Como llego la recopilación de leyes de indias a sus destinos en 1680.

 

La Recopilación de Leyes de los Reynos de las Indias, sancionada por el rey Carlos II el 18 de mayo de 1680, fue una obra monumental que buscaba organizar y sistematizar las leyes que regían los territorios españoles en América. Sin embargo, su impresión no fue autorizada hasta casi un año y medio después, cuando, mediante una Real Cédula expedida en San Lorenzo de El Escorial el 1 de noviembre de 1681, se concedió la licencia para su publicación. El impresor designado fue Julián de Paredes, quien produjo 3.500 ejemplares a finales de 1681. Estos ejemplares se distribuyeron en nueve libros organizados en cuatro tomos, y para mediados de 1682, ya se habían encuadernado los 14.000 impresos (considerando los múltiples volúmenes). La entrega fue aprobada en el Consejo de Indias por José de Veitia Linaje el 2 de julio de 1682, momento en que comenzó su distribución en dos continentes: América y España.

Distribución en el Virreinato de la Nueva España

El Consejo de Indias decidió aprovechar la salida de la flota de la Nueva España desde Cádiz, bajo el mando del general Diego Fernández de Zaldívar, para enviar 500 juegos de libros a este virreinato. La distribución se realizó de la siguiente manera:

  • 200 juegos para la Audiencia de México.
  • 100 juegos para la Audiencia de la Nueva Galicia.
  • 100 juegos para la Audiencia de Guatemala.
  • 50 juegos para la Audiencia de Santo Domingo.
  • 50 juegos para la Audiencia de Manila.

Estas Reales Audiencias tenían la orden de distribuir los libros en sus respectivos distritos jurisdiccionales, vendiéndolos al precio de la tasa fijado en 30 pesos para las Indias. En España, el precio era menor: 250 reales en Sevilla y 20 ducados de vellón en la Corte. Los ingresos obtenidos debían ser remitidos a las Cajas de la Real Hacienda para cubrir gradualmente los costos de la edición.

Distribución en el Virreinato del Perú

Para el Virreinato del Perú, se enviaron 1.000 ejemplares, según una Real Cédula fechada en Madrid el 29 de mayo de 1682. La distribución fue la siguiente:

  • 400 juegos para la Audiencia de Lima.
  • 100 juegos para la Audiencia de Quito.
  • 50 juegos para la Audiencia de Panamá.
  • 50 juegos para el Gobernador de Cartagena.
  • 150 juegos para la Audiencia de Santa Fe de Bogotá.
  • 200 juegos para la Audiencia de Charcas.
  • 50 juegos para el Gobernador de Santiago de Chile.

El Consejo de Indias también ordenó, el 3 de junio de 1682, que los virreyes y presidentes de las Audiencias de Perú y México distribuyeran los libros a los cabildos de las ciudades y villas bajo su jurisdicción. Se les obligó a adquirirlos al precio establecido, con el fin de que las autoridades locales tuvieran acceso a las leyes y no pudieran alegar ignorancia de las mismas.

Retrasos y dificultades

Mientras que los ejemplares destinados al Virreinato de la Nueva España fueron enviados con prontitud en junio de 1682, los del Virreinato del Perú se retrasaron más de dos años, hasta septiembre de 1684, aparentemente debido a la falta de fondos para su encuadernación. Además, no todos los ejemplares llegaron a su destino, ya que algunos se perdieron o quedaron incompletos.

Conclusión

La distribución de la Recopilación de Leyes de los Reynos de las Indias fue un proceso complejo y extenso que reflejaba la importancia de esta obra para la administración colonial. Aunque se enfrentó a retrasos y dificultades logísticas, su distribución buscaba asegurar que las leyes fueran conocidas y aplicadas en todos los territorios de la Corona española en América, consolidando así el marco legal del Imperio.

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