Historia de indias, fragmentos de introducción, Capitulo 4, capitulo 12 las cartas

fragmento ...introducción de la obra Historia de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas. Este texto explica la estructura y el propósito del libro, así como la autoría y la motivación detrás de su escritura. A continuación, te ofrezco una explicación detallada del fragmento...:


"Todo lo que hasta aquí se ha dicho pertenece a las causas formal y material de este libro; la formal del comprenderá seis partes o seis libros, las cuales contengan historia casi de sesenta años, en cada uno refiriendo los acaecimientos de cada diez, sino fuere el primero, que contará los de ocho, porque la noticia de estas Indias no la tuvimos sino en el año de 1492; si tuviere por bien la divina Providencia de alargar más la vida, referirse há lo que de nuevo acaeciere, si digno fuere que en historia se refiera."

En este pasaje, Fray Bartolomé de las Casas describe la estructura de su obra. Explica que el libro estará dividido en seis partes o libros, cada uno cubriendo un período de aproximadamente diez años, excepto el primero, que abarcará ocho años (desde 1492, cuando se tuvo noticia de las Indias, hasta 1500). Además, menciona que, si Dios le concede más vida, continuará registrando los eventos importantes que ocurran en el futuro, siempre que merezcan ser incluidos en una obra histórica.


"El autor o causa eficiente della, después de Dios, es Don Fray Bartolomé de las Casas o Casaus, fraile de Santo Domingo y Obispo de la Ciudad Real, que se dice, de los llanos de Chiapa, en lengua de indios Zacatlan, y es provincia o reino uno de los que contiene la que hoy se nombra la Nueva España; el cual, por la Divina misericordia, soy el más viejo de edad que más ha vivido quizá y de más tiempo gastado por experiencia que hoy vive, si por ventura no hay uno o dos en estas occidentales Indias. Deo gratias."

Aquí, Fray Bartolomé de las Casas se presenta como el autor de la obra, atribuyendo su creación, en primer lugar, a la voluntad divina y, en segundo lugar, a sí mismo. Se identifica como fraile dominico y obispo de la Ciudad Real (hoy San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, México). Además, destaca su larga vida y su extensa experiencia en las Indias Occidentales, lo que le otorga autoridad para narrar los hechos históricos que relata. Finalmente, da gracias a Dios (Deo gratias) por haberle permitido vivir tanto tiempo y acumular tal experiencia.


En resumen, este fragmento de la introducción de Historia de las Indias establece la estructura de la obra, su enfoque histórico y la autoridad del autor para narrar los eventos, basándose en su experiencia personal y su fe en la Providencia divina. Fray Bartolomé de las Casas combina aquí su rol de historiador con su profunda convicción religiosa, elementos centrales en su vida y obra.

capitulo 4

El capítulo IV de la obra de Fray Bartolomé de las Casas, titulado "Historia de las Indias", es un texto clave para entender los antecedentes y los inicios del viaje de Cristóbal Colón hacia el descubrimiento de América. En este capítulo, De las Casas relata varios aspectos importantes:

  1. La llegada de Colón a España: Explica cómo Colón, tras haber vivido en Portugal, decidió venir a España en busca de apoyo para su proyecto de navegar hacia el oeste y llegar a Asia. Portugal había rechazado su propuesta, por lo que Colón buscó el respaldo de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando.

  2. El matrimonio de Colón en Portugal: Colón se casó con Felipa Moniz Perestrello, una mujer de la nobleza portuguesa. Este matrimonio fue significativo porque le dio acceso a mapas, documentos y conocimientos náuticos que influyeron en sus planes de exploración. Además, el suegro de Colón, Bartolomé Perestrello, había estado involucrado en los descubrimientos de las islas atlánticas, como Madeira y Porto Santo, lo que probablemente influyó en el interés de Colón por la navegación y la exploración.

  3. El descubrimiento de las islas atlánticas: De las Casas menciona cómo las islas de Madeira y Porto Santo fueron descubiertas, destacando el papel del suegro de Colón en estos descubrimientos. Estas islas, ubicadas en el Atlántico, fueron importantes escalas para los navegantes portugueses y españoles en sus viajes hacia el sur y el oeste.

  4. El primer germen del descubrimiento de las Indias: De las Casas describe cómo Colón comenzó a concebir la idea de llegar a Asia navegando hacia el oeste, basándose en sus conocimientos geográficos y en las historias de navegantes y exploradores. Este capítulo sienta las bases para entender cómo Colón desarrolló su proyecto y cómo finalmente logró el apoyo de los Reyes Católicos para emprender su viaje.

En resumen, este capítulo es fundamental para comprender los orígenes del viaje de Colón, su conexión con Portugal, y cómo las experiencias y conocimientos acumulados en esa época llevaron al descubrimiento de las Américas en 1492. Fray Bartolomé de las Casas, como historiador y defensor de los derechos de los indígenas, proporciona una visión detallada y crítica de estos eventos.


Historia de Indias, Fray Bartolomé de las Casas
CAPÍTULO XII

Este capítulo contiene dos cartas muy notables escritas por un maestro Paulo, florentino, a Cristóbal Colón. En ellas, Paulo informa a Colón sobre las maravillas que existían en Oriente y cómo, a través del Occidente, se podía llegar allí y descubrir los reinos felicísimos del Gran Khan, cuyo nombre significa "Rey de los Reyes". Además, le envió una carta de marear de la provincia de Cipango, entre otros detalles.

El segundo testimonio que Dios quiso proporcionar a Cristóbal Colón para fortalecer su determinación fue el de un maestro Paulo, físico florentino, amigo de un canónigo de Lisboa llamado Hernán Martínez. Ambos intercambiaban cartas sobre temas marítimos y de cosmografía, especialmente sobre la navegación que en ese momento, durante el reinado de Alfonso V de Portugal, se realizaba hacia Guinea, y sobre la posibilidad de encontrar una ruta más directa hacia las regiones occidentales. Colón, al enterarse de estas cartas y del contenido de sus discusiones, decidió escribir al maestro Paulo, enviándole una esfera y utilizando como intermediario a Lorenzo Birardo, otro florentino residente en Lisboa. En su carta, Colón le expuso sus intenciones y deseos de llevar a cabo su proyecto.

El maestro Paulo respondió a Colón con una carta en latín, que incluía una copia de otra carta que había escrito previamente a Hernando Martínez. Esta carta, traducida al romance, decía lo siguiente:

"A Cristóbal Colón, Paulo, físico, salud: Veo tu magnífico y grande deseo de llegar a donde nace la especería. En respuesta a tu carta, te envío una copia de otra que escribí hace tiempo a un amigo del Serenísimo Rey de Portugal, antes de las guerras de Castilla, en la que hablaba sobre este mismo tema. También te envío una carta de marear similar a la que le envié a él, la cual satisfará tus preguntas. Me complace saber de tu cercanía con el Rey y de tu interés en encontrar una ruta más corta hacia las Indias. Aunque podría mostrarte este camino en una esfera, he decidido enviarte una carta náutica dibujada por mí, en la que se muestra todo el Occidente, desde Irlanda hasta Guinea, con las islas y el comienzo de las Indias. En esta carta, también he marcado lugares donde podrías refugiarte en caso de tormentas y he incluido detalles sobre las riquezas de esas tierras, como especias, joyas y piedras preciosas. No te sorprendas si llamo Occidente a donde nace la especería, pues aunque comúnmente se dice que nace en el Levante, quien navegue hacia el Occidente siempre encontrará esas tierras en esa dirección. Las líneas en la carta muestran las distancias entre Oriente y Occidente, y entre el Norte y el Sur. También he marcado lugares en las Indias donde podrías desviarte en caso de necesidad. Sabed que en esas islas solo viven mercaderes, y hay un puerto llamado Zaiton donde cada año se cargan cien naves grandes de pimienta, además de otras especias. Esta región está bajo el dominio del Gran Khan, cuyo nombre significa 'Rey de los Reyes'. Sus antepasados deseaban tener contacto con cristianos, y hace doscientos años enviaron emisarios al Papa para que les enviara sabios que les enseñaran nuestra fe. Esta tierra es rica en oro, plata, piedras preciosas y especias, y está gobernada por hombres sabios y doctos. Desde Lisboa, hay 26 espacios en la carta hasta la ciudad de Quisay, que tiene 100 millas de circunferencia y diez puentes de mármol. Más allá está la isla de Cipango, rica en oro, perlas y piedras preciosas. Muchas otras cosas podrían decirse, pero confío en que entenderás lo esencial."

Después de esta carta, el maestro Paulo escribió nuevamente a Colón, diciendo:

"A Cristóbal Colón, Paulo, físico, salud: Recibí tus cartas y los objetos que me enviaste, y te agradezco mucho. Veo tu gran deseo de navegar hacia el Levante a través del Occidente, como se muestra en la carta que te envié. Este viaje no solo es posible, sino también verdadero, honorable y lleno de ganancias inestimables. Sin embargo, no podrás entenderlo completamente sin la experiencia práctica, como la que he tenido gracias a hombres sabios y mercaderes que han estado en esas tierras. Este viaje te llevará a reinos poderosos, ciudades ricas y provincias llenas de especias, joyas y otras riquezas. Muchos de esos reyes y príncipes desean tener contacto con cristianos, pues muchos de ellos ya lo son. No me sorprende que tú, con tu gran corazón, y los portugueses, siempre generosos en grandes empresas, estén tan entusiasmados con este proyecto."

Estas cartas del maestro Paulo, aunque contenían algunos errores, como la creencia de que la primera tierra que Colón encontraría sería la del Gran Khan, fortalecieron su determinación. Colón basó gran parte de su viaje en estas cartas y en la carta de marear que recibió, la cual aún se conserva. Sin embargo, Dios quiso revelarle aún más, como se verá más adelante.


TEXTO ORIGINAL 

CAPÍTULO XII.

El cual contiene dos cartas muy notables que escribió un maestre Paulo, florentin, á Cristóbal Colon, informándole de las otras cosas

admirables que habia en Oriente, y como por el Occidente podia llegarse allá y descubrir los reinos felicísimos del Gran Khan, que quiere

decir, Rey de los Reyes, y de una carta de marear que le invió de la provincia de Cipango, etc.

El segundo testimonio que Dios quiso deparar á Cristóbal Colon, para más apriesa esforzarle y

aficionarle á su negocio, fué, que un maestre Paulo, físico, florentin, siendo muy amigo de un canónigo de

Lisboa, que se llamaba Hernan Martinez y carteándose ambos en cosas de la mar y de cosmografía,

mayormente sobre la navegacion que á la sazon, en tiempo del rey D. Alonso de Portugal, para Guinea se

hacia, y la que más ó por mejor vía se deseaba hacer á las regiones marineras ó terrenas occidentales,

vino á noticia del Cristóbal Colon algo de sus cartas, y materia de que tractaban. El cual, como estaba

muy encendido con sus pensamientos en aquella especulacion y andaba por ponerla en práctica, acordó

de escribir al dicho Marco Paulo, físico, y envióle una esfera, tomando por medio á un Lorenzo Birardo,

ansimismo florentino, que á la sazon ó vivia ó residia en Lisboa, descubriendo al dicho maestre Paulo la

intincion que tenia y deseaba poder cumplir. Rescibida la carta de Cristóbal Colon, el dicho maestre

Paulo, respondióle una carta en latin, encorporando la que habia escripto al Hernando Martinez,

canónigo, la cual yo vide y tuve en mi mano vuelta de latin en romance, que decia desta manera.

«A Cristóbal Columbo, Paulo, físico, salud: Yo veo el magnífico y grande tu deseo para haber de

pasar adonde nace la especería, y por respuesta de tu carta te invio el traslado de otra carta que há dias

yo escribí á un amigo y familiar del Serenísimo Rey de Portugal, ántes de las guerras de Castilla, á

respuesta de otra que por comision de S. A. me escribió sobre el dicho caso, y te invio otra tal carta de

marear, como es la que yo le invié, por la cual serás satisfecho de tus demandas; cuyo treslado es el que

se sigue. Mucho placer hobe de saber la privanza y familiaridad que tienes con vuestro generosísimo y

magnificentísimo Rey, y bien que otras muchas veces tenga dicho del muy breve camino que hay de aquí á

las Indias, adonde nace la especiería, por el camino de la mar más corto que aquel que vosotros haceis

para Guinea, dícesme que quiere agora S. A. de mí alguna declaracion y á ojo demonstracion, porque se

entienda y se pueda tomar el dicho camino; y aunque conozco de mí que se lo puedo monstrar en forma de

esfera como está el mundo, determiné por más fácil obra y mayor inteligencia monstrar el dicho camino

por una carta semejante á aquellas que se hacen para navegar, y ansí la invio á S. M. hecha y debujada de

mi mano; en la cual está pintado todo el fin del Poniente, tomando desde Irlanda al Austro hasta el fin de

Guinea, con todas las islas que en este camino son, en frente de las cuales derecho por Poniente está

pintado el comienzo de las Indias con las islas y los lugares adonde podeis desviar para la línea

equinoccial, y por cuanto espacio, es á saber, en cuantas leguas podeis llegar á aquellos lugares

fertilísimos y de toda manera de especiería y de joyas y piedras preciosas: y no tengais á maravilla si yo

llamo Poniente adonde nace la especiería, porque en comun se dice que nace en Levante, mas quien

navegare al Poniente siempre hallará las dichas partidas en Poniente, é quien fuere por tierra en Levante

siempre hallará las mismas partidas en Levante. Las rayas derechas que están en luengo en la dicha carta

amuestran la distancia que es de Poniente á Levante; las otras que son de través amuestran la distancia

que es de Septentrion en Austro. Tambien yo pinté en la dicha carta muchos lugares en las partes de India,

adonde se podria ir aconteciendo algun caso de tormenta ó de vientos contrarios ó cualquier otro caso

que no se esperase acaecer, y tambien porque se sepa bien de todas aquellas partidas, de que debeis

holgar mucho. Y sabed que en todas aquellas islas no viven ni tractan sino mercaderes, avisándoos que

allí hay tan gran cantidad de naos, marineros, mercaderes con mercaderías, como en todo lo otro del

mundo, y en especial en un puerto nobilísimo llamado Zaiton, do cargan y descargan cada año 100 naos

grandes de pimienta, allende las otras muchas naos que cargan las otras especierías. Esta patria es

populatísima, y en ella hay muchas provincias y muchos reinos y ciudades sin cuento debajo del señorío

de un Príncipe que se llama Gran Khan, el cual nombre quiere decir en nuestro romance, Rey de los

Reyes, el asiento del cual es lo más del tiempo en la provincia de Catayo. Sus antecesores desearon

mucho de haber plática é conversacion con cristianos, y habrá doscientos años que enviaron al Sancto

Padre para que enviase muchos sabios é doctores que les enseñasen nuestra fe, mas aquellos que él invió,

por impedimento, se volvieron del camino; y tambien al Papa Eugenio vino un embajador que le contaba

la grande amistad que ellos tienen con cristianos, é yo hablé mucho con él é de muchas cosas é de las

grandezas de los edificios reales, y de la grandeza de los rios en ancho y en largo, cosa maravillosa, é de

la muchedumbre de las ciudades que son allá á la orilla dellos, é como solamente en un rio son

doscientas ciudades, y hay puentes de piedra mármol muy anchas y muy largas adornadas de muchas

columnas de piedra marmol Esta patria es digna cuanto nunca se haya hallado, é no solamente se puede

haber en ella grandísimas ganancias é muchas cosas, mas aún se puede haber oro é plata é piedras

preciosas é de todas maneras de especeria, en gran suma, de la cual nunca se trae á estas nuestras partes;

y es verdad que hombres sabios y doctos, filósofos y astrólogos, y otros grandes sabios, en todas artes de

grande ingenio, gobiernan la magnífica provincia é ordenan las batallas. Y de la ciudad de Lisboa, en

derecho por el Poniente, son en la dicha carta 26 espacios, y en cada uno dellos hay 250 millas hasta la

nobilísima y gran ciudad de Quisay, la cual tiene al cerco 100 millas que son 25 leguas, en la cual son 10

puentes de piedra mármol. El nombre de la cual ciudad, en nuestro romance, quiere decir Ciudad del

cielo; de la cual se cuentan cosas maravillosas de la grandeza de los artificios y de las rentas (este

espacio es cuasi la tercera parte de la esfera), la cual ciudad es, en la provincia de Mango, vecina de la

ciudad del Catayo, en la cual está lo más del tiempo el Rey, é de la isla de Antil, la que vosotros llamais

de Siete Ciudades, de la cual tenemos noticia. Hasta la nobilísima isla de Cipango hay 10 espacios que

son 2.500 millas, es á saber, 225 leguas, la cual isla es fertilísima de oro y de perlas y piedras preciosas.

Sabed que de oro puro cobijan los templos y las casas reales; así que por no ser conocido el camino

están todas estas cosas encubiertas, y á ella se puede ir muy seguramente. Muchas otras cosas se podrian

decir, mas como os tenga ya dicho por palabra y sois de buena consideracion, sé que no vos queda por

entender, y por tanto no me alargo más, y esto sea por satisfaccion de tus demandas cuanto la brevedad

del tiempo y mis ocupaciones me han dado lugar; y ansí quedo muy presto á satisfacer y servir á S. A.

cuanto mandare muy largamente. Fecha en la ciudad de Florencia á 25 de Junio de 1474 años.»

Despues desta carta tornó él mismo otra vez á escribir á Cristóbal Colon en la manera siguiente:

«Á Cristóbal Columbo, Paulo, físico, salud: Yo rescibí tus cartas con las cosas que me enviaste, y

con ellas rescibí gran merced. Yo veo el tu deseo magnífico y grande á navegar en las partes de Levante

por las de Poniente, como por la carta que yo te invio se amuestra, la cual se amostrará mejor en forma

de esfera redonda, pláceme mucho sea bien entendida; y que es el dicho viaje no solamente posible, mas

que es verdadero y cierto é de honra é ganancia inestimable y de grandísima fama entre todos los

cristianos. Mas vos no lo podreis bien conoscer perfectamente, salvo con la experiencia ó con la plática,

como yo la he tenido copiosísima, é buena é verdadera informacion de hombres magníficos y de grande

saber, que son venidos de las dichas partidas aquí en corte de Roma, y de otros mercaderes que han

tractado mucho tiempo en aquellas partes hombres de mucha auctoridad. Así que cuando se hará el dicho

viaje será á reinos poderosos é ciudades é provincias nobilísimas, riquísimas de todas maneras de cosas

en grande abundancia y á nosotros mucho necesarias, ansí como de todas maneras de especiería en gran

suma y de joyas en grandísima abundancia. Tambien se irá á los dichos Reyes y Príncipes que están muy

ganosos, más que nos, de haber tracto é lengua con cristianos destas nuestras partes, porque grande parte

dellos son cristianos, y tambien por haber lengua y tracto con los hombres sabios y de ingenio de acá,

ansí en la religion como en todas las otras ciencias, por la gran fama de los imperios y regimientos que

han destas nuestras partes; por las cuales cosas todas y otras muchas que se podrian decir, no me

maravillo que tú que eres de grande corazon, y toda la nacion de portugueses, que han seido siempre

hombres generosos en todas grandes empresas, te vea con el corazon encendido y gran deseo de poner en

obra el dicho viaje.»

Esto es lo que contenia la carta de Marco Paulo, físico, en la cual erraba algo diciendo, ó dando á

entender en ella, que la primera tierra que se habia de topar habia de ser la tierra del Gran Khan; lo cual

creyó ser ansí Cristóbal Colon, y por esto pidió á los Reyes que le diesen sus cartas para el Gran Khan,

puesto que Paulo, físico, se engañó creyendo que la primera tierra que habia de hallar habia de ser los

reinos del Gran Khan, como abajo parecerá: la carta de marear que le invió, yo, que esta historia escribo,

tengo en mi poder y della se hará más mencion abajo. Mucho ánimo le puso con ella, y, sino supiera más,

por ella y por las cosas de suso traidas, sin duda del todo se moviera; y ansí creo que todo su viaje sobre

esta carta fundó, pero aún más se lo quiso nuestro Señor declarar, como se verá.

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