CAPÍTULO 1: MARCO HISTÓRICO-ANTROPOLÓGICO (Raíces del problema)
CAPÍTULO 1: MARCO HISTÓRICO-ANTROPOLÓGICO (Raíces del problema)
2.1. Configuración territorial prehispánica y colonial
• 2.1.1. Fragmentación política indígena vs. imperios centralizados (Langebaek, 2019)
(2.1.2. leyes indias.)
Marco histórico-antropológico de la ocupación territorial en la América colonial
El marco histórico-antropológico permite comprender cómo se desarrolló la ocupación territorial en América durante el periodo colonial, distinguiendo entre asentamientos indígenas, mestizos y criollos. La denominación de "pueblos indios" proviene de las Leyes de Indias y las Leyes Carolinas de 1680, que reconocían oficialmente estas poblaciones bajo la Corona española. En contraste, las ciudades mestizas y criollas surgieron como centros urbanos con una organización política más desarrollada, concentrando poder económico, social y administrativo sobre regiones más amplias (Elliott, 2006).
Alrededor de estos núcleos urbanos se ubicaban las encomiendas, estancias, resguardos y vastas regiones aisladas habitadas por pueblos tribales. Estos grupos, denominados "rebeldes" por las Leyes de Indias, aunque técnicamente formaban parte del territorio de la Corona, permanecieron fuera de su dominio efectivo debido a su resistencia y a las dificultades geográficas (Langebaek Rueda, s.f.).
La limitada ocupación efectiva del territorio
Según diversos autores, como John H. Elliott (2006), aproximadamente el 80% de los territorios americanos bajo dominio español no fueron ocupados de manera efectiva. Esta situación variaba entre virreinatos: en el caso de la Nueva Granada (actual Colombia), el profesor Carl Henrik Langebaek Rueda estima que solo entre el 70% y 80% del territorio estuvo bajo control colonial. La Corona concentró sus esfuerzos en zonas de alto valor económico (minería, agricultura intensiva) y estratégico (puertos, centros administrativos), mientras que regiones como selvas, llanos, desiertos y territorios indígenas autónomos quedaron fuera de su alcance (Elliott, 2006).
Esta realidad persistió hasta el fin del periodo colonial en 1830, como evidencia Elliott al analizar áreas como la Amazonia, el Chaco, el norte de México y la Patagonia. El jesuita José de Acosta, en su Historia natural y moral de las Indias (siglo XVI), ya destacaba las enormes dificultades geográficas:
"América del Sur era un mundo de vastas distancias, agravadas por lo impracticable del terreno. En el Reino de Nueva Granada, por ejemplo, el clima cálido y húmedo, sumado a los abruptos desniveles entre el valle del Magdalena y la Cordillera Oriental, hacía que el viaje desde Cartagena hasta Santa Fe de Bogotá —mil kilómetros— tomara al menos treinta días, tras sesenta de travesía atlántica" (citado en Elliott, 2006, cap. 2).
Desafíos geográficos y su impacto en la ocupación
Santa Fe de Bogotá, ubicada en el centro de la actual Colombia, y Cartagena, en el extremo norte, ilustran esta problemática. Aunque la distancia lineal entre ambos puntos es de aproximadamente 1,700 km (norte-sur) y 1,200 km (este-oeste), las barreras naturales —montañas, ríos, selvas— multiplicaban las distancias reales. La colonización se limitó a una franja central que abarcaba apenas el 20% del territorio, flanqueada por resguardos indígenas al sur y oeste, la Amazonia al este y la selva del Pacífico al oeste. Estas últimas regiones, aunque nominalmente parte de la Nueva Granada, nunca fueron controladas por la Corona.
Esta dinámica geográfica persiste hasta hoy: en los siglos XX y XXI, la falta de infraestructura en zonas periféricas ha perpetuado el aislamiento de comunidades indígenas y tribales. Como señala Elliott (2006), el desinterés estatal por integrar estas regiones —desde la independencia en 1830 hasta la actualidad— se refleja en su marginalización política y social. Este aislamiento histórico es un obstáculo clave para el acceso a la justicia y el reconocimiento pleno de los derechos territoriales de estas comunidades.
Fuentes
Elliott, J. H. (2006). Imperios del mundo atlántico: España y Gran Bretaña en América (1492-1830). Taurus.
Langebaek Rueda, C. H. (s.f.). Estudios sobre ocupación territorial en la Nueva Granada. Universidad de los Andes.
Acosta, J. de (1590). Historia natural y moral de las Indias. (Citado por Elliott, 2006).
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