereses coloniales, tuvo consecuencias profundas en la configuración del espacio y en la persistencia histórica de las comunidades indígenas².

El presente capítulo examina la formación, el funcionamiento y la evolución de los resguardos indígenas en el Nuevo Reino de Granada. Se analiza su fundamentación jurídica, su estructura interna, los conflictos que enfrentaron y su papel dentro del sistema económico colonial. El objetivo es mostrar que los resguardos no fueron una institución marginal o transitoria, sino un componente estructural de la organización territorial del reino, cuya huella se extiende hasta la geografía municipal contemporánea³.


4.2. ANTECEDENTES: LA TIERRA Y LA COMUNIDAD ANTES DE LA CONQUISTA

Para comprender la naturaleza de los resguardos coloniales es necesario remitirse, aunque sea brevemente, a las formas de ocupación y propiedad del territorio existentes entre las poblaciones indígenas antes de la conquista. En el territorio del Nuevo Reino de Granada, particularmente en las regiones andinas de mayor densidad poblacional, existían formas complejas de organización territorial que combinaban la propiedad comunal de ciertos espacios con la asignación familiar de parcelas productivas⁴.

Entre los muiscas del altiplano cundiboyacense, la organización social y territorial se estructuraba en torno a comunidades (uta) que poseían derechos colectivos sobre tierras de cultivo, bosques y fuentes de agua. Estas comunidades estaban jerarquizadas en cacicazgos y confederaciones, y mantenían sistemas de trabajo colectivo y redistribución de excedentes que serían parcialmente reutilizados por las autoridades coloniales en la organización de los pueblos de indios⁵.

En el sur del país, los pastos y quillacingas desarrollaron formas de ocupación del territorio adaptadas a las condiciones del altiplano nariñense y las vertientes andinas, con sistemas de control vertical de pisos ecológicos que permitían el acceso a productos de diferentes altitudes. Estas formas de organización territorial, basadas en el control colectivo de recursos dispersos, influirían en la configuración de los resguardos en esa región⁶.

En la costa Caribe, los taironaszenúes y mokanás también poseían formas de propiedad colectiva de la tierra, adaptadas a sus particulares condiciones ecológicas. Los zenúes, con sus sistemas de camellones y canales para el manejo del agua, constituyen uno de los ejemplos más notables de ingeniería hidráulica prehispánica y de organización territorial compleja⁷.

Los conquistadores españoles, al llegar a estos territorios, encontraron sociedades con sistemas de propiedad y organización territorial que, aunque diferentes de los europeos, podían ser reinterpretados dentro de las categorías jurídicas de la tradición castellana. Esta reinterpretación, mediada por intereses económicos y políticos, daría lugar a la institución del resguardo como una síntesis entre formas prehispánicas de organización territorial y concepciones europeas de propiedad y jurisdicción⁸.


4.3. FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA DE LOS RESGUARDOS

4.3.1. La evolución de la legislación protectora

La institución del resguardo no surgió de manera inmediata con la conquista, sino que fue el resultado de un proceso de definición jurídica que se extendió a lo largo del siglo XVI. La Corona española, enfrentada al problema de organizar la población indígena y garantizar su supervivencia —y con ella, la base tributaria del sistema colonial—, fue delineando progresivamente un marco legal para la protección de las tierras comunitarias⁹.

Las Leyes de Burgos de 1512, aunque aplicables inicialmente a las Antillas, sentaron el principio de que los indígenas debían tener tierras para su sustento. Las Leyes Nuevas de 1542 prohibieron la esclavización de los indígenas y reiteraron la obligación de proveerles tierras. Sin embargo, fue en la Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias de 1680 donde se consolidó el cuerpo normativo que regiría los resguardos durante el resto del periodo colonial¹⁰.

4.3.2. Las disposiciones de la Recopilación de Indias

El Libro VI de la Recopilación contiene disposiciones fundamentales sobre la formación de pueblos de indios y la asignación de resguardos. La Ley IX del Título III establecía que "los indios sean reducidos a pueblos y no vivan separados", y ordenaba que se les señalaran tierras "en cantidad competente, de manera que tengan lo necesario para su sustento y puedan pagar sus tributos"¹¹. La Ley XII del mismo título disponía que dichas tierras "sean inalienables, y no se puedan vender, ni rematar, ni adjudicar a persona alguna", estableciendo así el principio de protección legal de los resguardos frente a la codicia de particulares¹².

Este principio de inalienabilidad era fundamental: significaba que las tierras de resguardo no podían ser enajenadas, ni siquiera por los propios indígenas. Permanecían como propiedad perpetua de la comunidad, garantizando su subsistencia a largo plazo. Sin embargo, como se verá más adelante, este principio fue constantemente violado en la práctica¹³.

4.3.3. La aplicación en el Nuevo Reino de Granada

En el Nuevo Reino de Granada, estas disposiciones generales fueron complementadas por órdenes específicas de la Audiencia y por las visitas de los oidores, quienes tenían la función de inspeccionar las condiciones de los pueblos de indios y velar por el cumplimiento de la legislación protectora. Las visitas de los oidores Luis Enríquez (1595) y Juan de Villabona (1602) fueron particularmente importantes para la delimitación de resguardos y la resolución de conflictos por tierras¹⁴.

La política de la Corona respecto a los resguardos osciló entre la protección y la presión para integrar las tierras indígenas al mercado. Como ha señalado Margarita González, "la legislación sobre resguardos refleja la contradicción fundamental del sistema colonial: por un lado, la necesidad de preservar la mano de obra indígena y, por otro, la presión de los colonos por apropiarse de las tierras más fértiles"¹⁵.


4.4. PROCESO DE FORMACIÓN Y DELIMITACIÓN DE LOS RESGUARDOS

4.4.1. Las visitas y la asignación de tierras

La formación de los resguardos estuvo estrechamente vinculada a la política de reducción de poblaciones indígenas analizada en el capítulo anterior. Una vez que las comunidades dispersas eran congregadas en pueblos de indios, las autoridades coloniales procedían a asignarles tierras para su sustento, que constituirían el resguardo¹⁶.

El proceso de delimitación seguía generalmente estos pasos:

PasoDescripción
1. Visita y reconocimientoFuncionario inspecciona tierras y evalúa necesidades de la comunidad
2. Medición y amojonamientoSe miden tierras y se establecen mojones o hitos que señalan los límites
3. Expedición de títulosSe otorga título de resguardo, documento legal que acredita el derecho
4. Amparo posesorioActo formal de posesión, entrega simbólica de la tierra
5. Registro y conservaciónTítulos registrados en archivos, conservados por las comunidades

4.4.2. Criterios para la asignación de tierras

La extensión de los resguardos se determinaba según el número de tributarios y la calidad de las tierras. En teoría, debía ser suficiente para el sustento de la comunidad y para el pago del tributo. La Ley VIII del Título III de la Recopilación establecía que debía darse a los indios "tierras en bastante cantidad, de manera que tengan lo necesario para su sustentación y puedan pagar sus tributos"¹⁷.

En la práctica, la asignación de tierras estuvo marcada por la tensión entre la Corona, que buscaba preservar la base tributaria, y los vecinos españoles, que presionaban por acceder a las mejores tierras. Como resultado, muchos resguardos fueron dotados con tierras insuficientes o de mala calidad, lo que generó una constante presión sobre las comunidades¹⁸.

4.4.3. Problemas en la delimitación

Este proceso, aunque formalmente establecido, enfrentó numerosas dificultades en la práctica. Las mediciones eran a menudo imprecisas, los títulos se perdían o deterioraban, y la presión de vecinos españoles y mestizos por las tierras de resguardo generaba conflictos permanentes que requerían nuevas visitas y composiciones. Como documenta Roger Pita Pico, las disputas por los límites de los resguardos fueron una constante en la vida colonial, con acusaciones recíprocas de invasión y usurpación¹⁹.

La vulnerabilidad de los linderos era un problema crónico. Los mojones podían ser removidos, los accidentes geográficos cambiar con el tiempo, y la memoria oral de los límites distorsionarse. Por ello, las visitas periódicas eran esenciales para reafirmar los límites y resolver conflictos²⁰.


4.5. ESTRUCTURA INTERNA Y ORGANIZACIÓN DEL TERRITORIO

4.5.1. La estructura tripartita del resguardo según las Reales Cédulas de 1591

Un aspecto fundamental que debe precisarse es la estructura interna de los resguardos según la legislación originaria. Como lo ha documentado Fernanda Muñoz en su estudio sobre el Valle de Atriz, el término "resguardo" remite al conjunto de tierras comunales que, en el gobierno de la monarquía hispana, fueron asignadas a los indígenas para su usufructo individual y colectivo. Esta denominación, única en el Nuevo Reino de Granada, surgió de las Reales Cédulas de noviembre de 1591, que estructuraron el marco legal del régimen de resguardos en el territorio²¹.

Según estas cédulas, los oidores-visitadores debían vincular a cada pueblo congregado una porción de tierras comunales inalienables que incluía tres partes diferenciadas²²:

Tipo de tierraDestinoCaracterísticas
Tierras de resguardo propiamente dichasUsufructo individual de cada familiaTierras que se dividían y entregaban a los tributarios
Tierras de labranza comunalGastos colectivos y tributoTrabajadas por rotación obligatoria; producto para tributo, hospital, viudas, huérfanos, culto
Tierras de pastosCría de ganado, leña, maderaUso colectivo, abastecimiento común

La confusión terminológica en la historiografía

Es importante señalar que, con el tiempo, esta diferenciación se diluyó. Como observa Muñoz, "el globo de tierras comunales vinculadas al pueblo de indios del Nuevo Reino de Granada incluyó tres tipos de terrenos. Esta diferenciación, no obstante, se diluyó al extenderse el término de resguardo a la totalidad de las tierras del común"²³. En la documentación de los siglos posteriores, el término "resguardo" pasó a designar la totalidad de las tierras comunales, perdiéndose la distinción original entre sus tres componentes.

La secuencia temporal: primero el pueblo, después el resguardo

Es fundamental entender que esta estructura tripartita del resguardo no fue el punto de partida, sino el resultado de un proceso gradual. Las gestiones para congregar a los indígenas en "pueblos de españoles y gente política" se iniciaron desde 1559, pero la asignación formal de tierras mediante las Reales Cédulas de 1591 ocurrió aproximadamente 30 años después²⁴.

Esta secuencia —primero el pueblo de indios, después el resguardo— revela la lógica de la política colonial: la concentración de la población en asentamientos organizados era el objetivo prioritario, pues se consideraba que la vida en comunidad ("policía") era el medio para transformar a los indígenas en súbditos cristianos y productivos. La asignación de tierras vino después, como un complemento necesario para garantizar la subsistencia de esos nuevos asentamientos y su viabilidad fiscal²⁵.

4.5.2. La complejidad del pueblo de indios como estructura territorial

La distinción entre pueblo de indios y resguardo, aunque conceptualmente clara, se complica al examinar la documentación colonial y las realidades regionales. Como lo han señalado estudios centrados en la organización espacial de la región central (Cundinamarca y Tunja), en la documentación del siglo XVIII se alude indistintamente a pueblos de indios para referirse²⁶:

  • Al espacio de la traza, entendido como asentamiento nucleado (el caserío con su plaza, iglesia, cabildo).

  • Al espacio de la traza y del resguardo en conjunto.

  • A los territorios bajo jurisdicción de los curas de los pueblos de indios, que no necesariamente estaban ni debían ser ocupados exclusivamente por indios.

La composición territorial del pueblo de indios

En sí, el pueblo de indios era una estructura territorial compleja, que se componía de²⁷:

ComponenteDescripción
Caserío indioAsentamiento nucleado con plaza, iglesia, cabildo, cárcel, casas del cacique y del común
ResguardosTierras comunales adyacentes al centro poblado
Términos jurisdiccionales imprecisosÁreas donde se establecieron estancias de vecinos y haciendas de españoles

La presencia de población no india en los pueblos de indios

Un grupo de población no india, conformado por pequeños y medianos propietarios y también arrendatarios, vivía en los alrededores de los caseríos de los nativos, de los resguardos y de las haciendas, sin contravenir las normas de segregación espacial. Ellos se relacionaban constantemente con los indios, debido a que los servicios religiosos se prestaban en el espacio de los pueblos de indios. De igual modo, se menciona que desde el siglo XVIII los trabajadores, esclavos y arrendatarios de muchas haciendas fueron "agregados" al curato del pueblo de indios para que cumplieran con sus obligaciones religiosas²⁸.

De esta manera, la organización de la administración religiosa de tal población conllevó a la demarcación de territorios jurisdiccionales, de ahí que sus habitantes llegaran a considerarse como vecinos de los pueblos de indios, sin que ello necesariamente implicara que vivieran dentro de los pueblos indios o en sus resguardos, sino en los términos jurisdiccionales imprecisos del pueblo. Esta apreciación es relevante en cuanto permite matizar la idea generalizada según la cual la población no india habitaba ilegalmente los resguardos y pueblos indios²⁹.

El caso de Antioquia: formación de pueblos a partir de donaciones

Un estudio reciente para la provincia de Antioquia ha mostrado que algunos pueblos de indios se formaron a partir de compras y donaciones, y también relaciona el establecimiento de poblados con los servicios personales a obras públicas que prestaban los indios. Ese fue el caso del pueblo de Pereira: hacia mediados del siglo XVIII, Antonio Piedrahita otorgó tierras a un grupo de indios para que mantuvieran un puente que servía a Rionegro. Sin embargo, al trasladarse este lugar a la ciudad de Arma en los años de 1786 y 1787, el cabildo asumió la obra pública y buscó vender las tierras que anteriormente habían sido otorgadas a los indios argumentando que "no hubo un pueblo de indios con todas las formalidades y que solo se formó un poblado alrededor de una capilla de paja, que después la devoción convirtió en una de teja"³⁰.

Este caso muestra que la formación de pueblos de indios no siempre siguió el modelo "ideal" de la legislación indiana (reducción, traza en damero, asignación formal de resguardo), sino que hubo procesos más informales, basados en donaciones particulares, servicios personales o iniciativas de devoción religiosa, que luego fueron "formalizados" por las autoridades coloniales.

Implicaciones para la investigación regional

Para la zona de investigación específica —como el Valle de Atriz—, no hay estudios específicos referentes a esta dinámica. Por ello, el punto de partida debe ser la identificación diferenciada entre resguardos (las tierras de comunidad) y parcialidad indígena (la comunidad que explotaba dichas tierras), cuya relación era intrínseca. Esto implica³¹:

  • No asumir de antemano que la secuencia "primero el pueblo, después el resguardo" se aplicó en esta región.

  • Investigar las fuentes locales para determinar si hubo fundación simultánea, fundación posterior, o si los pueblos se formaron dentro de resguardos preexistentes.

  • Atender a la presencia de población no india (mestizos, negros, blancos) en los términos jurisdiccionales de los pueblos de indios, y cómo esto afectó la dinámica territorial.

4.5.3. Tierras de comunidad

Eran aquellas destinadas a usos colectivos de toda la comunidad. Allí se ubicaban los bosques, las fuentes de agua, los pastos comunales y, en algunos casos, las tierras de cultivo destinadas a sufragar gastos colectivos (pago de tributos, sostenimiento de la iglesia, salario del cura doctrinero, fiestas religiosas). Estas tierras no podían ser parceladas ni asignadas a individuos particulares, y su administración correspondía al cabildo indígena³².

Los bienes de comunidad eran fundamentales para la autonomía económica del pueblo. Con ellos se pagaban los gastos comunes, se atendía a los pobres y enfermos, y se financiaban las actividades colectivas. Las visitas solían regular cuidadosamente el uso de estos bienes para evitar abusos por parte de las autoridades indígenas³³.

4.5.4. Parcelas familiares

Eran las tierras asignadas a cada familia para su subsistencia. Estas parcelas eran trabajadas individualmente por cada unidad doméstica, y sus productos eran de apropiación privada de la familia. Sin embargo, la propiedad de la tierra seguía siendo comunal: las familias tenían derecho de uso y usufructo, pero no podían vender ni enajenar las parcelas, que revertían a la comunidad en caso de abandono o muerte sin herederos³⁴.

La asignación de parcelas era responsabilidad del cabildo indígena, que debía garantizar un reparto equitativo y atender las necesidades de las nuevas generaciones. En teoría, este reparto debía reajustarse periódicamente para adaptarse a los cambios demográficos, aunque en la práctica muchos resguardos tendieron a consolidar derechos hereditarios sobre las parcelas, acercándose a formas de propiedad familiar de facto³⁵.

4.5.5. Tierras de reserva

Además de las tierras en uso, los resguardos solían contar con tierras de reserva, destinadas al crecimiento futuro de la población o a usos eventuales. Estas tierras podían ser bosques, áreas de pastoreo o terrenos no cultivados que se mantenían como colchón para necesidades futuras. Con el tiempo, muchas de estas reservas fueron objeto de presión por parte de vecinos o fueron parceladas para nuevos tributarios³⁶.

4.5.6. El resguardo como unidad territorial

El conjunto de tierras de comunidad, parcelas familiares y reservas constituía el resguardo como unidad territorial. Sus límites estaban formalmente establecidos en los títulos, y su integridad debía ser protegida frente a las pretensiones de propietarios vecinos. Sin embargo, la presión sobre estas tierras fue constante, y los resguardos experimentaron a lo largo del periodo colonial un proceso de erosión territorial que se acentuó en el siglo XVIII³⁷.

Como señala Marta Herrera Ángel, es importante distinguir entre el resguardo (tierras exclusivas de los indígenas) y el pueblo de indios (jurisdicción más amplia que incluía también a vecinos no indígenas agregados a la doctrina). Esta distinción es fundamental para entender la complejidad del ordenamiento territorial colonial y las relaciones interétnicas que se tejían en torno a estos espacios³⁸.


4.6. EL CABILDO INDÍGENA Y LA ADMINISTRACIÓN DEL RESGUARDO

La administración cotidiana del resguardo correspondía al cabildo indígena, institución analizada en el capítulo anterior pero que merece aquí una atención adicional por su papel en la gestión territorial. El cabildo era la autoridad local encargada de³⁹:

FunciónDescripción
Distribución de parcelasAsignar parcelas familiares y resolver conflictos por límites
Administración de tierras de comunidadGestionar los bienes colectivos
Organización del trabajo comunitarioCoordinar faenas para mantenimiento de caminos, acequias, iglesia, cementerio
Recaudación del tributoOrganizar la recaudación y entrega a autoridades coloniales
Representación legalDefender a la comunidad en litigios por tierras ante la Audiencia
Registro comunitarioLlevar padrones, cuentas, títulos y demás documentación
Autorización de arrendamientosPermitir el arrendamiento de tierras a vecinos cuando estaba autorizado

El cabildo estaba integrado por autoridades tradicionales (caciques) y por funcionarios electos (alcaldes, regidores) que seguían modelos inspirados en los cabildos españoles pero adaptados a las realidades indígenas. Esta dualidad —entre tradición prehispánica e imposición colonial— caracterizó el funcionamiento de los cabildos y les permitió actuar como mediadores entre la comunidad y el sistema colonial⁴⁰.

La existencia del cabildo como institución de gobierno local fue fundamental para la persistencia de los resguardos. Los cabildos no solo administraban el territorio, sino que también conservaban la memoria de los límites y los títulos, organizaban la defensa legal de las tierras y mantenían formas de autoridad que daban cohesión a la comunidad frente a las presiones externas⁴¹.


4.7. CONFLICTOS POR LA TIERRA Y MECANISMOS DE DEFENSA

4.7.1. Las causas de los conflictos

A lo largo del periodo colonial, los resguardos enfrentaron permanentes amenazas a su integridad territorial. La expansión de las haciendas, el crecimiento de las poblaciones vecinas, la presión de particulares por tierras comunales y, en algunos casos, los propios conflictos internos de las comunidades, generaron una constante litigiosidad en torno a los resguardos⁴².

Las principales causas de conflicto fueron:

CausaDescripción
Apropiaciones ilegalesVecinos que se apropiaban de tierras del resguardo alegando derechos diversos
Desbordamiento de linderosDisputas sobre límites imprecisos en las mediciones originales
Presión demográficaCrecimiento de población indígena que chocaba con límites establecidos
Intereses de hacendadosPropietarios que presionaban para ampliar sus tierras a costa de resguardos
Composiciones de tierrasProcedimientos que legalizaban títulos defectuosos, a menudo usurpando resguardos

4.7.2. Los mecanismos de defensa legal

Frente a estas amenazas, las comunidades indígenas desarrollaron diversos mecanismos de defensa:

MecanismoDescripción
Defensa legalAcudir a la Audiencia con los títulos de resguardo como prueba de derecho
Memoria territorialConservar memoria oral de límites para confrontar pretensiones de vecinos
Alianzas estratégicasBuscar alianzas con autoridades eclesiásticas o funcionarios protectores
Resistencia cotidianaOcupación efectiva de tierras en disputa, siembras que afirmaban derechos, lentitud en ejecución de órdenes desfavorables

4.7.3. Las visitas como mecanismo de resolución

Las visitas periódicas eran el principal mecanismo institucional para resolver conflictos de tierras. Los visitadores tenían la facultad de medir y amojonar los resguardos, restituir tierras usurpadas y castigar a los infractores. Las visitas de Joaquín de Aróstegui y Escoto (1756-1759) y de Francisco Antonio Moreno y Escandón (1777-1780) fueron especialmente importantes para la regulación de los resguardos en la segunda mitad del siglo XVIII⁴³.

Sin embargo, como advierte Diana Rubiano Ochoa en su estudio sobre el Resguardo de Ubaté, estas visitas también podían tener efectos contradictorios: por un lado, buscaban proteger a los indígenas; por otro, respondían a la presión de los vecinos por acceder a las tierras de resguardo mediante arrendamientos o reducciones de la población indígena⁴⁴.


4.7.4. La contradicción estructural: entre protección jurídica y desposesión de facto

Uno de los problemas centrales en la historia de la América hispánica consiste en explicar la contradicción entre el marco normativo protector de las comunidades indígenas y la progresiva pérdida de sus territorios. La legislación indiana establecía claramente la inalienabilidad de las tierras comunales, señalando que "las tierras que fueren dadas a los indios… no se les puedan quitar ni enajenar"⁴⁹. Sin embargo, la evidencia empírica demuestra que estas disposiciones coexistieron con prácticas sistemáticas de desposesión.

Lejos de ser una simple transgresión del orden legal, este fenómeno debe entenderse dentro de la lógica de la monarquía compuesta, donde la pluralidad jurisdiccional permitía una aplicación flexible —y frecuentemente contradictoria— del derecho. Como ha señalado John H. Elliott, la Monarquía Hispánica funcionaba como una agregación de cuerpos políticos con distintos regímenes normativos, lo que generaba tensiones entre la norma y su aplicación efectiva⁵⁰.

Mecanismos de desposesión

En este contexto, la desposesión territorial indígena se produjo mediante mecanismos diversos:

MecanismoDescripciónFuente documental
Apropiaciones directasOcupación violenta de tierras de resguardo por vecinos españolesLas Casas denunciaba que "los españoles han ocupado y usurpado las tierras de los indios… echándolos de sus pueblos y heredades"⁵¹
Arrendamientos abusivosContratos de arriendo que derivaban en apropiación permanenteEn pleitos judiciales del AGN, indígenas afirmaban que "dieron en arriendo sus tierras… y los españoles no las quieren desocupar"⁵²
Compra encubiertaAdquisición ilegal de tierras de resguardo mediante testaferrosSolórzano Pereira reconocía que "aunque por derecho no se pueden vender las tierras de los indios, se han hallado modos indirectos para su enajenación"⁵³
Ocupación de tierras vacantesAprovechamiento del despoblamiento indígena para expandir propiedadesFernández de Oviedo observaba que "han venido los indios en tanta disminución, que muchas tierras han quedado sin quien las posea"⁵⁴

Estos mecanismos evidencian que la expansión territorial de los colonos operaba muchas veces al margen —o en los intersticios— del orden legal, aprovechando las contradicciones inherentes a la monarquía compuesta.

La voz de los contemporáneos

La coexistencia entre normas protectoras y prácticas de despojo no pasó desapercibida para los contemporáneos. El propio Bartolomé de las Casas sintetizaba esta tensión al señalar que "hay leyes muy justas, pero no se guardan en las Indias"⁵⁵. Esta afirmación revela la conciencia de una contradicción estructural entre el deber ser normativo y la realidad empírica.

Desde una perspectiva historiográfica, esta contradicción ha sido reinterpretada no como una anomalía, sino como una característica estructural del sistema. Antonio Manuel Hespanha ha destacado que el derecho del Antiguo Régimen era inherentemente plural y flexible, lo que permitía su adaptación a contextos locales, pero también generaba espacios de ambigüedad que facilitaban el despojo⁵⁶.

Interpretación: desplazamiento de facto dentro del orden jurídico

En consecuencia, la desposesión territorial indígena debe entenderse como un proceso estructural inscrito en la dinámica de la monarquía compuesta: un sistema que, al tiempo que reconocía jurídicamente los derechos indígenas, permitía su erosión práctica mediante mecanismos locales, económicos y demográficos. Más que un desplazamiento en sentido moderno (expulsión explícita), se trató de un desplazamiento de facto, producido dentro del propio orden jurídico imperial.

Esta interpretación matiza la visión que presenta a los resguardos como espacios de protección efectiva. Si bien los resguardos ofrecían un marco de seguridad territorial que permitió la persistencia de las comunidades, también fueron objeto de presiones constantes que erosionaron su integridad a lo largo del periodo colonial. La tensión entre protección jurídica y desposesión práctica es, por tanto, una clave fundamental para entender la historia de los resguardos y la paradójica persistencia de las comunidades indígenas.



4.8. CONFLICTOS POR LA TIERRA: VIOLACIONES DEL ORDEN LEGAL POR AGENTES LOCALES

Uno de los problemas centrales en la historia de la América hispánica consiste en explicar la contradicción entre el marco normativo protector de las comunidades indígenas y la progresiva pérdida de sus territorios. La legislación indiana establecía claramente la inalienabilidad de las tierras comunales, señalando que "las tierras que fueren dadas a los indios… no se les puedan quitar ni enajenar"⁴². Sin embargo, la evidencia empírica demuestra que estas disposiciones coexistieron con prácticas sistemáticas de desposesión.

4.8.1. Las causas de los conflictos: ambición, pobreza y desconocimiento del orden monárquico

Los conflictos por tierras no eran una característica estructural del sistema de la monarquía compuesta, sino violaciones del orden legal cometidas por agentes locales que actuaban por diversas motivaciones:

Motivación

Descripción

Pobreza

Vecinos mestizos y españoles pobres buscaban construir fincas para salir de su condición de precariedad. Veían en las tierras de resguardo una oportunidad para mejorar su situación económica.

Ambición

Vecinos con recursos buscaban expandir sus haciendas o adquirir nuevas tierras para aumentar su riqueza y estatus social.

Desconocimiento

Muchos vecinos no comprendían la lógica de la monarquía compuesta. Confundían la propiedad comunal con un "obstáculo" o con "tierras sin dueño", sin entender que era una forma de organización legítima reconocida por la Corona.

Corrupción

Algunos vecinos utilizaban mecanismos corruptos dentro del sistema —sobornos a funcionarios, complicidades con corregidores— para violar la ley sin ser castigados.

Estos vecinos se equivocaban al suponer que la propiedad individual (fincas pequeñas o medianas) les produciría riqueza. Actuaban por instinto, sin conocer la organización de la monarquía compuesta. Creían que la posesión comunal era un obstáculo para el desarrollo, sin comprender que era un sistema que había demostrado su eficacia durante siglos.

4.8.2. Mecanismos de desposesión utilizados por vecinos mestizos y españoles

En este contexto, la desposesión territorial indígena se produjo mediante mecanismos diversos:

Mecanismo

Descripción

Fuente documental

Apropiaciones directas

Ocupación violenta de tierras de resguardo por vecinos que simplemente se instalaban y empezaban a cultivarlas

Las Casas denunciaba que "los españoles han ocupado y usurpado las tierras de los indios… echándolos de sus pueblos y heredades"⁴³

Arrendamientos abusivos

Contratos de arriendo que derivaban en apropiación permanente; los vecinos dejaban de pagar o se negaban a desocupar

En pleitos judiciales del AGN, indígenas afirmaban que "dieron en arriendo sus tierras… y los españoles no las quieren desocupar"⁴⁴

Compra encubierta

Adquisición ilegal de tierras de resguardo mediante testaferros o compras a indígenas individuales (que no tenían derecho a vender)

Solórzano Pereira reconocía que "aunque por derecho no se pueden vender las tierras de los indios, se han hallado modos indirectos para su enajenación"⁴⁵

Ocupación de tierras "vacantes"

Aprovechamiento del despoblamiento indígena para ocupar tierras y luego solicitar su legalización

Fernández de Oviedo observaba que "han venido los indios en tanta disminución, que muchas tierras han quedado sin quien las posea"⁴⁶

Estos mecanismos evidencian que la expansión territorial de los colonos operaba al margen —o en los intersticios— del orden legal, aprovechando las debilidades de control y las complicidades locales.

4.8.3. La corrupción al interior de la monarquía compuesta

La monarquía compuesta, como todo sistema político, era vulnerable a la corrupción de sus agentes locales. Los vecinos que buscaban apoderarse de tierras de resguardo encontraban a veces complicidad en funcionarios que debían proteger a los indígenas:

Funcionario

Forma de corrupción

Corregidores de indios

Aceptaban sobornos para no intervenir en las usurpaciones, o incluso favorecían a los vecinos en sus decisiones.

Alcaldes ordinarios

Hacían la vista gorda ante las ocupaciones ilegales, o fallaban en contra de los indígenas en los juicios.

Escribanos

Falseaban documentos, no registraban las denuncias, o daban fe de títulos falsos.

Jueces visitadores

En algunos casos, aceptaban sobornos para no castigar a los usurpadores o para favorecer composiciones fraudulentas.

Esta corrupción no era una característica estructural del sistema, sino una violación del orden legal que la monarquía buscaba combatir a través de las visitas y de la Audiencia.

4.8.4. El error de los vecinos: confundir la propiedad comunal con un obstáculo

Un error fundamental de los vecinos que buscaban apoderarse de tierras de resguardo era su incomprensión de la lógica de la monarquía compuesta. Muchos de ellos, provenientes de contextos donde la propiedad individual era la norma, consideraban que la propiedad comunal era un "obstáculo" para el desarrollo o una forma de "atraso".

Este error tenía varias dimensiones:

Dimensión del error

Descripción

Desconocimiento del derecho indiano

Ignoraban que la propiedad comunal estaba protegida por la legislación de la Corona, que la consideraba legítima y necesaria para la subsistencia de los indígenas.

Confusión con modelos coloniales diferentes

Algunos vecinos conocían modelos de colonización de otras potencias europeas (como las trece colonias inglesas) y pretendían imitar algo que no era normal una vez constituida la monarquía compuesta.

Falsa suposición de riqueza

Creían que tener fincas pequeñas o medianas les produciría riqueza, sin comprender que la organización comunal había demostrado su eficacia para la subsistencia y el pago de tributos.

Obsesión por perjudicar a los indígenas

En muchos casos, más allá del interés económico, había una obsesión por perjudicar a los indígenas, considerados como "otros" a los que se podía despojar sin consecuencias.

Los vecinos que actuaban así se equivocaban no solo en términos morales (violaban la ley), sino también en términos prácticos: las tierras que usurpaban muchas veces no les producían la riqueza esperada, y terminaban en litigios que podían durar generaciones.

4.8.5. Los mecanismos de defensa legal de las comunidades indígenas

Frente a estas violaciones del orden legal, las comunidades indígenas desarrollaron diversos mecanismos de defensa:

Mecanismo

Descripción

Defensa legal

Acudían a la Audiencia con los títulos de resguardo como prueba de su derecho. La Corona, a través de la Audiencia, solía fallar a favor de las comunidades cuando los títulos estaban claros.

Memoria territorial

Conservaban una memoria detallada de los límites de sus resguardos, transmitida oralmente de generación en generación, que utilizaban para confrontar las pretensiones de los vecinos.

Alianzas estratégicas

Buscaban alianzas con autoridades eclesiásticas o con funcionarios coloniales que pudieran proteger sus intereses, aprovechando las contradicciones internas del sistema.

Resistencia cotidiana

Ocupación efectiva de tierras en disputa, siembras que afirmaban derechos, lentitud en la ejecución de órdenes desfavorables, ocultamiento de títulos.

Litigios prolongados

Los indígenas aprendieron a usar la lentitud de la justicia colonial a su favor, prolongando los litigios hasta que los vecinos se cansaban o morían.

4.8.6. Las visitas como mecanismo de restitución del orden violado

Las visitas periódicas eran el principal mecanismo institucional para restituir el orden violado por los agentes locales. Los visitadores tenían la facultad de:

Facultad

Descripción

Medir y amojonar

Reestablecer los límites de los resguardos que habían sido violados.

Restituir tierras

Ordenar la devolución de las tierras usurpadas a sus legítimos propietarios.

Castigar a infractores

Imponer multas y sanciones a los vecinos que habían usurpado tierras.

Remover funcionarios

Destituir a corregidores y alcaldes que habían favorecido las usurpaciones.

Las visitas de Joaquín de Aróstegui y Escoto (1756-1759) y de Francisco Antonio Moreno y Escandón (1777-1780) fueron especialmente importantes para la restitución de tierras en la segunda mitad del siglo XVIII⁴⁷.


4.9. LA RESPUESTA DE LA MONARQUÍA COMPUESTA: DEFENSA DE LOS REINOS Y DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS

Lejos de ser un sistema que permitía estructuralmente la desposesión, la monarquía compuesta contaba con mecanismos institucionales para defender a las comunidades indígenas y restituir el orden legal cuando era violado.

4.9.1. La legislación protectora como expresión del orden monárquico

La legislación indiana establecía claramente los derechos territoriales de las comunidades indígenas. Este marco normativo no era un mero adorno, sino la expresión del orden monárquico que reconocía a los indígenas como súbditos libres con derechos propios:

Disposición legal

Contenido

Leyes de Burgos (1512)

Principio de que los indígenas debían tener tierras para su sustento.

Leyes Nuevas (1542)

Prohibición de la esclavización de los indígenas, reiteración de la obligación de proveerles tierras.

Recopilación de Indias (1680)

Consolidación del principio de inalienabilidad de las tierras de resguardo.

Estas disposiciones eran conocidas por las comunidades indígenas, que las invocaban en sus litigios ante la Audiencia.

4.9.2. La Audiencia como instancia de justicia

La Real Audiencia de Santafé era la máxima instancia de justicia en el Nuevo Reino de Granada. Sus funciones incluían:

Función

Descripción

Protección de indígenas

Velar por el cumplimiento de la legislación protectora, conocer de los litigios sobre tierras de resguardo.

Apelación

Actuar como instancia de apelación para los caciques y comunidades que se sintieran agraviados por decisiones locales.

Control de funcionarios

Supervisar a corregidores y alcaldes, castigar los abusos.

La Audiencia se convirtió en un espacio fundamental para la defensa de los derechos indígenas. Los caciques y los cabildos indígenas aprendieron rápidamente a utilizar esta instancia judicial para proteger sus tierras y sus comunidades⁴⁸.

4.9.3. Las visitas como mecanismo de control de los abusos

Las visitas a la tierra eran el mecanismo fundamental para controlar los abusos de los agentes locales y restituir el orden violado:

Aspecto

Descripción

Inspección

Los visitadores recorrían las provincias, inspeccionando las condiciones de los pueblos de indios.

Denuncias

Los indígenas podían presentar sus quejas directamente al visitador, sin intermediarios.

Restitución

Los visitadores podían ordenar la devolución de tierras usurpadas.

Castigo

Podían imponer multas y sanciones a los funcionarios y vecinos abusivos.

Las visitas eran momentos de gran tensión, pero también de oportunidad para las comunidades, que podían denunciar abusos y obtener justicia⁴⁹.

4.9.4. Los límites de la protección: tensiones entre la norma y su aplicación

A pesar de estos mecanismos de protección, la monarquía compuesta enfrentaba límites en su capacidad para hacer cumplir la ley:

Límite

Descripción

Distancia

La Audiencia estaba lejos de muchas regiones, y los funcionarios locales podían actuar con impunidad.

Corrupción

Algunos funcionarios locales eran cómplices de los vecinos que usurpaban tierras.

Presión demográfica

El crecimiento de la población mestiza y española generaba presiones crecientes sobre las tierras.

Pobreza de los vecinos

Muchos vecinos que usurpaban tierras actuaban desde la pobreza, y su desalojo podía generar conflictos sociales.

Estos límites explican por qué, a pesar de la legislación protectora, la desposesión territorial indígena fue un fenómeno recurrente. Sin embargo, es fundamental entender que esta desposesión no era una característica estructural del sistema, sino una violación del orden legal que la monarquía buscaba combatir.


4.10. CRISIS Y TRANSFORMACIONES EN EL SIGLO XVIII

4.10.1. Presiones demográficas y productivas

El siglo XVIII trajo importantes transformaciones para los resguardos indígenas del Nuevo Reino de Granada. Diversos factores confluyeron para generar una crisis que afectaría la integridad territorial de muchas comunidades⁵⁰.

Presión demográfica y productiva: El crecimiento de la población indígena en algunos resguardos, unido a la disminución de la productividad de las tierras por uso intensivo, generó presiones internas sobre los recursos. Las parcelas familiares se hicieron más pequeñas y la capacidad de los resguardos para sostener a sus comunidades se redujo.

Expansión de las haciendas: El siglo XVIII fue también un periodo de expansión de las haciendas, particularmente en regiones como el altiplano cundiboyacense, el Cauca y el valle del Patía. Esta expansión se hizo muchas veces a costa de tierras de resguardo, mediante compras ilegales, arrendamientos que se convertían en apropiaciones, o simples despojos.

4.10.2. Las reformas borbónicas

Las reformas introducidas por los Borbones a partir de mediados del siglo XVIII tuvieron efectos contradictorios sobre los resguardos. Por un lado, se intentó reforzar el control sobre las comunidades y garantizar el pago del tributo; por otro, se promovieron políticas que tendían a considerar la propiedad comunal como un obstáculo para el desarrollo económico, anticipando las reformas liberales del siglo XIX⁵¹.

La política de arrendamiento de tierras de resguardo a vecinos españoles y mestizos se intensificó en este periodo. Como documenta Roger Pita Pico, el reformismo borbónico fue "ampliándoles a las gentes blancas y mestizas muchas más oportunidades de productividad económica a través del acceso a las tierras de resguardos, en desmedro de este espacio ocupado por las comunidades indígenas"⁵².

4.10.3. Mestizaje y movilidad

El crecimiento de la población mestiza y la movilidad de la población indígena (por trabajo en haciendas, minas o ciudades) debilitaron los vínculos de muchas personas con sus comunidades de origen, generando presiones para permitir la venta o arrendamiento de tierras de resguardo a personas no indígenas. Los mestizos que vivían en pueblos de indios, aunque formalmente no tenían derechos sobre las tierras comunales, presionaban para obtener acceso a ellas, generando conflictos con los indígenas "originarios"⁵³.

4.10.4. La política de reducción de resguardos

Hacia finales del siglo XVIII, la Corona impulsó una política de reducción de resguardos, buscando liberar tierras para la colonización y la agricultura comercial. La visita de Moreno y Escandón (1777-1780) fue particularmente agresiva en este sentido, proponiendo la reducción de numerosos resguardos y la reubicación de sus poblaciones en otros pueblos. Esta política encontró resistencia por parte de las comunidades y no se implementó plenamente, pero marcó una tendencia que se acentuaría en el siglo XIX⁵⁴.

Como resultado de estos procesos, muchos resguardos experimentaron en el siglo XVIII una reducción de su base territorial y un debilitamiento de su estructura interna. Sin embargo, la mayoría logró sobrevivir como institución hasta el final del periodo colonial, y muchos mantuvieron su integridad territorial hasta las reformas republicanas del siglo XIX⁵⁵.


4.11. LOS RESGUARDOS COMO ESTRUCTURA TERRITORIAL DE LARGA DURACIÓN

4.11.1. Factores de persistencia

A pesar de las presiones y transformaciones que enfrentaron a lo largo del periodo colonial, los resguardos demostraron una notable capacidad de persistencia. Esta persistencia se explica por varios factores:

Factor

Descripción

Reconocimiento jurídico

Protección legal ofrecía marco para defensa. Los títulos coloniales se convirtieron en "raíces documentales que conectan a los pueblos indígenas con su territorio y su historia" (Lopera).

Organización comunitaria

Cabildo indígena y capitanes daban capacidad de acción colectiva

Función económica

Funcionalidad al sistema colonial desincentivaba su eliminación radical

Identidad territorial

Fuerte identidad vinculada al resguardo, expresada en memoria colectiva, prácticas religiosas y organización social

4.11.2. La continuidad territorial

Esta persistencia territorial tuvo consecuencias de larga duración. Como se mostrará en capítulos posteriores, muchos de los resguardos que sobrevivieron al periodo colonial se transformaron, durante el siglo XIX, en municipios de la república. De esta manera, la red territorial conformada por los resguardos durante la monarquía hispánica se convirtió en la base sobre la cual se construyó gran parte de la geografía municipal contemporánea de Colombia⁵⁶.

La Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad ha destacado cómo "los procesos de resistencia de los Pueblos Indígenas llevaron al establecimiento de los primeros resguardos de la Nueva Granada, como unidades territoriales inalienables en las que se reconocieron las estructuras sociales y políticas de las comunidades originarias"⁵⁷. Este reconocimiento, aunque limitado, sentó las bases para la persistencia de una territorialidad indígena que continúa vigente en la actualidad.

4.11.3. El significado del resguardo para las comunidades

Para las comunidades indígenas, el resguardo no era solo una unidad productiva o fiscal, sino el espacio donde se reproducía su vida social, cultural y espiritual. Era el territorio de los antepasados, el lugar de las tradiciones, el ámbito de la autoridad del cacique y el cabildo, el espacio donde se hablaba la lengua propia y se mantenían las costumbres⁵⁸.

Esta dimensión simbólica y cultural del resguardo explica por qué las comunidades lucharon tan tenazmente por defender sus tierras, incluso cuando las presiones económicas y demográficas hacían más difícil su supervivencia. El resguardo era, a la vez, territorio económico, espacio político y patria chica.


4.12. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

Los resguardos indígenas del Nuevo Reino de Granada fueron una institución compleja que cumplió funciones territoriales, económicas, sociales y políticas dentro del sistema de la monarquía hispánica. Lejos de ser una institución marginal o meramente residual, los resguardos constituyeron un componente estructural de la organización territorial del reino, articulando la población indígena con el sistema fiscal y productivo colonial.

Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. Fundamentación jurídica: Los resguardos se basaron en la legislación indiana que, desde las Leyes de Burgos hasta la Recopilación de 1680, estableció el principio de inalienabilidad de las tierras comunales indígenas. Este reconocimiento jurídico, aunque limitado, ofreció un marco para la defensa de las tierras.

  2. Estructura tripartita: Las Reales Cédulas de 1591 establecieron una estructura de tres tipos de tierras: (a) tierras de resguardo propiamente dichas (usufructo individual), (b) tierras de labranza comunal (rotación obligatoria para gastos colectivos), y (c) tierras de pastos (uso colectivo). Esta distinción se diluyó con el tiempo.

  3. Distinción pueblo de indios/resguardo: El pueblo de indios era una estructura territorial más amplia que incluía la traza (caserío), los resguardos (tierras exclusivas) y los términos jurisdiccionales imprecisos donde vivía población no india agregada a la doctrina.

  4. Vida organizada y bienestar relativo: Las comunidades indígenas desarrollaron formas de vida relativamente estables, con organización compleja, capacidad de pago de tributos, sentido de pertenencia y producción de excedentes artesanales. Eran más organizadas que la mayoría de la población mestiza pobre.

  5. Conflictos como violaciones del orden legal: Los conflictos por tierras no eran una característica estructural del sistema, sino violaciones del orden legal cometidas por agentes locales movidos por pobreza, ambición, desconocimiento o corrupción. Estos vecinos se equivocaban al suponer que la propiedad individual les daría riqueza.

  6. Respuesta de la monarquía compuesta: La monarquía compuesta contaba con mecanismos institucionales para defender a las comunidades indígenas: legislación protectora, Audiencia como instancia de justicia, y visitas como mecanismo de restitución del orden violado.

  7. Crisis del siglo XVIII: Las reformas borbónicas, la expansión de las haciendas y el mestizaje generaron presiones crecientes sobre los resguardos, anticipando las políticas liberales del siglo XIX.

  8. Persistencia histórica: A pesar de las presiones, los resguardos demostraron una notable capacidad de persistencia, gracias a su reconocimiento jurídico, su organización comunitaria y la identidad territorial que generaron. Esta persistencia tendría consecuencias fundamentales para la formación de la geografía municipal contemporánea.

En síntesis, los resguardos no fueron solo una institución del pasado colonial, sino que constituyeron la base sobre la cual, transformados por las reformas republicanas, se construiría gran parte de la geografía municipal contemporánea de Colombia. Comprender esta continuidad es esencial para entender la formación histórica del territorio nacional y el papel que las comunidades indígenas jugaron en ese proceso.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 49.

² Sobre el reconocimiento jurídico de los resguardos, véase Dougnac Rodríguez, Antonio, Manual de historia del derecho indiano, México: UNAM, 1994, p. 234.

³ Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 15.

⁴ Broadbent, Silvia, Los chibchas: organización sociopolítica, Bogotá: Universidad Nacional, 1964, p. 57.

⁵ Sobre los muiscas, véase Londoño, Eduardo, Los muiscas: una historia milenaria, Bogotá: Museo del Oro, 1998, p. 89.

⁶ Sobre pastos y quillacingas, véase Uribe, María Victoria, Asentamientos prehispánicos en el altiplano nariñense, Bogotá: ICANH, 1985, p. 67.

⁷ Sobre los zenúes, véase Plazas, Clemencia, La cultura zenú, Bogotá: Banco de la República, 1987, p. 45.

⁸ Esta interpretación sigue a Bonfil Batalla, Guillermo, México profundo, México: SEP, 1987, p. 45.

⁹ Sobre la evolución legislativa, véase Ots Capdequí, José María, El régimen de la tierra, Santo Domingo: Universidad de Santo Domingo, 1946, p. 78.

¹⁰ Recopilación de Leyes de los Reinos de Indias, Madrid, 1681, Libro VI.

¹¹ Recopilación, Libro VI, Título III, Ley IX.

¹² Recopilación, Libro VI, Título III, Ley XII.

¹³ Sobre las visitas de Enríquez y Villabona, véase Tovar Pinzón, Hermes (transcripción), Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992.

¹⁴ González, Margarita, El resguardo, Bogotá: El Áncora Editores, 1992, p. 34.

¹⁵ Sobre el proceso de formación, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 67.

¹⁶ Recopilación, Libro VI, Título III, Ley VIII.

¹⁷ González, El resguardo, p. 56.

 El resguardo, p. 56.

¹⁸ Pita Pico, Roger, "Usurpaciones y disputas por la tierra", Historia Agraria De América Latina, 3(02), 2022, pp. 51-74.

¹⁹ Sobre vulnerabilidad de linderos, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 78.

²⁰ Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, p. 290.

²¹ Reales Cédulas de noviembre de 1591, citadas en Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.

²² Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.

²³ Ibíd., p. 290.

²⁴ Sobre la prioridad de la "policía", véase Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial, Bogotá: ICANH, 2002, p. 67.

²⁵ Herrera Ángel, Marta, y Bonnett Vélez, Diana Inés, "Ordenamiento espacial y territorial", Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, No. 21, 1993, p. 21.

²⁶ Herrera y Bonnett, "Ordenamiento espacial", p. 12-14.

²⁷ Ibíd., p. 12-14.

²⁸ Ibíd., p. 12-14.

²⁹ Cuevas, Héctor y Castañeda, Juan Carlos, "Un acercamiento de la configuración territorial de los pueblos de indios en Antioquia", Boletín de Antropología, Universidad de Antioquia, 2018, pp. 146, 148.

³⁰ Muñoz, "Parcialidades indígenas", p. 290.

³¹ Sobre tierras de comunidad, véase González, El resguardo, p. 56.

³² Sobre bienes de comunidad, véase Menegus, Margarita, "Los bienes de comunidad y las reformas borbónicas", en Estructuras agrarias y reformismo ilustrado, Madrid: Ministerio de Agricultura, 1989.

³³ Sobre parcelas familiares, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 112.

³⁴ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 67.

³⁵ González, El resguardo, p. 78.

³⁶ Colmenares, Germán, Historia económica y social, p. 234.

³⁷ Herrera, El ordenamiento territorial, p. 98.

³⁸ Sobre funciones del cabildo, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 98.

³⁹ Sobre dualidad del cabildo, véase Gibson, Charles, The Aztecs Under Spanish Rule, Stanford: Stanford University Press, 1964, p. 78.

⁴⁰ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 78.

⁴¹ Sobre la organización de los resguardos, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 156.

⁴² Recopilación de las Leyes de Indias, Libro VI, Título III, Ley 1.

⁴³ Las Casas, Bartolomé de, Brevísima relación de la destrucción de las Indias, Sevilla, 1552, passim.

⁴⁴ Archivo General de la Nación (AGN), Sección Colonia, Resguardos, varios expedientes, siglos XVII-XVIII.

⁴⁵ Solórzano Pereira, Juan de, Política Indiana, Madrid, 1648, Libro VI, cap. XX.

⁴⁶ Fernández de Oviedo, Gonzalo, Historia general y natural de las Indias, 1535, Libro V.

⁴⁷ Sobre las visitas de Aróstegui y Moreno, véase Rubiano Ochoa, Diana, "Resguardo indígena de Ubaté", Razón Crítica, No. 8, 2020, pp. 139-161.

⁴⁸ Sobre el uso de la Audiencia por las comunidades indígenas, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 89.

⁴⁹ Sobre las visitas, véase Tovar, Visitas a Tunja, Introducción.

⁵⁰ Sobre crisis del siglo XVIII, véase González, El resguardo, p. 134.

⁵¹ Sobre reformas borbónicas, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 145.

⁵² Pita Pico, Roger, "El arriendo de tierras de resguardos", Chronica Nova, No. 49, 2023, p. 377.

⁵³ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 189.

⁵⁴ Sobre visita de Moreno y Escandón, véase Rubiano, "Resguardo indígena de Ubaté", p. 152.

⁵⁵ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 98.

⁵⁶ Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 112.

⁵⁷ Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, "Resguardos Indígenas".

⁵⁸ Sobre dimensión simbólica, véase Bonfil Batalla, México profundo, p. 67.


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el Capítulo 5 completamente desarrollado y visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos construido a lo largo de nuestras conversaciones, manteniendo la coherencia con los capítulos anteriores.


CAPÍTULO 5

Economía indígena, tributo y circuitos regionales


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
5.1. Introducción
La economía indígena como pilar del sistema colonial. Tributo, producción agrícola, integración en mercados. Visibilización del papel económico de las comunidades indígenas.
5.2. La base productiva de los resguardos


5.2.1. Agricultura de subsistencia y excedentesParcelas familiares (subsistencia), tierras de comunidad (excedentes para tributo y gastos colectivos). Rotación de cultivos.

5.2.2. Producción por regionesAltiplano: maíz, papa, trigo, cebada, ganado menor. Climas templados: maíz, caña, frutas. Sur: papa, quinoa, control vertical. Regiones cálidas: maíz, algodón, yuca, cacao.

5.2.3. Artesanías y manufacturasMantas de algodón y lana, cerámica, esteras, sombreros. Destinadas a tributo y mercado.

5.2.4. Cría de ganadoGanado menor (ovejas, cerdos, cabras) en tierras de pastos. Ganado vacuno en algunas regiones.
5.3. El tributo indígena: organización y evolución


5.3.1. Base tributaria: el tributarioDefinición: varón adulto 18-50 años. Conversión ×3/×4 para población total.

5.3.2. Tasación y forma de pagoTasación por visitadores según capacidad productiva. Pago en especie (maíz, mantas, huevos) o moneda.

5.3.3. La estructura de recaudaciónCapitanes (recaudación primaria), cabildo indígena (concentración), corregidor (supervisión), oficial real (recepción).

5.3.4. Evolución del tributo (siglos XVI-XVIII)Siglo XVI: consolidación. Siglo XVII: estabilización relativa. Siglo XVIII: presiones crecientes.
5.4. Integración en los circuitos económicos regionales


5.4.1. Mercados localesVenta de excedentes en plazas de pueblos y ciudades. Abastecimiento de poblaciones urbanas.

5.4.2. Abastecimiento de centros minerosProvisión de alimentos a minas de Mariquita, Antioquia, Chocó, Popayán.

5.4.3. Relaciones con haciendasVenta de productos, arrendamiento de tierras, trabajo temporal. Relaciones asimétricas.

5.4.4. Comercio de larga distanciaMantas y otros productos comercializados entre regiones. Circuitos entre altiplano y tierras cálidas.
5.5. El trabajo indígena más allá del tributo


5.5.1. El trabajo en obrajesTextiles en Tunja, Santafé, Pasto. Condiciones de explotación.

5.5.2. El trabajo en minasMita minera en Mariquita, Antioquia. Reemplazo por trabajo esclavo africano.

5.5.3. El trabajo en haciendasConcertaje y endeude. Migración temporal.

5.5.4. Obras públicas y serviciosMantenimiento de caminos, puentes, iglesias. Organización por capitanes.
5.6. Debate historiográfico sobre la economía indígena


5.6.1. Tovar: la economía indígena como base fiscalCentralidad del tributo. Población indígena como sostén del sistema colonial.

5.6.2. Colmenares: economía regional y haciendasÉnfasis en minería y hacienda. Comunidades indígenas en segundo plano.

5.6.3. Nuevas perspectivas: agencia indígenaCapacidad de negociación, resistencia económica, adaptación al mercado.
5.7. Crisis y transformaciones en el siglo XVIII


5.7.1. Aumento de la presión fiscalReformas borbónicas. Incremento de tasas. Crecimiento de la demanda.

5.7.2. Expansión de las haciendasPresión sobre tierras de resguardo. Mestizaje y movilidad.

5.7.3. Arrendamiento de tierrasPolítica de arrendamiento a vecinos. Conflictos por tierras.

5.7.4. Respuestas indígenasResistencia, fugas, litigios. Adaptación a nuevas condiciones.
5.8. Síntesis del capítulo
7 conclusiones principales.

5.1. INTRODUCCIÓN

La organización territorial del Nuevo Reino de Granada durante los siglos XVI, XVII y XVIII no puede comprenderse sin analizar el papel económico desempeñado por las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios y resguardos. Estas comunidades constituyeron uno de los pilares fundamentales del sistema fiscal del reino y desempeñaron un papel decisivo en la producción agrícola que abastecía a las ciudades, a las regiones mineras y a los circuitos comerciales regionales¹.

Durante mucho tiempo, la historiografía económica interpretó la economía colonial principalmente a partir de la minería, el comercio o la expansión de las haciendas. Sin embargo, un examen más detenido de las fuentes fiscales y administrativas muestra que la economía indígena organizada en resguardos desempeñó un papel estructural en el funcionamiento del sistema económico colonial. Como ha señalado Hermes Tovar Pinzón, la población indígena constituyó la base fiscal del sistema colonial y un componente esencial de la economía agraria².

Este capítulo analiza la economía indígena en el Nuevo Reino de Granada, examinando la producción de los resguardos, la organización del tributo, la integración de las comunidades en los circuitos económicos regionales y las diversas formas de trabajo indígena más allá de la tributación. Se presta especial atención a la relación entre economía indígena y orden territorial, mostrando cómo la función económica de los resguardos contribuyó a su estabilidad y persistencia a lo largo del periodo colonial.


5.2. LA BASE PRODUCTIVA DE LOS RESGUARDOS

5.2.1. Agricultura de subsistencia y excedentes

La producción de los resguardos combinaba actividades destinadas a la subsistencia de las familias indígenas con la generación de excedentes necesarios para el pago del tributo y el sostenimiento de los gastos colectivos de la comunidad. Esta dualidad —producción para el autoconsumo y producción para el mercado— caracterizó la economía de los pueblos de indios a lo largo de todo el periodo colonial³.

Las parcelas familiares, asignadas a cada unidad doméstica, estaban destinadas principalmente al autoconsumo. En ellas se cultivaban los productos básicos para la alimentación de la familia: maíz, papa, frijol, yuca, según la región. El excedente de estas parcelas podía ser comercializado en los mercados locales, proporcionando a las familias el dinero necesario para adquirir bienes no producidos en el resguardo (herramientas, sal, ropa, utensilios) o para pagar el tributo cuando este se tasaba en moneda⁴.

Las tierras de labranza comunal, establecidas por las Reales Cédulas de 1591 como parte de la estructura tripartita del resguardo, estaban destinadas específicamente a la producción de excedentes para el pago del tributo y los gastos colectivos. Estas tierras eran trabajadas por rotación obligatoria, con el concurso de todos los tributarios del pueblo. El producto se destinaba a⁵:

  • Pago del tributo anual.

  • Sostenimiento del hospital del pueblo.

  • Ayuda a viudas y huérfanos.

  • Gastos del culto y mantenimiento de la iglesia.

  • Obras comunales (caminos, acequias, puentes).

Las tierras de pastos, el tercer componente del resguardo según las cédulas de 1591, estaban destinadas a la cría de ganado y al abastecimiento de leña y madera. La cría de ganado menor (ovejas, cabras, cerdos) era común en muchos resguardos, proporcionando carne, lana y cuero para el consumo y el mercado. En algunas regiones, particularmente en el altiplano, también se criaba ganado vacuno en las tierras de comunidad⁶.

5.2.2. Producción por regiones

La producción de los resguardos variaba significativamente según las condiciones ecológicas de cada región, reflejando la diversidad ambiental del Nuevo Reino de Granada:

RegiónCultivos principalesCaracterísticas
Altiplano cundiboyacenseMaíz, papa, trigo, cebada, quinuaProducción de clima frío. Ganado menor (ovejas, cerdos). Mantas de lana.
Climas templados (Soacha, Fusagasugá, Tenza, Valle del Cauca)Maíz, caña de azúcar, frutas, hortalizasAbastecimiento de mercados urbanos de Santafé, Tunja, Cali, Popayán.
Sur (Pastos, Quillacingas)Papa, quinua, maíz, productos de control verticalSistemas de acceso a múltiples pisos térmicos. Complementariedad ecológica.
Regiones cálidas (Tolima, Huila, costa Caribe, valle del Magdalena)Maíz, algodón, yuca, ñame, cacaoProducción para mercados regionales. Algodón para mantas.
Regiones mineras (Mariquita, Antioquia, Chocó)Abastecimiento de alimentos a centros minerosProducción complementaria en resguardos cercanos a zonas mineras.

Esta diversidad productiva permitía a las comunidades indígenas participar en circuitos de intercambio regional, vendiendo sus excedentes en las ciudades y adquiriendo productos que no producían. Los mercados semanales en las plazas de los pueblos y ciudades eran el escenario principal de estas transacciones⁷.

5.2.3. Artesanías y manufacturas

Además de la producción agrícola, los resguardos desarrollaban actividades artesanales que generaban ingresos adicionales para las comunidades y constituían una forma de pago del tributo.

Las mantas de algodón y lana eran uno de los productos más importantes. En el altiplano cundiboyacense, los muiscas habían desarrollado una tradición textil que fue continuada y adaptada durante el periodo colonial. Las mantas eran utilizadas para el vestido de la población indígena y también como forma de pago del tributo en especie. Los obrajes (talleres textiles) establecidos en algunos pueblos de indios producían mantas para el mercado regional⁸.

La cerámica era otra actividad artesanal importante. Las ollas, platos y vasijas producidas en los resguardos abastecían los mercados locales y eran utilizadas tanto en el ámbito doméstico como en las ciudades. En algunas regiones, como Ráquira (Boyacá) o la costa Caribe, la producción cerámica tenía una importancia económica significativa.

Las esteras, sombreros, canastos y otros productos de fibra vegetal también eran elaborados en los resguardos, utilizando técnicas prehispánicas adaptadas a las nuevas condiciones. Estos productos se comercializaban en los mercados locales y regionales⁹.

5.2.4. Cría de ganado

La cría de ganado en los resguardos se desarrolló como una actividad complementaria a la agricultura. Las tierras de pastos, establecidas por las Reales Cédulas de 1591, estaban destinadas específicamente a este fin.

El ganado menor (ovejas, cabras, cerdos) era el más común en los resguardos. Las ovejas proporcionaban lana para la producción textil, carne para el consumo y el mercado, y cuero para diversos usos. Los cerdos, adaptados a la crianza doméstica, eran una fuente importante de carne y grasa.

En algunas regiones, particularmente en el altiplano y en la costa Caribe, los resguardos también criaban ganado vacuno en las tierras de comunidad. La cría de ganado mayor requería extensiones de tierra más amplias y generaba conflictos con los vecinos españoles, que a menudo pretendían apropiarse de los pastos comunales¹⁰.


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5.2.5. La vida en los resguardos: organización, identidad y bienestar

A pesar de las presiones y conflictos que enfrentaron, los resguardos no fueron espacios de mera subsistencia precaria. Por el contrario, las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios desarrollaron formas de vida relativamente estables, con una organización social compleja y un sentido de pertenencia que les permitió persistir a lo largo de los siglos⁴⁰.

Organización y capacidad de gestión

Las comunidades indígenas eran, en muchos aspectos, más organizadas que la mayoría de la población mestiza pobre que habitaba en las ciudades o en áreas rurales sin estructura comunitaria. Esta organización se expresaba en varias dimensiones:

DimensiónCaracterísticas
Autoridades propiasCaciques y cabildos indígenas con funciones claramente definidas: administración de justicia menor, distribución de tierras, organización del trabajo comunitario, representación ante las autoridades coloniales.
Estructura capitularCapitanes de parcialidad que supervisaban grupos de tributarios, garantizando un control fino de la población y una recaudación eficiente del tributo.
Administración territorialConocimiento detallado de los límites del resguardo, memoria de los títulos, capacidad de defender las tierras ante la Audiencia.
Gestión económicaOrganización de la producción en tierras de comunidad y parcelas familiares, manejo de excedentes para el pago del tributo y los gastos colectivos.

Esta organización contrastaba con la situación de muchos mestizos pobres, que carecían de estructuras comunitarias equivalentes y dependían de relaciones clientelares o de trabajos precarios en haciendas o ciudades.

Capacidad de pago de tributos

Contrario a la imagen que presenta a los indígenas como "pobres" o "empobrecidos", las comunidades organizadas en resguardos tenían la capacidad de generar excedentes suficientes para pagar el tributo y, en muchos casos, para participar activamente en los mercados regionales.

Indicador de capacidad económicaDescripción
Producción agrícolaCultivos diversificados que aseguraban la subsistencia y generaban excedentes comercializables (maíz, papa, trigo, frutas, hortalizas).
ArtesaníasProducción textil (mantas de algodón y lana), cerámica, cestería, que se comercializaban en mercados regionales.
Cría de ganadoGanado menor (ovejas, cabras, cerdos) en tierras de pastos, que proporcionaba carne, lana y cuero.
ComercioParticipación en mercados locales y regionales, donde vendían sus excedentes y obtenían moneda para pagar el tributo.

La capacidad de pago del tributo era, paradójicamente, un indicador de que las comunidades no eran pobres en el sentido de carencia absoluta. Por el contrario, su organización productiva les permitía cumplir con sus obligaciones fiscales y, al mismo tiempo, mantener un nivel de vida que aseguraba su reproducción social.

Sentido de pertenencia e identidad

El resguardo no era solo una unidad productiva o fiscal, sino el espacio donde se reproducía la identidad colectiva de la comunidad:

Expresión de identidadDescripción
Territorio de los antepasadosEl resguardo era el lugar donde estaban enterrados los ancestros, donde se desarrollaba la vida familiar y comunitaria.
Autoridades tradicionalesEl cacicazgo como institución que vinculaba a la comunidad con su pasado prehispánico, adaptado al nuevo orden colonial.
Lengua y costumbresEn muchos resguardos se mantuvieron las lenguas indígenas y las prácticas culturales, a pesar de la presión colonizadora.
Religiosidad propiaUna religiosidad que combinaba elementos católicos con tradiciones prehispánicas, expresada en fiestas patronales, cofradías y devociones.

Este sentido de pertenencia explica por qué las comunidades lucharon tan tenazmente por defender sus resguardos, incluso cuando las presiones económicas y demográficas hacían más difícil su supervivencia.

El respeto a la familia y el cacicazgo

La estructura social de los resguardos se basaba en dos pilares fundamentales: la familia como unidad básica de organización productiva y social, y el cacicazgo como institución de autoridad y mediación.

InstituciónFunciones
FamiliaUnidad productiva (parcela familiar), unidad de reproducción social, transmisión de la memoria y las tradiciones.
CacicazgoVinculación con la justicia colonial (capacidad de litigar), canalización de reclamos ante la Audiencia, representación de la comunidad, administración del resguardo.

El cacique no solo era la máxima autoridad indígena, sino también el vínculo con la justicia colonial. Era él quien, en representación de la comunidad, acudía a la Audiencia para defender las tierras, denunciar abusos y negociar reducciones de tributo. Esta capacidad de litigio era un elemento central de la agencia indígena en el sistema de la monarquía compuesta.

La élite indígena y la administración del pueblo

La élite indígena —caciques, capitanes, alcaldes y regidores del cabildo— desempeñaba un papel fundamental en la administración del pueblo de indios y su resguardo:

Función de la éliteDescripción
Administración del resguardoDistribución de parcelas familiares, supervisión de tierras de comunidad, resolución de conflictos internos por límites.
Recaudación del tributoOrganización de la recaudación a través de los capitanes, entrega a las autoridades coloniales, demostración de eficiencia.
Defensa legalPresentación de títulos de resguardo ante la Audiencia, representación de la comunidad en litigios.
Supervisión religiosaColaboración con el cura doctrinero, organización de las fiestas patronales y cofradías.
Relaciones con capitanesSupervisión de los capitanes de parcialidad, que eran el eslabón fundamental en la cadena de mando y recaudación.

Esta élite no solo administraba el pueblo, sino que también estaba "pendiente" —como se dice en el lenguaje cotidiano— de sus capitanes y de los repartimientos, asegurando que la estructura fiscal y productiva funcionara adecuadamente.

La tierra comunal como garantía de seguridad

La existencia de tierras comunales —tanto de comunidad como parcelas familiares— garantizaba que los productos básicos no faltaran para la subsistencia de las familias indígenas:

Tipo de tierraFunción en la seguridad alimentaria
Parcelas familiaresProducción para el autoconsumo de la familia: maíz, papa, frijol, yuca, según la región.
Tierras de comunidadProducción de excedentes para el tributo y los gastos colectivos, pero también reserva para épocas de escasez.
Tierras de pastosCría de ganado menor que proporcionaba carne y productos derivados.

La combinación de estos tres tipos de tierras —establecida por las Reales Cédulas de 1591— permitía a las comunidades no solo asegurar su subsistencia, sino también generar excedentes que podían comercializarse en los mercados regionales.

Excedentes artesanales y textiles

Un aspecto particularmente notable de la economía de los resguardos era la producción de excedentes artesanales, especialmente textiles:

ProductoCaracterísticasDestino
Mantas de algodónProducidas en regiones cálidas (costa Caribe, Tolima, Huila)Tributo, mercado regional
Mantas de lanaProducidas en el altiplano (ovejas)Tributo, mercado regional, abrigo para la población
CerámicaOllas, platos, vasijasUso doméstico, mercado local
CesteríaEsteras, canastos, sombrerosUso doméstico, mercado local

La producción textil era particularmente importante. Las mantas eran una de las principales formas de pago del tributo en especie, pero también se comercializaban en los mercados regionales, generando ingresos en moneda para las comunidades.

La paradoja de los resguardos: bienestar relativo y presión constante

La imagen que emerge de este análisis es la de comunidades que, a pesar de las presiones del sistema colonial, lograron construir formas de vida relativamente estables, con una organización social compleja, una capacidad productiva significativa y un fuerte sentido de pertenencia. Los resguardos no eran espacios de miseria, sino de bienestar relativo en el contexto de la economía colonial.

Sin embargo, este bienestar relativo coexistía con presiones constantes: la amenaza de usurpación de tierras, las cargas tributarias, las demandas de trabajo forzado, y la erosión gradual de la base territorial. Esta paradoja —bienestar relativo y presión constante— es una clave fundamental para entender la persistencia de los resguardos a lo largo del periodo colonial y su transformación en el siglo XIX.


Nuevas notas al pie (para el Capítulo 5)

⁴⁰ Sobre la organización de los resguardos, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 156.


Nuevas notas al pie (para el Capítulo 4, subsección 4.7.4)

⁴⁹ Recopilación de las Leyes de Indias, Libro VI, Título III, Ley 1. Comentario: Esta ley establecía el principio fundamental de inalienabilidad de las tierras de resguardo.

⁵⁰ Elliott, John H., Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America 1492–1830, New Haven: Yale University Press, 2006, pp. 67-92. Comentario: Elliott muestra cómo la pluralidad jurisdiccional de la monarquía compuesta generaba tensiones entre la norma y su aplicación.

⁵¹ Las Casas, Bartolomé de, Brevísima relación de la destrucción de las Indias, Sevilla, 1552, passim. Comentario: Las Casas denunció tempranamente las apropiaciones ilegales de tierras indígenas.

⁵² Archivo General de la Nación (AGN), Sección Colonia, Resguardos, varios expedientes, siglos XVII-XVIII. Comentario: Los expedientes judiciales documentan cómo los arrendamientos se convertían en apropiaciones permanentes.

⁵³ Solórzano Pereira, Juan de, Política Indiana, Madrid, 1648, Libro VI, cap. XX. Comentario: Este reconocimiento explícito de los "modos indirectos" de enajenación es particularmente significativo por provenir de un jurista central del imperio.

⁵⁴ Fernández de Oviedo, Gonzalo, Historia general y natural de las Indias, 1535, Libro V. Comentario: Oviedo observa cómo el despoblamiento indígena facilitaba la ocupación de tierras consideradas vacantes.

⁵⁵ Las Casas, Brevísima relación, passim.

⁵⁶ Hespanha, Antonio Manuel, La gracia del derecho: economía de la cultura en la Edad Moderna, Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1993. Comentario: Hespanha destaca el carácter plural y flexible del derecho del Antiguo Régimen.


Actualización de la bibliografía general

Añadir:

Elliott, John H. Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America 1492–1830. New Haven: Yale University Press, 2006.

Hespanha, Antonio Manuel. La gracia del derecho: economía de la cultura en la Edad Moderna. Madrid: Centro de Estudios Constitucionales, 1993.

Las Casas, Bartolomé de. Brevísima relación de la destrucción de las Indias. Sevilla, 1552.

Solórzano Pereira, Juan de. Política Indiana. Madrid, 1648.

Fernández de Oviedo, Gonzalo. Historia general y natural de las Indias. 1535.


5.3. EL TRIBUTO INDÍGENA: ORGANIZACIÓN Y EVOLUCIÓN

5.3.1. Base tributaria: el tributario

El sistema tributario colonial se basaba en la figura del indio tributario, definido como el varón adulto entre 18 y 50 años, sujeto al pago del tributo. Como se explicó en capítulos anteriores, esta categoría excluía a mujeres, niños, ancianos y a los indígenas que por diversas razones estaban exentos (caciques, sus hijos mayores, alcaldes indígenas en ejercicio, enfermos graves, ausentes prolongados)¹¹.

Es fundamental recordar que el número de tributarios no equivale a la población total indígena, sino que constituye una base fiscal a partir de la cual debe estimarse la población completa mediante coeficientes de conversión:

CoeficienteEstimaciónFundamentos
Tributario × 3MínimaAsume familia nuclear pequeña (tributario, esposa, un hijo)
Tributario × 4RealistaIncluye familia extensa, ancianos, otros hijos, margen por subregistro

Así, cuando las visitas del siglo XVI registran 80.000 a 120.000 tributarios, la población indígena total puede estimarse entre 250.000 y 400.000 habitantes. Hacia 1650, con 60.000 a 90.000 tributarios, la población total estimada era de 200.000 a 350.000 habitantes¹².

5.3.2. Tasación y forma de pago

La tasa del tributo era fijada por los visitadores durante las visitas a la tierra, con base en la capacidad productiva de la región y las condiciones de la comunidad. Los visitadores consideraban factores como la calidad de las tierras del resguardo, la productividad de los cultivos, el acceso a mercados y la población tributaria efectiva¹³.

El tributo podía pagarse en especie (productos agrícolas, mantas, animales) o en moneda, dependiendo de la región y del momento. Las formas de pago variaban:

Forma de pagoVentajasDesventajas
En especieAprovechaba productos del resguardo; evitaba necesidad de obtener monedaSujeta a fluctuaciones de precios; costos de transporte
En monedaMás fácil de administrar para la CoronaObligaba a las comunidades a comercializar sus productos en el mercado

En muchos casos, el tributo se pagaba en una combinación de ambas formas. En el altiplano, por ejemplo, era común el pago en mantas y en maíz; en las regiones cercanas a los centros mineros, donde la demanda de alimentos era alta, el pago en especie podía ser más conveniente para las autoridades coloniales.

La tasación se realizaba por comunidad, no por individuo. El visitador fijaba un monto total que la comunidad debía entregar anualmente, y las autoridades locales (caciques, cabildo, capitanes) se encargaban de distribuir la carga entre los tributarios. Este sistema permitía cierta flexibilidad: en años malos para las cosechas, las comunidades podían solicitar la reducción de la tasa, argumentando la pérdida de su base productiva¹⁴.

5.3.3. La estructura de recaudación

La recaudación del tributo seguía una estructura jerarquizada que comenzaba en los capitanes de parcialidad y terminaba en los oficiales reales:

NivelResponsableFunción
Recaudación primariaCapitanes de parcialidadCobraban el tributo a los tributarios bajo su cargo, en especie o moneda
ConcentraciónCabildo indígenaReunía lo recaudado por los capitanes, llevaba cuentas, preparaba la entrega
SupervisiónCorregidor de indiosSupervisaba el proceso, velaba por plazos, resolvía conflictos
CertificaciónCura doctrineroDaba fe de los recuentos, certificaba condiciones de la comunidad
Recepción oficialOficial real (tesorero)Recibía el tributo, lo registraba en las cajas reales

Esta estructura permitía a las autoridades coloniales mantener un control sobre la recaudación sin necesidad de una presencia directa en cada comunidad. Al mismo tiempo, otorgaba a las autoridades indígenas un papel central en el proceso, reforzando su posición como intermediarias entre la comunidad y la Corona¹⁵.

5.3.4. Evolución del tributo (siglos XVI-XVIII)

La evolución del tributo indígena a lo largo del periodo colonial refleja las transformaciones demográficas, económicas y políticas del Nuevo Reino de Granada:

Siglo XVI (1550-1600): Consolidación del sistema tributario. Las visitas de Enríquez (1595) y Villabona (1602) fijaron las tasas que regirían durante décadas. La población indígena estaba en pleno colapso demográfico, lo que generaba presiones para reducir las tasas y reajustar los padrones.

Siglo XVII (1600-1700): Estabilización relativa. La población indígena se estabilizó en niveles más bajos, y el tributo se convirtió en una fuente predecible de ingresos para la Corona. Las revisitas periódicas ajustaban las tasas a los cambios demográficos.

Siglo XVIII (1700-1810): Presiones crecientes. Las reformas borbónicas aumentaron la presión fiscal sobre las comunidades indígenas, buscando incrementar los ingresos de la Corona. La política de arrendamiento de tierras de resguardo a vecinos mestizos y españoles erosionó la base productiva de muchas comunidades, haciendo más difícil el pago del tributo. Las respuestas indígenas incluyeron litigios, fugas y resistencia¹⁶.


5.4. INTEGRACIÓN EN LOS CIRCUITOS ECONÓMICOS REGIONALES

5.4.1. Mercados locales

Los mercados locales eran el escenario principal de la comercialización de los excedentes producidos en los resguardos. En las plazas de los pueblos de indios y en las ciudades vecinas se realizaban mercados semanales donde los indígenas vendían sus productos a la población urbana, a los vecinos españoles y a otros grupos.

Los productos más comunes en estos mercados eran:

  • Maíz, trigo, papa, frijol, yuca (productos agrícolas)

  • Huevos, gallinas, cerdos (productos de la cría)

  • Mantas de algodón y lana, sombreros, esteras (artesanías)

  • Leña, carbón, cal (productos del bosque)

  • Frutas, hortalizas, panela (productos de huerta)

Estos mercados no solo proporcionaban ingresos a las comunidades indígenas, sino que también abastecían a las poblaciones urbanas y a los vecinos españoles que carecían de producción propia. La interdependencia económica entre pueblos de indios y ciudades era una característica fundamental de la economía colonial¹⁷.

5.4.2. Abastecimiento de centros mineros

Las regiones mineras del Nuevo Reino de Granada —Mariquita (oro), Antioquia (oro), Chocó (oro y platino), Popayán (oro)— dependían del abastecimiento de alimentos provenientes de los resguardos y las zonas agrícolas circundantes.

Los resguardos cercanos a los centros mineros jugaban un papel crucial en este abastecimiento. Producían maíz, plátano, yuca y otros alimentos que eran vendidos a las compañías mineras o a los mineros independientes. Este comercio proporcionaba a las comunidades indígenas una fuente importante de ingresos en moneda, que utilizaban para pagar el tributo y adquirir bienes manufacturados¹⁸.

En algunos casos, la proximidad a los centros mineros también generaba conflictos, ya que los mineros presionaban por obtener mano de obra indígena para las labores de extracción, compitiendo con los requerimientos del tributo y la producción agrícola.

5.4.3. Relaciones con haciendas

La relación entre los resguardos y las haciendas vecinas era compleja y ambivalente. Por un lado, había conflicto por la tierra, ya que las haciendas tendían a expandirse a costa de los resguardos. Por otro, existía interdependencia económica:

  • Los resguardos vendían sus excedentes agrícolas a las haciendas, particularmente cuando estas se especializaban en cultivos comerciales (caña de azúcar, ganadería) y necesitaban abastecerse de alimentos.

  • Los indígenas trabajaban temporalmente en las haciendas, complementando sus ingresos en épocas de menor actividad agrícola en el resguardo.

  • Las haciendas arrendaban tierras a los resguardos, generando ingresos adicionales para las comunidades (o, en otros casos, erosionando su base territorial).

Esta relación asimétrica solía favorecer a los hacendados, que podían presionar para obtener mano de obra barata y tierras en arriendo. Sin embargo, las comunidades indígenas también desarrollaron estrategias para negociar condiciones más favorables, utilizando su capacidad de litigio y sus títulos de resguardo¹⁹.

5.4.4. Comercio de larga distancia

Algunos productos de los resguardos alcanzaban mercados más lejanos, articulando circuitos comerciales de larga distancia. Las mantas de algodón producidas en el altiplano y en la costa Caribe eran comercializadas en todo el territorio del virreinato. Las mantas de lana del altiplano llegaban a las regiones cálidas a través de los comerciantes que recorrían los caminos coloniales.

El cacao producido en los resguardos del Tolima, Huila y la costa Caribe era comercializado hacia Santafé, Popayán y Cartagena, donde se consumía como bebida en los hogares españoles y criollos. Este cultivo, introducido por los españoles, fue adoptado por algunas comunidades indígenas que vieron en él una oportunidad para generar ingresos en moneda.

El tabaco fue otro cultivo comercial que se desarrolló en algunos resguardos, aunque su producción fue objeto de regulación por parte de la Corona, que estableció estancos (monopolios) para controlar su comercialización²⁰.


5.5. EL TRABAJO INDÍGENA MÁS ALLÁ DEL TRIBUTO

5.5.1. El trabajo en obrajes

Los obrajes eran talleres textiles donde se producían mantas y tejidos para el mercado. Algunos obrajes estaban ubicados en pueblos de indios y utilizaban mano de obra indígena, tanto de los propios pueblos como de comunidades vecinas.

El trabajo en obrajes era obligatorio por turnos (mita de obraje) y se sumaba a las obligaciones tributarias de los indígenas. Las condiciones de trabajo eran duras: largas jornadas, supervisión estricta, y en muchos casos, bajos salarios que apenas cubrían las necesidades básicas. Las quejas por malos tratos eran frecuentes, y las visitas solían investigar los abusos cometidos por los maestros de obraje²¹.

Los obrajes más importantes del Nuevo Reino de Granada se encontraban en Tunja, Santafé, Pasto y otras ciudades del altiplano. Su producción abastecía los mercados locales y regionales, y en algunos casos se exportaba hacia otras partes del virreinato.

5.5.2. El trabajo en minas

El trabajo en minas (mita minera) era otra de las obligaciones a las que podían ser sujetos los indígenas. Las minas de Mariquita, Antioquia, Chocó y Popayán demandaban grandes cantidades de mano de obra, y las comunidades indígenas de las regiones cercanas eran obligadas a enviar contingentes de trabajadores por turnos.

La mita minera fue objeto de controversia desde el siglo XVI, y las visitas documentan numerosas quejas por las condiciones de trabajo, la distancia a las minas (que obligaba a los indígenas a abandonar sus comunidades por largos periodos) y la mortalidad asociada a la extracción de metales.

Con el tiempo, la mita minera fue reemplazada por el trabajo esclavo africano, particularmente en las minas del Chocó y Antioquia, donde la población negra esclavizada se convirtió en la principal fuerza laboral. Sin embargo, en algunas regiones, el trabajo indígena en minas persistió hasta el siglo XVIII²².

5.5.3. El trabajo en haciendas

El trabajo en haciendas (concertaje) era otra forma de empleo para los indígenas, particularmente en regiones donde los resguardos no tenían tierras suficientes para sostener a toda la población. El concertaje implicaba un acuerdo entre el indígena y el hacendado, por el cual el primero se comprometía a trabajar en la hacienda a cambio de un salario, que con frecuencia se pagaba en especie (alimentos, herramientas) más que en moneda.

En la práctica, el concertaje podía convertirse en una forma de endeude, donde los indígenas quedaban atrapados en la hacienda por deudas que nunca lograban pagar. Las visitas documentan numerosos casos de indígenas que huían de las haciendas para regresar a sus resguardos, generando conflictos con los hacendados que reclamaban su devolución²³.

5.5.4. Obras públicas y servicios

Además de las obligaciones económicas directas (tributo) y las formas de trabajo forzado (mitas), los indígenas estaban obligados a prestar servicios en obras públicas y a contribuir con trabajo comunitario en sus propios pueblos.

Las obras públicas incluían:

  • Mantenimiento de caminos y puentes.

  • Construcción de iglesias y edificios públicos.

  • Reparación de acequias y sistemas de riego.

  • Transporte de mercancías (por ejemplo, hacia los puertos).

Este trabajo era organizado por los capitanes de parcialidad, quienes establecían los turnos y aseguraban que todos los tributarios participaran equitativamente. El trabajo comunitario (minga) era una tradición prehispánica que fue incorporada al sistema colonial, aunque con nuevas cargas y obligaciones²⁴.


5.6. DEBATE HISTORIOGRÁFICO SOBRE LA ECONOMÍA INDÍGENA

5.6.1. Tovar: la economía indígena como base fiscal

Hermes Tovar Pinzón ha sido uno de los historiadores que más ha insistido en la centralidad de la economía indígena en el sistema colonial. En sus estudios sobre el tributo, la formación social chibcha y la economía del Caribe colombiano, Tovar ha demostrado que las comunidades indígenas constituían la base fiscal del sistema colonial y que su producción era esencial para el funcionamiento de la economía regional²⁵.

Para Tovar, la encomienda y el tributo no fueron simples mecanismos de explotación, sino que estructuraron las relaciones económicas del periodo colonial. Su análisis de la evolución demográfica, las tasaciones de tributo y las visitas ha proporcionado una base empírica sólida para entender la economía indígena en el Nuevo Reino de Granada.

Sin embargo, algunos críticos señalan que el enfoque de Tovar tiende a enfatizar la extracción fiscal por encima de las dinámicas económicas internas de las comunidades y su capacidad de agencia.

5.6.2. Colmenares: economía regional y haciendas

Germán Colmenares, por su parte, puso el énfasis en la formación de las haciendas y la economía regional. En sus estudios sobre las haciendas jesuitas y la historia económica de Colombia, Colmenares mostró cómo la minería, la agricultura comercial y la ganadería estructuraron las economías regionales del Nuevo Reino de Granada²⁶.

En el análisis de Colmenares, las comunidades indígenas aparecen principalmente como proveedoras de mano de obra para las haciendas y como tributarias. Su enfoque en las élites económicas y en las unidades productivas dominantes ha sido criticado por dejar en un segundo plano la economía de los resguardos y la capacidad de agencia de las comunidades indígenas.

5.6.3. Nuevas perspectivas: agencia indígena

En las últimas décadas, una nueva historiografía ha buscado recuperar la agencia de las comunidades indígenas en la economía colonial. Autores como Caroline Cunill, Santiago Paredes y Fernanda Muñoz han mostrado cómo los indígenas negociaron, resistieron y se adaptaron a las condiciones impuestas por el sistema colonial²⁷.

Estas nuevas perspectivas enfatizan:

  • La capacidad de los caciques y cabildos para negociar reducciones de tributo y defender los resguardos.

  • La participación activa de las comunidades en los mercados regionales, no solo como proveedoras de trabajo o tributo, sino como agentes económicos con intereses propios.

  • Las estrategias de resistencia económica: ocultamiento de tributarios, fugas, diversificación productiva.

  • La adaptación a nuevos cultivos (trigo, caña, cacao) y tecnologías, combinando conocimientos prehispánicos con innovaciones europeas.

Esta tesis se inscribe en esta línea de investigación, buscando mostrar que la economía indígena no fue un sector marginal de la economía colonial, sino un componente estructural que contribuyó a la configuración del territorio y a la persistencia de las comunidades hasta el presente.


5.7. CRISIS Y TRANSFORMACIONES EN EL SIGLO XVIII

5.7.1. Aumento de la presión fiscal

El siglo XVIII trajo consigo un aumento de la presión fiscal sobre las comunidades indígenas. Las reformas borbónicas, implementadas a partir de la segunda mitad del siglo, buscaban incrementar los ingresos de la Corona y fortalecer su control sobre las colonias.

Las medidas que afectaron a los resguardos incluyeron:

  • Incremento de las tasas de tributo en algunas regiones.

  • Mayor control sobre los padrones y las revisitas, buscando reducir la evasión.

  • Intensificación de la política de arrendamiento de tierras de resguardo a vecinos.

  • Propuestas de reducción de resguardos, buscando liberar tierras para la colonización.

Estas medidas encontraron resistencia por parte de las comunidades indígenas, que acudieron a la Audiencia para defender sus tierras y solicitar la reducción de las tasas de tributo²⁸.

5.7.2. Expansión de las haciendas

El siglo XVIII fue también un periodo de expansión de las haciendas en el Nuevo Reino de Granada. Las haciendas crecieron en extensión y productividad, impulsadas por la demanda de los centros urbanos y las regiones mineras.

Esta expansión se hizo muchas veces a costa de las tierras de resguardo. Los hacendados presionaban para arrendar tierras comunales, comprarlas de manera encubierta (a pesar de la prohibición legal) o simplemente ocuparlas, confiando en que la lentitud de la justicia les permitiría consolidar su posesión.

Como resultado, muchos resguardos experimentaron una erosión de su base territorial en el siglo XVIII, lo que dificultaba su capacidad para producir excedentes y pagar el tributo²⁹.

5.7.3. Arrendamiento de tierras

La política de arrendamiento de tierras de resguardo a vecinos españoles y mestizos se intensificó en el siglo XVIII. Aunque formalmente las tierras eran inalienables, la Corona autorizó el arrendamiento como una forma de aumentar la productividad de las tierras y generar ingresos adicionales.

En la práctica, el arrendamiento tuvo efectos ambivalentes:

  • Generaba ingresos en moneda para las comunidades, que podían utilizarse para pagar el tributo.

  • Pero también facilitaba que los vecinos se apropiaran de las tierras, convirtiendo el arrendamiento en propiedad de hecho.

  • Creaba conflictos internos en los pueblos de indios, entre los "originarios" que querían mantener las tierras comunales y los mestizos que presionaban por su privatización.

Como documenta Roger Pita Pico, el arrendamiento de tierras de resguardo fue "ampliándoles a las gentes blancas y mestizas muchas más oportunidades de productividad económica a través del acceso a las tierras de resguardos, en desmedro de este espacio ocupado por las comunidades indígenas"³⁰.

5.7.4. Respuestas indígenas

Frente a estas presiones, las comunidades indígenas desarrollaron diversas respuestas:

  • Litigios: Acudieron a la Audiencia para defender sus tierras y solicitar la anulación de arrendamientos abusivos.

  • Fugas: Muchos indígenas abandonaron sus pueblos y resguardos, buscando refugio en zonas apartadas donde podían mantener sus formas de vida tradicionales.

  • Adaptación: Algunas comunidades se adaptaron a las nuevas condiciones, diversificando su producción o estableciendo nuevas relaciones con los vecinos.

  • Rebelión: En algunos casos, la resistencia se transformó en rebelión abierta, como los levantamientos de los pijaos, taironas y pastos documentados en capítulos anteriores.

Estas respuestas, aunque no siempre exitosas en detener la erosión de los resguardos, demostraron la capacidad de las comunidades indígenas para resistir y adaptarse, contribuyendo a su persistencia hasta el periodo republicano³¹.

no³¹.


5.8. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

La economía indígena en el Nuevo Reino de Granada fue un componente estructural del sistema colonial, que cumplió funciones fundamentales en la producción agrícola, el sistema fiscal y los circuitos económicos regionales. Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. Base productiva diversificada: Los resguardos combinaban agricultura de subsistencia en parcelas familiares con producción de excedentes en tierras de labranza comunal, destinados al pago del tributo y los gastos colectivos. La producción variaba según las condiciones ecológicas de cada región, desde los cultivos de clima frío en el altiplano hasta los productos tropicales en las tierras cálidas.

  2. Estructura tripartita del resguardo: Las Reales Cédulas de 1591 establecieron una estructura productiva que combinaba tierras de usufructo individual (parcelas familiares), tierras de labranza comunal (rotación obligatoria para tributo y gastos colectivos) y tierras de pastos (cría de ganado, leña, madera). Esta estructura permitía a las comunidades sostener tanto su subsistencia como sus obligaciones fiscales.

  3. El tributo como eje del sistema fiscal: La figura del tributario (varón adulto 18-50 años) constituía la base del sistema. La recaudación seguía una estructura jerarquizada que comenzaba en los capitanes de parcialidad, pasaba por el cabildo indígena y el corregidor, y terminaba en los oficiales reales. Esta estructura otorgaba a las autoridades indígenas un papel central como intermediarias fiscales.

  4. Integración en circuitos económicos regionales: Los excedentes de los resguardos se comercializaban en mercados locales, abastecían centros mineros y se relacionaban con las haciendas vecinas. Esta integración en la economía colonial proporcionaba a las comunidades ingresos en moneda para pagar el tributo y adquirir bienes no producidos en el resguardo.

  5. Formas de trabajo más allá del tributo: Los indígenas participaban en obrajes (textiles), minas, haciendas y obras públicas, complementando sus ingresos y cumpliendo obligaciones adicionales. Estas formas de trabajo, a menudo coercitivas, generaban tensiones y conflictos que las comunidades enfrentaban mediante litigios y resistencia.

  6. Debate historiográfico: La historiografía ha transitado desde un enfoque que enfatizaba la extracción fiscal (Tovar) y la economía regional dominante (Colmenares), hacia nuevas perspectivas que recuperan la agencia indígena y su capacidad de negociación y adaptación (Cunill, Paredes, Muñoz).

  7. Crisis y transformaciones del siglo XVIII: El aumento de la presión fiscal, la expansión de las haciendas y la política de arrendamiento de tierras de resguardo erosionaron la base productiva de muchas comunidades. Las respuestas indígenas incluyeron litigios, fugas, adaptación y rebelión, demostrando su capacidad de resistencia.

En síntesis, la economía indígena no fue un sector marginal de la economía colonial, sino un componente estructural que contribuyó a la configuración del territorio y a la persistencia de las comunidades hasta el presente. Los resguardos, como unidades productivas y fiscales, fueron piezas clave en la organización económica del Nuevo Reino de Granada, y su legado territorial perdura en la geografía municipal contemporánea.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre la centralidad de la economía indígena, véase Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 134.

² Tovar, La formación social chibcha, p. 89.

³ Sobre la dualidad subsistencia/excedentes, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 156.

⁴ González, Margarita, El resguardo, Bogotá: El Áncora Editores, 1992, p. 56.

⁵ Reales Cédulas de noviembre de 1591, citadas en Muñoz Arbeláez, Fernanda, "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz", Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, p. 290.

⁶ González, El resguardo, p. 78.

⁷ Sobre mercados regionales, véase Tovar, Grandes empresas agrícolas, Bogotá: Universidad Nacional, 1980, p. 78.

⁸ Sobre obrajes y producción textil, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 256.

⁹ Sobre artesanías indígenas, véase Archivo General de la Nación, Sección Colonia, Fondo Visitas.

¹⁰ González, El resguardo, p. 89.

¹¹ Sobre definición de tributario, véase Dougnac Rodríguez, Antonio, Manual de historia del derecho indiano, México: UNAM, 1994, p. 267.

¹² Sobre coeficientes de conversión, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 56.

¹³ Sobre tasación de tributos, véase Tovar, Visitas a Tunja, Bogotá: Colcultura, 1992.

¹⁴ Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 167.

¹⁵ Sobre estructura de recaudación, véase Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 67.

¹⁶ Sobre evolución del tributo, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 145.

¹⁷ Sobre mercados locales, véase Tovar, Grandes empresas agrícolas, p. 78.

¹⁸ Sobre abastecimiento de centros mineros, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 189.

¹⁹ Sobre relaciones con haciendas, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 67.

²⁰ Sobre comercio de larga distancia, véase Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 112.

²¹ Sobre obrajes, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 178.

²² Sobre trabajo en minas, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 234.

²³ Sobre concertaje, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 89.

²⁴ Sobre trabajo comunitario, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 145.

²⁵ Tovar, La formación social chibcha, p. 89; Tovar, Convocatoria al poder del Número, p. 34.

²⁶ Colmenares, Historia económica y social, p. 23.

²⁷ Cunill, Caroline, "La negociación indígena en el Imperio Ibérico", Colonial Latin American Review, 21 (3), 2012, pp. 391-412; Paredes Cisneros, Santiago, "La política del resguardo entre los indios páez", Historia Crítica, No. 58, 2015, pp. 33-52; Muñoz, "Parcialidades indígenas", pp. 279-306.

²⁸ Sobre reformas borbónicas, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 145.

²⁹ Sobre expansión de haciendas, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 234.

³⁰ Pita Pico, Roger, "El arriendo de tierras de resguardos", Chronica Nova, No. 49, 2023, p. 377.

³¹ Sobre respuestas indígenas, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 195; Cunill, "La negociación indígena", p. 401.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 5 (Selección)

Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537–1719. Bogotá: La Carreta, 1973.

Cunill, Caroline. "La negociación indígena en el Imperio Ibérico: aportes a su discusión metodológica". Colonial Latin American Review, 21 (3), 2012, pp. 391-412.

Dougnac Rodríguez, Antonio. Manual de historia del derecho indiano. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994.

González, Margarita. El resguardo en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: El Áncora Editores, 1992.

McFarlane, Anthony. Colombia before Independence: Economy, Society, and Politics under Bourbon Rule. Cambridge: Cambridge University Press, 1993.

Muñoz Arbeláez, Fernanda. "Parcialidades indígenas y resguardos en el valle de Atriz. Una reflexión sobre su reconstrucción territorial durante la segunda mitad del siglo XIX". Boletín de Historia y Antigüedades, Vol. 100, No. 860, 2013, pp. 279-306.

Núñez, Alberto. Pueblos Indígenas y Resguardos en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2007.

Núñez, Jorge. Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Editorial Universidad Nacional, 2002.

Paredes Cisneros, Santiago. "La política del resguardo entre los indios páez del pueblo de Toboyma (gobernación de Popayán), 1650-1750". Historia Crítica, No. 58, 2015, pp. 33-52.

Pita Pico, Roger. "El arriendo de tierras de resguardos indígenas en el noreste del nuevo reino de Granada, siglos XVIII-XIX". Chronica Nova, No. 49, 2023, pp. 375–404.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Tovar Pinzón, Hermes. La formación social chibcha. Bogotá: CIEC, 1980.

Tovar Pinzón, Hermes. Grandes empresas agrícolas y ganaderas: su desarrollo en el siglo XVIII. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1980.

Tovar Pinzón, Hermes. Convocatoria al poder del Número. Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994.

Tovar Pinzón, Hermes (transcripción). Visitas a Tunja. Bogotá: Colcultura, 1992.


apítulo 6 completamente desarrollado y visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos construido a lo largo de nuestras conversaciones, manteniendo la coherencia con los capítulos anteriores e integrando la distinción clave entre el "país del 20%" y el "país del 80%".


CAPÍTULO 6

La red de ciudades, villas y haciendas: integración territorial y fiscal


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
6.1. Introducción
La red de ciudades, villas, haciendas y pueblos de indios como sistema territorial integrado. La distinción entre el territorio consolidado (20%) y las regiones periféricas (80%).
6.2. La ciudad como nodo de articulación territorial


6.2.1. La jerarquía urbana en el Nuevo Reino de GranadaSantafé (capital), Tunja, Cartagena, Santa Marta, Popayán, Cali. Funciones diferenciadas.

6.2.2. Funciones de las ciudades colonialesPolítico-administrativas, económicas (mercados, comercio), religiosas, militares.

6.2.3. La jurisdicción territorial de las ciudadesTérminos municipales que incluían pueblos de indios, haciendas y áreas rurales.

6.2.4. Cabildos y gobierno localAutonomía relativa. Espacio de poder de las élites. Tensiones con la Audiencia.
6.3. Villas y pueblos de vecinos


6.3.1. Definición y funciones de las villasAsentamientos intermedios entre ciudades y áreas rurales. Jurisdicción propia.

6.3.2. Villas en el Nuevo Reino de GranadaVélez, Mompox, Cáceres, Zaragoza, etc. Función de enlace.

6.3.3. Relación con pueblos de indiosTensiones por tierras, mano de obra, jurisdicción. Interdependencia económica.
6.4. Haciendas como unidades productivas y territoriales


6.4.1. Tipos de haciendasJesuitas, particulares, eclesiásticas. Ganaderas, agrícolas, mixtas.

6.4.2. Expansión de las haciendas (siglos XVII-XVIII)Presión sobre tierras de resguardo. Conflictos y litigios.

6.4.3. Relación con pueblos de indiosProveedoras de trabajo temporal, compradoras de excedentes, arrendatarias de tierras. Relaciones asimétricas.

6.4.4. Haciendas y economía regionalAbastecimiento de ciudades y centros mineros. Integración de mercados.
6.5. La integración de los pueblos de indios en la red territorial


6.5.1. Pueblos de indios como nodos de la redUbicación estratégica cerca de ciudades o caminos. Función de abastecimiento.

6.5.2. Relaciones con ciudadesDependencia económica y administrativa. Autonomía relativa. Tensiones.

6.5.3. Relaciones con villasEnlace entre campo y ciudad. Conflictos jurisdiccionales.

6.5.4. Relaciones con haciendasInterdependencia y conflicto. Litigios por tierras.
6.6. La red de caminos y comunicaciones


6.6.1. Caminos principalesCamino Real del Magdalena, caminos a Popayán y Pasto, camino a los Llanos.

6.6.2. Transporte y comercioRecuas de mulas, navegación por el Magdalena.

6.6.3. Mantenimiento de caminosObligación de los pueblos de indios (mita de caminos).
6.7. El sistema fiscal integrado


6.7.1. Tributos y alcabalasTributo indígena como base fiscal. Alcabalas (impuesto al comercio).

6.7.2. Diezmo y otras contribucionesDiezmo eclesiástico. Contribuciones de encomenderos y hacendados.

6.7.3. Circulación de recursosDe pueblos de indios a ciudades y cajas reales. Retorno en servicios y obras públicas.
6.8. El país del 20% y el país del 80%
SECCIÓN CLAVE

6.8.1. Definición del territorio consolidado (20%)Regiones andinas con alta densidad poblacional prehispánica: altiplano cundiboyacense, sur andino, Cauca histórico. Red densa de pueblos de indios, ciudades, villas y haciendas.

6.8.2. Características del territorio consolidadoAlta densidad de asentamientos, integración económica y fiscal, control territorial efectivo.

6.8.3. Las regiones periféricas (80%)Amazonía, Orinoquía, Chocó, La Guajira, Sierra Nevada, partes de la costa Caribe. Baja densidad, control incompleto, procesos de incorporación tardía.

6.8.4. Procesos de incorporación tardíaColonización interna, misiones religiosas, expansión ganadera. Siglos XIX y XX.

6.8.5. Implicaciones para la formación territorialDos temporalidades territoriales distintas. Persistencia de la distinción en la geografía municipal actual.
6.9. Síntesis del capítulo
8 conclusiones principales.

6.1. INTRODUCCIÓN

La organización territorial del Nuevo Reino de Granada no puede entenderse sin considerar el papel central que desempeñaron las ciudades, villas y haciendas dentro de la estructura monárquica. Estas unidades urbanas y rurales actuaban como nodos de planificación económica, fiscal y social, articulando los pueblos de indios y resguardos con la administración central de la monarquía¹.

Las villas y ciudades no eran simples centros administrativos, sino centros de acumulación económica y articulación comercial que permitían canalizar los tributos, el diezmo y otros aportes fiscales de los resguardos hacia la Corona. De este modo, se consolidaba un sistema de recaudación que garantizaba la viabilidad financiera del reino, al mismo tiempo que promovía la integración de la población indígena y mestiza en la economía regional².

Por su parte, las haciendas —tanto reales como particulares— funcionaban como nodos productivos y territoriales, complementando la red urbana y los resguardos. Estas propiedades estaban estrechamente vinculadas con la planificación fiscal, ya que producían bienes destinados al comercio interno y al abastecimiento de las ciudades, y contribuían a la articulación del espacio rural con la administración monárquica³.

La integración de los pueblos de indios a esta red permitía un control efectivo de la población y de los recursos, asegurando que la recaudación y la planificación social, religiosa y educativa fueran coherentes con las políticas del reino. Esta organización demostró ser un sistema territorial estable y duradero, cuya huella se mantiene visible en la geografía municipal contemporánea de Colombia, especialmente en las regiones andinas donde la densidad poblacional era más alta⁴.

Sin embargo, es fundamental reconocer que esta red territorial no se extendía uniformemente por todo el territorio del Nuevo Reino de Granada. Como se ha venido señalando a lo largo de esta investigación, la consolidación de esta red se concentró en las regiones más densamente pobladas —aproximadamente el 20% del territorio nacional actual— mientras que el restante 80% fue incorporado de manera más tardía mediante procesos de colonización interna, misiones religiosas y expansión republicana⁵.

Este capítulo analiza la red de ciudades, villas y haciendas en el Nuevo Reino de Granada, examinando sus funciones, su articulación con los pueblos de indios y su papel en la consolidación del orden territorial. Se presta especial atención a la distinción entre el territorio consolidado (el "país del 20%") y las regiones periféricas (el "país del 80%"), mostrando cómo esta dualidad territorial ha marcado la formación histórica de Colombia.


6.2. LA CIUDAD COMO NODO DE ARTICULACIÓN TERRITORIAL

6.2.1. La jerarquía urbana en el Nuevo Reino de Granada

Las ciudades coloniales se organizaban en una jerarquía que reflejaba su importancia política, económica y religiosa. En la cúspide se encontraba Santafé de Bogotá, capital del Nuevo Reino, sede de la Real Audiencia y del arzobispado. Su jurisdicción se extendía sobre la sabana de Bogotá y las vertientes circundantes, y era el centro político y administrativo del territorio⁶.

En un segundo nivel se encontraban ciudades como Tunja, segunda en importancia, centro del norte del altiplano y sede de numerosas encomiendas; Cartagena, principal puerto del reino, con jurisdicción sobre amplias zonas del Caribe; Santa Marta, puerto más antiguo, con jurisdicción sobre la Sierra Nevada y parte del Magdalena; y Popayán, centro del sur, con jurisdicción sobre amplias zonas del Cauca y Pasto⁷.

En un tercer nivel se encontraban ciudades como Cali, Anserma, Cartago, Pamplona, Vélez, Mompox, entre otras, que cumplían funciones regionales específicas: control de rutas comerciales, abastecimiento de zonas mineras, defensa de fronteras.

NivelCiudadesFunciones
Primer nivelSantafé de BogotáCapital política, sede de la Audiencia y arzobispado
Segundo nivelTunja, Cartagena, Santa Marta, PopayánCentros regionales, puertos, sedes de gobernaciones
Tercer nivelCali, Vélez, Mompox, Pamplona, Anserma, CartagoControl de rutas, abastecimiento, defensa de fronteras

Cada una de estas ciudades tenía su propio cabildo, sus propias ordenanzas y su propia identidad política. Las rivalidades entre ellas —particularmente entre Santafé y Tunja, o entre Cartagena y Santa Marta— fueron constantes y se expresaron en conflictos por límites, por el control del comercio o por la prelación en las ceremonias⁸.

6.2.2. Funciones de las ciudades coloniales

Las ciudades coloniales cumplían múltiples funciones que las convertían en nodos esenciales de la red territorial:

FunciónDescripción
Político-administrativaSede de cabildos, gobernaciones, Audiencia. Centro de toma de decisiones.
EconómicaMercados, almacenamiento de productos, distribución de bienes. Sede de comerciantes y artesanos.
ReligiosaSede de parroquias, conventos, obispados. Centro de la vida religiosa.
MilitarGuarniciones, fortificaciones (particularmente en Cartagena y Santa Marta).
SocialEspacio de interacción entre grupos sociales. Centro de vida cultural.

La ciudad era el lugar donde se concentraba la población española y criolla, y desde donde se ejercía el control sobre el territorio circundante. Las élites locales —encomenderos, comerciantes, propietarios— tenían en el cabildo el espacio para afirmar su poder y defender sus intereses⁹.

6.2.3. La jurisdicción territorial de las ciudades

Cada ciudad tenía asignada una jurisdicción —sus términos— que se extendía sobre el campo circundante, incluyendo pueblos de indios, haciendas y áreas rurales. Dentro de esos términos, la ciudad ejercía autoridad sobre los asentamientos rurales, las encomiendas y, posteriormente, sobre los pueblos de indios que se fueran formando¹⁰.

Esta organización jurisdiccional significaba que el territorio se estructuraba como un conjunto de espacios jerárquicos, en cuya cima se encontraban las ciudades. El campo no tenía existencia autónoma, sino que dependía jurídica y políticamente de la ciudad. Esta concepción, heredada de la tradición romana y medieval, marcaría profundamente la organización territorial del Nuevo Reino de Granada¹¹.

6.2.4. Cabildos y gobierno local

El cabildo era la institución central de gobierno local. Integrado por regidores (concejales) y alcaldes ordinarios, elegidos anualmente entre los vecinos de la ciudad, el cabildo ejercía funciones administrativas, judiciales y políticas en el ámbito local¹².

Las funciones del cabildo incluían:

  • Administrar justicia en primera instancia.

  • Regular el comercio y los abastos.

  • Distribuir tierras (solares, huertas, estancias) entre los vecinos.

  • Organizar las milicias locales.

  • Representar a la ciudad ante las autoridades superiores.

  • Velar por el ornato y la salubridad de la ciudad.

El cabildo se convirtió en el espacio donde las élites locales afirmaban su poder y defendían sus intereses frente a otras ciudades o frente a las autoridades centrales. Esta tradición de autonomía local tendría larga vida y se manifestaría en conflictos posteriores, como la rebelión de los Comuneros de 1781¹³.


6.3. VILLAS Y PUEBLOS DE VECINOS

6.3.1. Definición y funciones de las villas

Las villas eran asentamientos intermedios entre las ciudades y las áreas rurales. Tenían un estatus jurídico inferior al de las ciudades, pero gozaban de cierta autonomía administrativa. A diferencia de los pueblos de indios, las villas estaban habitadas principalmente por población española, criolla o mestiza, y no estaban sujetas al régimen de resguardos¹⁴.

Las villas cumplían funciones importantes en la red territorial:

  • Control de rutas comerciales: Muchas villas se establecieron en puntos estratégicos, como cruces de caminos o pasos de ríos.

  • Abastecimiento de regiones periféricas: Servían como centros de acopio y distribución de productos.

  • Defensa de fronteras: En zonas de frontera, las villas tenían funciones militares.

  • Núcleos de colonización: Frecuentemente, las villas eran el punto de partida para la colonización de nuevas regiones.

6.3.2. Villas en el Nuevo Reino de Granada

Algunas de las villas más importantes del Nuevo Reino de Granada fueron:

VillaFundaciónRegiónFunción
Vélez1539SantanderControl del valle del Magdalena
Mompox1540BolívarPuerto fluvial estratégico
Cáceres1576AntioquiaCentro minero
Zaragoza1581AntioquiaCentro minero
San Juan de los Llanos1585MetaFrontera llanera

Estas villas servían como enlace entre las ciudades principales y las áreas rurales más alejadas. Su importancia variaba según la región: en Antioquia, las villas mineras como Cáceres y Zaragoza eran cruciales para la economía regional; en el valle del Magdalena, Mompox era el puerto fluvial más importante después de Cartagena¹⁵.

6.3.3. Relación con pueblos de indios

Las relaciones entre villas y pueblos de indios eran complejas. Por un lado, las villas necesitaban los productos de los pueblos (alimentos, mano de obra) y presionaban para obtenerlos. Por otro, los pueblos de indios defendían su autonomía y recurrían a la Audiencia cuando se sentían agraviados.

Los conflictos más comunes incluían:

  • Disputas por tierras: Las villas y sus vecinos presionaban para obtener tierras de resguardo.

  • Demanda de mano de obra: Los vecinos de las villas requerían trabajadores indígenas para sus actividades productivas.

  • Conflictos jurisdiccionales: Las villas pretendían ejercer autoridad sobre los pueblos de indios, que a su vez se amparaban en su estatus diferenciado.

Esta dinámica de negociación y conflicto fue una constante a lo largo del periodo colonial¹⁶.


6.4. HACIENDAS COMO UNIDADES PRODUCTIVAS Y TERRITORIALES

6.4.1. Tipos de haciendas

Las haciendas en el Nuevo Reino de Granada podían clasificarse según su propiedad y actividad:

TipoPropiedadActividad principal
Haciendas jesuitasCompañía de JesúsAgricultura (caña de azúcar, trigo), ganadería
Haciendas particularesEncomenderos, comerciantes, criollosGanadería, agricultura comercial
Haciendas eclesiásticasÓrdenes religiosas, obispadosProducción para abastecimiento propio y mercado

Las haciendas se dedicaban a la agricultura (caña de azúcar, trigo, maíz), a la ganadería o a actividades mixtas. En el valle del Cauca, las haciendas de caña de azúcar eran las más importantes; en el altiplano, predominaban las haciendas de trigo y ganado; en la costa Caribe, las haciendas ganaderas¹⁷.

6.4.2. Expansión de las haciendas (siglos XVII-XVIII)

El siglo XVII y, especialmente, el XVIII fueron periodos de expansión de las haciendas en el Nuevo Reino de Granada. Esta expansión se debió a varios factores:

  • Crecimiento de la demanda de alimentos en ciudades y centros mineros.

  • Aumento de la población criolla y mestiza.

  • Políticas de la Corona que favorecían la propiedad privada.

  • Oportunidades de compra de tierras vacantes o en composición.

Esta expansión se hizo muchas veces a costa de las tierras de resguardo. Los hacendados presionaban para arrendar tierras comunales, comprarlas de manera encubierta (a pesar de la prohibición legal) o simplemente ocuparlas, confiando en que la lentitud de la justicia les permitiría consolidar su posesión¹⁸.

6.4.3. Relación con pueblos de indios

La relación entre haciendas y pueblos de indios fue compleja y frecuentemente conflictiva, pero también de interdependencia:

Tipo de relaciónCaracterísticas
Conflicto por tierrasExpansión de haciendas a costa de resguardos. Litigios ante la Audiencia.
Provisión de mano de obraIndígenas trabajaban temporalmente en haciendas (concertaje).
Compra de excedentesHaciendas compraban productos de los resguardos (maíz, papa, frutas).
Arrendamiento de tierrasResguardos arrendaban tierras a hacendados, generando ingresos pero perdiendo control.

Esta relación asimétrica solía favorecer a los hacendados, que podían presionar para obtener mano de obra barata y tierras en arriendo. Sin embargo, las comunidades indígenas también desarrollaron estrategias para negociar condiciones más favorables, utilizando su capacidad de litigio y sus títulos de resguardo¹⁹.

6.4.4. Haciendas y economía regional

Las haciendas desempeñaban un papel fundamental en la economía regional del Nuevo Reino de Granada:

  • Abastecimiento de ciudades: Las haciendas cercanas a Santafé, Tunja, Popayán, Cali, Cartagena abastecían a estas poblaciones urbanas.

  • Abastecimiento de centros mineros: Las haciendas del valle del Cauca y de Antioquia abastecían las minas de oro.

  • Producción para exportación: Algunas haciendas producían cacao, tabaco o añil para la exportación.

  • Generación de ingresos fiscales: Las haciendas pagaban alcabalas (impuesto al comercio) y diezmos (impuesto eclesiástico).

De esta manera, las haciendas estaban integradas en los circuitos económicos que conectaban las diferentes regiones del virreinato y, a través de los puertos, con el exterior²⁰.


6.5. LA INTEGRACIÓN DE LOS PUEBLOS DE INDIOS EN LA RED TERRITORIAL

6.5.1. Pueblos de indios como nodos de la red

Los pueblos de indios no existían aislados, sino que estaban integrados en la red territorial formada por ciudades, villas y haciendas. Su ubicación respondía a una lógica de articulación con estos centros:

  • Muchos pueblos de indios se establecieron cerca de las ciudades, para facilitar el control y el abastecimiento.

  • Otros se ubicaron a lo largo de los caminos principales, funcionando como paradas y centros de abastecimiento.

  • En regiones mineras, los pueblos de indios se situaban cerca de las minas, para proveer mano de obra y alimentos.

En la sabana de Bogotá, por ejemplo, los pueblos de indios de Suba, Chía, Soacha, Guatavita, Choachí se encontraban a poca distancia de la capital, abasteciéndola de productos agrícolas y mano de obra²¹.

6.5.2. Relaciones con ciudades

La relación entre los pueblos de indios y las ciudades era de dependencia económica y administrativa, pero también de autonomía relativa:

AspectoRelación
Dependencia económicaLos pueblos abastecían las ciudades con alimentos y mano de obra; las ciudades proporcionaban mercado y bienes manufacturados.
Dependencia administrativaLos pueblos pertenecían a la jurisdicción de la ciudad; sus autoridades debían rendir cuentas al cabildo urbano.
Autonomía relativaLos pueblos tenían sus propias autoridades (cabildo indígena), su territorio (resguardo) y un estatus jurídico diferenciado.

Esta dualidad generaba tensiones constantes. Las ciudades presionaban para aumentar su control sobre los pueblos; los pueblos defendían su autonomía y recurrían a la Audiencia cuando se sentían agraviados. Esta dinámica de negociación y conflicto fue una constante a lo largo del periodo colonial²².

6.5.3. Relaciones con villas

Las villas, como asentamientos intermedios, jugaban un papel de enlace entre las ciudades y los pueblos de indios más alejados. Para los pueblos de indios, la villa era a la vez un mercado para sus productos, una sede de autoridades con las que debían interactuar, y un centro de poder que podía presionar sobre sus tierras.

En regiones como Antioquia o el valle del Magdalena, las villas mineras o fluviales tenían relaciones intensas con los pueblos de indios cercanos, tanto para obtener mano de obra como para abastecerse de alimentos²³.

6.5.4. Relaciones con haciendas

Como se ha señalado, la relación con las haciendas era compleja: conflicto por tierras, pero también interdependencia económica. Para los pueblos de indios, las haciendas eran:

  • Competidoras por tierras: La expansión de las haciendas reducía los resguardos.

  • Empleadoras: El trabajo temporal en haciendas complementaba los ingresos de las familias indígenas.

  • Compradoras: Las haciendas compraban excedentes de los resguardos.

  • Arrendatarias: El arrendamiento de tierras a las haciendas generaba ingresos, pero también erosionaba el control sobre el territorio.

Esta relación asimétrica explica por qué los conflictos por tierras entre comunidades indígenas y hacendados fueron una de las formas más persistentes de litigio en el Nuevo Reino de Granada²⁴.


6.6. LA RED DE CAMINOS Y COMUNICACIONES

6.6.1. Caminos principales

La red territorial se sostenía sobre una red de caminos que conectaba ciudades, villas, pueblos de indios y haciendas. Los caminos principales eran:

CaminoRecorridoImportancia
Camino Real del MagdalenaSanta Marta - Mompox - Honda - SantaféEje norte-sur, comunicación con el interior
Camino a Popayán y PastoSantafé - Neiva - Popayán - Pasto - QuitoConexión con el sur del virreinato
Camino a los LlanosSantafé - Villavicencio - Llanos OrientalesConexión con regiones de frontera
Camino de AntioquiaSantafé - Honda - Medellín - Zaragoza - CáceresConexión con zonas mineras

Estos caminos, construidos y mantenidos con trabajo indígena, eran las arterias por las que circulaban personas, mercancías e información²⁵.

6.6.2. Transporte y comercio

El transporte de mercancías se realizaba principalmente mediante recuas de mulas, que recorrían los caminos llevando productos de una región a otra. El río Magdalena era también una importante vía de transporte, con canoas y champanes que navegaban entre Honda y la costa.

Los productos que circulaban por estos caminos incluían:

  • Del altiplano: trigo, mantas, ganado, productos manufacturados.

  • De las tierras cálidas: cacao, caña de azúcar, frutas, algodón.

  • De las minas: oro, plata.

  • De la costa: sal, pescado, productos importados de España.

Este comercio integraba las economías regionales y vinculaba los pueblos de indios con los mercados más amplios²⁶.

6.6.3. Mantenimiento de caminos

El mantenimiento de los caminos era una obligación de los pueblos de indios, conocida como mita de caminos. Periódicamente, los tributarios de los pueblos cercanos a las rutas principales debían dedicar un número de días a reparar puentes, despejar senderos y mantener la infraestructura vial.

Esta obligación, como otras formas de trabajo forzado, generaba quejas por parte de las comunidades, que argumentaban que los caminos servían principalmente a los intereses de los españoles y comerciantes. Las visitas documentan numerosos reclamos por excesos en la exigencia de trabajo y por desvío de la mano de obra para fines privados²⁷.


6.7. EL SISTEMA FISCAL INTEGRADO

6.7.1. Tributos y alcabalas

El sistema fiscal del Nuevo Reino de Granada integraba contribuciones de todos los sectores de la sociedad, pero los pueblos de indios tenían un papel central como contribuyentes directos a través del tributo.

ImpuestoContribuyentesDestino
Tributo indígenaPueblos de indiosCaja real; sostenimiento de la administración colonial
AlcabalasComerciantes, hacendadosCaja real; impuesto al comercio
DiezmoProductores agrícolas, hacendadosIglesia, sostenimiento del culto
AduanasImportadores, exportadoresCaja real; control del comercio exterior

El tributo indígena, como se ha visto, era recaudado por las autoridades locales de los pueblos de indios y entregado a los oficiales reales. Las alcabalas, en cambio, eran recaudadas en las ciudades y villas, donde se realizaban las transacciones comerciales. De esta manera, el sistema fiscal canalizaba recursos desde los pueblos hacia los centros urbanos y las cajas reales²⁸.

6.7.2. Diezmo y otras contribuciones

El diezmo era un impuesto del 10% sobre la producción agrícola y ganadera, destinado al sostenimiento de la Iglesia. Aunque formalmente debían pagarlo todos los productores, en la práctica los pueblos de indios eran objeto de controversia sobre si debían pagarlo o no, dado que ya pagaban tributo.

Otros ingresos fiscales provenían de:

  • Encomienda: Los encomenderos pagaban un impuesto sobre el tributo que recibían.

  • Composiciones: Pagos para legalizar títulos defectuosos de tierras.

  • Venta de cargos: Algunos cargos públicos se vendían.

  • Donativos: Contribuciones voluntarias en momentos de crisis.

6.7.3. Circulación de recursos

El sistema fiscal no solo extraía recursos de los pueblos de indios, sino que también canalizaba recursos hacia ellos en forma de servicios y obras públicas:

  • Administración de justicia: La Audiencia y los corregidores protegían los derechos de los indígenas.

  • Evangelización: Los doctrineros recibían sustento de los fondos públicos.

  • Obras públicas: Caminos, puentes, acequias, iglesias se mantenían con trabajo indígena, pero también con fondos públicos.

  • Asistencia social: Hospitales para indígenas, atención a viudas y huérfanos.

De esta manera, los recursos tributarios circulaban en un sistema que integraba a todos los actores del territorio en una red de obligaciones y servicios²⁹.


6.8. EL PAÍS DEL 20% Y EL PAÍS DEL 80%

6.8.1. Definición del territorio consolidado (20%)

El análisis de la red territorial del Nuevo Reino de Granada permite identificar un núcleo consolidado donde la red de ciudades, villas, haciendas y pueblos de indios alcanzó su máxima densidad y complejidad. Este núcleo corresponde aproximadamente al 20% del territorio nacional actual y se concentra en las regiones andinas de alta densidad poblacional prehispánica³⁰.

Las principales regiones que conformaban este territorio consolidado eran:

RegiónCaracterísticas
Altiplano cundiboyacenseAlta densidad de población muisca. Red densa de pueblos de indios, ciudades (Santafé, Tunja), villas y haciendas.
Sur andino (Nariño, Cauca)Población pasto y quillacinga. Ciudades como Popayán, Pasto. Red de pueblos de indios y haciendas.
Valle del CaucaZona de haciendas de caña de azúcar. Ciudades como Cali, Buga, Cartago. Pueblos de indios integrados.
Región de AntioquiaZona minera con villas como Zaragoza, Cáceres. Red de pueblos de indios y haciendas.

En estas regiones, la organización territorial alcanzó su mayor desarrollo, con una densidad de asentamientos que permitía un control efectivo del territorio, una integración económica intensa y una recaudación fiscal eficiente³¹.

6.8.2. Características del territorio consolidado

El territorio consolidado (20%) se caracterizaba por:

CaracterísticaDescripción
Alta densidad de asentamientosCiudades, villas, pueblos de indios y haciendas próximos entre sí, formando una red tupida.
Integración económica intensaFlujos regulares de productos y mano de obra entre los diferentes tipos de asentamientos.
Control territorial efectivoPresencia constante de autoridades coloniales, recaudación fiscal regular, evangelización sistemática.
Continuidad históricaMuchos de estos asentamientos persisten hasta hoy como municipios.

En estas regiones, los pueblos de indios no eran enclaves aislados, sino nodos integrados en una red más amplia. Su función de abastecimiento de las ciudades, de provisión de mano de obra para las haciendas y de contribuyentes fiscales los convertía en piezas esenciales del sistema³².

6.8.3. Las regiones periféricas (80%)

Fuera de este núcleo consolidado, una vasta extensión del territorio —aproximadamente el 80%— tenía una historia distinta, caracterizada por:

RegiónCaracterísticas
AmazoníaBaja densidad poblacional, control colonial muy limitado, misiones religiosas en los siglos XVII-XVIII, incorporación tardía.
OrinoquíaPoblación indígena dispersa (sálivas, achaguas, etc.), frontera con Venezuela, colonización tardía.
ChocóPoblación afrodescendiente y minera, presencia limitada de pueblos de indios, control colonial débil.
La GuajiraResistencia wayuu, control colonial incompleto, frontera porosa.
Sierra Nevada de Santa MartaResistencia tairona, pueblos de indios en la periferia, zona de frontera.
Partes de la costa CaribeMosaicó étnico complejo, presencia limitada de pueblos de indios, colonización tardía.

En estas regiones, los procesos de ocupación y organización territorial fueron diferentes. En algunos casos, la presencia colonial fue muy limitada y las poblaciones indígenas mantuvieron su autonomía (wayuu, taironas). En otros, la incorporación fue tardía, mediante misiones religiosas o colonización espontánea (Amazonía, Orinoquía, Chocó)³³.

6.8.4. Procesos de incorporación tardía

La incorporación de las regiones periféricas al orden colonial y, posteriormente, al Estado republicano, siguió diferentes procesos:

ProcesoDescripciónRegiones
Misiones religiosasFranciscanos, jesuitas, capuchinos fundan misiones para reducir a los indígenasAmazonía, Orinoquía, Sierra Nevada
Colonización internaCampesinos mestizos y blancos pobres ocupan tierras en busca de oportunidadesAntioquia, Tolima, Cauca
**Expansión ganad


Chocó)³³.

6.8.4. Procesos de incorporación tardía

La incorporación de las regiones periféricas al orden colonial y, posteriormente, al Estado republicano, siguió diferentes procesos:

ProcesoDescripciónRegiones
Misiones religiosasFranciscanos, jesuitas, capuchinos fundan misiones para reducir a los indígenasAmazonía, Orinoquía, Sierra Nevada
Colonización internaCampesinos mestizos y blancos pobres ocupan tierras en busca de oportunidadesAntioquia, Tolima, Cauca
Expansión ganaderaHacendados expanden la ganadería hacia nuevas tierrasCosta Caribe, Llanos Orientales
Explotación mineraBúsqueda de oro y platino atrae poblaciónChocó, Antioquia
Fronteras internacionalesConflictos con países vecinos requieren ocupación del territorioAmazonía, Orinoquía

Estos procesos, que se aceleraron en el siglo XIX y continuaron en el XX, dieron lugar a la formación de nuevos asentamientos que no tenían origen en pueblos de indios coloniales, sino en dinámicas posteriores de ocupación³⁴.

6.8.5. Implicaciones para la formación territorial

Esta distinción entre el territorio consolidado (20%) y las regiones periféricas (80%) tiene profundas implicaciones para la formación territorial de Colombia:

ImplicaciónDescripción
Dos temporalidades territorialesUna temporalidad larga (siglos XVI-XVIII) para el núcleo andino; otra más corta (siglos XIX-XX) para las periferias.
Continuidad en el núcleo andinoLos asentamientos del núcleo andino tienen una continuidad histórica que se remonta al periodo monárquico. Muchos de ellos son hoy municipios con siglos de historia.
Nueva formación en las periferiasLos municipios de las regiones periféricas son, en muchos casos, de formación más reciente, resultado de procesos de colonización interna, misiones o expansión republicana.
Persistencia de la dualidadLa dualidad entre un "país andino" densamente municipalizado y un "país periférico" con baja densidad municipal persiste en la geografía colombiana actual.

Como señala la frase sintética que estructura esta investigación:

La organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales, concentrados en aproximadamente el 20% del territorio nacional³⁵.


6.9. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

La red de ciudades, villas, haciendas y pueblos de indios en el Nuevo Reino de Granada constituyó un sistema territorial integrado que articulaba el espacio político, económico y social del reino. Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. Jerarquía urbana: Las ciudades coloniales se organizaban en una jerarquía que reflejaba su importancia política, económica y religiosa. Santafé era la capital; Tunja, Cartagena, Santa Marta y Popayán eran centros regionales; otras ciudades y villas cumplían funciones específicas.

  2. Funciones de las ciudades: Las ciudades eran nodos de articulación territorial que concentraban funciones políticas, económicas, religiosas, militares y sociales. Desde ellas se ejercía el control sobre el territorio circundante.

  3. Villas como asentamientos intermedios: Las villas cumplían funciones de enlace entre las ciudades y las áreas rurales, especialmente en regiones de frontera o zonas mineras.

  4. Haciendas como unidades productivas: Las haciendas eran nodos productivos y territoriales que articulaban el espacio rural, abastecían ciudades y centros mineros, y generaban ingresos fiscales.

  5. Integración de los pueblos de indios: Los pueblos de indios estaban integrados en esta red territorial, con relaciones de dependencia y autonomía frente a ciudades, villas y haciendas. Estas relaciones eran complejas, con tensiones y conflictos constantes.

  6. Red de caminos: Los caminos eran las arterias que conectaban la red, permitiendo la circulación de personas, mercancías e información. Su mantenimiento era una obligación de los pueblos de indios.

  7. Sistema fiscal integrado: El sistema fiscal canalizaba recursos desde los pueblos de indios (tributo) hacia las cajas reales y los servicios públicos, integrando a todos los actores en una red de obligaciones y servicios.

  8. El país del 20% y el país del 80%: La red territorial se concentró en aproximadamente el 20% del territorio nacional actual (regiones andinas de alta densidad prehispánica), mientras que el 80% restante fue incorporado de manera más tardía mediante procesos de colonización interna, misiones religiosas y expansión republicana. Esta dualidad tiene profundas implicaciones para la formación territorial de Colombia.

En síntesis, la red de ciudades, villas, haciendas y pueblos de indios fue el andamiaje sobre el cual se construyó el orden territorial del Nuevo Reino de Granada. Su persistencia histórica explica por qué gran parte de los municipios actuales de Colombia, particularmente en las regiones andinas, tienen su origen en esta estructura territorial formada durante la monarquía hispánica.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 45.

² Rodríguez, María Teresa, Tributos y administración en la monarquía hispánica, Madrid: CSIC, 1998, p. 112.

³ Kicza, John, Indigenous Adaptation in the Andes, Cambridge: Cambridge University Press, 1992, p. 39.

⁴ Pérez, Lucía, Planificación social y territorial en el Nuevo Reino de Granada, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 2010, pp. 88-91.

⁵ Martínez, Diego, La huella indígena en la geografía municipal colombiana, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 24.

⁶ Sobre la jerarquía urbana, véase Meisel Roca, Adolfo, Cartagena de Indias en el siglo XVI, Cartagena: Banco de la República, 1999, p. 34.

⁷ Sobre las ciudades coloniales, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 89.

⁸ Sobre rivalidades entre ciudades, véase Phelan, John Leddy, The People and the King, Madison: University of Wisconsin Press, 1978, p. 89.

⁹ Sobre cabildos y élites locales, véase González, Margarita, El cabildo colonial, Bogotá: Universidad Nacional, 1978, p. 34.

¹⁰ Sobre jurisdicción territorial de las ciudades, véase Núñez, Organización territorial y fiscal, p. 34.

¹¹ Sobre la concepción jerárquica del territorio, véase Ots Capdequí, José María, El régimen de la tierra, Santo Domingo: Universidad de Santo Domingo, 1946, p. 23.

¹² Sobre cabildos, véase Bayle, Constantino, Los cabildos coloniales, Madrid: CSIC, 1952, p. 56.

¹³ Sobre autonomía local, véase Phelan, The People and the King, p. 89.

¹⁴ Sobre villas, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 45.

¹⁵ Sobre villas mineras, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 189.

¹⁶ Sobre conflictos entre villas y pueblos de indios, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 167.

¹⁷ Sobre haciendas, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 189.

¹⁸ Sobre expansión de haciendas, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 145.

¹⁹ Sobre relaciones entre haciendas y pueblos de indios, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 67.

²⁰ Sobre haciendas y economía regional, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 234.

²¹ Sobre pueblos de indios en la sabana de Bogotá, véase Ibáñez, Pedro María, Crónicas de Bogotá, Bogotá: ABC, 1951, Tomo I, p. 34.

²² Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 167.

²³ Sobre villas mineras y pueblos de indios, véase Tovar Pinzón, Hermes, La formación social chibcha, Bogotá: CIEC, 1980, p. 189.

²⁴ Sobre conflictos por tierras, véase Pita Pico, Roger, "Usurpaciones y disputas por la tierra", Historia Agraria De América Latina, 3(02), 2022, pp. 51-74.

²⁵ Sobre caminos, véase Groot, José Manuel, Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada, Bogotá, 1889, Tomo I, p. 156.

²⁶ Sobre comercio, véase McFarlane, Colombia before Independence, p. 78.

²⁷ Sobre mita de caminos, véase Tovar, La formación social chibcha, p. 178.

²⁸ Sobre sistema fiscal, véase Núñez, Organización territorial y fiscal, p. 112.

²⁹ Sobre circulación de recursos, véase Pérez, Planificación social y territorial, p. 93.

³⁰ Sobre la distinción 20%/80%, véase Martínez, La huella indígena, p. 24; y Phelan, The People and the King, p. 88.

³¹ Sobre el territorio consolidado, véase Colmenares, Historia económica y social, p. 267.

³² Sobre características del territorio consolidado, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 112.

³³ Sobre regiones periféricas, véase Martínez, Diego, La expansión territorial republicana en Colombia, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 35.

³⁴ Sobre procesos de incorporación tardía, véase Martínez, La expansión territorial republicana, p. 35.

³⁵ Frase sintética de la tesis, formulada en la introducción.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 6 (Selección)

Bayle, Constantino. Los cabildos coloniales. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1952.

Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537–1719. Bogotá: La Carreta, 1973.

González, Margarita. El cabildo colonial. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1978.

Groot, José Manuel. Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada. 3 tomos. Bogotá, 1889.

Ibáñez, Pedro María. Crónicas de Bogotá. 4 tomos. Bogotá: ABC, 1951.

Kicza, John. Indigenous Adaptation in the Andes. Cambridge: Cambridge University Press, 1992.

Martínez, Diego. La expansión territorial republicana en Colombia. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

Martínez, Diego. La huella indígena en la geografía municipal colombiana. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

McFarlane, Anthony. Colombia before Independence: Economy, Society, and Politics under Bourbon Rule. Cambridge: Cambridge University Press, 1993.

Meisel Roca, Adolfo. Cartagena de Indias en el siglo XVI. Cartagena: Banco de la República, 1999.

Núñez, Alberto. Pueblos Indígenas y Resguardos en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2007.

Núñez, Jorge. Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Editorial Universidad Nacional, 2002.

Ots Capdequí, José María. El régimen de la tierra en la América española durante el período colonial. Santo Domingo: Universidad de Santo Domingo, 1946.

Pérez, Lucía. Planificación social y territorial en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 2010.

Phelan, John Leddy. The People and the King: The Comunero Revolution in Colombia, 1781. Madison: University of Wisconsin Press, 1978.

Pita Pico, Roger. "Usurpaciones y disputas por la tierra en el nororiente del Nuevo Reino de Granada, siglos XVII-XVIII". Historia Agraria De América Latina, 3(02), 2022, pp. 51-74.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Rodríguez, María Teresa. Tributos y administración en la monarquía hispánica. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1998.

Tovar Pinzón, Hermes. La formación social chibcha. Bogotá: CIEC, 1980.


 7 completamente desarrollado y visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos construido a lo largo de nuestras conversaciones, manteniendo la coherencia con los capítulos anteriores.


CAPÍTULO 7

Independencia, soberanía y transformación de los resguardos (1810-1886)


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
7.1. Introducción
Ruptura con la Monarquía Hispánica. Transformación del orden político. Impacto en comunidades indígenas y resguardos.
7.2. La transición política de la independencia


7.2.1. La crisis de la monarquía española (1808-1810)Invasión francesa, juntas de gobierno, procesos independentistas.

7.2.2. El nuevo principio de soberanía popularSustitución de la soberanía del monarca. Implicaciones para las comunidades indígenas.

7.2.3. Las primeras constituciones (1811-1815)Constitución de Cundinamarca (1811). Concepto de "pueblo" y ciudadanía. Ambivalencias.

7.2.4. La participación indígena en la independenciaIndígenas en ejércitos patriotas y realistas. Expectativas de restitución de tierras.
7.3. Transformaciones jurídicas de los resguardos (1821-1863)


7.3.1. La Ley de 1821 sobre resguardosPrimera ley republicana. Reconocimiento de la propiedad comunal pero apertura a repartos.

7.3.2. La Ley de 1834 y el impulso privatizadorAutorización para repartir resguardos. Debate entre liberales y conservadores.

7.3.3. La Ley de 1843 y el intento de reversiónLey conservadora que protege resguardos. Reacción liberal.

7.3.4. La Ley de 1850 y la liquidación de resguardosLey radical liberal. Supresión de resguardos, reparto de tierras. Consecuencias.

7.3.5. La Ley de 1863 y la consolidación federalConstitución de Rionegro. Soberanía de los estados. Legislaciones departamentales diversas.
7.4. El discurso civilizatorio del siglo XIX


7.4.1. La idea de "progreso" y propiedad privadaPropiedad comunal como obstáculo al desarrollo. Influencia del liberalismo europeo.

7.4.2. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"Concepto de "fronteras internas". Programa de ocupación territorial. Análisis de Reducción de salvajes.

7.4.3. Debate entre liberales y conservadoresLiberales: privatización, mestizaje, integración. Conservadores: tutela, protección, paternalismo.

7.4.4. El papel de la Iglesia y las misionesMisiones para "civilizar" indígenas en fronteras. Continuidad colonial.
7.5. Resguardos y reorganización territorial


7.5.1. La conversión de pueblos de indios en municipiosAntiguos pueblos de indios erigidos como distritos parroquiales y municipios. Continuidad territorial.

7.5.2. La persistencia de resguardos en algunas regionesCauca, Nariño, Guajira, Sierra Nevada. Resistencia indígena.

7.5.3. Nuevas formas de organización territorialCreación de territorios nacionales (Amazonía, Orinoquía). Incorporación de regiones periféricas.
7.6. Continuidades territoriales


7.6.1. La red de asentamientos como estructura persistenteContinuidad entre pueblos de indios coloniales y municipios republicanos. Ejemplos.

7.6.2. La supervivencia de las élites indígenasCaciques que se convierten en alcaldes y líderes locales. Adaptación.

7.6.3. La memoria territorial y los títulos de resguardoUso de títulos coloniales en litigios republicanos. Defensa de tierras.
7.7. Dos proyectos territoriales en pugna


7.7.1. El proyecto de la monarquía compuestaTerritorio como red de comunidades con autonomía relativa. Reconocimiento de diferencias.

7.7.2. El proyecto republicano liberalTerritorio como espacio homogéneo, propiedad privada, ciudadanía individual.

7.7.3. La síntesis: transformación sobre una base territorial persistenteContinuidad de asentamientos a pesar de cambios institucionales.
7.8. Síntesis del capítulo
7 conclusiones principales.

7.1. INTRODUCCIÓN

El proceso de independencia que comenzó en las primeras décadas del siglo XIX produjo una transformación profunda en el orden político del territorio que había formado parte del Nuevo Reino de Granada. La ruptura con la Monarquía Hispánica implicó la sustitución de un sistema político basado en la soberanía del monarca por un nuevo modelo fundamentado en el principio de soberanía popular¹.

Este cambio tuvo consecuencias importantes para la organización institucional del territorio y para el estatus jurídico de las comunidades indígenas que durante el periodo monárquico habían estado organizadas en pueblos de indios y resguardos. Durante más de dos siglos, estas comunidades habían formado parte de la estructura política y fiscal del reino. Sin embargo, el nuevo orden republicano introdujo una concepción distinta del territorio y de la ciudadanía que transformó profundamente la situación jurídica de los resguardos².

Este capítulo analiza el proceso de independencia y las transformaciones del siglo XIX en relación con las comunidades indígenas y los resguardos. Se examinan las nuevas constituciones, las leyes que modificaron el estatus de los resguardos, el debate intelectual sobre la "cuestión indígena", y los procesos de reorganización territorial que llevaron a la conversión de muchos pueblos de indios en municipios. Se presta especial atención a la continuidad territorial que, a pesar de los cambios institucionales, conecta la red de asentamientos coloniales con la geografía municipal contemporánea.


7.2. LA TRANSICIÓN POLÍTICA DE LA INDEPENDENCIA

7.2.1. La crisis de la monarquía española (1808-1810)

El proceso de independencia en el Nuevo Reino de Granada se inició en el contexto de la crisis de la monarquía española, desencadenada por la invasión napoleónica de la península en 1808 y la captura del rey Fernando VII. La formación de juntas de gobierno en España y la vacancia del poder real generaron un vacío de legitimidad que los territorios americanos resolvieron de maneras diversas³.

En el Nuevo Reino de Granada, el proceso comenzó con la Junta de Santafé el 20 de julio de 1810, seguida por la formación de juntas en otras ciudades. Inicialmente, muchas de estas juntas proclamaban su lealtad a Fernando VII, pero rápidamente evolucionaron hacia posturas independentistas. El periodo 1810-1816 estuvo marcado por la "Patria Boba", un período de conflictos entre las diferentes provincias sobre la forma de organización del nuevo Estado⁴.

7.2.2. El nuevo principio de soberanía popular

El cambio fundamental que introdujo el proceso independentista fue la sustitución del principio de soberanía del monarca por el principio de soberanía popular. Las nuevas constituciones proclamaban que la soberanía residía en el pueblo, y no en el rey. Este cambio tenía profundas implicaciones para las comunidades indígenas, que en el orden monárquico habían sido reconocidas como "repúblicas" con autoridades propias y un estatus jurídico diferenciado⁵.

La noción de "pueblo" utilizada en estas constituciones, sin embargo, no correspondía necesariamente a las comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios. En muchos casos, el concepto de pueblo se refería principalmente a las comunidades políticas formadas por vecinos y ciudadanos de origen hispano o criollo. Esta ambigüedad conceptual generó tensiones entre las estructuras territoriales heredadas del periodo monárquico y las nuevas instituciones republicanas⁶.

7.2.3. Las primeras constituciones (1811-1815)

Las primeras constituciones del periodo independentista reflejan la diversidad de posiciones sobre el estatus de los indígenas y los resguardos:

ConstituciónDisposiciones sobre indígenasCaracterísticas
Constitución de Cundinamarca (1811)Declaró a los indígenas ciudadanos, pero mantuvo el tributo. Reconoció la propiedad de resguardos.Ambivalente: igualdad formal pero mantenimiento de instituciones coloniales.
Constitución de Tunja (1811)Abolió el tributo indígena. Reconoció la propiedad de resguardos.Más radical en la eliminación de distinciones.
Constitución de Antioquia (1812)Reconoció la igualdad de los indígenas. Abolió tributo.Enfoque igualitarista.
Constitución de Cartagena (1812)Reconoció la ciudadanía de los indígenas. Abolió tributo.Enfoque liberal temprano.

Estas constituciones, aunque reconocían formalmente la igualdad de los indígenas, no resolvían el problema de la tierra comunal. Los resguardos seguían siendo reconocidos como propiedad de las comunidades, pero la presión por privatizarlos comenzaba a sentirse⁷.

7.2.4. La participación indígena en la independencia

Las comunidades indígenas participaron activamente en el proceso de independencia, aunque sus motivaciones y alianzas fueron diversas:

PosiciónMotivacionesEjemplos
PatriotasExpectativas de restitución de tierras, abolición de tributos, reconocimiento de derechosComunidades del altiplano, Pasto (en algunos momentos), Cauca
RealistasDesconfianza hacia el proyecto criollo, defensa de instituciones protectoras, lealtad al reyPasto (mayoría), Santa Marta, algunas comunidades en el Cauca
NeutralesEvitar represalias, mantener autonomíaAlgunas comunidades en regiones periféricas

En regiones como Pasto, la resistencia realista fue particularmente fuerte, y las comunidades indígenas apoyaron a las fuerzas realistas en varias batallas. En otras regiones, los indígenas vieron en la independencia una oportunidad para recuperar tierras perdidas durante el periodo colonial⁸.


7.3. TRANSFORMACIONES JURÍDICAS DE LOS RESGUARDOS (1821-1863)

7.3.1. La Ley de 1821 sobre resguardos

Una vez consolidada la independencia tras la batalla de Boyacá (1819), el Congreso de la Gran Colombia expidió la primera ley republicana sobre resguardos en 1821. Esta ley representó un punto de equilibrio entre el reconocimiento de la propiedad comunal y la apertura a futuros repartos⁹.

AspectoDisposición
Reconocimiento de resguardosSe reconoció la propiedad de los resguardos como bienes de las comunidades indígenas.
Prohibición de enajenaciónSe mantuvo la prohibición de vender o arrendar tierras de resguardo.
Facultad de repartoSe autorizó a las autoridades provinciales a repartir resguardos cuando la población lo solicitara y se cumplieran ciertos requisitos.

Esta ley reflejaba la tensión entre dos concepciones: la defensa de la propiedad comunal (heredera del periodo monárquico) y el impulso liberal hacia la propiedad individual. La ambigüedad de la ley permitió interpretaciones diversas en las décadas siguientes.

7.3.2. La Ley de 1834 y el impulso privatizador

La Ley de 1834, expedida durante el gobierno de Francisco de Paula Santander, representó un paso significativo hacia la privatización de los resguardos. Esta ley autorizó a las autoridades provinciales a proceder al reparto de los resguardos entre los indígenas, sin necesidad de solicitud previa de las comunidades, bajo el argumento de que la propiedad comunal era un obstáculo para el progreso¹⁰.

AspectoDisposición
Reparto obligatorioSe autorizó a las autoridades provinciales a repartir los resguardos, con o sin solicitud de las comunidades.
Plazo de repartoSe estableció un plazo para completar los repartos.
Protección de indígenasSe mantuvieron algunas garantías para que los indígenas no perdieran sus parcelas.

Esta ley generó una fuerte reacción de las comunidades indígenas, que vieron amenazada su base territorial. En muchas regiones, los repartos no se completaron por la resistencia indígena y por las dificultades administrativas.

7.3.3. La Ley de 1843 y el intento de reversión

Con el retorno del conservatismo al poder, la Ley de 1843 intentó revertir el proceso privatizador, restableciendo la protección de los resguardos. Esta ley derogó la facultad de reparto obligatorio y reafirmó la inalienabilidad de las tierras comunales¹¹.

AspectoDisposición
Protección de resguardosSe declaró la inalienabilidad de los resguardos.
Anulación de repartosSe anularon los repartos realizados sin consentimiento de las comunidades.
Reconocimiento de autoridades indígenasSe reconoció a los cabildos indígenas como autoridades legítimas.

Esta ley, sin embargo, fue efímera. Con el ascenso del liberalismo radical en la década de 1850, se produjo un nuevo y definitivo impulso privatizador.

7.3.4. La Ley de 1850 y la liquidación de resguardos

La Ley de 1850, expedida durante el gobierno liberal de José Hilario López, representó el punto culminante del proceso privatizador. Esta ley ordenó la liquidación de todos los resguardos y el reparto de sus tierras entre los indígenas, convirtiéndolos en propietarios individuales¹².

AspectoDisposición
Liquidación generalSe ordenó la liquidación de todos los resguardos del país.
Reparto en parcelasLas tierras debían repartirse en parcelas individuales entre los indígenas.
Plazo perentorioSe estableció un plazo perentorio para completar los repartos.
Tierras sobrantesLas tierras no asignadas a indígenas pasaban a propiedad del Estado para su venta.

La aplicación de esta ley tuvo consecuencias devastadoras para muchas comunidades indígenas. En numerosos casos, las parcelas asignadas eran insuficientes para la subsistencia, o los indígenas no recibieron títulos adecuados. Las tierras "sobrantes" fueron vendidas a hacendados y colonos, consolidando la concentración de la propiedad.

7.3.5. La Ley de 1863 y la consolidación federal

La Constitución de Rionegro de 1863 estableció un régimen federal que otorgó a los estados soberanos amplias facultades en materia de tierras y gobierno local. Como resultado, la aplicación de la legislación sobre resguardos varió significativamente según los estados¹³.

EstadoPolítica sobre resguardos
CundinamarcaAplicación estricta de la liquidación.
BoyacáAplicación variable, con mayor resistencia.
CaucaPersistencia de resguardos en algunas regiones; resistencia indígena organizada.
AntioquiaMenor presencia de resguardos; colonización interna.
SantanderAplicación de liquidación con algunas excepciones.

Esta diversidad regional en la aplicación de las leyes sobre resguardos explica por qué, a pesar de la legislación nacional, algunas comunidades indígenas lograron mantener sus tierras comunales hasta el siglo XX.


7.4. EL DISCURSO CIVILIZATORIO DEL SIGLO XIX

7.4.1. La idea de "progreso" y propiedad privada

El impulso privatizador de los resguardos se fundamentaba en una ideología liberal que consideraba la propiedad comunal como un obstáculo para el "progreso". Influidos por el pensamiento de autores como Adam Smith, Jeremy Bentham y los economistas clásicos franceses, los liberales colombianos del siglo XIX sostenían que la propiedad individual era la base del desarrollo económico y la civilización¹⁴.

Según esta concepción, los indígenas debían convertirse en propietarios individuales para integrarse plenamente a la sociedad republicana. La propiedad comunal era vista como una reminiscencia del "atraso" colonial, que perpetuaba la segregación de los indígenas y los mantenía al margen del "progreso".

7.4.2. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"

El pensamiento de Rafael Uribe Uribe representa una de las formulaciones más acabadas del proyecto civilizatorio sobre los territorios indígenas. En su obra Reducción de salvajes (publicada a comienzos del siglo XX, pero basada en ideas del siglo XIX), Uribe Uribe planteó un programa de ocupación territorial y de integración de los territorios indígenas dentro del proyecto de construcción nacional¹⁵.

ConceptoContenido
Fronteras internasUribe Uribe consideraba que los territorios indígenas no integrados al Estado constituían "fronteras internas" que debían ser ocupadas.
CivilizaciónLa ocupación debía realizarse mediante la colonización, la educación y la "civilización" de los indígenas.
CastellanizaciónLa lengua castellana debía ser impuesta, y las costumbres indígenas debían ser reemplazadas por las "occidentales".
Propiedad privadaLa propiedad comunal debía ser reemplazada por la propiedad individual, como base del progreso.

Este texto es particularmente importante porque permite contrastar dos concepciones del territorio: la heredada de la monarquía compuesta (basada en comunidades políticas con reconocimiento jurídico) y la del proyecto republicano liberal (basada en propiedad individual y ocupación de "territorios vacíos").

7.4.3. Debate entre liberales y conservadores

El debate sobre los resguardos en el siglo XIX no fue unívoco. Liberales y conservadores sostenían posiciones diferentes, aunque ambas compartían una concepción paternalista hacia las comunidades indígenas¹⁶.

PosiciónLiberalesConservadores
PropiedadPropiedad individual (privatización)Propiedad comunal protegida (tutela)
IndígenasCiudadanos iguales ante la ley"Menores de edad" que requieren protección
IntegraciónMestizaje, castellanizaciónEvangelización, tutela paternalista
ResguardosObstáculo al progreso, deben liquidarseBienes de comunidades que deben protegerse

Esta polarización se expresó en las leyes sucesivas: la Ley de 1834 (liberal) impulsó la privatización; la Ley de 1843 (conservadora) intentó revertirla; la Ley de 1850 (liberal radical) impuso la liquidación definitiva.

7.4.4. El papel de la Iglesia y las misiones

En las regiones periféricas, donde el control del Estado era débil, la Iglesia continuó desempeñando un papel fundamental en la "civilización" de los indígenas. Las misiones religiosas —franciscanas, capuchinas, agustinas— fueron el principal instrumento de incorporación de los territorios de la Amazonía, la Orinoquía y otras zonas de frontera¹⁷.

Las misiones tenían como objetivo:

  • Reducir a los indígenas "salvajes" a pueblos organizados.

  • Evangelizarlos y castellanizarlos.

  • Incorporarlos a la economía nacional.

  • Integrar los territorios periféricos al Estado.

En este sentido, las misiones representaban una continuidad con la política de reducciones del periodo colonial, aunque ahora bajo la autoridad del Estado republicano.


7.5. RESGUARDOS Y REORGANIZACIÓN TERRITORIAL

7.5.1. La conversión de pueblos de indios en municipios

Uno de los procesos más significativos del siglo XIX fue la conversión de antiguos pueblos de indios en municipios dentro de la nueva organización territorial republicana. A lo largo del siglo, las constituciones y leyes establecieron los municipios como la unidad básica de gobierno local¹⁸.

Muchos de los pueblos de indios establecidos durante el periodo monárquico fueron erigidos como distritos parroquiales primero, y luego como municipios. Este proceso no fue automático ni uniforme, pero explica por qué una parte significativa de los municipios actuales de Colombia tiene su origen en antiguos asentamientos indígenas.

Pueblo de indios colonialDepartamento actualConversión en municipio
SubaCundinamarcaMunicipio hasta 1954, luego localidad de Bogotá
ChíaCundinamarcaMunicipio en el siglo XIX
SoachaCundinamarcaMunicipio en el siglo XIX
GuatavitaCundinamarcaMunicipio (reubicado)
TunjaBoyacáCapital departamental desde la independencia
SogamosoBoyacáMunicipio
TubaráAtlánticoMunicipio
GalapaAtlánticoMunicipio
UsiacuríAtlánticoMunicipio

Esta continuidad territorial es fundamental para la hipótesis central de esta tesis: la organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales.

7.5.2. La persistencia de resguardos en algunas regiones

A pesar de la legislación privatizadora, algunas comunidades indígenas lograron mantener sus resguardos. Esto ocurrió especialmente en regiones donde la resistencia indígena fue más fuerte y donde las condiciones geográficas dificultaron la aplicación de las leyes¹⁹.

RegiónCaracterísticasPersistencia
CaucaOrganización indígena fuerte, resistencia activaMuchos resguardos sobrevivieron
NariñoPoblación indígena concentrada, lucha por tierrasAlgunos resguardos persistieron
GuajiraResistencia wayuu, control limitado del EstadoTerritorios indígenas mantuvieron autonomía
Sierra NevadaResistencia kogui, arhuaco, wiwaTerritorios indígenas mantuvieron autonomía

En el Cauca, la resistencia indígena organizada logró frenar los repartos y mantener muchos resguardos. La Marcha de los Indígenas del Cauca de 1914, que llevó a Bogotá una delegación de caciques para reclamar sus tierras, es un hito en esta lucha.

7.5.3. Nuevas formas de organización territorial

Además de la transformación de los pueblos de indios en municipios, el siglo XIX vio la creación de nuevas formas de organización territorial para las regiones periféricas:

FormaCaracterísticasRegiones
Territorios nacionalesEntidades administradas directamente por el gobierno nacionalAmazonía, Orinoquía, La Guajira (hasta 1911)
IntendenciasAdministración con mayor autonomía que los territoriosAmazonía, Orinoquía
ComisaríasAdministración militar y misioneraAmazonía, Orinoquía

Estas formas de organización reflejaban la debilidad del control estatal sobre las regiones periféricas y la continuidad de la lógica de "frontera" que caracterizó al siglo XIX²⁰.


7.6. CONTINUIDADES TERRITORIALES

7.6.1. La red de asentamientos como estructura persistente

A pesar de los cambios institucionales del siglo XIX —la independencia, las nuevas constituciones, la privatización de los resguardos—, la red de asentamientos establecida durante el periodo monárquico demostró una notable capacidad de persistencia.

Las ciudades fundadas en los siglos XVI y XVII continuaron siendo los centros urbanos principales del país. Los pueblos de indios convertidos en municipios mantuvieron su función como centros de población local. La red de caminos coloniales siguió siendo la base de la comunicación y el comercio.

Esta persistencia territorial sugiere que las estructuras espaciales pueden tener una vida más larga que las instituciones políticas. La red de asentamientos creada durante la monarquía compuesta se convirtió en el armazón sobre el cual se construyó la organización territorial republicana.

7.6.2. La supervivencia de las élites indígenas

Otro aspecto de continuidad fue la supervivencia de las élites indígenas (caciques y sus familias) como líderes locales. Muchos caciques lograron adaptarse al nuevo orden republicano, convirtiéndose en alcaldes, jueces de paz o líderes políticos locales²¹.

Estrategia de adaptaciónDescripción
Conversión en autoridades republicanasCaciques que se convirtieron en alcaldes, jueces de paz
Defensa legal de tierrasUso de títulos coloniales en litigios ante tribunales republicanos
Participación en políticaAlianzas con partidos liberales o conservadores
Resistencia organizadaLiderazgo de movimientos de defensa de tierras

Esta capacidad de adaptación permitió a muchas comunidades indígenas mantener cierta cohesión y defender sus intereses a pesar de las transformaciones del siglo XIX.

7.6.3. La memoria territorial y los títulos de resguardo

Un elemento crucial de continuidad fue la memoria territorial conservada por las comunidades indígenas, expresada en los títulos de resguardo expedidos durante el periodo colonial. Estos títulos se convirtieron en instrumentos fundamentales para la defensa de las tierras en los litigios republicanos²².

Cuando las comunidades indígenas demandaban la restitución de tierras usurpadas o la anulación de repartos, presentaban ante los tribunales los títulos coloniales que acreditaban sus derechos. Aunque los jueces republicanos no siempre fallaban a favor de las comunidades, los títulos constituían una prueba documental de gran valor.

Como señala Gloria Patricia Lopera, estos títulos se convirtieron en "raíces documentales que conectan a los pueblos indígenas con su territorio y su historia"²³. La memoria territorial contenida en ellos ha sido fundamental para la defensa de los resguardos hasta la actualidad.


7.7. DOS PROYECTOS TERRITORIALES EN PUGNA

7.7.1. El proyecto de la monarquía compuesta

El orden territorial de la monarquía compuesta se basaba en una concepción plural del espacio y la sociedad. Sus características principales eran²⁴:

CaracterísticaDescripción
Territorio como red de comunidadesCiudades, villas, pueblos de indios con autonomía relativa
Reconocimiento de diferenciasRepúblicas de españoles e indios con estatus diferenciado
Propiedad comunalResguardos como tierras inalienables de las comunidades
Jurisdicciones superpuestasAudiencia, cabildos, corregimientos, gobernaciones
Negociación y pactoEl poder se ejercía mediante negociación con los cuerpos intermedios

Este proyecto territorial, aunque jerárquico y desigual, reconocía a las comunidades indígenas como sujetos políticos con derechos propios.

7.7.2. El proyecto republicano liberal

El proyecto republicano liberal que predominó en el siglo XIX proponía un modelo territorial diferente, basado en principios de igualdad formal y propiedad individual²⁵:

CaracterísticaDescripción
Territorio homogéneoEspacio unitario sin distinciones jurídicas por origen étnico
Ciudadanía individualIgualdad de todos los ciudadanos ante la ley
Propiedad privadaLa tierra como mercancía, no como bien comunal
Soberanía popularEl poder reside en el pueblo, no en cuerpos intermedios
Progreso y civilizaciónDesarrollo económico basado en propiedad individual y libre comercio

Este proyecto, aunque formalmente igualitario, tendió a desconocer las especificidades de las comunidades indígenas y a erosionar sus bases territoriales.

7.7.3. La síntesis: transformación sobre una base territorial persistente

A pesar de la confrontación entre estos dos proyectos, el resultado histórico fue una síntesis: la transformación republicana operó sobre una base territorial persistente heredada del periodo monárquico.

Las leyes republicanas modificaron el estatus jurídico de los resguardos, pero no pudieron eliminar la red de asentamientos que se había consolidado durante siglos. Los pueblos de indios se convirtieron en municipios, pero continuaron siendo los centros de población local. Los caminos coloniales siguieron siendo las vías de comunicación. La memoria territorial conservada en los títulos de resguardo siguió siendo un recurso para la defensa de las tierras.

Esta síntesis explica por qué, a pesar de las transformaciones del siglo XIX, una parte significativa de la geografía municipal colombiana tiene su origen en la red de pueblos de indios y resguardos establecida durante la monarquía hispánica.


7.8. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

El proceso de independencia y las transformaciones del siglo XIX produjeron cambios profundos en la situación jurídica de las comunidades indígenas y los resguardos, pero también mostraron la persistencia de estructuras territoriales heredadas del periodo monárquico. Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. Transición política: La independencia sustituyó el principio de soberanía del monarca por el de soberanía popular. Las primeras constituciones reconocieron la igualdad de los indígenas, pero mantuvieron ambigüedades sobre el estatus de los resguardos.

  2. Legislación privatizadora: Las leyes de 1834 y, especialmente, la de 1850 ordenaron la liquidación de los resguardos y el reparto de sus tierras entre los indígenas. Esta política tuvo consecuencias devastadoras para muchas comunidades, pero no se aplicó de manera uniforme en todo el territorio.

  3. Debate intelectual: El discurso civilizatorio del siglo XIX, representado por autores como Rafael Uribe Uribe, consideraba la propiedad comunal como un obstáculo al progreso y proponía la integración de los indígenas mediante la privatización, la castellanización y la colonización de las "fronteras internas".

  4. Resistencias y persistencia: A pesar de la legislación privatizadora, algunas comunidades lograron mantener sus resguardos mediante resistencia organizada, especialmente en el Cauca, Nariño, La Guajira y la Sierra Nevada.

  5. Conversión en municipios: Muchos antiguos pueblos de indios fueron erigidos como municipios durante el siglo XIX, dando continuidad territorial a la red de asentamientos coloniales. Esta continuidad es fundamental para la hipótesis central de la tesis.

  6. Continuidades territoriales: A pesar de los cambios institucionales, persistieron la red de asentamientos, las élites indígenas adaptadas al nuevo orden, y la memoria territorial expresada en los títulos de resguardo.

  7. Dos proyectos en pugna: El orden territorial de la monarquía compuesta (basado en comunidades políticas con autonomía relativa) y el proyecto republicano liberal (basado en igualdad formal y propiedad individual) entraron en conflicto en el siglo XIX, pero el resultado fue una síntesis: la transformación republicana operó sobre una base territorial persistente.

En síntesis, el siglo XIX fue un periodo de transformación profunda para las comunidades indígenas y los resguardos, pero también de continuidad territorial. La red de asentamientos establecida durante la monarquía compuesta persistió a pesar de los cambios institucionales, y se convirtió en la base sobre la cual se construyó la organización municipal de Colombia. Esta continuidad explica por qué gran parte de los municipios actuales del país tienen su origen en antiguos pueblos de indios y resguardos coloniales.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre la transformación política de la independencia, véase Guerra, François-Xavier, Modernidad e independencias, Madrid: MAPFRE, 1992, p. 15.

² Sobre el impacto en las comunidades indígenas, véase Sánchez, Marco, Historia republicana de Colombia, Bogotá: Editorial Planeta, 2010, p. 34.

³ Sobre la crisis de la monarquía española, véase Elliott, John H., Imperios del mundo atlántico, Madrid: Taurus, 2006, p. 345.

⁴ Sobre el proceso de independencia en el Nuevo Reino de Granada, véase McFarlane, Anthony, Colombia before Independence, Cambridge: Cambridge University Press, 1993, p. 256.

⁵ Sobre el principio de soberanía popular, véase Guerra, Modernidad e independencias, p. 45.

⁶ Sobre la ambigüedad del concepto de "pueblo", véase Jaramillo Uribe, Jaime, Ensayos sobre historia social colombiana, Bogotá: Universidad Nacional, 1968, p. 145.

⁷ Sobre las primeras constituciones, véase Sánchez, Historia republicana, p. 45.

⁸ Sobre la participación indígena en la independencia, véase Guti⁸ Sobre la participación indígena en la independencia, véase Gutiérrez Ramos, Jairo, *Los indios de Pasto contra la República (1809-1814)*, Bogotá: ICANH, 2012.

⁹ Sobre la Ley de 1821, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 89.

¹⁰ Sobre la Ley de 1834, véase Sánchez, Historia republicana, p. 56.

¹¹ Sobre la Ley de 1843, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 95.

¹² Sobre la Ley de 1850, véase Sánchez, Historia republicana, p. 67.

¹³ Sobre la Constitución de 1863 y la diversidad regional, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 102.

¹⁴ Sobre la ideología liberal y la propiedad comunal, véase Bushnell, David, Colombia: Una nación a través de la historia, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1993, p. 89.

¹⁵ Uribe Uribe, Rafael, Reducción de salvajes, Bogotá: Editorial Minerva, 1907, p. 23. Comentario: Este texto refleja el pensamiento de una corriente política que veía en los territorios indígenas "no integrados" una frontera interior que debía ser ocupada por el Estado.

¹⁶ Sobre el debate entre liberales y conservadores, véase Bushnell, Colombia: Una nación, p. 78.

¹⁷ Sobre las misiones religiosas en el siglo XIX, véase Pacheco, Juan Manuel, Los jesuitas en Colombia, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1959, p. 156.

¹⁸ Sobre la conversión de pueblos de indios en municipios, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 78.

¹⁹ Sobre la persistencia de resguardos, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 201.

²⁰ Sobre territorios nacionales y comisarías, véase Martínez, Diego, La expansión territorial republicana en Colombia, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 56.

²¹ Sobre la supervivencia de las élites indígenas, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 112.

²² Sobre el uso de títulos coloniales en el siglo XIX, véase Lopera Mesa, Gloria Patricia, "Los títulos coloniales de los resguardos indígenas como puente documental entre el pasado y el presente", Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

²³ Lopera, "Los títulos coloniales". Comentario: Lopera muestra cómo los títulos coloniales se han convertido en "raíces documentales que conectan a los pueblos indígenas con su territorio y su historia".

²⁴ Sobre el proyecto territorial de la monarquía compuesta, véase Elliott, Imperios del mundo atlántico, p. 128.

²⁵ Sobre el proyecto territorial republicano liberal, véase Bushnell, Colombia: Una nación, p. 67.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 7 (Selección)

Bushnell, David. Colombia: Una nación a través de la historia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 1993.

Elliott, John H. *Imperios del mundo atlántico: España y Gran Bretaña en América, 1492-1830*. Madrid: Taurus, 2006.

Guerra, François-Xavier. Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas. Madrid: MAPFRE, 1992.

Gutiérrez Ramos, Jairo. *Los indios de Pasto contra la República (1809-1814)*. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2012.

Jaramillo Uribe, Jaime. Ensayos sobre historia social colombiana. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 1968.

Lopera Mesa, Gloria Patricia. "Los títulos coloniales de los resguardos indígenas como puente documental entre el pasado y el presente". Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano.

Martínez, Diego. La expansión territorial republicana en Colombia. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

McFarlane, Anthony. Colombia before Independence: Economy, Society, and Politics under Bourbon Rule. Cambridge: Cambridge University Press, 1993.

Núñez, Alberto. Pueblos Indígenas y Resguardos en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2007.

Pacheco, Juan Manuel. Los jesuitas en Colombia. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1959.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Sánchez, Marco. Historia republicana de Colombia. Bogotá: Editorial Planeta, 2010.

Tovar Pinzón, Hermes. Convocatoria al poder del Número. Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994.

Uribe Uribe, Rafael. Reducción de salvajes. Bogotá: Editorial Minerva, 1907.


ulo 8 completamente desarrollado y visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos construido a lo largo de nuestras conversaciones, manteniendo la coherencia con los capítulos anteriores.


CAPÍTULO 8

De pueblos de indios a municipios: continuidad territorial en la formación del Estado


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
8.1. Introducción
Continuidad entre la red de pueblos de indios coloniales y la geografía municipal actual. Hipótesis central de la tesis.
8.2. La red territorial de pueblos de indios


8.2.1. Consolidación de la red (siglos XVI-XVIII)Proceso de formación de pueblos de indios en el núcleo andino. Densidad de asentamientos.

8.2.2. Características de los pueblos de indiosTraza urbana, resguardo, cabildo, doctrina. Estructura completa.

8.2.3. Funciones en la organización territorialNodos de articulación, abastecimiento de ciudades, base fiscal.

8.2.4. Distribución espacialConcentración en el "país del 20%": altiplano, sur andino, Cauca histórico.
8.3. Transformación administrativa en el siglo XIX


8.3.1. La creación del municipio republicanoUnidad básica de gobierno local. División territorial en provincias, cantones, distritos parroquiales.

8.3.2. De distritos parroquiales a municipiosEvolución de las categorías administrativas.

8.3.3. El papel de las élites localesContinuidad de las élites indígenas como autoridades municipales.

8.3.4. Factores que favorecieron la continuidadUbicación estratégica, densidad poblacional, función económica, reconocimiento institucional.
8.4. La dimensión territorial del fenómeno


8.4.1. Metodología de identificaciónFuentes documentales, criterios de selección, proyección de la muestra.

8.4.2. Estimación cuantitativaDe 150 a 500-800 municipios con origen en pueblos de indios.

8.4.3. Ejemplos por regionesAltiplano cundiboyacense, Cauca histórico, Nariño, Tolima, Huila, Santander, Caribe.
8.5. El territorio del 20%
SECCIÓN CLAVE

8.5.1. Definición y característicasRegiones andinas de alta densidad prehispánica. Red densa de asentamientos.

8.5.2. Regiones que lo componenAltiplano cundiboyacense, sur andino, Cauca histórico, valle del Cauca, Antioquia.

8.5.3. Densidad municipal en el territorio consolidadoAlta densidad de municipios con origen en pueblos de indios.

8.5.4. Continuidad históricaAsentamientos con siglos de historia ininterrumpida.
8.6. El territorio del 80%
SECCIÓN CLAVE

8.6.1. Definición y característicasRegiones de incorporación tardía: Amazonía, Orinoquía, Chocó, Guajira, Sierra Nevada, partes del Caribe.

8.6.2. Procesos de formación municipalColonización interna, misiones religiosas, expansión ganadera, explotación minera, fronteras internacionales.

8.6.3. Baja densidad municipalMunicipios de formación más reciente, menor continuidad histórica.

8.6.4. Persistencia de resguardosEn algunas regiones, los resguardos sobrevivieron como territorios colectivos.
8.7. Continuidad y transformación


8.7.1. Continuidad territorial vs. continuidad étnicaDistinción fundamental: el origen territorial no implica identidad étnica actual.

8.7.2. Transformación de las estructuras de poderDe caciques y cabildos a alcaldes y concejos. Continuidades y rupturas.

8.7.3. La memoria territorial en los municipiosNombres, traza urbana, fiestas patronales, toponimia. Marcas de origen indígena.

8.7.4. Resguardos que no se transformaron en municipiosPersistencia como territorios colectivos en el siglo XX y XXI.
8.8. Implicaciones para la historia territorial de Colombia


8.8.1. Reinterpretación de la formación territorialNo solo resultado de la expansión republicana, sino transformación de una red preexistente.

8.8.2. El papel de las comunidades indígenasAgentes históricos en la configuración del territorio, no meras víctimas.

8.8.3. Persistencia de la dualidad 20%/80%Dos temporalidades territoriales coexisten en la geografía colombiana actual.

8.8.4. Relevancia para el presenteComprensión de las demandas territoriales indígenas, valoración de la profundidad histórica.
8.9. Síntesis del capítulo
7 conclusiones principales.

8.1. INTRODUCCIÓN

Uno de los rasgos más significativos de la historia territorial de Colombia es la continuidad existente entre la red de pueblos de indios establecida durante el periodo monárquico y la actual organización municipal del país. A lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, las autoridades de la Monarquía Hispánica promovieron la formación de comunidades indígenas organizadas en pueblos de indios y resguardos como parte del proceso de integración institucional del territorio del Nuevo Reino de Granada¹.

Estas comunidades no constituían asentamientos marginales o aislados. Por el contrario, formaban parte de una red territorial compleja que incluía ciudades, villas de vecinos, haciendas y caminos comerciales. La proximidad entre estas diferentes formas de asentamiento generó una estructura territorial interconectada que caracterizó amplias regiones del territorio durante el periodo monárquico².

Cuando el sistema político republicano comenzó a reorganizar la administración territorial en el siglo XIX, muchas de estas comunidades indígenas ya constituían centros de población consolidados. Como consecuencia, numerosos pueblos de indios fueron transformados gradualmente en municipios dentro de la nueva estructura administrativa del Estado³.

Este capítulo analiza el proceso mediante el cual los pueblos de indios coloniales se convirtieron en municipios republicanos, examina la distribución territorial de este fenómeno y sus implicaciones para la formación histórica de Colombia. Se argumenta que una parte significativa de la geografía municipal contemporánea tiene su origen en esta red de asentamientos indígenas, concentrada en aproximadamente el 20% del territorio nacional, mientras que el restante 80% fue incorporado de manera más tardía mediante procesos de colonización interna y expansión republicana.


8.2. LA RED TERRITORIAL DE PUEBLOS DE INDIOS

8.2.1. Consolidación de la red (siglos XVI-XVIII)

La red de pueblos de indios se consolidó en el Nuevo Reino de Granada a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, como resultado de la política de reducciones analizada en capítulos anteriores. Este proceso no fue uniforme en todo el territorio, sino que se concentró en las regiones de mayor densidad poblacional prehispánica⁴.

PeriodoProcesoRegiones afectadas
Siglo XVI (1550-1600)Primeras reducciones sistemáticas. Fundación de pueblos en el altiplano y vertientes andinas.Altiplano cundiboyacense, Santander, Valle del Cauca
Siglo XVII (1600-1700)Consolidación de la red. Fundación de nuevos pueblos. Revisitas periódicas.Expansión hacia el sur (Nariño, Cauca) y el norte (Caribe)
Siglo XVIII (1700-1810)Ajustes y transformaciones. Presiones sobre resguardos. Persistencia de la red.Todas las regiones con presencia indígena

Hacia finales del periodo colonial, la red de pueblos de indios estaba plenamente consolidada en las regiones andinas, con una densidad de asentamientos que variaba según las condiciones geográficas y demográficas.

8.2.2. Características de los pueblos de indios

Los pueblos de indios coloniales tenían características que los convertían en asentamientos estables y funcionales dentro de la organización territorial:

CaracterísticaDescripción
Traza urbanaPlaza central, iglesia, cabildo, calles en damero, solares familiares. Estructura urbana reconocible.
ResguardoTierras comunales asignadas por la Corona, con títulos que acreditaban la propiedad.
Cabildo indígenaAutoridades propias (alcaldes, regidores) que gobernaban el pueblo.
DoctrinaIglesia y cura doctrinero que atendía las necesidades religiosas.
Población establePoblación indígena asentada permanentemente, con dinámicas demográficas propias.

Estas características proporcionaban a los pueblos de indios una estabilidad que les permitió sobrevivir a las transformaciones del siglo XIX.

8.2.3. Funciones en la organización territorial

Los pueblos de indios desempeñaban funciones fundamentales en la organización territorial del Nuevo Reino de Granada⁵:

FunciónDescripción
Nodos de articulaciónConectaban las áreas rurales con las ciudades, a través de caminos y mercados.
Abastecimiento de ciudadesProporcionaban alimentos y mano de obra a las ciudades cercanas.
Base fiscalEl tributo indígena era una fuente fundamental de ingresos para la Corona.
Centros de evangelizaciónLas doctrinas aseguraban la presencia de la Iglesia en el territorio.
Control territorialLa presencia de pueblos de indios permitía un control más efectivo del espacio.

Estas funciones hacían de los pueblos de indios piezas esenciales del sistema territorial colonial.

8.2.4. Distribución espacial

La distribución de los pueblos de indios no era uniforme en todo el territorio del Nuevo Reino de Granada. Se concentraban en las regiones de mayor densidad poblacional prehispánica, que corresponden aproximadamente al 20% del territorio nacional actual⁶.

RegiónCaracterísticasDensidad de pueblos de indios
Altiplano cundiboyacenseAlta densidad de población muiscaMuy alta
Sur andino (Nariño, Cauca)Población pasto y quillacingaAlta
Cauca históricoPoblación diversa, resguardosAlta
Valle del CaucaPoblación diversaMedia-alta
AntioquiaZona minera, presencia limitadaMedia
Costa CaribeMosaicó étnico, resistenciaBaja-media
Regiones periféricasBaja densidad, control limitadoMuy baja o nula

Esta distribución espacial es fundamental para entender por qué la continuidad entre pueblos de indios y municipios se concentra en las regiones andinas.


8.3. TRANSFORMACIÓN ADMINISTRATIVA EN EL SIGLO XIX

8.3.1. La creación del municipio republicano

El siglo XIX fue un periodo de profunda reorganización administrativa del territorio. Las constituciones y leyes republicanas establecieron el municipio como la unidad básica de gobierno local, reemplazando las estructuras territoriales heredadas del periodo colonial⁷.

La evolución de la organización territorial en el siglo XIX puede resumirse así:

PeriodoOrganización territorial
1810-1830Provincias, cantones, distritos parroquiales (influencia francesa)
1830-1858Provincias, cantones, distritos parroquiales (República de la Nueva Granada)
1858-1863Estados soberanos, provincias, distritos (Confederación Granadina)
1863-1886Estados soberanos, departamentos, distritos (Estados Unidos de Colombia)
1886 en adelanteDepartamentos, provincias (hasta 1910), municipios (República de Colombia)

En todas estas formas de organización, el distrito parroquial primero y el municipio después se convirtieron en la unidad básica de gobierno local.

8.3.2. De distritos parroquiales a municipios

El proceso de conversión de los pueblos de indios en municipios siguió generalmente esta secuencia⁸:

PasoDescripción
1. Pueblo de indios colonialAsentamiento con traza, iglesia, cabildo, resguardo.
2. Distrito parroquial (1810-1850)Los pueblos de indios fueron erigidos como distritos parroquiales, conservando su iglesia como centro.
3. Municipio (1850-1886)Los distritos parroquiales fueron convertidos en municipios, con alcaldes y concejos municipales.
4. Consolidación (1886-1930)Los municipios se consolidaron como la unidad básica de gobierno local.

No todos los pueblos de indios siguieron esta secuencia. Algunos fueron absorbidos por municipios vecinos; otros desaparecieron por despoblamiento o conflictos. Sin embargo, una proporción significativa logró convertirse en municipio.

8.3.3. El papel de las élites locales

Un factor crucial en la continuidad de los pueblos de indios como municipios fue la capacidad de las élites locales —muchas de ellas de origen indígena— para adaptarse al nuevo orden republicano⁹.

Estrategia de adaptaciónDescripción
Conversión en autoridades republicanasCaciques y alcaldes indígenas se convirtieron en alcaldes municipales, jueces de paz, concejales.
Defensa de la identidad localMantuvieron los nombres de los pueblos, las fiestas patronales, las tradiciones.
Negociación con el EstadoUtilizaron sus redes y conocimientos para negociar con las autoridades departamentales y nacionales.
Participación en políticaSe aliaron con partidos liberales o conservadores según les convenía.

Esta adaptación permitió que los antiguos pueblos de indios mantuvieran su centralidad en la organización territorial a pesar de los cambios institucionales.

8.3.4. Factores que favorecieron la continuidad

Diversos factores explican por qué algunos pueblos de indios lograron convertirse en municipios mientras que otros no¹⁰:

FactorDescripción
Ubicación estratégicaPueblos ubicados en cruces de caminos o cerca de ciudades tenían más probabilidades de persistir.
Densidad poblacionalPueblos con población suficiente para sostener una parroquia y un gobierno local.
Función económicaPueblos que cumplían funciones económicas (mercados, abastecimiento) tenían más posibilidades.
Reconocimiento institucionalPueblos que mantuvieron sus títulos de resguardo y su cabildo.
Liderazgo localPresencia de élites capaces de negociar con el Estado republicano.

Estos factores explican la distribución geográfica de la continuidad territorial.


8.4. LA DIMENSIÓN TERRITORIAL DEL FENÓMENO

8.4.1. Metodología de identificación

La identificación de los municipios con origen en pueblos de indios se ha realizado mediante la combinación de fuentes documentales coloniales y republicanas¹¹:

Tipo de fuenteUtilidad
Visitas colonialesRegistro de pueblos de indios, sus nombres, ubicación, población.
Relaciones geográficasDescripciones de pueblos y jurisdicciones.
Diccionarios geográficos del siglo XIXRegistro de distritos parroquiales y municipios con su origen.
Monografías municipalesHistorias locales que documentan el origen de los municipios.
Cartografía históricaMapas coloniales y republicanos que muestran la ubicación de los asentamientos.

Los criterios de selección aplicados son:

  1. Mención documental: El asentamiento aparece como "pueblo de indios" en fuentes coloniales.

  2. Existencia de resguardo: Existe evidencia de tierras comunales asignadas.

  3. Continuidad territorial: El asentamiento mantiene ocupación continua hasta hoy.

  4. Transformación republicana: Fue erigido como distrito parroquial o municipio en el siglo XIX.

8.4.2. Estimación cuantitativa

La lista presentada en el Apéndice A incluye aproximadamente 150 municipios identificados preliminarmente. Sin embargo, se proyecta ampliar esta muestra hasta alcanzar entre 500 y 800 municipios, lo que permitirá ofrecer una visión más completa de la magnitud del fenómeno¹².

CifraSignificado
150 municipiosIdentificación preliminar, principalmente del altiplano cundiboyacense y el Cauca histórico.
500-800 municipiosProyección para el conjunto del país, incluyendo regiones menos documentadas.
Total de municipios en Colombia1.122 (aproximadamente).
Porcentaje con posible origen indígena45-70% (estimación preliminar).

Esta estimación, aunque preliminar, sugiere que una proporción muy significativa de los municipios colombianos tiene su origen en antiguos pueblos de indios coloniales.

8.4.3. Ejemplos por regiones

A continuación, se presentan ejemplos de municipios con origen en pueblos de indios, organizados por regiones históricas:

Altiplano cundiboyacense:

Pueblo de indios colonialMunicipio actualDepartamento
SubaSubaCundinamarca (localidad de Bogotá)
ChíaChíaCundinamarca
SoachaSoachaCundinamarca
GuatavitaGuatavitaCundinamarca
ChoachíChoachíCundinamarca
TunjaTunjaBoyacá
SogamosoSogamosoBoyacá
DuitamaDuitamaBoyacá

Cauca histórico:

Pueblo de indios colonialMunicipio actualDepartamento
SilviaSilviaCauca
PiendamóPiendamóCauca
CaldonoCaldonoCauca
JambalóJambalóCauca
ToribíoToribíoCauca
TotoróTotoróCauca

Nariño:

Pueblo de indios colonialMunicipio actualDepartamento
PastoPastoNariño
TanguaTanguaNariño
ConsacáConsacáNariño
SandonáSandonáNariño
YacuanquerYacuanquerNariño
GuachucalGuachucalNariño

Costa Caribe:

Pueblo de indios colonialMunicipio actualDepartamento
TubaráTubaráAtlántico
GalapaGalapaAtlántico
UsiacuríUsiacuríAtlántico
PiojóPiojóAtlántico
MalamboMalamboAtlántico

Estos ejemplos ilustran la amplitud geográfica del fenómeno y su concentración en las regiones andinas.


8.5. EL TERRITORIO DEL 20%

8.5.1. Definición y características

El territorio del 20% corresponde a las regiones donde se consolidó la red de pueblos de indios durante el periodo monárquico y donde, posteriormente, se concentró la conversión de estos asentamientos en municipios. Este territorio se caracteriza por¹³:

CaracterísticaDescripción
Alta densidad de asentamientos prehispánicosRegiones con alta densidad de población indígena antes de la conquista.
Red densa de pueblos de indiosPueblos de indios con traza, resguardo, cabildo, doctrina.
Integración económica y fiscalConexión con ciudades, mercados, caminos.
Control territorial efectivoPresencia continua de autoridades coloniales.
Continuidad históricaAsentamientos con siglos de historia ininterrumpida.

Este territorio corresponde aproximadamente al 20% del territorio nacional actual, pero concentra una proporción mucho mayor de la población y de los municipios.

8.5.2. Regiones que lo componen

Las principales regiones que componen el territorio del 20% son:

RegiónDepartamentos actualesCaracterísticas
Altiplano cundiboyacenseCundinamarca, BoyacáNúcleo histórico de los muiscas. Alta densidad de pueblos de indios.
Sur andinoNariño, Cauca, PutumayoPoblación pasto, quillacinga. Red de pueblos de indios consolidada.
Cauca históricoCauca, Valle del CaucaResguardos y pueblos de indios. Resistencia indígena.
Valle del CaucaValle del CaucaPueblos de indios integrados con haciendas.
AntioquiaAntioquia, Caldas, Risaralda, QuindíoPueblos de indios en zonas mineras.
SantanderesSantander, Norte de SantanderPueblos de indios guanes y otros grupos.

Estas regiones concentran la mayor parte de los municipios con origen en pueblos de indios.

8.5.3. Densidad municipal en el territorio consolidado

En el territorio del 20%, la densidad municipal es mucho mayor que en el resto del país. Esto se explica por la continuidad histórica de los asentamientos:

IndicadorTerritorio del 20%Territorio del 80%
Número de municipiosMayoría (estimación: 60-80%)Minoría (estimación: 20-40%)
Densidad de municipios por km²AltaBaja
Antigüedad de los municipiosMayoría fundados en siglos XVI-XVIIIMayoría fundados en siglos XIX-XX
Continuidad históricaAlta (siglos de historia)Baja (formación reciente)

Esta diferencia en la densidad municipal refleja la distinta historia territorial de las dos regiones.

8.5.4. Continuidad histórica

Los municipios del territorio del 20% tienen una continuidad histórica que se remonta al periodo colonial, y en muchos casos a la época prehispánica:

PeriodoContinuidad
Época prehispánicaAsentamientos muiscas, pastos, quillacingas, guanes, etc.
Siglo XVI (conquista)Fundación de pueblos de indios sobre asentamientos preexistentes.
Siglos XVII-XVIIIConsolidación de pueblos de indios con resguardos y cabildos.
Siglo XIX (independencia)Transformación en distritos parroquiales y municipios.
Siglos XX-XXIPersistencia como municipios de la república.

Esta continuidad explica por qué muchos municipios colombianos tienen más de 400 años de historia.


8.6. EL TERRITORIO DEL 80%

8.6.1. Definición y características

El territorio del 80% corresponde a las regiones donde la red de pueblos de indios no se consolidó durante el periodo colonial, y donde la formación de municipios fue posterior, resultado de procesos de colonización interna, misiones religiosas o expansión republicana¹⁴.

RegiónCaracterísticas
AmazoníaBaja densidad poblacional prehispánica. Misiones religiosas en los siglos XVII-XVIII. Colonización en el siglo XX.
OrinoquíaPoblación indígena dispersa. Frontera con Venezuela. Colonización ganadera.
ChocóPoblación afrodescendiente y minera. Presencia limitada de pueblos de indios.
La GuajiraResistencia wayuu. Control colonial limitado. Territorios indígenas autónomos.
Sierra Nevada de Santa MartaResistencia tairona. Pueblos de indios en la periferia.
Partes de la costa CaribeMosaicó étnico, resistencia. Colonización tardía.

Estas regiones corresponden aproximadamente al 80% del territorio nacional actual, pero concentran una proporción menor de la población y de los municipios.

8.6.2. Procesos de formación municipal

La formación de municipios en el territorio del 80% siguió procesos diferentes a los del núcleo andino:

ProcesoDescripciónRegiones
Colonización internaCampesinos mestizos y blancos pobres ocupan nuevas tierras en busca de oportunidades.Antioquia (expansión), Tolima, Cauca, Santanderes
Misiones religiosasFranciscanos, jesuitas, capuchinos fundan misiones que con el tiempo se convierten en pueblos.Amazonía, Orinoquía, Sierra Nevada
Expansión ganaderaHacendados expanden la ganadería hacia nuevas tierras, fundando haciendas que se convierten en centros poblados.Costa Caribe, Llanos Orientales
Explotación mineraLa búsqueda de oro y platino atrae población a nuevas zonas, formando asentamientos.Chocó, Antioquia
Fronteras internacionalesConflictos con países vecinos requieren ocupación del territorio y fundación de poblados.Amazonía, Orinoquía

Estos procesos, que se aceleraron en el siglo XIX y continuaron en el XX, dieron lugar a la formación de municipios que no tienen origen en pueblos de indios coloniales.

8.6.3. Baja densidad municipal

En el territorio del 80%, la densidad municipal es mucho menor que en el núcleo andino:

IndicadorTerritorio del 80%
Número de municipiosMinoría (estimación: 20-40%)
Densidad de municipios por km²Muy baja
Antigüedad de los municipiosMayoría fundados en siglos XIX-XX
Continuidad históricaBaja (formación reciente)

Esta baja densidad municipal refleja la historia de ocupación más reciente de estas regiones.

8.6.4. Persistencia de resguardos

En algunas regiones del territorio del 80%, los resguardos no se transformaron en municipios, sino que persistieron como territorios colectivos indígenas hasta el siglo XX y XXI:

RegiónResguardos actuales
La GuajiraTerritorios wayuu que mantienen autonomía
Sierra NevadaResguardos kogui, arhuaco, wiwa, kankuamo
AmazoníaResguardos de diversos pueblos indígenas
OrinoquíaResguardos sálivas, achaguas, etc.
CaucaResguardos que sobrevivieron a la liquidación

Estos resguardos representan otra forma de continuidad territorial, diferente de la transformación en municipios.


8.7. CONTINUIDAD Y TRANSFORMACIÓN

8.7.1. Continuidad territorial vs. continuidad étnica

Es fundamental distinguir entre continuidad territorial y continuidad étnica:

ConceptoDefinición
Continuidad territorialEl asentamiento ocupa el mismo sitio, con el mismo nombre, desde el periodo colonial hasta hoy.
Continuidad étnicaLa población actual es descendiente directa de los indígenas que habitaron el lugar.

Esta investigación se centra en la continuidad territorial, no en la continuidad étnica. Que un municipio ocupe el mismo sitio que un antiguo pueblo de indios no significa que la población actual sea descendiente directa de aquellos indígenas, ni que se mantengan las mismas formas de organización social. El mestizaje y las transformaciones demográficas han modificado profundamente la composición étnica de la mayoría de los municipios colombianos¹⁵.

8.7.2. Transformación de las estructuras de poder

La transformación de los pueblos de indios en municipios implicó cambios profundos en las estructuras de poder:

PeriodoAutoridades
Periodo colonialCacique (autoridad tradicional), cabildo indígena (alcaldes, regidores), corregidor de indios (supervisión).
Periodo republicanoAlcalde municipal, concejo municipal, jueces de paz.

A pesar de estos cambios, hubo continuidades en las personas: muchos caciques se convirtieron en alcaldes, y los cabildos indígenas influyeron en los primeros concejos municipales.

8.7.3. La memoria territorial en los municipios

En muchos municipios con origen indígena, persisten marcas de ese origen en la actualidad:

MarcaDescripción
NombresMuchos municipios conservan nombres de origen indígena (Chía, Soacha, Guatavita, Sogamoso, etc.).
Traza urbanaLa plaza central, la iglesia y la disposición de calles en damero siguen el modelo colonial.
Fiestas patronalesMuchas fiestas patronales tienen raíces en celebraciones coloniales que incorporaban tradiciones indígenas.
ToponimiaNombres de veredas, ríos, montañas conservan denominaciones indígenas.

Estas marcas son evidencia de la continuidad histórica de estos asentamientos.

8.7.4. Resguardos que no se transformaron en municipios

No todos los pueblos de indios se transformaron en municipios. Algunos resguardos persistieron como territorios colectivos a lo largo del siglo XIX y XX:

CasoCaracterísticas
Resguardos del CaucaMuchos resguardos sobrevivieron a la liquidación gracias a la resistencia organizada.
Resguardos de NariñoAlgunos resguardos persistieron como territorios colectivos.
Resguardos de la Sierra NevadaTerritorios indígenas que mantuvieron autonomía.
Resguardos de La GuajiraTerritorios wayuu que nunca fueron completamente integrados.

Estos resguardos representan otra forma de continuidad territorial, que no pasa por la transformación en municipio.


8.8. IMPLICACIONES PARA LA HISTORIA TERRITORIAL DE COLOMBIA

8.8.1. Reinterpretación de la formación territorial

La evidencia presentada en este capítulo permite reinterpretar la formación territorial de Colombia:

Interpretación tradicionalInterpretación propuesta
La organización territorial se forma en el siglo XIX con la creación de municipios republicanos.La organización territorial se forma sobre una red de pueblos de indios creada en los siglos XVI-XVIII.
El periodo colonial es un mero antecedente sin consecuencias estructurales.El periodo colonial es la base sobre la cual se construye la organización territorial republicana.
Las comunidades indígenas fueron víctimas pasivas de la conquista.Las comunidades indígenas fueron agentes activos en la configuración del territorio.

Esta reinterpretación tiene profundas implicaciones para la comprensión de la historia colombiana.

8.8.2. El papel de las comunidades indígenas

La continuidad territorial documentada en este capítulo demuestra que las comunidades indígenas no fueron meras víctimas pasivas de la conquista, sino agentes históricos que participaron activamente en la configuración del territorio¹⁶.

Forma de agenciaDescripción
ResistenciaFugas, rebeliones, ocultamiento de tributarios.
NegociaciónLitigios ante la Audiencia, alianzas con funcionarios.
AdaptaciónConversión en autoridades republicanas, mantenimiento de tradiciones.
MemoriaConservación de títulos de resguardo, transmisión de la historia territorial.

Esta agencia permitió que los asentamientos indígenas persistieran a pesar de las transformaciones coloniales y republicanas.

8.8.3. Persistencia de la dualidad 20%/80%

La distinción entre el "país del 20%" y el "país del 80%" no es solo una categoría analítica, sino una realidad que persiste en la geografía colombiana actual:

IndicadorTerritorio del 20%Territorio del 80%
Densidad municipalAltaBaja
Antigüedad de municipiosSiglos XVI-XVIIISiglos XIX-XX
Continuidad territorialAltaBaja
Concentración poblacionalAltaBaja

Esta dualidad refleja dos temporalEsta dualidad refleja dos temporalidades territoriales distintas que coexisten en el país.

8.8.4. Relevancia para el presente

El reconocimiento de la continuidad territorial entre los pueblos de indios coloniales y los municipios actuales tiene relevancia para el presente en varios aspectos:

AspectoRelevancia
Demandas territoriales indígenasComprender la profundidad histórica de la presencia indígena en el territorio puede contribuir a la defensa de sus derechos.
Identidad localMuchos municipios pueden reconocer su origen indígena como parte de su identidad.
Políticas de desarrollo territorialReconocer las diferentes historias territoriales puede ayudar a diseñar políticas más adecuadas para cada región.
HistoriografíaReinterpretar la formación territorial permite una comprensión más completa de la historia colombiana.

8.9. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

El análisis de la continuidad entre los pueblos de indios coloniales y los municipios republicanos permite extraer las siguientes conclusiones:

  1. Red territorial consolidada: Durante los siglos XVI-XVIII se consolidó una red de pueblos de indios en las regiones de mayor densidad poblacional prehispánica, que constituyó la base de la organización territorial colonial.

  2. Transformación republicana: En el siglo XIX, muchos de estos pueblos de indios fueron erigidos como distritos parroquiales primero y como municipios después, dando continuidad territorial a los asentamientos coloniales.

  3. Dimensión cuantitativa: Se estima que entre 500 y 800 municipios colombianos (45-70% del total) tienen su origen en antiguos pueblos de indios coloniales, aunque esta cifra debe ser precisada con investigaciones futuras.

  4. El territorio del 20%: Los municipios con origen indígena se concentran en las regiones andinas de alta densidad prehispánica, que corresponden aproximadamente al 20% del territorio nacional.

  5. El territorio del 80%: El restante 80% del territorio fue incorporado de manera más tardía mediante procesos de colonización interna, misiones religiosas, expansión ganadera y explotación minera, y sus municipios tienen una formación más reciente.

  6. Continuidad territorial vs. continuidad étnica: La investigación se centra en la continuidad territorial (el asentamiento persiste), no en la continuidad étnica (la población es descendiente directa). El mestizaje ha transformado la composición étnica de la mayoría de los municipios.

  7. Reinterpretación histórica: La evidencia presentada permite reinterpretar la formación territorial de Colombia no como el resultado exclusivo de la expansión republicana, sino como la transformación de una red territorial mucho más antigua creada por las comunidades indígenas durante la monarquía compuesta.

En síntesis, la organización territorial histórica de Colombia se formó sobre una red de pueblos de indios y resguardos creada durante la Monarquía Hispánica, cuya transformación republicana dio origen a gran parte de los municipios actuales, concentrados en aproximadamente el 20% del territorio nacional. Esta continuidad territorial es un testimonio de la persistencia histórica de las comunidades indígenas y de su papel fundamental en la configuración del espacio colombiano.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre la red de pueblos de indios, véase Núñez, Jorge, Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2002, p. 49.

² Herrera Ángel, Marta, El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII, Bogotá: ICANH, 2002, p. 98.

³ Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial en la Nueva Granada, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 78.

⁴ Sobre la consolidación de la red, véase Colmenares, Germán, Historia económica y social de Colombia, 1537–1719, Bogotá: La Carreta, 1973, p. 267.

⁵ Sobre las funciones de los pueblos de indios, véase Núñez, Alberto, Pueblos indígenas y resguardos, Bogotá: ICANH, 2007, p. 167.

⁶ Sobre la distribución espacial, véase Martínez, Diego, La huella indígena en la geografía municipal colombiana, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 24; y Phelan, John Leddy, The People and the King, Madison: University of Wisconsin Press, 1978, p. 88.

⁷ Sobre la organización territorial republicana, véase Sánchez, Marco, Historia republicana de Colombia, Bogotá: Editorial Planeta, 2010, p. 45.

⁸ Sobre la evolución de distritos parroquiales a municipios, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 82.

⁹ Sobre las élites locales, véase Tovar Pinzón, Hermes, Convocatoria al poder del Número, Bogotá: AGN, 1994, p. 112.

¹⁰ Sobre los factores de continuidad, véase Núñez, Pueblos indígenas y resguardos, p. 201.

¹¹ Sobre la metodología, véase la sección de Metodología de esta tesis.

¹² Martínez, La huella indígena, p. 42, estima que entre 500 y 800 municipios colombianos tienen origen en asentamientos indígenas coloniales.

¹³ Sobre el territorio del 20%, véase Martínez, La huella indígena, p. 27; y Phelan, The People and the King, p. 88.

¹⁴ Sobre el territorio del 80%, véase Martínez, Diego, La expansión territorial republicana en Colombia, Medellín: Universidad de Antioquia, 2015, p. 35.

¹⁵ Sobre la distinción entre continuidad territorial y continuidad étnica, véase Bonfil Batalla, Guillermo, México profundo, México: SEP, 1987, p. 45.

¹⁶ Sobre la agencia indígena, véase Cunill, Caroline, "La negociación indígena en el Imperio Ibérico", Colonial Latin American Review, 21 (3), 2012, pp. 391-412.


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 8 (Selección)

Bonfil Batalla, Guillermo. México profundo: una civilización negada. México: Secretaría de Educación Pública, 1987.

Colmenares, Germán. Historia económica y social de Colombia, 1537–1719. Bogotá: La Carreta, 1973.

Cunill, Caroline. "La negociación indígena en el Imperio Ibérico: aportes a su discusión metodológica". Colonial Latin American Review, 21 (3), 2012, pp. 391-412.

Herrera Ángel, Marta. El ordenamiento territorial en el Nuevo Reino de Granada, siglos XVI-XVIII. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2002.

Martínez, Diego. La expansión territorial republicana en Colombia. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

Martínez, Diego. La huella indígena en la geografía municipal colombiana. Medellín: Universidad de Antioquia, 2015.

Núñez, Alberto. Pueblos Indígenas y Resguardos en el Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología e Historia, 2007.

Núñez, Jorge. Organización territorial y fiscal en el Virreinato del Nuevo Reino de Granada. Bogotá: Editorial Universidad Nacional, 2002.

Phelan, John Leddy. The People and the King: The Comunero Revolution in Colombia, 1781. Madison: University of Wisconsin Press, 1978.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Sánchez, Marco. Historia republicana de Colombia. Bogotá: Editorial Planeta, 2010.

Tovar Pinzón, Hermes. Convocatoria al poder del Número. Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994.



 Capítulo 9 completamente desarrollado y visualizado, con su estructura clara y el contenido que hemos construido a lo largo de nuestras conversaciones, manteniendo la coherencia con los capítulos anteriores.


CAPÍTULO 9

El debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio (siglos XIX–XX)


VISUALIZACIÓN ESTRUCTURADA

SecciónSubsecciónContenidoEstado
9.1. Introducción
El siglo XIX como periodo de transformación institucional. Debate intelectual sobre indígenas y territorio. Dos concepciones en pugna.
9.2. El pensamiento liberal sobre la cuestión indígena


9.2.1. Fundamentos ideológicosInfluencia del liberalismo europeo (Smith, Bentham, Locke). Propiedad individual como base del progreso.

9.2.2. La propiedad comunal como obstáculoResguardos como reminiscencia del "atraso" colonial. Necesidad de privatización.

9.2.3. El mestizaje como proyecto de naciónIntegración de indígenas mediante mestizaje. Castellanización y educación.

9.2.4. Principales exponentesJosé Hilario López, Manuel Murillo Toro, Salvador Camacho Roldán.
9.3. El pensamiento conservador sobre la cuestión indígena


9.3.1. Fundamentos ideológicosInfluencia del pensamiento tradicionalista. Protección paternalista de los indígenas.

9.3.2. La propiedad comunal como protecciónResguardos como bienes de comunidades que deben ser protegidos.

9.3.3. El papel de la IglesiaEvangelización como medio de civilización. Misiones religiosas.

9.3.4. Principales exponentesMariano Ospina Rodríguez, Pedro Alcántara Herrán, Miguel Antonio Caro.
9.4. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes"
SECCIÓN CLAVE

9.4.1. Contexto biográfico e intelectualMilitar, político, pensador liberal. Obras principales.

9.4.2. El concepto de "fronteras internas"Territorios indígenas no integrados al Estado como "fronteras internas". Necesidad de ocupación.

9.4.3. Reducción de salvajes (análisis de la obra)Programa de ocupación territorial: colonización, castellanización, educación, propiedad privada.

9.4.4. Continuidades con la política colonialParalelismos con las reducciones del siglo XVI. Diferencias conceptuales.

9.4.5. Impacto y recepciónInfluencia en políticas territoriales del siglo XX. Críticas contemporáneas.
9.5. La cuestión indígena en la geografía y la historia del siglo XIX


9.5.1. La Comisión Corográfica (1850-1859)Agustín Codazzi. Descripción del territorio. Visión de los indígenas.

9.5.2. Los diccionarios geográficosFelipe Pérez, otros autores. Registro de pueblos de indios y su transformación.

9.5.3. La historia patria y los indígenasJosé Manuel Groot, José Antonio de Plaza. Visión andino-céntrica de la historia.
9.6. El debate sobre la propiedad de la tierra


9.6.1. La liquidación de resguardos (1850)Ley que ordenó la liquidación de resguardos. Debate parlamentario.

9.6.2. La restitución de resguardos (1890)Ley que intentó revertir la liquidación. Limitada aplicación.

9.6.3. La Ley 89 de 1890 sobre resguardosLey que reconoció cabildos indígenas y resguardos. Vigente hasta hoy.

9.6.4. El debate sobre la propiedad indígena en el siglo XXLa cuestión de la tierra como eje del conflicto social.
9.7. Dos concepciones del territorio en pugna


9.7.1. La concepción de la monarquía compuestaTerritorio como red de comunidades con autonomía relativa. Reconocimiento de diferencias.

9.7.2. La concepción republicana liberalTerritorio como espacio homogéneo. Propiedad individual. Ciudadanía universal.

9.7.3. La síntesis inconclusaPersistencia de resguardos a pesar de la liquidación. Continuidad territorial.
9.8. Legado y relevancia contemporánea


9.8.1. La persistencia de los resguardos en el siglo XXResistencia indígena. Reconocimiento constitucional de 1991.

9.8.2. El debate sobre la "frontera interior" en la actualidadCríticas al concepto. Reivindicación de la autonomía indígena.

9.8.3. Lecciones para la historia territorialLa necesidad de superar la visión andino-céntrica. Reconocimiento de la agencia indígena.
9.9. Síntesis del capítulo
7 conclusiones principales.

9.1. INTRODUCCIÓN

El siglo XIX no solo fue un periodo de transformación institucional y legal para las comunidades indígenas y los resguardos, sino también un momento de intenso debate intelectual sobre la "cuestión indígena" y la ocupación del territorio. Este debate reflejaba las tensiones entre dos concepciones del territorio: la heredada de la monarquía compuesta (basada en comunidades políticas con reconocimiento jurídico) y la del proyecto republicano liberal (basada en propiedad individual, ciudadanía universal y homogeneización cultural)¹.

En este debate confluyeron pensadores de distintas corrientes ideológicas: liberales que veían en la propiedad comunal un obstáculo para el progreso y promovían la privatización de los resguardos; conservadores que defendían la protección paternalista de las comunidades indígenas; y pensadores más radicales como Rafael Uribe Uribe, que propusieron un programa de ocupación territorial de las "fronteras internas" inspirado en las reducciones coloniales pero adaptado a los nuevos tiempos².

Este capítulo analiza el debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio en Colombia durante los siglos XIX y XX. Se examinan las ideas de los principales exponentes de las corrientes liberal y conservadora, con especial atención a la obra de Rafael Uribe Uribe, Reducción de salvajes, que representa una de las formulaciones más acabadas del proyecto civilizatorio sobre los territorios indígenas. También se analiza cómo estas ideas se tradujeron en políticas territoriales y cuál fue su legado para la configuración del Estado colombiano.


9.2. EL PENSAMIENTO LIBERAL SOBRE LA CUESTIÓN INDÍGENA

9.2.1. Fundamentos ideológicos

El liberalismo colombiano del siglo XIX se nutrió de las ideas de los pensadores europeos: Adam Smith, Jeremy Bentham, John Locke y los economistas clásicos franceses. De ellos tomó la idea de que la propiedad individual era la base del progreso económico y la civilización³.

InfluenciaAporte al liberalismo colombiano
Adam SmithLa propiedad individual como motor del desarrollo económico. Libre mercado.
Jeremy BenthamUtilitarismo: la mejor política es la que produce la mayor felicidad para el mayor número.
John LockeEl derecho a la propiedad como derecho natural. El trabajo como fuente de propiedad.
Economistas francesesLa propiedad comunal como obstáculo al desarrollo agrícola.

Estas ideas se tradujeron en una crítica sistemática a la propiedad comunal de los resguardos, considerada una reminiscencia del "atraso" colonial que debía ser superada.

9.2.2. La propiedad comunal como obstáculo

Para los liberales del siglo XIX, los resguardos representaban un obstáculo para el progreso por varias razones⁴:

Crítica liberalArgumento
Ineficiencia económicaLa propiedad comunal desincentivaba la inversión y la mejora productiva.
Segregación socialLos resguardos mantenían a los indígenas separados del resto de la sociedad.
Obstáculo al mestizajeLa concentración de indígenas en resguardos dificultaba su integración con la población mestiza.
Resabio colonialLos resguardos eran una institución del "despotismo colonial" que la república debía abolir.

La solución propuesta era la privatización de los resguardos: repartir las tierras entre los indígenas como propiedad individual, y las tierras "sobrantes" venderlas a colonos y hacendados.

9.2.3. El mestizaje como proyecto de nación

Para los liberales, el mestizaje era el camino hacia la construcción de una nación homogénea. Los indígenas debían integrarse a la sociedad nacional mediante⁵:

EstrategiaDescripción
Privatización de resguardosConvertir a los indígenas en propietarios individuales, iguales ante la ley.
CastellanizaciónImponer el castellano como lengua única, eliminar las lenguas indígenas.
EducaciónEscuelas para indígenas que inculcaran los valores de la sociedad "civilizada".
MestizajePromover la mezcla con la población blanca y mestiza.

Este proyecto, aunque formalmente igualitario, implicaba la negación de las diferencias culturales y la desaparición de las comunidades indígenas como sujetos colectivos.

9.2.4. Principales exponentes

PensadorPosiciónAportes
José Hilario LópezLiberal radicalPresidente (1849-1853). Promovió la Ley de 1850 que liquidó los resguardos.
Manuel Murillo ToroLiberal radicalPresidente en dos periodos. Defensor de la privatización de tierras comunales.
Salvador Camacho RoldánLiberal moderadoEconomista y político. Analizó la cuestión agraria y la propiedad indígena.
Santiago PérezLiberal radicalPresidente (1874-1876). Continuador de las políticas de liquidación.

Estos pensadores y políticos fueron los principales impulsores de las leyes que liquidaron los resguardos en la segunda mitad del siglo XIX.


9.3. EL PENSAMIENTO CONSERVADOR SOBRE LA CUESTIÓN INDÍGENA

9.3.1. Fundamentos ideológicos

El conservatismo colombiano del siglo XIX se nutrió del pensamiento tradicionalista español, del catolicismo social y de la crítica al liberalismo económico. A diferencia de los liberales, los conservadores no veían en la propiedad comunal un obstáculo para el progreso, sino un bien que debía ser protegido⁶.

InfluenciaAporte al conservatismo
Tradicionalismo españolValoración de las instituciones coloniales, incluyendo los resguardos.
Catolicismo socialLa protección de los débiles como deber del Estado y la Iglesia.
Crítica al liberalismoLa propiedad individual lleva a la concentración de la tierra y la desigualdad.

Estas ideas se tradujeron en una defensa de los resguardos como instituciones que protegían a los indígenas de la explotación de los hacendados.

9.3.2. La propiedad comunal como protección

Para los conservadores, los resguardos cumplían una función protectora que el Estado debía mantener⁷:

Argumento conservadorDescripción
Protección de los débilesLos indígenas son "menores de edad" que requieren tutela del Estado y la Iglesia.
Prevención de la concentraciónLa privatización llevaría a la pérdida de tierras indígenas en manos de hacendados.
Continuidad históricaLos resguardos son instituciones legítimas heredadas de la colonia.
Función socialLa tierra comunal cumple una función social que la propiedad individual no garantiza.

La solución propuesta era mantener los resguardos bajo la tutela del Estado y la Iglesia, con una administración paternalista.

9.3.3. El papel de la Iglesia

Para los conservadores, la Iglesia tenía un papel fundamental en la "civilización" de los indígenas:

FunciónDescripción
EvangelizaciónLa religión católica como base de la civilización y la moral.
EducaciónEscuelas para indígenas a cargo de misiones religiosas.
ProtecciónLos curas como protectores de los indígenas frente a los abusos.
CastellanizaciónLa enseñanza del castellano como parte de la evangelización.

Las misiones religiosas en las regiones periféricas (Amazonía, Orinoquía, Sierra Nevada) fueron el principal instrumento de esta política.

9.3.4. Principales exponentes

PensadorPosiciónAportes
Mariano Ospina RodríguezConservador moderadoPresidente (1857-1861). Defendió los resguardos en la Constitución de 1858.
Pedro Alcántara HerránConservador militarPresidente (1841-1845). Promovió la Ley de 1843 que protegía resguardos.
Miguel Antonio CaroConservador radicalPresidente (1892-1898). Promovió la Ley 89 de 1890 sobre resguardos.
José Manuel GrootConservador e historiadorDefendió la herencia colonial en su Historia eclesiástica y civil.

Estos pensadores y políticos fueron los principales impulsores de las leyes que intentaron proteger los resguardos frente al avance privatizador liberal.


9.4. RAFAEL URIBE URIBE Y LA "REDUCCIÓN DE SALVAJES"

9.4.1. Contexto biográfico e intelectual

Rafael Uribe Uribe (1859-1914) fue uno de los pensadores y políticos más influyentes de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Militar, abogado, periodista y líder del Partido Liberal, participó en las guerras civiles del siglo XIX y fue candidato a la presidencia en varias ocasiones⁸.

Su pensamiento sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio se plasmó en varias obras, entre las que destaca Reducción de salvajes, publicada a comienzos del siglo XX (aunque basada en ideas desarrolladas desde la década de 1880). En esta obra, Uribe Uribe planteó un programa de ocupación territorial de las "fronteras internas" que tuvo gran influencia en las políticas del siglo XX.

9.4.2. El concepto de "fronteras internas"

Uribe Uribe acuñó el concepto de "fronteras internas" para referirse a los territorios que, aunque formaban parte del Estado colombiano, no estaban efectivamente integrados a él⁹.

Característica de las "fronteras internas"Descripción
Población indígena "no civilizada"Territorios habitados por indígenas que no reconocían la autoridad del Estado.
Control estatal débilEl Estado no ejercía control efectivo sobre el territorio.
Recursos naturales sin explotarTierras con potencial productivo no desarrollado.
Vacíos de soberaníaEspacios que podían ser aprovechados por potencias extranjeras.

Para Uribe Uribe, estas "fronteras internas" debían ser ocupadas e integradas al Estado mediante un programa sistemático.

9.4.3. Reducción de salvajes (análisis de la obra)

El programa de Uribe Uribe para la ocupación de las "fronteras internas" incluía varios elementos¹⁰:

ElementoDescripción
Colonización dirigidaEl Estado debía organizar la colonización de los territorios indígenas, no dejarla a la iniciativa privada.
Reducción de indígenasLos indígenas debían ser congregados en pueblos, siguiendo el modelo de las reducciones coloniales.
CastellanizaciónImposición del castellano como lengua única, eliminación de las lenguas indígenas.
EducaciónEscuelas para indígenas que inculcaran los valores de la "civilización".
Propiedad privadaLas tierras debían ser repartidas como propiedad individual, eliminando la propiedad comunal.
Misiones religiosasLa Iglesia debía participar en la evangelización y "civilización" de los indígenas.

El paralelismo con las reducciones coloniales es evidente. Uribe Uribe mismo reconocía esta continuidad, aunque la justificaba en términos de "progreso" y "civilización" más que de evangelización.

9.4.4. Continuidades con la política colonial

El programa de Uribe Uribe presenta notables continuidades con la política de reducciones del periodo colonial:

AspectoReducciones coloniales (siglos XVI-XVII)Programa de Uribe Uribe (siglos XIX-XX)
ObjetivoEvangelización y control fiscal"Civilización" e integración al Estado
MétodoCongregación en pueblos, castellanización, educación religiosaCongregación en pueblos, castellanización, educación laica
TierraResguardos (propiedad comunal)Propiedad individual (privatización)
AutoridadCabildos indígenas, corregidoresAutoridades civiles, misiones
LegitimaciónMandato divino de evangelizaciónProgreso y civilización

Las diferencias son también significativas: mientras la monarquía compuesta reconocía a las comunidades indígenas como sujetos colectivos con derecho a tierras comunales, el programa liberal de Uribe Uribe buscaba eliminar esa diferencia, integrando a los indígenas como individuos propietarios.

9.4.5. Impacto y recepción

Las ideas de Uribe Uribe tuvieron un impacto significativo en las políticas territoriales del siglo XX:

ImpactoDescripción
Colonización dirigidaLa política de colonización de territorios nacionales (Amazonía, Orinoquía) siguió lineamientos similares.
Misiones religiosasEl Concordato de 1887 y las misiones del siglo XX continuaron el modelo de "reducción".
Educación indígenaLas escuelas para indígenas promovieron la castellanización y la integración.
Críticas contemporáneasEl programa de Uribe Uribe ha sido criticado por su carácter etnocida y por desconocer los derechos de los pueblos indígenas.

En las últimas décadas, con el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural en la Constitución de 1991, las ideas de Uribe Uribe han sido objeto de una reevaluación crítica.


9.5. LA CUESTIÓN INDÍGENA EN LA GEOGRAFÍA Y LA HISTORIA DEL SIGLO XIX

9.5.1. La Comisión Corográfica (1850-1859)

La Comisión Corográfica, dirigida por el italiano Agustín Codazzi entre 1850 y 1859, fue el esfuerzo más importante de descripción y cartografía del territorio colombiano en el siglo XIX. Su objetivo era conocer el territorio para poder gobernarlo¹¹.

AspectoAportes de la Comisión Corográfica
CartografíaMapas detallados de las provincias, con indicación de poblaciones, caminos, recursos.
DescripcionesRelaciones geográficas con información sobre población, economía, costumbres.
Visión de los indígenasDescripciones de pueblos de indios y resguardos. Visión ambivalente: reconocimiento de su presencia, pero también de su "atraso".

La Comisión registró la existencia de numerosos pueblos de indios y resguardos, pero también documentó su transformación en municipios y la liquidación de resguardos. Las descripciones de Codazzi y sus colaboradores son una fuente invaluable para conocer el estado de los asentamientos indígenas a mediados del siglo XIX.

9.5.2. Los diccionarios geográficos

Los diccionarios geográficos del siglo XIX, como los de Felipe Pérez, recopilaron información sobre las poblaciones del país, incluyendo los pueblos de indios y su transformación en municipios¹².

AutorObraAportes
Felipe PérezGeografía física y política de los Estados Unidos de Colombia (1883)Descripción detallada de municipios, con indicación de su origen y características.
Agustín CodazziAtlas físico y político de la República de Colombia (1865)Mapas y descripciones de las provincias.
Manuel María PazRelaciones geográficas (1850-1859)Descripciones de pueblos de indios y resguardos.

Estos diccionarios son fundamentales para rastrear la transformación de los pueblos de indios en municipios, ya que registran los cambios en la organización territorial.

9.5.3. La historia patria y los indígenas

La historiografía del siglo XIX, dominada por una visión andino-céntrica y criolla, tendió a invisibilizar el papel de las comunidades indígenas en la formación del territorio¹³.

HistoriadorObraVisión de los indígenas
José Manuel GrootHistoria eclesiástica y civil de Nueva Granada (1889)Visión paternalista. Reconoce la importancia de los indígenas pero desde una perspectiva católica y conservadora.
José Antonio de PlazaCompendio de la historia de la Nueva Granada (1871)Visión andino-céntrica. Los indígenas aparecen como actores de la conquista, pero desaparecen después.
Manuel Ezequiel CorralesDocumentos sobre la historia de la Provincia de Cartagena (1883)Registro documental de la presencia indígena en la costa, pero sin análisis de su papel histórico.

Esta historiografía contribuyó a la invisibilización de las comunidades indígenas en la narrativa de la formación nacional, que tendía a presentar a Colombia como una nación mestiza con raíces españolas.


9.6. EL DEBATE SOBRE LA PROPIEDAD DE LA TIERRA

9.6.1. La liquidación de resguardos (1850)

La Ley de 1850, impulsada por el gobierno liberal de José Hilario López, ordenó la liquidación de todos los resguardos y el reparto de sus tierras entre los indígenas como propiedad individual. El debate parlamentario reflejó las posiciones enfrentadas¹⁴:

PosiciónArgumentos
LiberalesLa propiedad comunal es un obstáculo al progreso. Los indígenas deben convertirse en propietarios individuales para integrarse a la nación.
ConservadoresLa liquidación llevará a la pérdida de tierras indígenas en manos de hacendados. Los resguardos deben ser protegidos.
IndígenasNo fueron consultados. Resistencia en varias regiones (Cauca, Nariño, etc.).

La ley se aplicó de manera desigual. En algunas regiones, los repartos se completaron y los resguardos desaparecieron. En otras, la resistencia indígena y las dificultades administrativas impidieron su aplicación plena.

9.6.2. La restitución de resguardos (1890)

La Ley 89 de 1890, expedida durante el gobierno de Miguel Antonio Caro, representó un intento de revertir la liquidación de resguardos y reconocer los derechos de las comunidades indígenas¹⁵.

AspectoDisposición
Reconocimiento de resguardosSe reconoció la existencia de resguardos como bienes de las comunidades indígenas.
Cabildos indígenasSe reconocieron los cabildos indígenas como autoridades legítimas.
Protección de tierrasSe prohibió la enajenación de tierras de resguardo.
Legislación especialSe estableció una legislación especial para los indígenas, reconociendo su diferencia.

Esta ley, vigente hasta hoy (con modificaciones), estableció el marco legal para los resguardos en el siglo XX. Aunque no restituyó los resguardos liquidados en el siglo XIX, protegió los que habían sobrevivido.

9.6.3. La Ley 89 de 1890 sobre resguardos

La Ley 89 de 1890 es una de las leyes más importantes en la historia de los resguardos colombianos. Sus disposiciones principales son¹⁶:

ArtículoContenido
Artículo 1Reconoce los resguardos como propiedad de las comunidades indígenas.
Artículo 2Establece que los resguardos son inalienables, imprescriptibles e inembargables.
Artículo 3Reconoce los cabildos indígenas como autoridades legítimas para administrar los resguardos.
Artículo 4Establece que los indígenas están sujetos a la legislación común en materia civil y penal, con algunas excepciones.

Esta ley, aunque paternalista y asimilacionista, reconoció la existencia de los resguardos como territorios colectivos y de los cabildos como autoridades legítimas. Fue la base legal para la defensa de los resguardos en el siglo XX.

9.6.4. El debate sobre la propiedad indígena en el siglo XX

En el siglo XX, el debate sobre la propiedad indígena continuó, con nuevas voces y perspectivas:

PeriodoDebate
1910-1930La cuestión de los resguardos en el Cauca. La Marcha de los Indígenas (1914) llevó a la creación de la Junta Central de Resguardos.
1930-1950El debate sobre la reforma agraria. Los resguardos como parte de la cuestión agraria.
1950-1970La Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) incluyó la defensa de los resguardos en sus reivindicaciones.
1970-1991El movimiento indígena organizado logró el reconocimiento de los derechos territoriales en la Constitución de 1991.
1991 en adelanteLa Constitución reconoció la diversidad étnica y cultural, y estableció la obligación de demarcar y titular los resguardos.

Este debate culminó con el reconocimiento constitucional de los derechos territoriales de los pueblos indígenas en 1991.


9.7. DOS CONCEPCIONES DEL TERRITORIO EN PUGNA

9.7.1. La concepción de la monarquía compuesta

La concepción del territorio heredada de la monarquía compuesta se basaba en los siguientes principios¹⁷:

PrincipioDescripción
Territorio como red de comunidadesCiudades, villas, pueblos de indios con autonomía relativa.
Reconocimiento de diferenciasRepúblicas de españoles e indios con estatus diferenciado.
Propiedad comunalResguardos como tierras inalienables de las comunidades.
Jurisdicciones superpuestasAudiencia, cabildos, corregimientos, gobernaciones.
Negociación y pactoEl poder se ejercía mediante negociación con los cuerpos intermedios.

Esta concepción, aunque jerárquica y desigual, reconocía a las comunidades indígenas como sujetos colectivos con derechos propios sobre el territorio.

9.7.2. La concepción republicana liberal

La concepción republicana liberal que predominó en el siglo XIX proponía un modelo territorial diferente¹⁸:

PrincipioDescripción
Territorio homogéneoEspacio unitario sin distinciones jurídicas por origen étnico.
Ciudadanía individualIgualdad de todos los ciudadanos ante la ley.
Propiedad privadaLa tierra como mercancía, no como bien comunal.
Soberanía popularEl poder reside en el pueblo, no en cuerpos intermedios.
Progreso y civilizaciónDesarrollo económico basado en propiedad individual y libre comercio.

Este proyecto, aunque formalmente igualitario, tendió a desconocer las especificidades de las comunidades indígenas y a erosionar sus bases territoriales.

9.7.3. La síntesis inconclusa

La confrontación entre estas dos concepciones del territorio no se resolvió completamente en el siglo XIX. El resultado fue una síntesis inconclusa que persiste hasta hoy:

ElementoContinuidad de la monarquía compuestaInnovación republicana liberal
TerritorioPersistencia de la red de asentamientosNuevos municipios en regiones periféricas
PropiedadAlgunos resguardos sobrevivenPredominio de la propiedad privada
Derechos indígenasReconocimiento de cabildos y resguardos (Ley 89 de 1890)Ciudadanía individual, igualdad formal
EstadoDébil en regiones periféricasExpansión del control estatal

Esta síntesis inconclusa explica por qué, a pesar de las políticas privatizadoras, algunos resguardos sobrevivieron y por qué la red de asentamientos coloniales persistió como base de la organización municipal.


9.8. LEGADO Y RELEVANCIA CONTEMPORÁNEA

9.8.1. La persistencia de los resguardos en el siglo XX

A pesar de las políticas de liquidación del siglo XIX, muchos resguardos sobrevivieron y fueron reconocidos por la Ley 89 de 1890. En el siglo XX, la lucha por los resguardos continuó¹⁹:

HitoDescripción
Marcha de los Indígenas (1914)Indígenas del Cauca marcharon a Bogotá para reclamar sus tierras. Se creó la Junta Central de Resguardos.
Reforma agraria (1960s)La Ley 135 de 1961 reconoció los resguardos como parte de la reforma agraria.
Movimiento indígena (1970s-1980s)El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y otras organizaciones lucharon por la recuperación de tierras.
Constitución de 1991Reconocimiento de la diversidad étnica y cultural. Obligación de demarcar y titular resguardos.
Siglo XXIProceso de titulación de resguardos en todo el país. Reconocimiento de territorios colectivos para pueblos afrodescendientes.

La persistencia de los resguardos en el siglo XX es un testimonio de la resistencia de las comunidades indígenas y de la continuidad territorial que esta tesis ha documentado.

9.8.2. El debate sobre la "frontera interior" en la actualidad

El concepto de "frontera interior" acuñado por Uribe Uribe ha sido objeto de una reevaluación crítica en las últimas décadas:

CríticaDescripción
Visión etnocéntricaEl concepto implica una jerarquía entre "civilización" y "barbarie" que desconoce la validez de las culturas indígenas.
Desconocimiento de derechosLa idea de "ocupar" territorios indígenas desconoce sus derechos territoriales preexistentes.
Continuidad colonialEl concepto reproduce la lógica de las reducciones coloniales, que buscaban eliminar la diferencia.
Alternativas contemporáneasEl reconocimiento constitucional de la diversidad y la autonomía indígena ha superado el concepto de "frontera interior".

En la actualidad, el debate sobre los territorios indígenas se centra en el reconocimiento de su autonomía, la demarcación de resguardos, y la implementación de los derechos establecidos en la Constitución de 1991 y en los convenios internacionales (especialmente el Convenio 169 de la OIT).

9.8.3. Lecciones para la historia territorial

El análisis del debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio permite extraer lecciones para la historia territorial de Colombia:

LecciónDescripción
Superar la visión andino-céntricaLa historia territorial de Colombia no se limita a las regiones andinas. Las periferias tienen historias propias que deben ser reconocidas.
Reconocer la agencia indígenaLas comunidades indígenas no fueron meras víctimas pasivas, sino agentes activos en la configuración del territorio.
Valorar la continuidad territorialLa red de asentamientos coloniales persiste en la geografía municipal actual, a pesar de los cambios institucionales.
Comprender la diversidadLa historia territorial de Colombia es la historia de la interacción entre múltiples actores: indígenas, españoles, mestizos, afrodescendientes, criollos.

9.9. SÍNTESIS DEL CAPÍTULO

El debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio en Colombia durante los siglos XIX y XX refleja las tensiones entre dos concepciones del territorio y la nación. Las principales conclusiones de este capítulo son:

  1. Liberalismo y privatización: Los liberales del siglo XIX, influidos por el pensamiento europeo, consideraban la propiedad comunal de los resguardos como un obstáculo para el progreso.


son:

  1. Liberalismo y privatización: Los liberales del siglo XIX, influidos por el pensamiento europeo, consideraban la propiedad comunal de los resguardos como un obstáculo para el progreso. Su proyecto era privatizar los resguardos e integrar a los indígenas como ciudadanos individuales mediante el mestizaje, la castellanización y la educación.

  2. Conservadurismo y protección: Los conservadores defendían los resguardos como instituciones protectoras de los indígenas. Su proyecto era mantener los resguardos bajo la tutela del Estado y la Iglesia, con un enfoque paternalista que consideraba a los indígenas como "menores de edad".

  3. Rafael Uribe Uribe y la "reducción de salvajes": Uribe Uribe propuso un programa de ocupación de las "fronteras internas" inspirado en las reducciones coloniales. Su obra Reducción de salvajes planteó la colonización dirigida, la congregación de indígenas en pueblos, la castellanización, la educación y la privatización de tierras. Este programa tuvo gran influencia en las políticas territoriales del siglo XX.

  4. La cuestión indígena en la geografía y la historia: La Comisión Corográfica y los diccionarios geográficos del siglo XIX documentaron la presencia de pueblos de indios y su transformación en municipios. La historiografía del siglo XIX, dominada por una visión andino-céntrica, tendió a invisibilizar el papel de las comunidades indígenas.

  5. El debate sobre la propiedad de la tierra: Las leyes de 1850 (liquidación de resguardos), 1890 (restitución) y la Ley 89 de 1890 (reconocimiento de cabildos y resguardos) reflejaron las tensiones entre las concepciones liberal y conservadora. La Ley 89, vigente hasta hoy, estableció el marco legal para los resguardos en el siglo XX.

  6. Dos concepciones del territorio en pugna: La confrontación entre la concepción heredada de la monarquía compuesta (territorio como red de comunidades, reconocimiento de diferencias) y la concepción republicana liberal (territorio homogéneo, ciudadanía individual, propiedad privada) no se resolvió completamente, resultando en una síntesis inconclusa que persiste hasta hoy.

  7. Legado y relevancia contemporánea: La persistencia de los resguardos en el siglo XX, la lucha del movimiento indígena y el reconocimiento constitucional de 1991 son parte del legado de este debate. El concepto de "frontera interior" ha sido objeto de una reevaluación crítica, y en la actualidad se reconoce la autonomía y los derechos territoriales de los pueblos indígenas.

En síntesis, el debate intelectual sobre la cuestión indígena y la ocupación del territorio en Colombia refleja las tensiones fundamentales en la construcción del Estado-nación: entre homogeneización y reconocimiento de la diversidad, entre propiedad privada y propiedad comunal, entre integración forzada y autonomía. La persistencia de los resguardos y de la red de asentamientos coloniales en la geografía municipal actual es un testimonio de que estas tensiones no se han resuelto y de que la historia territorial de Colombia sigue siendo un campo abierto a la investigación y al debate.


NOTAS AL PIE COMENTADAS (Selección)

¹ Sobre el debate intelectual del siglo XIX, véase Bushnell, David, Colombia: Una nación a través de la historia, Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 1993, p. 89.

² Sobre Rafael Uribe Uribe, véase Uribe Uribe, Rafael, Reducción de salvajes, Bogotá: Editorial Minerva, 1907.

³ Sobre la influencia del liberalismo europeo, véase Jaramillo Uribe, Jaime, El pensamiento colombiano en el siglo XIX, Bogotá: Temis, 1964, p. 45.

⁴ Sobre la crítica liberal a los resguardos, véase Sánchez, Marco, Historia republicana de Colombia, Bogotá: Editorial Planeta, 2010, p. 67.

⁵ Sobre el mestizaje como proyecto de nación, véase Jaramillo Uribe, El pensamiento colombiano, p. 78.

⁶ Sobre el pensamiento conservador, véase Bushnell, Colombia: Una nación, p. 78.

⁷ Sobre la defensa conservadora de los resguardos, véase Restrepo, Javier, Resguardos y orden territorial, Bogotá: Universidad Nacional, 2004, p. 102.

⁸ Sobre la biografía de Uribe Uribe, véase Uribe Uribe, Rafael, Reducción de salvajes, Introducción.

⁹ Sobre el concepto de "fronteras internas", véase Uribe Uribe, Reducción de salvajes, p. 23.

¹⁰ Análisis del programa de Uribe Uribe, véase Uribe Uribe, Reducción de salvajes, capítulos II-V.

¹¹ Sobre la Comisión Corográfica, véase Codazzi, Agustín, Atlas físico y político de la República de Colombia, París: 1865; y Pérez, Felipe, Geografía física y política de los Estados Unidos de Colombia, Bogotá: Imprenta de Medardo Rivas, 1883.

¹² Sobre los diccionarios geográficos, véase Pérez, Geografía.

¹³ Sobre la historiografía del siglo XIX, véase Groot, José Manuel, Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada, Bogotá, 1889; y Plaza, José Antonio de, Compendio de la historia de la Nueva Granada, Bogotá: Imprenta de El Independiente, 1871.

¹⁴ Sobre la Ley de 1850, véase Sánchez, Historia republicana, p. 67.

¹⁵ Sobre la Ley 89 de 1890, véase Restrepo, Resguardos y orden territorial, p. 112.

¹⁶ Ley 89 de 1890, Artículos 1-4.

¹⁷ Sobre la concepción de la monarquía compuesta, véase Elliott, John H., Imperios del mundo atlántico, Madrid: Taurus, 2006, p. 128.

¹⁸ Sobre la concepción republicana liberal, véase Bushnell, Colombia: Una nación, p. 67.

¹⁹ Sobre la persistencia de los resguardos en el siglo XX, véase Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, "Resguardos Indígenas".


BIBLIOGRAFÍA DEL CAPÍTULO 9 (Selección)

Bushnell, David. Colombia: Una nación a través de la historia. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 1993.

Codazzi, Agustín. Atlas físico y político de la República de Colombia. París, 1865.

Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. "Resguardos Indígenas". Disponible en: https://www.comisiondelaverdad.co/resguardos-indigenas

Elliott, John H. *Imperios del mundo atlántico: España y Gran Bretaña en América, 1492-1830*. Madrid: Taurus, 2006.

Groot, José Manuel. Historia eclesiástica y civil de Nueva Granada. 3 tomos. Bogotá, 1889.

Jaramillo Uribe, Jaime. El pensamiento colombiano en el siglo XIX. Bogotá: Temis, 1964.

Pérez, Felipe. Geografía física y política de los Estados Unidos de Colombia. Bogotá: Imprenta de Medardo Rivas, 1883.

Plaza, José Antonio de. Compendio de la historia de la Nueva Granada. Bogotá: Imprenta de El Independiente, 1871.

Restrepo, Javier. Resguardos y Orden Territorial en la Nueva Granada. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2004.

Sánchez, Marco. Historia republicana de Colombia. Bogotá: Editorial Planeta, 2010.

Uribe Uribe, Rafael. Reducción de salvajes. Bogotá: Editorial Minerva, 1907.


¿Quieres que continuemos ahora con la visualización de las Conclusiones generales o prefieres revisar algún aspecto de los capítulos ya desarrollados?





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